ContactoAdvertencia: Este post tratara sobre discursos, frases y palabras, así como de subjetividad, narcisismo y de mi. Todo desde el punto de vista de un humilde lego en las distintas áreas del conocimiento.
Por otra parte es posible que tenga un excesivo uso de comillas, que tan “de moda” están. Y NADA MÁS que por eso. (toDaVía no ManeJo el USo DiscursiVo de la MAYúsCuLA)
“El problema es que no se soluciona el conflicto”
¿Quien no escucho repetidamente esta frase en los últimos días? Supongo que pocos. Supongo que algunos notaran incluso, la convicción con que es pronunciada. Quizá unos pocos incluso tuvimos problemas para refutarla, o peor aun, sentimos el angustiante fatalismo que esta “inocente” frase contiene. La desesperanza de un “conflicto eterno” causado solamente por la “inoperancia” de la que “somos víctima”. Conflicto que hubiera sido posible “solucionar” rápidamente si no fueramos tratados tan brutalmente por el “dictador”, que como buen dictador se maneja a los golpes y empujones. Y todas esas cosas que ustedes ya saben.*
Entre esos últimos me encontré hoy mismo al escucharla en boca de una persona cuya opinión estimaba (pretérito) en cuestiones políticas.
Es que resulta que esa frasesita esta muy lejos de ser inocente, mas lejos aún esta el hecho de repetirla una y otra vez.
La trampa que encierra me es ahora obvia. Legitima, junto con tantas otras frases el discurso para el día despues. Para desobedecer abiertamente y hasta con orgullo, a un gobierno democrático. Sin reconocer que el problema seria si ellos (sin comillas) deciden sostener el conflicto y generar uno mayor.
En pocas palabras, compañeros, tengo miedo que por más que el senado vote “SI a la 125″, el ejecutivo promulgue y etc, se llenen las rutas de indomables mansos y las calles de “escépticos de la política” y de gorilas aficionados al fino arte de golpear cacerolas. Miedo de que alguna iluminada por la virgen siga pariendo ideas a excretar en esfuerzo conjunto de “periodistaserios”.
Dios quiera (aunque con el espectro del Pocho me conformo) que esta gente no redoble, triplique ni directamente haga aquello que tanto insinuó y mande a la mierda la mesa de apuestas. ¿Las chances son…?
Advertencia: Al que no le interese el psicoanálisis le recomiendo dejar de leer acá.
Cambiando un poco el tema.
Mucho se dijo sobre el discurso y poco se yo al respecto, así que simplemente aportare lo que puedo que es más de lo que tengo. Un par de dudas y una falta considerable de saber como para intentar dar respuestas .
Me interesa la relación que se pueda estableser entre los discursos populistas y el narcisismo. Ampliando un poco, entre los discursos como creadores de sentido y subjetividades, el narcisismo entendido desde el psicoanálisis, el objeto a, el pseudodiscurso capitalista y demás yerbas de clases sociales. Me interesaría poder unir esos “delirios teóricos” del psicoanálisis con los delirios de Marx, y con el hecho de que Lulu y sus lectores se sientan efectivamente atacados, que les hierva la sangre y que no les interese ni por un segundo escuchar el contenido ya que la forma les “resuena” mal(¿Algo de Lalangue quizás?). Que en toda discusión se les juegue el cuerpo entero, que se pongan rojos de odio y comiencen a repetir cual “automaton” el discurso que les dieron los medios, sin siquiera intentar construir algo. Claro que esto no es propiedad de un sector ni de una orientación ideologica, pero como ustedes saben, no se suele discutir con quien se esta de acuerdo.
Lo ideal seria todo esto sin rebajar el psicoanálisis al nivel de Bucai y decir que Cristina es la madre fálica y que cortarle las manos Perón es igualito al complejo de Edipo/castración y al mito de totem y tabú. (Juro que lo escuche en la tv)
Si alguien sabe algo al respecto, o me puede recomendar alguna lectura que me inicie/oriente en el abordaje del tema (que no sea “el malestar en la cultura” o la obra entera de Freud y Lacan) se lo agradecería.
Por hoy solo sostendré la siguiente hipotesis. El “Narcisismo de las pequeñas diferencias” esta orientado otra vez hacia nosotros mismos, dando un respiro a los hermanos chilenos, bolivianos paraguayos y peruanos. Creo que a Brasil no lo discriminamos de la misma forma por que nos emboban sus comparsas y porque nos tienen de hijos en el fútbol. A Uruguay lo consideramos una provincia nuestra así que lo tratamos igual que al interior (eh si, soy porteño).
(mejor aclaro que esto ultimo es pura broma, pero que las dudas anteriores no.
Bueno, son las 7 am y al fin me llego el sueño. Que lindo es el insomnio..
Gracias por haber leído hasta acá. Hasta dentro de un par de horas en el congreso.
*Ejem: Soberbia, Prepotencia, Furia, Odio y todo lo que se les ocurra que allá sido adjudicado a la motivación de la Presidente y su marido. Así como todo adjetivo que se antepuso a sus nombres y todos los epítetos con los que fueron nombrados.
También esas cosas del dialogo, del concenso y etc.
Cristina Kirchner siempre vio en Alvaro Uribe cierta frialdad frente al dramático caso de Ingrid Betancourt. Las deducciones convertidas en certezas, sobre todo cuando aquéllas parten de paradigmas ideológicos, no son buenas compañías para los gobernantes. La realidad acaba de desmentir rigurosamente a la presidenta argentina, que aseguraba entre íntimos que el mandatario colombiano era indiferente a la suerte de la secuestrada más famosa del mundo.
