Perdimos. Primeros apuntes en caliente.

– El peronismo suele reconstruirse “imitando” a sus vencedores. Para más datos, veáse la “alfonsinización” de la renovación peronista en 1984.
– Es falso que “aquellos dirigentes que se fueron” del peronismo “no pueden formar parte de su reconstrucción”. Veáse, precisamente, la entrada Antonio Cafiero de la peronpedia. Antonio “se fue” en el 85 y volvió como máximo dirigente de la renovación en el 87.
– Lo anterior nos permite colegir dos cosas: a) que Massa puede volver al PJ b) que de volver lo hará “macrizándose”. Sus declaraciones de recién hablando de “modernizar la política”, “renovar los dirigentes”, es el primer paso de eso.
– También nos permite sospechar, haciendo casuística, que no será Massa el próximo “jefe” del peronismo. O al menos no lo será “necesariamente”. Veáse, al respecto, la entrada “Menem, Carlos Sául vs Cafiero, Antonio. Internas PJ 1988.

– Acápite para la militancia. La tentación, el acto reflejo, el primer músculo, manda a “resistir”. Bueno, habrá que tratar de evitar esa diagonal. Elegir desde ya la épica resistencial es seguir cometiendo alguno de los errores que venimos cometiendo pero al revés. Es seguir dándole la espalda a las mayorías de nuestra sociedad. Y por eso, entre tantísimas cosas, es que se pierden elecciones. Hay que guardar esa épica resistencial para cuando sea efectivamente necesaria. Y será necesaria o no lo será según efectivamente gobierne Cambiemos.
– Mientras tanto, como siempre, hay que apostar a lo que permitirá, hipotéticamente, resistir las medidas impopulares del nuevo gobierno macrista: la organización. Y eso es volver a apostar a la política.
– Es falso que “la gente nunca se equivoca”. Claro que “la gente”, como vos, como yo, como cualquiera, nos equivocamos. Eso no quiere decir caer en el resentimiento o el enojo contra los que pretendemos representar. Lo primero, siempre, es tratar de entender por qué hacen lo que hacen y votan lo que votan. Y tratar de repasar lo que hicimos mal. Y tratar de no volver a repetirlo.
Sobre estas cosas se escribirán toneladas de papel.

– Córdoba: Capital Nacional del Centralismo Porteño ¿70% para Macri? Manden mucho boldo de esas sierras.

– Me habrán leído más de una vez relativizar o poner entre paréntesis la centralidad de los medios masivos de comunicación en los resultados electorales. Porque con este mismo mapa de medios, CFK sacó el 54% en 2011. Pero bueno, es un monstruo grande y sigue pisando fuerte. Porque el kirchnerismo logró demostrar que dejó de ser cierto que 5 tapas negativas de Clarín te tiraban un gobierno. Pero 11.357 tapas seguidas te lijan de lo lindo, eh.
– Como siempre, mantedremos nuestro esfuerzo en diferenciar a los propietarios de los medios de los periodistas que ejercen su oficio en ellos. En diferenciar a los magnettos de los pasantes. Y en diferenciar a estos dos extremos de un tercer subconjunto: el lado Majul de la vida. Eso sí que es abyecto y lo seguirá siendo, salgamos como salgamos.

– Los que jugaron “a perder” no merecen perdón. Los que ahora hagan leña del árbol caído (especialmente si hasta ahora la única crítica que ejercieron fue la literaria) merecen ser llamados a la discrecionalidad y al silencio (de ser posible cara a cara). Será todo un desafío, al menos así lo siento ahora, mantener ese sano equilibrio de la autocrítica que evite caer en autoflagelos con la misma intensidad que evite caer en “cargar las tintas” contra un otro (sea ese otro quien sea).

– Hacemos política (en ciertas épocas militando, en otras escribiendo, en otras trabajando) desde hace demasiados años. Es nuestra responsabilidad, la de aquellos que hemos atravesado etapas muy lejanas al poder, acompañar ahora a los que empezaron a militar en buenas épocas. Y vamos a hacerlo. Aquí, en artepolítica, vamos a seguir y trataremos de estar con ellos.

– Los balances se hacen de a poco. Lentamente, con el paso de los días, con la atenta escucha de otros compañeros, con la lectura de los analistas. Y con racionalidad.

Pero además tenemos corazón. Y ese es el motor siemrpe. Y estamos orgullosos de haber sido parte. Y no nos arrepentimos. Y gracias a todos, a todos, por todos estos años de tantas alegrías, emociones, rutas, asados, reuniones, militancia.

Existimos. Somos. Seremos.
Gracias a todos, compañeros.
Abe.

: De chiquito, Mendieta no quería ser bombero ni policía. Soñaba con ser basurero. Ir colgado, como un superhéroe, del camión. Despúes se las ingenió para ser y hacer muchas cosas, todas más interesantes que lo que terminó siendo: un Licenciado en Comunicación, algunas veces como periodista, otras como funcionario público. Sus únicas certezas son su sufrimiento racinguista, la pasión por el mar y cierta terquedad militante. Todo el resto puede cambiar mañana. O pasado.