Escriba

No al despido de Rozitchner

Nos preocupa (…) la posibilidad de perder el empleo“. No jodan con Alejandro, che. No a la fuga de “cerebros” en el Gobierno porteño.

Ni un despido más

La CTA a través de su secretario general, Hugo Yasky, acaba de pedir “prohibir despidos”. Contra los que están echando gente “por las dudas”. Contra los que se quieren hacer los vivos en la coyuntura. Contemplemos la situación de las Pymes pero que no haya ni un despido más. 

Hay que dar el debate contra los que están pidiendo flexibilizar, como pedían en el 97, 98. No flexibilizar. Ni un despido más. Eso opino.

Hay que seguir

El próximo jueves el Senado debería convertir en ley la reforma jubilatoria. Bien dice Néstor Kirchner que se trató de la medida más importante desde 2003 a la fecha, porque es estructural con respecto al legado de la década del 90. La medida enojó a los grandes empresarios de todos los sectores, que añoran los tiempos en que tenían poleas de transmisión directas para todos los temas hacia el sistema político. Ahora, hay que seguir. 

Hay que seguir. En la calle, en las instituciones, en los medios, en los blogs. Con pasión e inteligencia. Hay que seguir.

El fallo de la Corte que le abre la puerta a la CTA

Pueden verlo acá.

El gran blog argentino

Termino de leer la edición de La Noble Ernestina, de Pablo Llonto, Se trata de un libro que elude cualquier tipo de pretensión de (falsa) objetividad.

El autor fue delegado sindical de los trabajadores de Clarín entre 1984 y 1999 cuando fue despedido formalmente de la empresa por un fallo de la Corte Suprema menemista. Llonto también representa a familiares de deasparecidos en las causas penales de la ESMA, Campo de Mayo, Automotores Orletti, La Tabalada y la Superintendencia de Seguridad Federal. Y por ello también ha tenido actuación en la que se investiga la identidad de los hijos de la señora Ernestina Herrera de Noble, Felipe y Marcela, impulsada por Abuelas de Plaza de Mayo.

Si será este un libro acerca del poder en la Argentina que me sorprendo a mí mismo, en este momento, eligiendo cada palabra y chequeando cómo escribir de manera correcta la oración anterior de este post.

Me voy a limitar a describir algunas escenas -muchas conocidas, otras no tanto- que me encontré en este libro:

“No queda otra que devaluar. Estamos endeudados hasta los huevos. El Grupo Clarín debe 3.000 millones de dólares. Si seguimos con este valor de un dólar un peso, no hay forma de pagar y los bancos se van a quedar con nuestras empresas” (del abogado Jorge Rendo, en audiencia privada con el presidente interino Adolfo Rodríguez Saá, p. 274).

Hay mucho más. Gelbard queriendo poner un hombre para controlar la redacción a cambio de no cerrar el diario. Alfonsín puteando contra Clarín. Perón puteando contra Clarín, Kirchner puteando contra Clarín.

Y Jaroslavsky adviertiendo: “hay que tener mucho cuidado con ese diario, embiste como partido político pero después se escuda en la libertad de prensa”.

Hay que nombrar un ministro de Economía (¿Martín Palermo?)

Es momento de tener un ministro de Economía. No un ministro del ajuste. No un vocero de los Grupos Económicos en el Gabinete, como fueron Lavagna, Peirano y Lousteau. Un ministro de Economía. Como pudo haber sido Felisa Miceli. 

Es un momento para tener una voz, un liderazgo, algo para decir. No puede ser que se haga la cumbre de ministros del G20 y nosotros mandemos a Carlos Fernández, con todo el respeto que me merece el ministro. 

Podemos tener algo que decir, algo que mostrar, alguien que salga a pelear a la City, alguien que junte, maneje, cree, motive, dispute y negocie. Alguien que pueda hacer todo eso de frente. En la gestión, en la calle, en los medios y en el mundo. 2009 va a ser bravo. Es como ir a un Mundial sin un 9 de área, dejémonos de joder.

Me parece. Ya es hora. La reforma jubilatoria ya está casi cocinada. A ver ese cambio de Gabinete.

Ya lo he visto todo: para la derecha cortar rutas no es delito

Me entero recién que el titular de Confederación Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, fue a defenderse en una causa que se instruye en San Nicolás por un corte de ruta durante la protesta agropecuaria. A través de su abogado, sostuvo ante el Juzgado Federal que el artículo 194 del Código Penal -penas de tres meses a dos años para el que haga un piquete- es “inconstitucional”.

Espero, lo podamos leer mañana en las “letras de molde” de los diarios.

Ultima chance por McCain

Los que saben dicen que gana Obama. Prefiero a los republicanos, que ni saben dónde queda América Latina. Latinoamérica para los latinoamericanos. USA para los republicanos.

Llegó mail de establishment

 

Se los forwardeo. Es de parte del famoso capitalismo de amigos:

Preocupación de AEA por el proyecto sobre jubilaciones

30 de octubre de 2008

La Asociación Empresaria Argentina (AEA) manifiesta su preocupación por el proyecto presentado al Congreso por el Poder Ejecutivo Nacional, que propicia la eliminación del régimen previsional de capitalización individual.

AEA considera que la decisión sobre el mejor sistema de seguridad social para la Argentina no puede adoptarse de manera urgente.

Es fundamental tener en cuenta: 
- los derechos de propiedad de los trabajadores sobre los aportes ya acumulados en sus cuentas de capitalización individual, y la voluntad expresada ante la opción jubilatoria del pasado año. 
- reglas de transparencia y de asignación de los aportes que brinden garantías y generen confianza sobre su destino último. 
- la contribución del régimen previsional al desarrollo del mercado de capitales y el financiamiento de la inversión productiva, de modo de impulsar la actividad económica de la cual dependen los ingresos que sustentan el sistema de seguridad social.

Por su enorme trascendencia para el futuro de nuestro país, la definición del régimen previsional requiere necesariamente la construcción de amplios consensos, y un análisis detallado y profundo sobre su sostenibilidad de largo plazo, de modo de asegurar la futura percepción de las jubilaciones por parte de los actuales aportantes.

 

Tiembla Fontevecchia: ahora dicen que el “Diario del Juicio” habría sido al pedo

Como leemos acá, en los diarios locales, y también allá, en las agencias internacionales, el jurado del juicio que se sigue en Miami contra un ciudadano venezolano por el caso del “maletero” Antonini Wilson, luego de 4 (cuatro) días de estar encerrado en un cuarto no pudo lograr un veredicto unánime. En espanish eso quiere decir que hay en el bendito jurado hay compañeritos del Sur de la Florida que no se comieron la galleta del FBI y que creen que Franklin Durán es inocente de los delitos de los que se lo acusa.

¿Pero cómo? ¿No era tan obvio todo? ¿No habíamos escuchado que los chavistas habían apretado a Antonini a más no poder para que, pobre, sellara sus castos labios ante las sucias y feas maniobras ocurridas entre Caracas y Buenos Aires? Por lo que se lee, la jueza les iba a pedir hoy a los jurados que “por favor” siguieran deliberando. No temáis. Todavía hay chances de que haya penas ejemplificadoras y que truene el escarmiento.

Quiero recordar que este tema era, hasta hace unas semanas el número uno en la atención de los medios nacionales y de la -albricias- oposición.

Paper del CENDA sobre AFJPs

Página 12 publica hoy un suplemento especial (4 páginas) con un paper del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (CENDA) sobre el tema AFJPs. El título es “El reino d elas promesas incumplidas“. Allí se die qeu “el análisis demuestra que el régimen privado de capitalización fue una verdadera estafa para los trabajadores argentinos”.

