don segundo

Secuela 1

La verdad que he sido gratamente sorprendido por la polémica promovida alrededor de la anterior entrada. Ahora, algunas opiniones al respecto. Teniendo en cuenta que una de las atribuciones más comunes en el sitio es que unos polemistas adjudican a otros lo que ellos quieren y no lo que los primeros realmente dijeron, discúlpeseme la vivisección que va a continuación. Es mi esfuerzo por mantener mi afirmación original, a la vez que de fundamentarla con información concreta emanada directamente del interesado (perpetrada por su propia mano, para decirlo con una chicana, si es que lo prefieren… ;-) )
Como recordarán, los dos puntos centrales de mi entrada previa sostenían, en esencia, que

  1. Mariano T. ha devenido “un campesino reaccionario y ombliguista aferrado a su renta cueste lo que cueste”.
  2. Que sus intereses, en última instancia, “son verdadera y fielmente representado por Biondini y Menéndez. Esos dos son los que dicen de frente y a quien quiera oirlos qué es lo que hace falta para que vos puedas disfrutar tu renta tranquilo.”

Mariano ha tenido la deferencia de recoger el guante. No tenía por qué, la verdad, y se lo agradezco profundamente: me ha sido de gran ayuda en esto de –como dice Ana C.- [tratar] “de entenderlo y de descubrir por qué no ve al mundo de la misma forma que yo”.

Con cierta displicencia, Mariano al principio intentó una chicana “inocente”:

“¿Y? ¿Paredón, campo de reeducación o amnistía?” (29 de Agosto de 2008, 2:53 pm)

Al correr del día, en Buenos Aires, para mí, ajeno a las repercusiones, otra hora de laburo comenzaba. Entretanto, Mariano picó con un comentario y sentó una posición de principios, donde se quejó de la pobreza argumentativa:

“si por argumentos entendemos pensamientos, y no anécdotas reales o imaginarias, o una penosa atribución al “adversario” de ideas que nunca manifestó tener.”(…) “sin jamás plantear que el otro opina lo que opina porque el gobierno le paga, o porque aspira a que lo haga algún día, lo que me parece una chicana muy barata.” 29 de Agosto de 2008, 4:49 pm |

Y valora su propia participación diciendo que

“el ataque ad hominem, la atribución de posturas que no tengo, la fingida indignación por la metodología de lucha, etc, han reemplazado las posturas fundamentadas en la mayoría de los casos. Todo el mundo es libre de sostener algo “perche me piace”, sin decir porqué, pero es lastimoso que venga a plantear ridiculeces en un lugar como este donde se expresa gente seria.” 29 de Agosto de 2008, 4:49 pm |

Finalmente, adelanta una primera definición respecto a uno de los puntos en cuestión:

“las adhesiones, no son alianzas. Que se adhiera el que quiera, es una medida unilateral del adherente.”
30 de Agosto de 2008, 2:57 pm |

Con lo cual, con cierta benevolencia, podemos decir que, al menos, le saca el culo a la jeringa.
Respecto al otro tema dice:

“En cuanto a lo de “campesino reaccionario y ombliguista aferrado a su renta cueste lo que cueste.” (un “ad cultorem” más que ad hominem) no me abarca a mi, que por razones fortuitas no fui afectado por la 125, y si fui bastante afectado por la huelga, pero la vida es así, uno elige una postura en base a sus principios (en este caso la equidad fiscal) y después hay que bancársela.” 30 de Agosto de 2008, 2:57 pm |.

Horas después se suelta un poquito:

“Como su perfil me es desconocido, no puedo hacer un “ad hominem” de respuesta, pero es algo que no me interesa, por más que estoy casi seguro que hace años que esta en la nómina estatal, y eso lo pienso porque para un empleado estatal es más fácil comprender a un esquimal que a una persona que no aprecia ese miserable pacto que implica seguridad a cambio de bajos (merecidamente bajos) ingresos, y elige el riesgo empresario, desde un kiosco hasta 1000 hectáreas de chacra.” 30 de Agosto de 2008, 2:57 pm |

Quizá yo sea prejuicioso y chicanero -¡cuentapropista eh: nadie me paga para serlo, no laburo en el Estado!- pero yo diría que ese último párrafo tira al bombo su propia afirmación de horas antes donde decía que no hacía precisamente lo que hizo. En una entrada posterior, vuelve sobre el asunto, buscando enderezar su posición:

“Lo mantengo, para mí sería injusto que a igualdad de trabajo y capacitación un empleado público gane más que uno privado. Y eso no implica acusar a nadie de parasitismo, sino comparar los riesgos y avatares de las dos actividades.”
30 de Agosto de 2008, 10:55 pm |

