Antonio Briones

Una lectura de las paso (otra más)

Se me ocurren varias razones que, desde mi punto de vista, servirían a la hora de analizar la pérdida de votos sufrida por el oficialismo.

Primera, y más bien una pregunta que una afirmación, existe una crisis de representación del kirchnerismo actualmente? Digo, no descarto que estas elecciones, de haber sido presidenciales y con CFK a la cabeza, hubieran dado un resultado bastante más alentador. Entonces, pienso, es posible que en distritos claves como la provincia de Bs. As. la merma de votos se deba a la falta de una figura claramente identificada por las mayorías con el kircherismo, y, a parte, bien conocida? Un muy buen artículo de un par de días atrás en P12 resaltaba la “buena gestión” de Massa en Tigre como uno de los pilares principales sobre los que se sostuvieron los resultados favorecedores del Frente Renovador.

Segundo, no es una elección presidencial, ni siquiera aun una elección definitiva sino una interna. Desde ese punto de vista, se podría interpretar un tirón de orejas al oficialismo, una llamada de atención, un decir, fijate, hay cosas que hay que corregir.

Tercero entonces, como creo que se edifica el reclamo de amplios sectores sociales que dio como resultado esta baja de legitimidad. Lo dividiría en dos partes. Una, compuesta por reclamos a mi forma de ver no genuinos surgidos de una creciente manipulación social propiciada por aquellos sectores minoritarios pero de gran poder que aspiran a un regreso de las política de los ’90. Estos sectores no pueden develar sus verdaderas intenciones entonces generan y acrecientan el sentimiento de odio y desaprobación a la actual gestión. Las formas de hacerlo son varias, y pasan desde los medios hegemónicos mostrando únicamente la cara más oscura de la realidad o inclusive mentiras, hasta las redes sociales instalando clishes en las grandes mayoría, muchas de ellas con bajos niveles de estudio o de interés en la actualidad, como ser la existencia de una dictadura, la falta de libertad, la existencia de una corrupción extrema, el defenestra miento absoluto a la figura de CFK, entre muchismos otros. Y la segunda parte, la existencia de fenómenos que realmente deben ser tratados. No hay uno solo, necesitan mejorarse unas cuantas cosas siempre conservando los pilares y profundizando el modelo, pero esencialmente me parece que hay uno que es el requiere la mayor atención. Y requiere la mayor atención debido que es algo que atraviesa clases sociales. Y ese algo es la inflación. Las clases bajas y medias bajas subsumidas en la precariedad laboral no gozan de aumentos periódicos de ingresos. Para estos sectores, que anteriormente fueron amplios defensores del modelo, hoy la inflación está oscureciendo sus bondades. En el caso de los sectores altos o medios altos, en los cuales seguramente el aumento del índice de precios se vea compensado con aumentos de ingresos, la inflación daña el valor de aquellos bienes que poseen. Por lo cual, en ambos casos, ese daño se siente absolutamente todos los días al hacer algo que también atraviesa todas las clases sociales, y es ir al supermercado.

No voy a escribir un post teorizando sobre las posibles causas de la actual inflación la cual de por si es bastante compleja, ni siquiera creo que aún nos hemos detenido a analizarla, pero creo que es el principal sector en el cual debe concentrarse la batalla. Ahora, me pregunto también, y a modo de conclusión, de ser la actual inflación producto en parte de la puja distributiva que tuvo como origen la inclusión de amplios sectores al mercado laboral, la distribución más equitativa de ingresos, la reducción del índice de Gini, principios con los cuales comulgo, vale la pena continuar con la profundización de la inclusión, de la igualdad, de la distribución equitativa, con el aliento al consumo, aun a costa de perder la legitimidad de algunos sectores? O sea, cual es el objetivo de la política? Lograr grandes consensos pintando placitas y haciendo bicisendas o trabajar en cambios profundos que puedan alterar las relaciones de poder en pos de lograr cambios que beneficien a las mayorias? Y por ultimo, en caso de perderlo temporalmente, es algo que no se puede recuperar luego?