Final Fight

Este post no tendrá el estilo de los que solemos hacer en Artepolítica. Es un poco más urgente.

Dice Joaquín Morales Solá hoy que el matrimonio Kirchner mandó a decir que si no sale el proyecto de reforma jubilatoria, la Presidenta renunciará.

Para mí, es como decir que el agua es mojada. En un sistema parlamentario, otra que voto de censura si no salieron las retenciones móviles y no sale esta. Dice Luis D’Elía que se podría perder “contento” con un proyecto como el que se está mandando al Congreso.

Que estamos jugados, estamos jugados. ¿Ustedes qué piensan?

Un argumento más

En 1994 la participación del capital nacional en las AFJP era del 68 %. En junio de 2007 era apenas del 37 %.

¿Y a quién defiende la oposición entonces?

Lo leí acá.

Si no pitaste antes, ahora no trines (dos argumentos más)

No quiero aburrir, pero espero que esto sume. Me parece que es momento de sumar.

Dos de los principales editorialistas del diario La Nación, buscando ser hoy la vanguardia de la occidentalidad cristiana, utilizan las palabras “confiscación” y “expropiación” para referirse al proyecto de reforma del sistema jubilatorio.

Hurgando en el Anuario Estadístico de la Superintendencia de AFJPs 2007 (de lectura obligada) me vienen a la memoria dos o tres cuestiones sobre las que vale la pena profundizar.

1) En 2007, con la entrada en vigencia de la Ley de Reforma Previsional N° 26.222 (reglamentada por el Decreto 313/07) -esa que habilitó cada cinco años a pasar a Reparto- sucedió algo interesante. Se dispuso el traspaso “automático” a reparto de 900 mil afiliados a las AFJP hombres mayores a 55 años y mujeres mayores a 50 años que no optaron por permanecer en capitalización y con saldos acumulados en su cuenta inferiores a 20 mil pesos.

En su momento, Sebastián Palla, de la UAFJP dijo que esa reforma había sido muy buena. Yo me pregunto: a quienes ahora no les gusta este traspaso, quienes amenazan con haer miles de juicios, quienes hablan de “confiscación” y “expropiación” ¿Qué argumento usan? ¿Es una cuestión de grado? ¿Si pasan a reparto 900 mil afialiados de las AFJP de manera automática está bien, es legal, pero si pasan 900 mil + uno es ilegal? ¿O criminal?.

2) Se usa mucho el argumento de la “elección”. Que antes la gente elegía en qué sistema quería estar. Que la reforma de 2007 ya mencionada era “buena” porque permitió que “la gente” “eligiera” (lo dice Palla, lo dice Macri).

En la página 42 del citado informe (hay cuadros varios con detalle por año, etc.) leemos con atención:

En los trece años transcurridos, se incorporaron al régimen de capitalización 12,7 millones de trabajadores: 6,0 millones de indecisos, 5,5 millones de altas, 1,0 millón de cambios de régimen y 0,2 millones provenientes de cajas provinciales transferidas al SIJP“.

Sí, leyó bien. En los trece años, las AFJP incorporaron más por la categoría de gente “indecisa”, que no optó por ninguno de los dos sistemas, que aquellos que lo hicieron de manera expresa.

Preciso:Los trabajadores obligados a incorporarse al sistema pueden optar por afiliarse a una AFJP o al
régimen público de reparto, contando con 90 días (originalmente eran 30) desde la fecha de ingreso a la relación laboral de dependencia o de inscripción como trabajador autónomo para manifestar su decisión. Hasta la sanción de la Ley 26.222 (Reforma Previsional), los trabajadores que no habían ejercido su opción en dicho lapso (”indecisos” -un total de 6 millones en trece años, en realidad 5.968.864-), eran considerados afiliados al régimen de capitalización y distribuidos entre las AFJP de acuerdo a procedimientos establecidos por la Secretaria de Seguridad Social (SSS).

Ese particular sistema de “libre opción” le aportó a las AFJP más gente -lo reitero- que la que fue a tocar sus puertas para ingresar.

“Los chanchitos son malos” (El Lobo Feroz)

Acaba de hablar por radio el empresario Eduardo Costantini, dueño de Consultatio.

Luego de decir que las bolsas caen por “temor” y “miedo”, por la “sorpresa” de la medida. Luego de señalar que “en el mundo” creen que “vamos a un nuevo default” y que se van a “estatizar los bancos”. Luego de lamentar la mala “comunicación” del Gobierno para una medida de este tipo. Luego de afirmar que “las familias” se “han asustado”. Después de todo eso, los periodistas le hicieron una pregunta:

“¿Las AFJP tienen una parte de la propiedad de su empresa, no?”.

Costantnini: “Sí, totalmente, el 25, 26 por ciento”.

Va bien esto. Que no decaiga.

Buen ejercicio

Mirar a diario qué hay en el bocho del lector online de La Nación. Muy bueno. Eso sí, antes, leer la entrevista a Casullo.

Sabbatella en La Matanza: la devaluación nos empobrece

Un dirigente de centroizquierda hace un acto en La Matanza y dice (pego gacetilla):

 

Martín Sabbatella: “Hoy devaluar significa aumentar la pobreza y la indigencia”

“Hay que sostener un dólar competitivo, pero con la preocupación puesta en no aumentar la cantidad de pobres, porque ese fue históricamente el primer efecto de las devaluaciones”, expresó Sabbatella y puntualizó: “En un contexto social muy crítico, la devaluación no puede ser la única salida para garantizar competitividad y productividad, ni reemplazar una mejor política arancelaria. Lo principal es preservar las fuentes de trabajo, conservar el poder adquisitivo de los salarios y reducir el número de pobres e indigentes”. El intendente de Morón y dirigente del Encuentro por la Democracia y la Equidad realizó estas declaraciones anoche, durante el lanzamiento de la junta promotora de este partido en el distrito bonaerense de La Matanza. “En un país que tiene a casi un tercio de su población sufriendo la pobreza, la prioridad sigue siendo la lucha contra la desigualdad, por la inclusión y a favor de una distribución justa de la riqueza”, opinó Sabbatella.

El dirigente participó de un acto organizado en la localidad de San Justo, partido de La Matanza, al que asistieron alrededor de 300 referentes sociales, militantes y adherentes a la fuerza que lidera Sabbatella. Es el segundo lanzamiento de una junta promotora del EDE en el conurbano durante este mes; la semana pasada el intendente hizo lo propio en Hurlingham, el martes que viene estará en La Plata y el jueves 30 de octubre en San Miguel. En septiembre, Sabbatella inauguró el trabajo de los grupos promotores de Lincoln y Bahía Blanca y abrió un local partidario en la comuna de General Pintos. También mantuvo reuniones con quienes forman parte de la construcción del Encuentro en ciudad de Buenos Aires, Partido de La Costa, Chivilcoy, Lomas de Zamora, Quilmes y otros distritos del conurbano y la provincia.

Esta etapa de formalización de los grupos que vienen construyendo el Encuentro por la Democracia y la Equidad -que se da a la par de la búsqueda de avales y afiliaciones y de la organización de eventos y la venta de bonos para la obtención de recursos económicos-, está orientada a la participación de esta fuerza en las próximas elecciones legislativas.

“Tenemos el desafío de demostrar que es posible construir un partido con capacidad de gobernar, en el que se valore la militancia, el debate de ideas y un fuerte compromiso a favor de la inclusión, la justicia social y la Democracia”, señaló Sabbatella y convocó a “militar por una alternativa política autónoma, coherente, progresista, nacional y popular; un partido que vuelva a enamorar de la idea de que se puede, que no hay que resignarse, porque podemos y sabemos cómo hacerlo”. 