En primer lugar, sería una barbaridad que dijera que a igualdad de trabajo y capacitación –es decir, por igual trabajo- dos empleados cobren distinto en función de que laburen para el Estado o para una empresa privada. Pero esto merece un desarrollo distinto y en otra parte, ya que trasunta un prejuicio de la conciencia dominante. En segundo lugar, es mentira que no implique acusar a nadie de parasitismo, ya que lo considera “ese miserable pacto”. Acá también subyace un prejuicio de la conciencia dominante. Nos explica que

“Fui muchos años (18) empleado, y se lo que es tratar de saber que es lo que piensa de vos tu jefe, y si cuando toca achicar calcular en que lugar de la lista estas y por donde van a trazar la raya. A cambio de eso la estabilidad del empleado público vale mucho, vale tranquilidad, menos insomnio, vale saber que no te estas esforzando al máximo, vale que nadie te pide que te quedes hasta tarde, (ni tenés que ofrecerte). Vale que cuando cumplís 40 no hay ningún pendejo comentando que buena luz tiene tu oficina (y que sillón tan cómodo), al contrario, tu sueldo aumenta por antigüedad. Si eso no vale un 30% menos de guita, es una injusticia para los otros.”
30 de Agosto de 2008, 10:55 pm |.

Es probable que tenga que ver con mi condición de setentista, pero para mí ese párrafo rezuma resentimiento. Y –si, claro…- más prejuicios de la conciencia dominante. Pero volvamos a lo que sigue:

“Y la otra categoría de stress es cuando sabés que el culo que ponés sobre la mesa para que lo partan si algo sale mal no es el de tu jefe ni tu patrón sino el tuyo. Es la siguiente etapa, darse cuenta que lo peor no es que te despidan, y salir a buscar otro trabajo, sino quebrar (como tantos quebraron) y penar en las garantías que diste, en las inhibiciones y el veraz, etc. (nunca me pasó pero es lo que siempre me quita el sueño). 30 de Agosto de 2008, 10:55 pm |”

¿Más resentimiento? Finalmente, concluye que:

“Así que los pavos que hablan de la renta extraordinaria dentro o fuera de sus Lunes a Viernes de 9 a 18, que hipoteque su casa y con esa guita se larguen a alquilar un campo y sembrarlo, como hacemos tantos, yo lo asesoro gratis, y después me cuentan. O ponga un kiosco, o una mercería, o fabrique algo, lo que sea. Ya van a hablar de codicia.
Y después se quejan de la ironía.
”30 de Agosto de 2008, 10:55 pm |”

Lo que yo saco en conclusión de esto es que me está diciendo que la renta no es extraordinaria porque se la merece: se rompió mucho el culo, arriesgó mucho, tomó esa decisión cansado de los pies de su jefe y su patrón en el cuello y se la jugó, no peleando por él y sus compañeros, sino jugándosela por la suya para ser “alguien en la vida”. Y su frase sobre la codicia lo reafirma: me la merezco, y me la merezco toda. Algo así insinuó antes aún, en otro comentario también “inocente”, cuando hablando de lo que gana dijo:

“Levanta 1 palo verde por mes, y merece 3.”
29 de Agosto de 2008, 11:34 pm

Pero la epifanía llega en el siguiente párrafo:

“Ya lo dije la primera vez, es más fácil que entiendan a un esquimal, que a las bestias que cinchan guiadas solo por su codicia.
Son dos universos distintos, la macana es que en el sistema capitalista todo depende de los segundos, no de los primeros.
Pues bien, Udi cobren parejitos los impuestos y no va a haber problemas, y si quieren aprovecharse de alguien, que sea un indefenso. Se ha demostrado, para sorpresa de muchos, que no lo somos.31 de Agosto de 2008, 1:40 am |

Acá está el meollo de su concepción: él es una noble bestia que cincha por su codicia.
La antojadiza afirmación de la frase siguiente sobre el sistema capitalista es de antología –y de manual-. Eso es prejuicio puro sostenido en ignorancia supina. Si en el sistema capitalista todo dependiera de las bestias que cinchan guiadas solo por su codicia, el planeta ya estaría reducido a cenizas. Y mucho no falta…
Pero hay más preguntas para este boletín: ¿que “cobren parejitos los impuestos” quiénes? Mariano se pone completamente afuera. La frase “si quieren aprovecharse de alguien, que sea un indefenso” es tan miserable que me da vergüenza ajena y confirma el recurso a la prepotencia.
Y preguntar a quién se refiere el “nosotros” implícito, la verdad, me asusta un poco.

No voy a unir los puntos, eso se lo dejo a los lectores. Pero creo que queda palmariamente demostrado que las dos afirmaciones sometidas a debate, han sido confirmadas plenamente por el aludido, de su propio puño y letra. Me quedan para otro día los prejuicios de la conciencia dominante y otras trivialidades. Gracias de nuevo a Mariano T., fuera de broma y sin chicana, por dejarnos conocerlo. Espero que no se ponga a la defensiva, que revise sus conceptos y siga comentando -y ojalá publicando, aunque, doy fe, !lleva mucho tiempo hacerlo!-, con la frente alta y defendiendo sus opiniones.

