Elecciones en Colombia: triunfo de Santos y regreso de Uribe

Alvaro Uribe, Juan Manuel Santos
El domingo se realizaron elecciones legislativas en Colombia. Como marca la constitución del país, estas elecciones anteceden en dos meses a la votación presidencial, y muchas se convierten en una especie de termómetro político que mide la temperatura político- electoral previa a la principal contienda. A su vez, se trata de una elección en la que se renueva la totalidad de las bancas en juego: 102 senadores y 166 diputados (llamados representantes), en un sistema de elección optativa.
A continuaciones algunas viñetas de la compulsa electoral del 9M:

• La coalición de gobierno del presidente Juan Manuel Santos integrada por el Partido de la U, el Partido Liberal y Cambio Radical resultó ser la más votada en el Senado y en la Cámara de Representantes. En la primera obtuvo 47 curules (como llaman los colombianos a las bancas), quedando a pelito de la mayoría absoluta y en la segunda 92, alcanzando el quorum propio con comodidad. Esto le asegura al primer mandatario colombiano un importante plafón para las elecciones presidenciales a realizarse en mayo y un sólido sostén parlamentario de cara a los próximos cuatro años.

• La fuerza del presidente, el Partido de la U, se convirtió en el partido más votado en la Cámara de Senadores, obteniendo el 15,58%, frente al 14,29% de Centro Democrático, 13,5% del Partido Conservador y 12,22% del Partido Liberal. Como viene ocurriendo en las últimas elecciones, a partir del ascenso de Uribe, y con ello del declive de los partidos tradicionales, se observa una importante dispersión partidaria. Esto ha obligado a los últimos mandatarios a realizar distintos tipos de acuerdos partidocráticos con el objetivo de alcanzar mayorías parlamentarias que les permitieron gobernar con un sólido apoyo legislativo.

• En la Cámara de Representantes, por otro lado, fue el Partido Liberal quien obtuvo la mayor cantidad de representantes (39), seguido por el PU con 37. Aquí la coalición de gobierno obtuvo su mejor resultado, quedando la oposición del Partido Conservador (27) y del Centro Democrático (12) relegada a un tercero y quinto lugar respectivamente.

• El principal eje de campaña, y en el que se centra el debate político en Colombia es el proceso de paz que se está realizando en La Habana. A pesar de haber sido uno de los principales antagonistas de la guerrilla cuando ocupaba el ministerio de defensa de Uribe, Santos fue quien le ofreció a las Farc una salida negociada al conflicto militar de los últimos 50 años. A pesar que en la actualidad la negociación entre el gobierno y la guerrilla se estancó en el tema de los cultivos ilícitos, los acuerdos en otros puntos evidencia que el camino hacia la paz parece allanado y es factible. Desde el último fracaso del “Caguan” (1999- 2002), nunca se estuvo tan cerca de arribar a un acuerdo estructural que de paso a un nuevo ciclo político.La elección del domingo permite avanzar en la profundización de dicho acuerdo de paz.

• A pesar de que los números les sonrieron a Santos, la estrella de la jornada, sin embargo, fue Álvaro Uribe. Aunque lejos de sus notables índices de popularidad (promedió el 70% a lo largo de sus dos presidencias) y de éxito electoral, el líder antioqueño logró un segundo lugar encabezando la boleta del Centro Democrático. Acérrimo enemigo de los procesos de paz (del Caguan y del de hoy) Uribe expresa en la actualidad la posición más dura en contra de la negociación. De cara a la elección presidencial, el delfín del expresidente, Oscar Iván Zuluaga aún no logra concitar los apoyos necesarios para convertirse en alternativa viable a Santos. La buena elección de Uribe permite pensar en una posible transferencia de votos hacia dicha candidatura, que en las semanas sucesivas se verá en qué dimensión.

• Los resultados electorales del domingo evidenciaron la potencia que aún hoy mantienen los partidos tradicionales, a pesar de que ninguno de sus dirigentes gobierna desde la administración del conservador Pastrana (1998-2002). El Partido Liberal, que tuvo su última experiencia con Samper (1994-1998) tuvo una buena elección en la cámara de representantes y el Partido Conservador fue parejo en ambas. Es cierto que el PL es parte de la coalición de gobierno de Santos y que el PC lo fue de Uribe, sin embargo lejos quedaron los guarismos que solían obtener en todas las elecciones nacionales antes de 2002. Los nuevos partidos tampoco lograron mantener sus votos históricos: el Partido Verde que peleó con Santos hace cuatro años la segunda vuelta, obtuvo 5 senadores y 6 representantes, mientras que la izquierda del Polo Democrático nunca volvió a los guarismos de la elección de 2006 y se debió consolar con 5 senadores y tan sólo 3 representantes.

• La abstención electoral volvió a repetir los índices de esta clase de votaciones y alcanzó el 57%. En otros tiempos la violencia era considerada la explicación fundamental de este resultado, pero hoy, más allá de algún foco, ésta ha disminuido en forma notable. El proceso de paz (la “Ley de paz y justicia”) del paramilitarismo desde 2005 y las negociaciones con la guerrilla en estos años, explican a grandes rasgos, este cambio en lo relativo a la inseguridad a la hora de sufragar de los años anteriores. Habría que pensar en la apatía o el desgano con las alternativas electorales ofrecidas como una posible explicación de este nivel de abstención. Salvo en Venezuela, en la mayoría de los países con voto optativo se observan altos índices de abstención, proceso que permite revisar la “calidad de la democracia” que muchos le objetan al país de Bolívar y ensalzan en Chile y Colombia.

De cara a la presidencial de mayo, la reelección de Santos parece asegurada. Ni el Partido de Uribe, ni el Polo Democrático, ni el Partido Conservador, aparecen como opciones con capacidad de competencia frente a una candidatura instalada y con un sólido porcentaje de votos. A pesar que las encuestas aún no hablan de victoria en primera vuelta, la amplia diferencia que Santos le lleva a la segunda fuerza (hoy Zuluaga) permite aventurar un triunfo holgado de la coalición gobernante.

Faltan dos meses, un tiempo prolongado para la política en Sudamérica, pero las fichas ya están en juego.

: Doctor en Ciencia Política y docente (UBA- UNSAM- FLACSO)