Allá, en la blogósfera

Allá, en la blogósfera, tiene lugar We Media Buenos Aires, un “foro internacional donde se debate cómo creamos entre todos una sociedad mejor informada y cómo la tecnología e Internet impulsan el cambio que ya está ocurriendo”.

No estoy, en particular, en contra de We Media ni de quienes lo organizan (Clarín), ni de quienes disertan. Pero me llama la atención que esté Ernesto Tenembaum (aquí en una buena nota de Aryentina) y no lo que a mí me parece más interesante de lo que se ve en la web:

Me olvido de muchos, muchos. Varios que crean “entre todos una sociedad mejor informada y cómo la tecnología e Internet impulsan el cambio que ya está ocurriendo”. Incluído Daniel Rinaldi, claro, que también está en mis feeds.

Mauricio, estadista

Por si no lo vieron, les dejo el spot publicitario que la gestión del intendente Mauricio Macri sacó en medio de la crisis financiera global más grande en 70 años. Aquí.

Crisis: primer balance político

Es hora de un primer balance político local de la crisis global. Se me ocurren las siguientes cuestiones:

Primero, lo positivo para el Gobierno:

Ahora, los peligros
Autor de la foto.

Willy Kohan, frotá el traje Hugo Boss…

… y poné la tela, champion… si se la gastaron toda en Nordelta, llamá al Colorado. Copio y pego:

Comunicado del jueves 9

Continúa el plan de lucha de El Cronista

Con una nueva jornada de reflexión salarial de dos horas los trabajadores de El Cronista continuamos hoy con el plan de acción que comenzamos el jueves pasado en reclamo de un aumento salarial para lo que resta del año. Como consecuencia de estas medidas, tanto ayer como hoy el diario salió sin ninguna nota firmada. Hoy, además, realizaremos a las 17 una actividad de difusión de nuestro conflicto en la puerta de nuestro diario, en Paseo Colón 746, de la que participarán la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba) y la Federación Gráfica Bonaerense.

Las medidas adoptadas desde el jueves vienen precedidas de un largo e insistente proceso de reclamos, denuncias en el Ministerio de Trabajo y otras formas de protesta.

Exigimos a la empresa una propuesta que, por una parte, nos resarza por diversos incumplimientos de la paritaria acordada en marzo y, por el otro, compense el deterioro producido por la inflación.

La empresa se mantiene en una actitud intransigente, y a las distintas alternativas que le presentamos sólo ofrece “una gratificación por única vez a fin de año sujeta a los resultados de la compañía”, como si los trabajadores fuéramos accionistas.

Además, sigue en su actitud de poner como condición para precisar la suma de su oferta que los  trabajadores homologuemos ante el Ministerio de Trabajo el acuerdo de principios de año, que sin embargo no está cumpliendo: debe una parte de lo acordado y mantiene fuera del aumento a un grupo de compañeros con diversas excusas.

La primera respuesta de la patronal al nuevo plan de acción que arrancó la semana pasada fue intimidatoria y antisindical: el lunes trajo un escribano para presionar a editores y jefes a que firmen un acta donde debían dejar constancia sobre la participación de los trabajadores en la medida.

Fue un boomerang: nuestros compañeros se negaron a firmar y la asamblea resolvió profundizar el plan de acción.


Asamblea de Trabajadores de El Cronista

Texto del volante que se repartirá hoy en la puerta del diario

¿Usted sabe lo que está pasando en El Cronista?

Los trabajadores de El Cronista estamos atravesando una grave situación. En marzo acordamos con la empresa un aumento salarial y la patronal se niega a satisfacerlo en su totalidad. Mediante trampas y mentiras ignora un porcentaje del aumento que conseguimos luego de una esforzada pelea. Si a eso se suma que la inflación superó largamente las estimaciones sobre las cuales se hicieron casi todas las paritarias de principios de año, la situación es aún mucho peor para nosotros.

Por eso venimos reclamando, por las más diversas vías, un aumento para lo que resta del año. Que contemple, por un lado, un resarcimiento por la violación de lo acordado y por el otro el desborde de los precios. También le pedimos que incluya en el aumento a los compañeros ingresados a nuestro diario este año, a los que ha excluido con argumentos insostenibles.

Hemos hecho asambleas, denuncias en el Ministerio de Trabajo y encarado diversas formas de protesta. La respuesta es cerradamente negativa. En realidad, es aún peor: contesta con amenazas e intimidaciones, al punto que el lunes trajo un escribano para presionar a editores y jefes a que firmen un acta donde debían dejar constancia sobre la participación de los trabajadores en las asambleas que realizamos para discutir nuestra situación.

El martes, luego de una jornada de reflexión salarial de tres horas, debimos adoptar una de las decisiones más dolorosas que pueda tomar un trabajador de prensa, un periodista: nuestras notas y artículos salieron sin firma en la edición del día siguiente. Hoy tampoco aparecen nuestras firmas en el diario.

La empresa, sin embargo, no abre el diálogo. Autismo total.

¿Por qué esto? ¿Les da todo igual?  A nosotros, no. Queremos ser escuchados. Basta de ataques, queremos trabajar en paz.

Asamblea de Trabajadores de El Cronista

¡Qué panel, Pino!

Pueden ir todavía. Cierra el cardenal Bergoglio.

Murió Nicolás Casullo

Un intelectual de gran trayectoria que será recordado como uno de los fundadores de Carta Abierta. Me enteré aquí.

Ideas kirchneristas. Caja y Revolución

Ayer me pasaron un mail que circula entre gente del Banco Central sobre la necesidad de cuidar la caja. De por qué “Citi” rima con “Tumini”. Tema para tesis doctoral. (Aclaro, me parece interesante la postura de Libres del Sur).   Miércoles 8 de octubre del 2008

 

Capital Federal

 COMUNICADO DE PRENSA

 COMO AFRONTAR LA CRISIS INTERNACIONAL

 

  Es absolutamente claro a esta altura de los acontecimientos que la crisis financiera internacional se extenderá también a la faz productiva de los países industrializados; los que ya se van asomando a una recesión cuya profundidad está por verse. Esto afectará también al resto de las naciones del mundo, de distinta maneras, habida cuenta del peso de las economías centrales.

  Por lo pronto en ese escenario presente y futuro, la Argentina tendrá que afrontar -entre otras cosas- una baja en los precios y en los volúmenes de sus exportaciones; además de una presión de importaciones a precio de dumping competitivas de productos locales. Todo ello sumado a una restricción casi total de préstamos e inversiones extranjeras, debido a la falta de liquidez internacional y de la búsqueda de parte de los capitales externos de refugios seguros como los bonos del tesoro de los EEUU; y con una salida de dinero al exterior en concepto de repatriación de utilidades de las empresas extranjeras.

  Todo ello presionará hacia abajo nuestra economía, con el riesgo cierto de que retrocedamos en logros fundamentales obtenidos en estos últimos cinco años, como son -fundamentalmente- el crecimiento económico, la reindustrialización, la disminución de la desocupación y la pobreza.

  ¿Qué medidas debería entonces tomar el gobierno nacional a los efectos de impedir esto; y de continuar construyendo un país distinto del que nos dejó el modelo neoliberal en beneficio de los mismos que ahora están llevando al mundo a la catástrofe?

