#21F: el duranbarbismo y la marcha

 

 

Por Facundo Matos

 

Duran Barba sonríe. Desde su oficina, desde Casa Rosada o donde quiera que siga el desenlace de la marcha sindical de hoy encabezada por Hugo Moyano. Desde su marco teórico, las cosas no podrían andar mejor: el Gobierno se enfrenta hoy con una marcha multisectorial encabezada por…los sindicatos, una institución que arrastra años de imagen negativa (más de 70% en distintas encuestas) y lidera los rankings de desconfianza en las instituciones; especialmente, entre los jóvenes.

En su libro El arte de ganar, Jaime Durán Barba plantea que un ataque puede volverse más beneficioso para el atacado que para el atacante si quien lo emprende tiene una imagen negativa alta. “Al producirse un enfrentamiento, los efectos van más allá del daño al atacado y del beneficio del atacante”, asegura. Todo enfrentamiento, toda manifestación pública, lleva a endurecer o sumar votos y debilitar o perder otros. Es lo que se conoce, respectivamente, como explosión e implosión.

Por supuesto, el consultor del macrismo está escribiendo sobre el momento de la campaña, aunque la mayoría de sus puntos de vista son extrapolables también al contexto de gobierno. Sobre todo, cuando la lógica de gobierno es la de la campaña permanente, como es el caso actual.

Durán Barba también entiende que los electores son hoy más independientes, se interesan menos por la política y los colectivismos, por las formas tradicionales de hacer política (las grandes movilizaciones y los discursos encendidos) y rechazan las instituciones mediadoras a la hora de presentar sus demandas al poder, gracias al boom de las redes sociales. En ese sentido, la movilización de hoy tiene todos los condimentos para mantener sin preocupaciones al Gobierno. Los números acompañan:

– El 71,8% de los argentinos y las argentinas declaran que los sindicatos le generan “poco” o “nada” de confianza, según una encuesta de Taquion (https://es.scribd.com/document/360070988/Taquion-Confianza-Instituciones)

– El 68,7% de los y las jóvenes asegura que los sindicatos y sindicalistas les generan “poco” o “nada” de confianza, según una encuesta de Management & Fit (https://www.pressreader.com/argentina/clarin/20180107/281698320137796)

– En una escala de 0 a 10, ven 7,3 de corrupción en el país, contra una media de 7,1 a nivel regional, según el Latinobarómetro 2017 (http://www.latinobarometro.org/LATDocs/F00006433-InfLatinobarometro2017.pdf)

– Entre 1995 y 2015, el porcentaje de encuestados que declaraban tener “poca” o “ninguna” confianza en los sindicatos osciló entre un máximo de 87% en 2003 y un mínimo (aunque no tan mínimo) de 70% en 2015 (http://www.latinobarometro.org/latOnline.jsp)

¿Hemos dejado tan atrás la política tradicional como cree Durán Barba? ¿Ya no tiene ningún sentido manifestarse, si no es por Twitter o Facebook? ¿Es mejor no movilizarse y, sin dar pelea, abrazar el programa económico regresivo para los trabajadores que lleva adelante el Gobierno? No, está claro que no.

La inacción es peor aliada en esta circunstancia, como muestran los años más recientes, y la unión de los representantes populares en un mismo diagnóstico de la situación es un dato bienvenido para pensar la reconstrucción de una oferta electoral y de gobierno nacional y popular de cara a 2019.

Y, sin embargo, la renovación exitosa es siempre de figuras, pero también de programas que alimenten el voto prospectivo, y de formas que generen persuasión. Para Cafiero (y luego para Menem) fueron, entre otros puntos, la revitalización de la agenda peronista, el contacto directo inaugurado en la Marcha de la Esperanza y la promesa de una reactivación económica. ¿Cuáles serán ahora?

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