Reflexion sobre el #8N y sus causas

En los días siguientes al #8N me toco participar de charlas y escuchar comentarios que cuestionaban o defendían los motivos de esta. Personalmente creo que la movilización en si estuvo compuesta por una maraña de pedidos y quejas, algunos legítimos, teniendo siempre como base de legitimidad la subjetivad de quienes los expresan, pero legítimos al fin, y muchos otros directamente construcciones mediáticas, títulos vulgares que, desde mi punto de vista, no poseen legitimidad alguna por carecer básicamente de una justificación sobre bases reales, carecen de la misma ya que no solo quienes las sostienen no conocen de justificación alguna, sino porque en muchos casos también se basan en desinformación o transgiversación de la realidad. De cualquier forma, no es mi intención calificarla de buena o mala a ella ni a sus efectos sobre el rumbo del país o la sociedad, sino más bien reflexionar sobre sus causas y si ellas son reflejo de un deterioro de las políticas implementadas por el kirchnerismo o de una perdida de consenso social por parte del mismo. En resumidas cuentas, hay una crisis de legitimidad que encontró su cauce en movilizaciones como esta?

Por empezar quiero partir de un breve análisis social y de como creo que las sociedades se transforman y evolucionan. Creo en la preponderancia de lo social por sobre lo individual, viéndolo desde un punto de vista “durkheimniano” nosotros como individuos somos poco menos que nada en lo que hace al movimiento de nuestra sociedad, sino que la interacción entre todas nuestras conciencias individuales, da origen a una conciencia social la cual luego nos moldea a todos y es la que puede entonces dictarnos un camino. Creo por lo tanto que las sociedades se mueven siempre hacia un camino de consenso avalado por sectores mayoritarios de  las mismas, y que dotan a esos sectores de poder. Este consenso puede ser logrado ya que o bien existe un sentido bien concreto de hacia donde se debe avanzar, o bien es producto del choque entre diversos consensos que dan origen a una fuerza individual que empuja hacia ese camino, por lo tanto, este puede ser un camino conservador, que se limita a seguir caminando por el mismo sendero, o bien un camino de cambio, de profunda reestructuracion, de cualquier forma, creo que para ambos destinos, el camino es el mismo.

Saliendo ya de eso, creo que en las sociedades actuales existen dos grupos de poder que cargan bajo sus espaldas ese consenso. Esos grupos son, el estado y los medios. Y ahora entonces si, el punto al que quiero llegar. Con predominancia hasta principios de la presidencia de Nestor Kirchner y desde tiempos que se remontan al proceso, ambos grupos de poder transitaban el mismo camino. Tanto los gobiernos como los grupos mediáticos dominantes justificaban y vanagloriaban los fantásticos efectos que el neoliberalismo traía a nuestras vidas, y por lo tanto, la veneración al achicamiento del estado, a las políticas de incentivación de la oferta y al progresivo desmantelamiento del estado de bienestar eran las únicas voces que tenían consenso, no habían otras voces audibles, pero no porque no existieran, sino debido a la ausencia de grupos de poder existentes, o a la falta de la unión para la aparición de nuevos que pudiesen servir de sustento para todas esas voces disidentes.

Creo que desde el 2003 se ha dado un giro completo en el camino que transita el estado y un cambio de norte a sur de su destino, mas allá de que el mismo pueda tener fallas o sea susceptible de mejoras, se fue configurando un nuevo mapa en la distribución de los grupos de poder en la sociedad argentina. Ahora, aquellas voces disidentes tienen un sustento, tienen un grupo de poder que hace audible sus voces y que legitima sus ideales.

Creo entonces que las movilizaciones en contra del “modelo” que hubieron y que seguramente habrán, no son manifestaciones de una perdida de poder por parte del gobierno, ni de una perdida de legitimidad ni apoyo, todos los sistemas de gobierno, ya sean democráticos o no, contienen en mayor o menor medida sectores disidentes,  por lo cual creo que son solamente manifestaciones da la nueva estructura que tomaron las fuentes de poder en la Argentina, una estructura con dos fuentes de poder ahora enfrentadas y que ahora si, incluyen a un amplio espectro de todos nosotros.