  Por lo pronto y como primera medida hay que cuidar la caja. Es decir las reservas monetarias del país. Para ello no hay que pagar, mas allá del anuncio que se hizo, la deuda al Club de París. Sería un gravísimo error hacerlo en momentos como los actuales, entre otras cosas, de gran demanda interna de dólares que impide recuperar lo que se abone. Esa deuda hay que refinanciarla a largo plazo y con un importante período de gracia. Sino, dejarla estar para mas adelante como se hizo hasta ahora.

  Pero hay que ir mas allá con la deuda externa, y refinanciar todos los pagos del 2009 y 2010. Estén o no estén de acuerdo los acreedores. El país necesita esos recursos para afrontar la crisis y no hay que ceder al chantaje de que si no pagamos nadie nos dará créditos, ni habrá inversiones y nos “aislaremos del mundo”. Tampoco las habrá si pagamos y el perjuicio será enorme. Debemos ser firmes con los acreedores en una circunstancia tan difícil y excepcional.

  Si refinanciamos la deuda de los próximos dos años -por cierto, a tasas razonables- no necesitamos tener un superávit fiscal tan alto como hasta ahora (mas difícil de obtener en un marco de disminución de la recaudación impositiva). Y con esos recursos que no se van al pago de la deuda externa, podemos sostener en niveles adecuados la obra pública que genera producción diversa y mucho empleo. También podremos dar crédito público a bajo costo para promover una mas activa sustitución de importaciones que descomprima la balanza comercial externa; y crédito blando a la pequeña y mediana empresa que es la principal fuente de trabajo. Aparte de sostener e incrementar la asistencia social a los mas desprotegidos y humildes; como por ejemplo otorgando un subsidio universal por hijo.

  Deberíamos, paralelamente, aumentar los gravámenes a la renta financiera; lo que nos permitiría sumar ingresos presupuestarios para sostener la economía nacional mejor en una crisis mundial tan significativa. Coincidimos con la Presidenta cuando dice que el país está mucho mejor preparado que en otras ocasiones. Pero no alcanza con ello. Hay que desplegar con toda decisión una estrategia de emergencia que preserve y proteja cuidadosamente el interés nacional y el de las mayoría populares; tomando claramente distancia de las recetas de aquellos “gurues” que representan los intereses de las poderosos de aquí y de afuera, opuestos por el vértice a los nuestros.

 

HUMBERTO TUMINI

 

MOVIMIENTO LIBRES DEL SUR  

 

Nace una estrella

En su edición del domingo que pasó la revista de La Nación parió una nueva estrella en el firmamento de la República. En su nota “El futuro de la política“, donde entrevista a jóvenes estudiantes de Ciencia Política de hasta 22 años, leemos con alborozo las declaraciones de un futuro politólogo de la UBA que declara:

Por suerte había otra estudiante de la UBA entre los elegidos. La niña tiró:
  • “Puede ser que sea discursivo, es verdad, pero en un punto hoy hay muchos medios de comunicación que están destruyendo al kirchnerismo, y yo creo que hay ciertas cosas del actual gobierno y del anterior que son respetables. De todos modos, comparto que es tan negativo destruir discursivamente como mediante acciones las políticas de gobiernos anteriores”.
Te bancamos, chiquita.

Me la juego: hay un tren que funciona bien

Hay un tren que funciona bien. No quería decirlo. Esto no sale en los medios. Es un secreto bien guardado. Nadie lo revela porque queda feo. Un horror. Como Ricardo Jaime y su política de Transporte, sus relojes en euros y su bijouterie. Y los millonarios subsidios y todo eso. Pero es verdad. 

Es la ex línea Belgrano Norte administrada por la empresa Ferrovías. ¿Que cuál es? Como la San Martín, va de Rétiroapilar (Villa Rosa, en realidad) ¿Que cómo funciona? Locomotoras diesel. En hora pico pasa cada menos de diez minutos, con una puntualidad (casi) inglesa. Usted va un poco apretado, pero va. Y llega.

Yo la verdad que creía que el verdader dueño de la cosa era el otrora hiper menemista y magnate sindical José Pedraza, cosa que no descarto del todo por cierto funcionamiento digamos, mano de obra intensivo de la cosa. Por ejemplo: hay guardas, no hay tercerización de ningún tipo -seguridad, limpieza, todo el mundo es empleado de Ferrovías-. La gente de seguridad es, digamos, dura. Guay si usted no tiene su boleto, le arman un scrum a uno y la cosa se pone medio fea. Un estilo sumamente gremial, por llamarlo de algún modo, pero efectivo. Es como si esta gente fuera a porcentaje. Digamos que tiene la camiseta puesta. De ahí mi hipótesis de la propiedad del sindicato.

Leyendo un poco por ahí veo que el dueño parece ser esta tal empresa EMEPA que hace vagones, maquinaria agrícola y otros productos en una planta de Chascomús. La verad que no sé cómo es, quién es que se la lleva, etcétera. Pero los trenes están ahí, andan, llegan a horario. Hay vagones viejos, sí. Pero también hay otros restaurados y algunos nuevos.

Digo esto como para aportar al comienzo del discurso desmitificador del pinismo que ha comenzado tímidamente pero que ya se escucha un poco más. Primero fue la nota de José Natanson en Página 12 diciendo que todo no es tan así como dice Pino.

También escuché al ex piquetero y neo-blogger Luis D’Elía decir que los trabajadores siempre viajaron apretados en los trenes. Que su madre se quebró una pierna en no sé qué estación en los años 50 un día en que iba a trabajar y lo llevaba en brazos al pequeño Luisito, de algunos meses de edad.

En la tragedia de este país, la tragedia ferroviaria es un parte considerable. La continuidad del sistema de concesionarios receptores de subsidios es, por lo menos, nefasto. Reflejo de años de desastres y de los funcionarios que ahora manejan Transporte, también. Pero todo en su medida y armoniosamente, me parece.

Si usted viaja en el Roca o en el Sarmiento, no se guarde nada, por favor. Para eso están los comentarios.

Autor de la foto.

¡Cinco gambas! ¡Qué pan dulce!

Dice Bonelli: 

Piedra libre para el diario del juez Cavallo

Anteayer elgimos entre las “Lecturas Recomendadas” de Artepolítica una nota de Susana Viau publicada en el diario Crítica, titulada “Señora, usted cocina muy bien, pero hágalo en su casa”. 

El interés de quien la seleccionó estaba en marcar que en la nota se hacía referencia a un discurso de Cristina Kirchner de hacía una semana (tardísimo para una columna de diario). Pero los lectores de AP, más que concentrarse en esa nimiedad, empezaron a machacar en los comentarios contra las maneras sexistas o machistas que dejaba entrever la autora .

Luego, el lector Américo del Verbo detectó algo interesante en el sitio web de Crítica: la polémica nota había sido retocada, bajo el más lavadito título “Cristina otra vez improvisó“. Otro comentarista se preguntaba si en Crítica leen Artepolítica. No sé. Pero bueno, si necesitan alguien para bajar de la escalera del Maipo, hacemos un casting.

¿El fin de qué…?

Luego de este hecho histórico, se me ocurren apenas tres cosas:

Reacciona Macri

La gacetilla, ese género fantástico…

 

Pintarán el Obelisco

 

    El Ministro de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, junto al Director de Espacios Verdes, Julio Waissman, firmó un convenio con la Cámara de Empresarios Pintores y de Restauraciones Afines de la República Argentina (CEPRARA) para realizar tareas de restauración y pintura del Obelisco.

    Las obras comenzarán en los próximos 10 días y se extenderán durante cuatro semanas.

