ContactoTal vez sea acusada de cholulez por esto (lo admito, a veces lo soy) pero ayer estuve mirando la entrega de los Martín Fierro hasta que el sueño me venció. Pero llegué a ver cuando le dieron el premio al Señor Jorge Lanata por su labor en radio.
Al escucharlo, pensé: “qué pasó con ese muchachito, que alguna vez fundó el diario Página 12″? No lo sé (y no estoy hablando de su sobrepeso, no voy a caer en un hecho tan vulgar de usar un problema de salud). La verdad no logro descifrarlo. No pongo en tela de juicio que es un hombre inteligente, con comentarios brillantes y un gran periodista. Pero, aún sabiendo esto, no logro entender hacia donde dirige su barco. En épocas anteriores, podía ver más claro hacia donde iba, enfrentado a ese poder instalado. Hoy no, dado que hay muchas cosas que no son claras a su alrededor. Cómo alguien que supuestamente está en quiebra, puede fundar nuevamente un diario? Será que se acostumbró a estar siempre en contra del gobierno de turno, que ya se le tornó costumbre? A quién apoya, quién le banca el diario y por boca de quién habla?
Tal vez, amigos, alguien pueda quitar el velo que cubre a este personaje y aclararme el panorama. Ayer, su discurso de agradecimiento, muy sarcástico y efectivo en el público asistente, me dejó aún más dudas. Por momentos, me recordó a los discursos de Lilita, que habla en contra de todo pero en el fondo no dice nada claro ni da opciones de cambio. Les retranscribo el discurso para que sepan de que hablo:
“Quiero dedicar este premio a Guillermo Moreno y su compañero y tutor Jorge “Acero” Kali, campeón de Kic boxing; a las autoridades del INDEC, que nos protegen de la verdad; a Rudy Ulloa, hombre de los medios; a Felisa Micelli que remodeló su baño y ya no olvida nada en él; a Julio De Vido; a Guido Antonini Wilson, turista venezolano; al profesor Luis D´Elia, con todo respeto; a Pepe Albistur; a Martín Granovsky; a la casa de equipajes y accesorios, Luis Vuiton; al ex intendente de Calafate, Néstor Méndez; al personal ejecutivo de la firma Skanska; a Paco Larcher, Jaime Stiuzo, Fernando Pocino y demás personal de la SIDE que nos escucha y nos vigila con tanta atención y cariño; al ex ministro de Santa Cruz, Daniel Varizat, conductor ejemplar, y a los fondos repatriados de Santa Cruz donde quiera que se encuentran. Muchas gracias. Buenas noches.”
Admito que en algún momento lo admiraba, me parecía un periodista comprometido y que sacaba a la luz muchos temas de los que nadie quería hablar. Ahora, mi admiración desapareció y no encuentro cuál es el sentimiento que me provoca. Tal vez algún comentario pueda ayudarme a encontrarlo.
Ayer leyendo Página 12, encontré una nota de Andrés Osojnik que parecía estar como respuesta a una pregunta que daba vueltas en mi cabeza: Y los trabajadores del campo: nadie habla de ellos y sus precarias contrataciones de trabajo?
Bajo el título de “Los peones, de sol a sol”, Osojnik apunta a 3 puntos esenciales que se discutieron en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA): incentivo para quienes terminen la escuela, tanto primaria como secundaria; la entrega de ropa de trabajo por parte de los empleadores; y la reducción de la jornada de trabajo a 8 horas diarias de lunes a sábados, estableciendo el pago de horas extras al 50% y al 100% según corresponda. Las resoluciones de la CNTA son publicadas en el Boletín Oficial, incluyendo como resultaron las votaciones para su aprobación. Adivinen quienes votaron siempre en contra? Si, señores, las 4 entidades que conforman la “famosa” Mesa de Enlace: Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria Argentina, Coninagro y Sociedad Rural Argentina.
El otro punto importante que plantea y hay que tener muy en cuenta, es que estas resoluciones sólo alcanzan a los trabajadores rurales que son reconocidos por sus patrones como tales, es decir, que trabajan como comúnmente llamados “en blanco”. En el caso del trabajador rural, sólo una cuarta parte de los trabajadores están registrados, el resto cuenta con sistemas de trabajo informal o “en negro”.
Como cierre de este tema y para ilustrar de qué lado está el “campo”, Osojnik menciona que en los documentos emitidos en la CNTA, las 4 entidades “apoyan en conjunto mantener las pautas del Régimen Nacional de Trabajo Agrario, sancionado en 1980 con las firmas de Videla, Harguindeguy y Martínez de Hoz (sic)”.
Ahora bien, alguien desde un medio mostró una realidad sobre este tema, tal vez un medio tildado de “oficialista”; mientras los grandes medios de comunicación siguen dándole espacios a algunos personajes de la oposición que basan su plataforma política en su transcendencia mediática.
Es hora que todos empecemos a hablar de este tema, de la otra cara de la moneda. Es necesario que desde espacios de debate y de pluralidad de ideas, se tome la iniciativa de enarbolar la bandera de quienes menos voz tienen en este conflicto. La relación patrón-siervo tan arraigada en la idiosincracia del trabajador rural, muchas veces es usada para acallar las críticas, para mantener el statuo quo, para justificar la “esclavitud moderna” y la falta de decoro en las declaraciones y acciones del sector.
Un dato a destacar que, como en todos los aspectos de la vida, nada es absoluto y hay empresarios rurales que cumplen con la ley; pero mi intención en este espacio es delatar el comportamiendo de las 4 entidades que reúnen a los empresarios del sector, tan combativos últimamente por defender los derechos constitucionales y por la “redistribución del ingreso”. Parece que, a la hora de la verdad, los derechos a defender son sólo los de los patrones y la redistribución del ingreso se basa sólo en repartir el dinero entre la cuenta corriente, la caja de seguridad, las propiedades y los automóviles.
Empecemos entre todos a correr el velo que cubre la cara oscura del sector agrario, para que el ”campo” incluya a quienes se desloman trabajando de “sol a sol” y no quienes recorren sus hectáreas en la “chata” 4×4.
Para quienes quieran leer el artículo, va el link http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-106481-2008-06-22.html.
Al Sr. Andrés Osojnik, disculpe mi atrevimiento de tomar parte de su nota para compartir en este espacio.