Y ateniéndose a ellas y a sus consecuencias.

¡Feliz domingo para todos!

Carta abierta a Mariano T.

Mariano T: (Por la costumbre antepuse “Estimado” pero, la verdad, no te estimo…)
No te conozco. Empecé a leerte cuando abriste tu blog. Y me gustaba pasar por ahí con regularidad porque la verdad que descorriste un velo que hasta entonces me ocultaba aspectos de tu actividad. Eran educativas tus notas, con cuadros económicos, con profusión de datos, con una mirada técnica pero de alguien que tiene las manos en el asunto. Claras y sencillas.

Por una extraña confluencia de circunstancias, siendo cerca de las doce del mediodía del jueves 28 de agosto de 2008, me encontré con tu sarcástico comentario en el post con las aclaraciones de la APDH de Azul, en el que preguntabas si el escrache estaba permitido.

Estaba en ese momento sacándome los auriculares con los que escuché la entrevista que Biondini le hizo a De Angeli (me corrijo: la entrevista que De Angeli le concedió a Biondini, que es el verdadero meollo del asunto…) y sonaban en mis oídos todavía las lúcidas, claras, convencidas palabras de ese módico héroe del Ser Nacional, Luciano Benjamín Menéndez, explicando que todo lo que hizo lo hizo por mandato y en defensa de el pueblo de la Patria (no ví el papel que leía, pero estoy seguro que decía así, Patria con P mayúscula). Menéndez establecía en su relato una postura profundamente ideológica –la defensa del Ser Nacional ante los embates del comunismo internacional organizado para imponernos su dictadura totalitaria-, una defensa cerrada y convencida de su condición de víctima en última instancia –dijo que somos el primer país del mundo (repitió dos veces: del mundo) que juzga a su ejército vencedor- y un profuso despliegue de artilugios leguleyos intentando convalidar con pinceladas “democráticas” el accionar de las Fuerzas Armadas bajo su mando –mediante citas que fueron desde ponencias de ministros de Illía ante el Congreso hasta la rememoración de que el actual Procurador General de la Nación fue el mismo que redactó los indultos del 25 de mayo del ’73, pasando por los infaustos decretos presidenciales llamando a aniquilar a la subversión y extractos de periódicos de ERP y Montoneros con los que pretendía explicar que vencieron a alguien más que a su propio pueblo y que lo que hicieron no fue ilegal.

Supongo que todo junto fue demasiado, así que tengo que decírtelo: Cuando los cuatro jinetes del Apocalipsis arrancaron con su lockout patronal reaccionario y antipopular –había puesto “egoísta”, pero eso no es un defecto: todos peleamos por nuestros intereses-, en tu blog y en tus comentarios pudo verse la paulatina transformación del chacarero con formación universitaria en el empresario que defendía su renta extraordinaria. Me parecía razonable. Era de esperar que hubiera pataleo. Pero superaron toda la racionalidad que para un mediano o pequeño productor como vos podían tener (había escrito “superaron toda racionalidad”, así, a secas, pero claro, como te darás cuenta, eso es una falacia: hay una clara racionalidad en lo que las organizaciones patronales del campo han hecho, en lo que siguen haciendo y en lo que harán). Importa poco qué comprensión tengas vos de las consecuencias futuras de tus actos. Ustedes fueron carne de cañón de intereses que los superan ampliamente, o cómplices concientes. Ahorranos la hipocresía del relativismo a la hora de elegir los medios de lucha. Un mismo instrumento es históricamente válido según en manos de quién esté, esa es la perogrullada que se ignora: hay guerras justas y guerras injustas, piquetes justos y piquetes injustos, cortes justos y cortes injustos. Disfrutá tus pequeñas victorias económicas ahora, mientras puedas. Eso sí, te sugiero deshacerte definitivamente de esos jirones de pruritos semiprogres que todavía intentás mostrar. Ya fue. Es hora de concluir con esa metamorfosis que empezó tímidamente, cuestionando si Martinez de Hoz era del campo –“tenía un terrenito cerca de Camet”, creo que dijiste-, tus vergonzantes y oportunistas tomas de distancia de los figurones que se les pegaron –“no defiendo a Grondona”, decís?-, tus defensas retóricas y huecas de las argumentaciones más pedorras. Asumite de una buena vez como lo que sos: un campesino reaccionario y ombliguista aferrado a su renta cueste lo que cueste. Un empresario exitoso bien acompañado por los Barrionuevo, las Carrió y otros “republicanos” a la moda, pero verdadera y fielmente representado por Biondini y Menéndez. Esos dos son los que dicen de frente y a quien quiera oirlos qué es lo que hace falta para que vos puedas disfrutar tu renta tranquilo.