     La CEPRARA se hará cargo de todos los costos del trabajo, que incluirán hidrolavado, mantenimiento preventivo y pintura del monumento.

    “El objetivo de este convenio es embellecer este símbolo que constituye un orgullo para los ciudadanos y una atracción para quienes visitan la Ciudad”, aseguró el Ministro de Ambiente y Espacio Público.

Una bomba atómica

Tuve oportunidad de ver anoche en vivo el discurso que George W. Bush dirigió a sus fellow americans. Durante el mensaje, me pareció que el fulano trataba de explicar con claridad que el 11/9 no había sido nada. Que en este caso había decenas de miles de aviones y que alguno podía caer sobre alguna casa de alguna familia en Clear Lake, South Dakota, ponele. 

Hubo una frase imponenente, en la que, como en una película , como en Armaggedon o en Independence Day, Bush les dijo a los tipos que todo se les podía venir abajo. Que si no hacían algo se iban a caer bancos, “incluyendo algunos en sus comunidades”, la Bolsa iba a venirse en picada todavía más, que iban a cobrar menos jubilación cuando se retirasen, que el valor de sus viviendas se desplomaría y que no iban a poder conseguir crédito en caso de que tuvieran un pequeño comercio o fueran un granjero. Dijo que muchas empresas cerrarían y que “millones de americanos podrían perder sus empleos”. Y los remató diciendo que aún si son buenos pagadores, se les complicaría conseguir un crédito para el auto o para mandar a sus pibes a la univerdad. Al lado de todo eso, cuando agitó luego la posibilidad de una “larga y dolorosa recesión” pareció como el mal remate de un gag de humor negro. 

Pero hubo dos frases que me impactaron mucho más. Más aún que cuando la semana pasada, el duhaldista George prometió “por cada dólar que pusieron van a poder sacar un dólar“:

La primera fue:

El mercado no está funcionando correctamente. De boca de Bush la frase dolió como un camión con acoplado cayendo arriba de una nuez. De eso a afirmar que el mercado no funcionan correctamente (casi nunca) o que el mercado no es el mejor asignador de recursos hay dos pasitos.

La segunda: 

Tuvo que decirlo. Tuvo que aclararlo. Tuvo que señalar casi al final del discruso que a pesar de que todo parece haber salido mal y que ahora iban a tener que desembolsar una guita enorme para socializar las pérdidas de un sistema absurdo, el capitalismo democrático es el mejor sistema real. No aclares, que oscureces.

Más allá de si ponen la plata o no y de cómo salen de esto, dejó también claro que lo que viene hacia adelante son mega regulaciones. Por ejemplo, nada más ni nada menos, que la Reserva Federal supervise “las operaciones de compañías” en todo el sistema financiero para asegurarse de que sus operaciones no “amenazan” la estabilidad. A mí me pareció impresionante.

A todo esto, yo digo ¿alguien se acuerda de la tapa de Greenspan, Rubin & Summers?

Foto.

Judas

No sé si es lo más inteligente para decir, pero qué bien suena. Va el segundo hit de “D’Elía posteador“. Pego:

 

Judas…

 

Entró el negro Rojas a mi oficina de la FTV Nacional, miró la “tele” y vio que en el subtitulado decía “Cobos recibe a Macri”. Se paró un momento, se volvió hacia mí y me dijo cagándose de la risa: “esto me hace acordar a esos pibes que, cuando los padres se van de viaje, traen a la casa a todas las prostitutas del burdel del pueblo”. Para mis adentro me digo: “¿no será mucho negro?” Pero pensándolo bien, Rojitas tiene razón.

Hace días que me da vuelta en la cabeza una parte de la fórmula tradicional que se utiliza a la hora de jurar los cargos más importante de la conducción de la República: Jura usted desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo y bla, bla, bla… Y lo llamativo de esto es que, en esta fórmula,  la lealtad está antes que el patriotismo.

Judas amaba inmensamente a Jesús pero la tentación de la codicia pudo más que él; Judas fue incapaz de ir contra sí mismo, de doblegarse para que prevaleciera el bien en su humanidad. Según dicen los que saben, Judas era el único intelectual de todos los apóstoles, el que sabía leer y escribir, el cobrador de los impuestos del imperio, que tenía vínculos con los saduceos  y, lo peor aún, el hombre en el cual los romanos y los sacerdotes del templo más confiaban.

Bueno, lo demás ya es muy conocido: treinta monedas de oro, un beso en la mejilla. Todo lo demás es una rara mezcla de dolor, muerte y vida.

Finalmente, agobiado por el peso de la misma traición, Judas se retiró a un lugar alejado y se colgó. En realidad, Judas, dicen los que estudiaron el tema, traicionó a Jesús porque creyó que no iba a pasar nada; lo vio hacer tantos milagros y mover a tantas multitudes que, ingenuamente, creyó que él se podía ganar un poco de dinero y que Jesús iba a salir indemne.  

Cuando éramos pibes, aquellos maravillosos teólogos de la Liberación que alumbraron nuestros años de formación en el marco de aquel fenomenal método para unir la teología con la historia, que era el ver, juzgar  y obrar, siempre sacábamos las mismas conclusiones: Jesús era el pueblo latinoamericano que caminaba por la historia llevando en sus alforjas quinientos años de genocidio, sus permanentes flujos y reflujos donde se alternaban la victoria y la derrota; sus Tupacamarus, sus Tupacataris, sus jacobinos apasionados, que también pagaron con sus vidas tanto amor por el pueblo; y estaban los otros, los judas, los de las venas abiertas de nuestro inagotable Galeano.

Algunos dicen que cuando utilizo la palabra traidor pierdo la moderación o el equilibrio, y no falta quien me advierta que a la clase media no le gustan las declaraciones destempladas. Ahora yo los invito a encontrar un nombre que defina la conducta política de quien fue votado por 8 millones y medio de argentinos para acompañar en su gestión a Cristina Fernández y que, a poco de andar, vota a favor de la concentración económica y en contra de los pequeños productores rurales; que cada vez que la presidenta se va del país se junta con aquellos que expresan la Argentina de ellos: oligárquica, xenofóbica, que mezcla todo el tiempo los intereses económicos con los políticos .

Cobos es Duhalde, Clarín, De la Sota, Bergoglio, Miguens, Biolcatti, Macri; pero en realidad esto no sería nada si no fueran el pasado, al cual no queremos volver nunca más.

Cobos es la sociedad con la corruptela, la banda y la patota, con el oscurantismo retrógrado, con la oligarquía genocida, con la brutalidad de los nuevos ricos y con los ameba-pejoteros eclécticos y sin convicciones.

Esta rara mezcla de pelotudo y perverso, blanco, flaco, ido, light de cabeza y corazón, delarruesco hasta el tuétano, es la novedosa alternativa que nos propone el poder económico como salida política para la Argentina. En primera fila están los nuevos ejércitos de ocupación, que son los medios de comunicación del establishment, que construyen personajes, imaginarios, e historias que articulan con sus deseos de poder político y económico; detrás están los Grondona, los Fonteveccia, los Morales Solá, los Magnetos, los Mitre, que siempre  necesitan, desde hace dos mil años, un traidor, como en la sagrada escritura.


profesor Luis D`Elía.

Secretario General de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV)

Cabeza

El otro día vi La Mujer sin Cabeza, de Lucrecia Martel. Aclaro: no importa lo que cuente en este post. Siga leyendo tranquilo si no la vio y espera al DVD. No interesa que yo trate de explicar lo que me pasó. Es como que intente contarle lo que uno puede pensar ante un cuadro de Friedrich en la Vieja Galería Nacional de Berlín. O ante un gol de Messi. Hay que tomarse el avión y pagar la entrada. Hay que ver. No queda otra.

