El posibilismo épico

Martín Caparrós es una persona muy inteligente. Sin embargo, hay algo que le impide comprender el fenómeno kirchnerista. Tal vez su ego gigante, alguna característica de su ideología, cierta terquedad, no sé.

El notable hallazgo que implica la frase del título, se lo debemos a él. Haber sintetizado de un modo tan profundo un rasgo esencial del kirchnerismo, muestra su inteligencia. Utilizar un concepto tan rico, solo para chicanear como lo hace, muestra su cerrazón a este momento político.

¿Cómo chicanea Caparrós? Nos dice que el posibilismo son los hechos, mientras la épica solo ocurre en el discurso. Así pretende que millones y millones de argentinos somos simplemente engañados como boludos durante años y años.

Tratemos de profundizar el concepto, evitando quedarnos en una cáscara que supuestamente vendría a desenmascarar la falacia kirchnerista.

La épica remite a lo imposible, o bien, a lo inusitadamente difícil. Entonces es natural contraponerla con aquello que parece posible o sencillo. Así, la épica, es una épica de futuros derrotados. Por lo menos 9 de cada 10 veces lo es. En la medida que no sea así, es una falsa épica. Una épica mentirosa que decía proponerse algo casi imposible, cuando luego se muestra victoriosa. Un contrasentido, a menos que esa victoria se consiga muy esporádicamente. Entonces, en la gran mayoría de los casos, proponerse la épica, es terminar en derrota.

El posibilismo se relaciona directamente con la especulación. Uno debe calcular qué es posible y qué no lo es. Así, encarado como proyecto político, nace impotente. ¿A quién enamorar con este discurso?

Como sucede a menudo, la vinculación dialéctica entre opuestos, produce una síntesis superadora. Está esbozada en la siguiente frase de Herman Hesse: “Para que pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez lo imposible.”

En primer lugar, la frase nos señala que pocas veces sabemos de antemano qué es posible y qué no lo es. Situémonos en mayo de 2003. ¿La asignación universal nos hubiera parecido posible o imposible? ¿El regreso de las AFJP al Estado? ¿El matrimonio igualitario? ¿Duplicar el PBI en 8 años? Convengamos que a menudo en la política se dificultan cosas aparentemente menores. Durante 2008 pareció imposible conseguir (y efectivamente lo fue) unos puntos de aumento en las retenciones. Nada es sencillo.

No estoy asegurando que todo lo mencionado nos hubiera parecido imposible, solo marcando esos hechos dentro de una zona gris, para algunos eran posibles, otros hubieran dicho que imposibles.

En segundo lugar, la frase de Hesse nos dice que para concretar muchas cosas posibles, es necesario intentarlas con la fuerza que da, pelear por lo imposible.

¿Qué es el posibilismo épico, sino una épica que no quiere asumirse derrotada; una épica que lucha por la posibilidad cierta de ganar?

¿Qué es el posibilismo épico, sino un posibilismo que se estira lo máximo que puede, que apunta a la épica sin alcanzarla, pero esforzándose, al menos, por acercarse a ella?

Las mejores cosas de la vida se encuentran en una zona de fricción. En el entrelazamiento de aquello que parecía imposible de unir, y logra hacerlo enriqueciéndonos inesperadamente.

Sin embargo, ¿no hay una parte de verdad en la connotación chicanera que le da Caparrós a la frase? ¿No es verdad que hay una distancia entre el discurso kirchnerista y los hechos?

Por supuesto. Pero las palabras son una parte importante de la realidad. En la medida que los hechos avanzan y agrandan los márgenes de lo posible, las palabras van más lejos aún, dándoles marco, pero también generando nuevos compromisos cada vez más difíciles de sortear.

Por eso le agradezco a Caparrós el hallazgo y no lo hago con ironía, ya que no creo que la frase sea casual. Simplemente, esta vez, su condición de agudo observador, prevaleció sobre su miopía política. A pesar suyo.