En verdad, los Kirchner se dejaron llevar siempre más por las percepciones de Hugo Chávez sobre el drama de Colombia que por las ideas e informaciones que les transmitía Uribe, el presidente latinoamericano con mayores índices de popularidad.
Cristina Kirchner se vio dos veces con Uribe en calidad de presidenta. La primera fue en Buenos Aires, el 11 de diciembre del año pasado, un día después de que ella accediera a la primera magistratura de la Argentina, y la reunión fue tensa por momentos. La tensión la provocó el caso de Ingrid Betancourt.
Cristina Kirchner estaba demasiado absorbida por la versión de los hechos que le había dado la madre de la política secuestrada, Yolanda Pulecio, quien culpaba más al rigor de Uribe que a la crueldad de las FARC por el cautiverio de su hija.
La presidenta argentina llegó a reprocharle entonces al líder colombiano por la detención en Bogotá de miembros de la organización guerrillera, que eran supuestos emisarios para la liberación de Ingrid Betancourt.
Uribe le replicó que tales detenidos figuraban en una lista de guerrilleros buscados por el ejército de su país y que eso no lo podía desconocer el presidente de un país.
Más importantes que esas tensiones fueron, sin embargo, las conjeturas que posteriormente hizo la mandataria argentina.
Primero optó por sostener que Uribe no quería la mediación de Chávez ante las FARC para no darle al venezolano un enorme protagonismo internacional.
La segunda suposición fue deslizada entre muy pocos: Cristina había advertido en Uribe, dijo luego reservadamente, cierta competencia con Ingrid Betancourt por el futuro electoral.
Tal afirmación llegaba a la conclusión implícita, aunque nunca dicha, de que para Uribe era mejor tener a Betancourt sobreviviendo en la selva que gozando de la libertad.
Inmediatamente después de esa reunión, en los últimos días de diciembre, Néstor Kirchner se fue a Venezuela para participar junto con Chávez de la operación Emmanuel, que consistió en rescatar del secuestro a un niño colombiano que no estaba secuestrado.
También entonces, en plena selva colombiana, hubo una reunión de Kirchner con Uribe, que tuvo su dosis de tensión. La noticia sobre la verdadera situación del niño, que no estaba en poder de las FARC, fue un papelón internacional que coprotagonizaron Chávez y Kirchner al mismo tiempo.
Cristina y Uribe se volvieron a ver las caras en marzo, en Santo Domingo, en una asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), en medio de preparativos bélicos que casi arrastran a la guerra a Colombia, Venezuela y Ecuador. El ejército colombiano había matado en territorio ecuatoriano a Raúl Reyes, el segundo jefe de las FARC.
Las imágenes de la televisión fueron incontrastables. Luego de la resolución pacífica de la controversia, la presidenta argentina le extendió una mano fría a Uribe cuando éste se acercó a ella para darle un beso.
Nada, en cambio, le dijo Cristina a Chávez, en público al menos, aunque éste se había encargado de escalar el conflicto hasta colocarlo al borde de la contienda armada.
Los errores del gobierno argentino en el caso Betancourt tienen más raíces en la ideología que en la realidad de los hechos.
Cristina Kirchner se encargó -es cierto- de llevar por todo el mundo el caso de la política colombiana secuestrada, pero hizo muy poco para resolverlo ayudando al presidente de Colombia, la única persona del planeta que podía fijar una estrategia y establecer un modo para conseguir la liberación de Ingrid Betancourt.
Uribe ha colocado contra las cuerdas a la organización guerrillera más antigua de América latina, pero sus ideas no son las que profesan muchos líderes actuales de la región.
Algunos de éstos dicen militar en un progresismo que ama a toda la humanidad. Los episodios relatados prueban, otra vez, que quienes aman a toda la humanidad suelen tener problemas con las personas concretas y cercanas que la componen.
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Perdón, generalmente cuando veo algo así dejo que alguien con un poco más de nivel y cultura opine al respecto, (como por ejemplo http://artepolitica.com/la-tapa-bizarra-de-clarin) pero mi indignación, mi calentura, al leer las palabras de este buen hombre, me superaron al punto de tener que elegir entre revolear el monitor, patear al gato o descargar escribiendo un poco. Si, los monitores están caros y a mi gato lo quiero mucho.
Que Chavez libero este año 6 rehenes sin tirar un tiro al parecer no importa. Que el enorme sorete de Uribe ataco a un país hermano, un detalle menor… culpa de Chavez de alguna extraña manera… ah, y de Cristina, no olvidarse de eso, todo, hasta el calentamiento global es culpa de los pedos de Cristina… Y que boluda por acercarse a Chavez ¿?¿?¿?¿?¿?¿?
Ayuda compañeros ¿Que se hace ante esto?
Ahora bien, estas son mis otras dudas, quizas me puedan esclarecer alguna. Me pregunto si son verdaderamente hijos de puta los que escriben en los diarios o si son simplemente ignorantes… O si es que tienen un cagaso enorme ante lo popular… ¿Sera la mentalidad de clase que no los deja ver ni un poco la realidad? ¿Tanto miedo a soltar un poco el manojo? ¿Con que pueblo estarán identificados que los de acá le dan tanto miedo?
bueno, otra vez perdón, esperaba que mi primer post fuera tan elaborado como los que tengo el agrado de leer. Pero ya ven, el querer informarse tiene un precio, de ahora en más voy a buscar la forma de leer las noticias en zigzag, esquivando soretes. ¿Alguna receta?