El contexto, eso sí, interesa. Tuve que ir a verla al Complejo Tita Merello. Ocurre que la película estuvo pocas semanas en cartel en las salas más cómodas, masivas, mainstream y pochocleras. Y así fue que me topé en este cine estatal, partícipe de varias  metáforas de la Argentina. O de nosotros ¿O de la película de Martel? Resulta que viene a ser lo mismo. Continúo.

Faltaban 10 minutos para que empezara el film y las puertas estaban cerradas. Llegó un señor, con ropa de trabajador, con algunos kilos de más y trató de abrir los blindex con una llavecita que traía en el bolsillo. Trató y trató, ante la mirada de los futuros espectadores de la primera función de un martes: una interesante mezcla de personas con serios problemas mentales, escapistas laborales, y jóvenes más o menos snobs. Todos de clase media, pero todavía dispuestos a tirarse en cultura 8 pesos que muy bien servirían para otra cosa. 

Nuestro protagonista no pudo abrir la puerta. Luego de casi un minuto de golpear el vidrio logró que otro desde adentro le abriera. Y ahí empezó la venta de tickets. A todo esto, el empleado del mes de los kilos de más fue a colocarse una corbata para hacer de acomodador. El procedimiento más o menos funcionaba hasta que a alguien se le ocurrió ir al baño. 

Es que en el Complejo Tita Merello, las puertas de los baños se traban de manera automática y sólo pueden ser abiertas desde adentro de la boletería con un sistema simil-portero eléctrico. Es decir que si uno desea orinar, debe ir a tramitarlo con el boletero. Todo iba bien hasta que una treintañera pensó -quien sabe por qué, quizás por un prejuicio de género- que sería más simple meterse en el baño de hombres. Cuando el boletero quiso detenerla, la chica le espetó “soy varón”. Ante lo que el antihéroe de los tickets resopló un “por dios, qué día hoy ¿estamos todos locos?”. La señorita movió con negras un sutil “no me digas loca, gordo de mierda”. A todo esto, el cajero de la boletería se acomodó los lentes y con aires de Grondona (Julio) dijo: “este país, es este país”. Lo que se dice una función Matineé como las de antes. 

Bien. Los catorce que éramos entramos. No me esperaba el bombazo político que comenzó cuando se apagaron las luces. Ahí estaba todo. Podría hacer la enumeración. Podría hablar del país partido en dos y no desde ahora, del racismo, de las dobles vidas de los argentinos, del poder ejercido de las formas más brutales en los recovecos más ínfimos de una mañana cualquiera en una casa cualquiera, de esa especie de pasión cotidiana por la intrascendencia, de la hipocresía con mayúsculas.

Pero lo que a mí me impactó más fue ese alegato contra el peligro que corremos los que aquí leemos. Sobre todo el de perder conexión con la realidad de los otros. Más aún, no el de desentendernos, sino el de ni siquiera poder concebir que los que la pasan peor están ahí. Que son personas. Con sus vidas, sus necesidades seguramente iguales y también diferentes. 

En una escena la protagonista habla con un chico, salteño, que está haciendo una changa en su casa. Que la ayuda a bajar unas cosas del auto. Y le pregunta “qué talle sos”. El chico responde algo así como “no sé”. Luego Vero, una flor de pelotuda de 55 años va a buscar en una bolsa de ropa y desecha una serie de remeras porque “son muy chicas”. El pibe la mira y le dice “¿me las puedo llevar igual?”. “Sí”, magnánima afirma Vero. El pibe las agarra. Deja la bolsa.

La primera mitad de la película sentimos empatía por Vero. Porque Vero sufrió un problema. De última una tragedia. Algo que le puede pasar a cualquiera (de nosotros). Y en un contexto que no la ayuda. Pero Vero empieza poco a poco a convertirse en un monstruo. En ese monstruo que a veces somos. Ese que se cree que puede vivir en otro planeta mientras allá abajo está el resto de los compatriotas sub-humanos pobres. Ese que puede votar, ¡clamar! para que se desmantele un Estado. Para convertir a la Cultura Nacional en el triste Complejo Tita Merello, con sus puertas-de-baño-caza-bobos. 

No vi la película de Pino. Pero esta era la película que tendría que haber hecho Solanas. Si no fuera más pinista que Pino, claro.

Tranquilos, Rozitchner no existe

Luego de leer la forma en que Alejandro Rozitchner explica el conflicto docente en la Ciudad me perocupé. En su coqueto y decontracté blog PRO lo hace así (cito):

Pero luego, buscando un poco, me quedé tranquilo. Porque me dí cuenta de que, en realidad, Alejandro no existe.

“Soy intelectual y me gusta Macri”

“Como cualquier intelectual, fui educado en un ambiente muy crítico, en el que se cree que el más inteligente es aquel capaz de ver el mal y lo feo presentes en la mayor parte de las cosas. Eso es ignorancia e incapacidad”, dice en esta nota Alejandro Rozitchner, subiéndose el precio a categoría de “intelectual”.

Qué raro. A mí suelen re putearme por ver cosas buenas en el kirchnerismo, donde él ve sólo “el mal y lo feo”, para hacerse el más-inteligente-que-yo. Tontito…

Pierre Ostiguy para descargar y leer

Ayer lo anunciamos y varios ya se prendieron a discutir. La entrevista a Pierre Ostiguy puede descargarla acá.

Por si es mucho todo junto y hay ganas de seguir el debate, a partir de mañana publicaremos una pregunta por día en la Comunidad.

Autor de la foto.

Entrevista a Pierre Ostiguy

No es el hecho de que sea canadiense lo que llama la atención del politólogo Pierre Ostiguy. No es que lo que viene de afuera sea necesariamente mejor. O que estamos esperando que una teoría triunfe en París para respetarla. Lo que sucede es que cuando uno lee a este catedrático del Bard College empieza a recordar las sancedes que suelen ensayar algunos analistas locales y más de cuatro dirigentes. Y ahí es cuando las palabras del extranjero adquieren mayor peso.

Algunas ideas de Ostiguy sobre las identidades políticas pueden ser repasadas aquí, si usted lee inglés. También está esta nota posterior a las elecciones de 2007 y esta, de la recordada mañana del 12 de marzo pasada.

El autor de Los Capitanes de la industria: Grandes empresarios, politica y economia en las Argentina de los años 80, parte de una base simple, pero no por eso menos impensable para los analistas y los dirigentes que mencioné en el primer párrafo (les mando un saludo desde acá): desde la irrupción del peronismo a esta parte, la política en este país puede analizarse a partir de la existencia de un doble espectro político. La arena política se divide, por un lado entre el sector de los “bien educados” y el de la “política popular”. Según Ostiguy esto es lo que mejor distingue al sector peronista del no peronista. A su vez, estos dos sectores de la arena política pueden dividirse en los tradicionales izquierda, centro y derecha. 

A partir de ahí el análisis político empieza a tomar otro color y -nada está garantizado en este negocio- pero los análisis y las previsiones -si las hubiere- suelen aparecer como un poco más certeras. O al menos alejadas de algunos de los nefastos lugares comunes que nos propone el lenguaje cotidiano de la mayoría de los medios de comunicación. 

Pierre Ostiguy, además, es macanudo. Accedió a responder algunas preguntas por mail que le mandamos desde este blog y lo hizo a conciencia, con una dedicación que agradecemos. 

Hoy estaremos distribuyendo el documento completo de la nota por mail para todos los usuarios registrados de Artepolítica.  Mañana se podrá acceder en el blog al documento completo. Para los ansiosos y vagos, copiamos a continuación algunos pasajes salientes:

Autor de la foto.

Estamos jodidos forever

Estuve como un mes fuera de las pistas y por eso por ahí todavía estoy medio perdido. Pero el otro día escuché un rato el programa de radio de Ari Paluch, autor del best seller de (¿no ficción?) del momento El Combustible Espiritual

Después de una noticia sobre una marcha de docentes y alumnos y de un contacto con Nueva York por el US Open dijo algo así como que hay que despertar la “conciencia”. Y frases como “no somos de acá pero estamos acá” (?). O que esta es la era de la “espiritualidad”. O que no-sé-qué va a pasar en el año 2012. Todo esto con un tono de certeza carrioísta que daba vértigo. 

Solo advierto una cosa. Guarda. Contra ese discurso no tenemos nada, eh. Podemos despotricar contra la “nueva derecha” o como lo hace de manera certera el compañero Baleno contra la “derecha miiltarista petera“. Pero contra el “despertar de la conciencia”, siamo fuori de la copa.

Re kirchnerista este blog, eh

Puf. Influimos un montón en los pasillos del poder los bloggers. Verdaderos ghost writers. Mirá si no. Se me ocurre escribir esto y la Señora dice esto. Gracias, Señora, eh. Gracias. No, no, está bien. Déjelo así nomás. Saludos, saludos a su marido. Y a los chicos, sí. No, a Randazzo no. A los chicos. Sí. Gracias.

Enamorados del Pe-Te

En las últimas semanas hemos visto a varios liberales locales expresar su amor por Brasil. Por su país, por su Estado, por su partido de gobierno (el Partido de los Trabajadores), por su Presidente, su política económica, por su grandeza, por su proyecto.

Ahí la vi por tele a Beatriz Sarlo, charlando con Joaquín Morales Solá. Beatriz señalaba que a Lula se lo ve “portador de un proyecto”, que va más allá de un partido. Que allá hay acuerdos básicos. Y que Brasil puede no avanzar por un tiempo, pero que nunca retrocede. Reconoció, claro, que tiene la distribución del ingreso más desigual del mundo.

Los neo-cultores de Lula son varios, pero acá, por ejemplo, puede ver una carrada de argumentos a favor del “modelo brasileño”. También el New York Times se ocupó del tema. Incluso en este blog se ven argumentos a favor de las elites brasileñas. Cuando escucho esto se me ocurren varias preguntas:

Por mi parte, les recomiendo muchachos: enuncien lo que quieren, en vez de inventarse un “mundo ideal” que no existe para vituperar a lo que hay acá. Critiquen lo que no les gusta y digan el país en el que les agradaría vivir. Pero no hagan neotomismo de derecha para criticar por izquierda, háganme la caridad.

(Hermano latinoamericano autor de la foto).

Queremos los treinta hospitales (igual)

Leemos con agrado que el Gobierno nacional destinó fondos para las provincias que sufren la sequía. También que se habla de mil millones de pesos para los productores agropecuarios en problemas.

Pues muy bien. Algunos en este blog creemos que así como está la sequía, está la malaria. Y que no estaría nada mal que, cuando se trate en breve el Presupuesto 2009, se incluya parte del proyecto al que siendo las 13:58 del 5 de julio pasado la Cámara de Diputados le dio media sanción. Sí, se trata de aquella iniciativa del Ejecutivo que hablaba de las retenciones móviles. La del del voto “no positivo”.

Resulta que el proyecto tenía una parte muy interesante en su Capítulo V. La creación de un “Fondo de Redistribución Social”. El texto puede leerse completo acá.

El trunco fondo tenía por hubiera tenido por objeto “financiar la construcción, ampliación, remodelación y equipamiento de hospitales públicos y centros de atención primaria de la salud; la construcción de viviendas populares en ámbitos urbanos o rurales; la construcción, reparación, mejora o mantenimiento de
caminos rurales y el fortalecimiento de la agricultura familiar”.

Según el fenecido artículo 22, los fondos adicionales obtenidos en concepto de retenciones iban a ser destinados así:

a) HOSPITALES PÚBLICOS Y CENTROS DE SALUD: cincuenta por ciento (50 %).
b) VIVIENDAS POPULARES URBANAS O RURALES: veinte por ciento (20 %).
c) CAMINOS RURALES: veinte por ciento (20 %).
d) FORTALECIMIENTO DE AGRICULTURA FAMILIAR: diez por ciento (10 %)

El proyecto murió por un voto en el Senado. Pero no nos ahoguemos en un vaso de agua. Si buscamos un buen abogado, casi seguro que no habrá problemas en camuflar un poco la idea como para que no nos digan que el tema ya obtuvo tratamiento parlamentario este año y que hay que esperar hasta 2009.

¿Y la plata? dirá usted. Bueno, vamos che. No nos digan que no queda un solo creativo en el Gobierno. Vamos, vamos. Aunque sea diez hospitales para 2009, diez para 2010 y otro tanto para 2011. Que no decaiga.

(Autor de la foto).

¿Gobierno Light? ¿Gobierno Zero? Pongo Canal 7

Hay una realidad más o menos clara en la estadística política de al Argentina reciente y es que ningún gobierno democrático se ha recuperado de un voto “no positivo”. Tampoco se ha recuperado la economía.

Ya sé que la política no puede analizarse con el estilo de los periodistas deportivos que pueden decirte que este equipo nunca se recuperó de dos goles en contra en ningún Torneo Clausura que se haya jugado en año bisiesto. Ponele. Pero los datos no son para despreciar.

En 1987, Alfonsín sufrió una derrota fuerte en elecciones legislativas y para gobernadores y no se recuperó. Un año más tarde se le escurría el Plan Primavera y en 1989 la situación política y económica estalló.

Menem perdió en las elecciones de 1997. Al año empezó la recesión y después vino el recambio de gobierno hacia la Alianza.

Ni hablar de las legislativas de 2001 con Duhalde y Alfonsín senadores. A De la Rúa se le cayó toda la estantería.

Los argentinos saben e todo esto. Si no lo recuerda, lo intuyen. El hombre “de a pie” y también los actores más o menos pesados, políticos y económicos. Por donde veo se actúa en consecuencia. Nadie cree en serio que el Gobierno pueda recuperarse de la “crisis del agro”. Nadie cree del todo que el año que viene sea como los anteriores en materia económica. Ni social, agregaría yo.

La presidenta Cristina Kirchner señaló el otro día que hay “intereses que quieren un Gobierno más light“. El análisis parece acertado pero ¿qué se puede hacer? Porque supongo que además de analizar, la mandataria piensa en cómo actuar (¿?).

El otro día escuché al director ejecutivo de Canal 7, Martín Bonavetti, en una entrevista radial. Ni idea de quien es. Pero veo cómo está Canal 7. Y me parece que dio alguna clave sobre cómo hacer lo imposible, o sea, que el Gobierno se recupere. Dijo este buen hombre algo así como que “Canal 7 no debe fijarse en el rating”. Y que la mejora en la gestión del Canal se logró dándole cuerpo al concepto de “Televisión pública”.

Ergo: no mirar el rating y labruar sobre un concepto que a) te simplifique las decisiones -que uno ya sepa qué tiene que decidir, porque de antemano está el concepto de para dónde se va- y b) derive en alguna mejora concreta en el mediano plazo. En ningún caso (”no mirar el rating”) esas ideas deberían estar sólo en entre las prioridades de la clase-media-urbabna. Ponele una sola de alguna de estas:

Algo que quede. Algo que no te puedan sacar. Algo que no dé votos ya. Algo que, si igual te van a voltear, te permita volver. O que no les permita a los otros escribir toda la Historia.

Qué bueno vivir como esta gente

“…ella quería una escapada a Fortaleza”.

Llego un poco tarde a este debate, el de nuestra “posgraduación” política.  Supongo que eso fueron estos últimos cinco meses. Se ha escrito mucho y muy bien, por lo que pude seguir parcialmente, y sólo se me ocurren un par de cosas bastante poco originales.

De lo que se trata, claro, es de pensar sobre las derrotas de los proyectos que han impulsado en las últimas décadas algún tipo de cambio más o menos sustancial en lo político y social. Porque lo que ocurrió la madrugada en la que Cleto Cobos entró al Gran Panteón de los Traidores Radicales -donde descansan los dobleces de Frondizi y Alfonsín- fue un fuerte retroceso para la última y frágil coalición que buscaba algún tipo de representación concreta de los sectores de ingresos fijos o sin ingresos.

Un oficialismo sin aliados-con-bancas no logró que el Congreso votara la imposición más progresiva en 25 años de democracia, destinada a financiar hospitales y viviendas populares con fondos de sectores que obtienen ganancias extraordinarias. Nótese que el Congreso de Reutemann, Menem, “Chiche” Duhalde, los radicales, Claudio Lozano y los puristas del “SI” -que, en general, levantan la mano cuando se dice “NO”- es muy similar al mismo que se cansó de votar ajustes e impuestos para los sectores de ingresos fijos (extensión y aumento del IVA a todo lo que se mueve, confiscación de salarios y jubilaciones, etc.).

A partir de esto, las conclusiones no pueden ser sino bastante conservadoras. Hay que volver a pensar en las -lo lamento- “condiciones objetivas”. Y darse cuenta que todos los intentos de cambio político y social que registra nuestra memoria reciente no han sido “en última instancia” más que un bluf.

Los Montoneros llegaron a mover un millón y medio de personas pero ¿no era acaso Perón quien las movía realmente? ¿no habían sido los Rucci los que habían sostenido en medio del desierto la lucha de los sectores populares por las condiciones de vida ganadas? ¿no era verdad entonces que “algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que durante veinte años lucharon”? Los Montoneros, por lo tanto, blufeaban. Decían y a algunos les hacían creer que tenían el ancho de espadas pero esa carta estaba en otro lado, junto con el grueso e los sectores populares. Apenas con la Triple A ya los habían derrotado militar y políticamente.

El alfonsinismo decía y a algunos les hacía creer que iba por el Tercer Movimiento Histórico pero ¿qué había detrás realmente? Un bluf. Si Alfonsín hasta amagaba con el Grinspun del 63 para luego ir por el proto-ajuste de Sorrouille. O si llamaba a la Plaza para luego pactar con los “héroes de Malvinas” -y ni que hablar de los capitanes de la industria-. Tarde o temprano se sabe la verdad.

Sobre el Frepaso no es necesario ahondar mucho ¿no? Pero digamos que era como decir “quiero” con 22 para el envido y una Fernández Meijide de bastos.

El kirchnerismo seguramente tenía la necesidad política de blufear, por falta de base de sustentación real. Pero luego vienen las derrotas y las consecuencias de ellas, inevitables en política. Y la cosa allá afuera no está como para perder una vez más. Ni siquiera sabemos si se va a poder bancar la cosa luego de la reciente derrota.

Así que, yo diría, a volver a pensar en las condiciones objetivas. Despacito y por las piedras. Basta de blufear. Habrá que irse al mazo todas las veces que sea necesario hasta que toquen buenas cartas. Después de todo, por ahora, este es un país en el que, por el momento, las coaliciones políticas que ganan se arman en torno a bandas de sonido parecidas a estas.

(Autor de la foto)

Tachame la doble: un Congreso para todos

Algo habíamos esbozado aquí. Somos unos idiotas. Tenemos la responsabilidad política de lo que pasa. Y lo que pasa es que en la Argentina el Congreso es una institución que baila al ritmo del dinero y el estatus.

Lo fue cuando el vecino de Vicente López Juan Carlos Blumberg impulsó un descontrolado paquete de leyes “anti-delito” en el Congreso y se votó cualquier cosa generando problemas en las escalas penales y hasta en las medidas que toma el Estado para prevenir el delito.

Lo es ahora cuando, por tratar de no tocar las retenciones el oficialismo ofrece miles de millones de mangos en compensaciones para los productores agropecuarios. En un país donde tenemos un “núcleo duro” de pobreza que no sabemos cómo vamos a dejar en el pasado y donde la precariedad abunda.

¿Y cuál es nuestra responsabilidad política, la de los sectores de la sociedad que tenemos ingresos fijos o no tenemos ingresos? La de no sostener más, muchas más acciones como las que llevó adelante en noviembre pasado el diputado Héctor Recalde.

El abogado laboralista vinculado a la CGT impulsó un proyecto para declarar como remunerativo el dinero que se paga a través de “tickets”. La medida impactaba en 1.600.000 trabajadores.

Le hizo una cámara oculta a empresarios vinculados a la otrora poderosa Cámara de Empresas de Servicios de Vales Alimentarios y Similares (CEVAS) cuando le ofrecían sobornos millonarios y -como Blumberg, o De Angeli- llevó así de las narices a la Cámara de Diputados y a los medios de comunicación derechito a la aprobación de la ley. (Una disgresión: los bienpensantes como Claudio Lozano nunca, pero nunca logran que se aprueben proyectos con tanto impacto).

La acción política es lo que posibilita cambiar las cosas. Y la acción política es antes. Es afuera del Congreso. ¿O necesitamos más enseñanzas luego del lockout del agro?

Necesitamos una acción política que obligue, que haga que parezca imposible no votar a favor, como pasa ahora con el lobby feroz de los empresarios agropecuarios. ¿O somos idiotas?

450

Tuve la oportunidad de ver ayer por TV un rato del histriónico y casi estudiantil plenario de comisiones de Agricultura y de Presupuesto de Diputados. Los legisladores tienen ahora, parece, un súbito afán participativo.”Van a hablar todos, vamos a escuchar a todos, tiene la palabra allá el señor”, decía el presidente de la Comisión, en mangas de camisa, muy “trabajador” él.

Los legisladores -al menos los más gritones- muestran también un cierto desdén por las medidas adoptadas por el Ejecutivo nacional para recaudar, por ejemplo las retenciones, -sean, como se dice en el oficialismo, instrumentos de “política económica” o, como sostiene la oposición, un mero manotazo “fiscalista”-.

Yo, la verdad, no recuerdo que los legisladores de otros tiempos, ni muchos de estos hayan sido tan “participativos” y abiertos a la “sociedad civil” en otras oportunidades. Ni que hubieran sido cruzados contra las medidas “fiscalistas”.

Más de 800 marchas hicieron los jubilados al Congreso para pedir por el 82 por ciento móvil. “Si tienen tanta fuerza para protestar y mandar a policías al hospital, bien podrían tener fuerza para trabajar, y no lo hacen”, dijo al inicio de las protestas Carlos Menem. Los legisladores actuaron en consecuencia. Ni bola dieron por los 450 pesos de mínima.

Tampoco hubo mucho afán “participativo” o “anti fiscalista” cuando se trató el impuestazo de Machinea sobre los bolsillos de las clases medias urbanas. Ni cu