Acuerdo con los fondos buitre: el diablo vive en los detalles.

Mientras las páginas de los diarios y revistas y los programas de radio y televisión de los medios hegemónicos repiquetean los argumentos oficiales sobre la necesidad imperiosa de que Argentina lleve adelante el acuerdo que el gobierno firmó con los llamados “fondos buitre”, Basurero Nacional acerca algunas de las opiniones contrarias al acuerdo, para que todos conozcamos las dos caras del acuerdo, la cara edulcorada pero también la cara oscura del acuerdo propuesto. Para ello, reproducimos aquí algunas de las más interesantes y fundamentadas presentaciones expuestas en las sesiones de la comisión de diputados organizadas al efecto, más el último artículo que escribió sobre el tema el eminente economista recientemente fallecido Aldo Ferrer, un referente indiscutido de la economía nacional. Sin más prólogos, vayamos ya a las exposiciones:




Exposición de Sebastián Soler.

El Dr. Sebastián A. Soler se graduó de Abogado en la Universidad Nacional de Rosario en el año 1988. Obtuvo una Maestría en Derecho en la Universidad de Harvard en el año 1990. Experiencia Laboral: Ingresó a Marval, O’Farrell & Mairal en el año 1995 y es socio desde 1998. Anteriormente se desempeñó como abogado en Nueva York en los estudios Jones, Day, Reavis & Pogue entre 1990 y 1993. Kaye, Scholer, Fierman, Hays & Handler entre 1993 y 1995.
“Macri les entregó todo a los buitres con la propuesta de pago del equipo económico.” Lo dijo Sebastián Soler, un prestigioso abogado especializado en derecho financiero, que compartió horas de estudio con Barack Obama en las aulas de Harvard y se desempeñó como asesor del Banco Central. La quita ofrecida por los funcionarios argentinos es insignificante y que el Gobierno se vio obligado a acelerar el arreglo con los fondos buitre por el fracaso de su plan financiero, en donde no ingresó la catarata de dólares de inversión extranjera que esperaba ni se pudo emitir nueva deuda en el mercado local. Aseguró que se busca acordar a cualquier costo para hacer un puente de endeudamiento con el mundo, hasta que ingresen en abril los dólares de la liquidación de la cosecha gruesa. Mencionó que ceder ahora ante las presiones de los buitres es un mal antecedente para los países que, en el futuro cercano, atravesarán disputas judiciales similares a la de la Argentina. En enero, el Gobierno intentó colocar bonos 2020 por 5000 millones de dólares y la licitación quedó desierta, es decir que no hubo ni un inversor interesado en comprar la deuda argentina. Ante los reiterados fracasos, no quedó otra posibilidad que acelerar la negociación con los fondos buitre para cerrarla cuanto antes y al precio que sea, para poder financiarse en dólares con el mundo, en un contexto global en el que los países emergentes tienen cada vez más dificultades para conseguir créditos a tasas bajas. La realidad es que el único trimestre con buen ingreso de divisas para el país es el segundo, por la liquidación de cosecha gruesa, y por lo tanto la idea de arreglar con los buitres es hacer un puente hasta abril.ni este gobierno ni ningún otro debería aceptar un arreglo en el que no firmen todos los acreedores que no ingresaron al canje de deuda. El requisito número uno, no importa cuál es la quita que se haya ofrecido, es que firmen todos los tenedores de bonos. Porque, de otra forma, siempre está el riesgo latente y que puede darse en cualquier momento, de que vuelva a ocurrir lo que pasó con Griesa.

Ver el video de la exposición de Sebastian Soler.



Exposición de Jorge Gaggero.

Licenciado en Economía Política (FCE, UBA). Especialista en finanzas, política y administración tributaria y regulación de servicios públicos. Ex profesor de la UBA y profesor en cursos de posgrado en finanzas públicas e impuestos en las Universidades Nacionales de La Plata, Córdoba, Cuyo y Comahue, en FLACSO y en la USAL. Investigador en el CEFID-AR desde el año 2004. Ha desempeñado en los últimos años, entre otras, las siguientes tareas: Asesor del Directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires, de la Cámara de Diputados de la Nación, Consultor del Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires, de la Secretaría de Hacienda del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, del Consejo Interuniversitario Nacional, de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación y de la Administración Federal de Ingresos Públicos. Es autor de numerosas publicaciones acerca de temas de su especialidad.

Ver el video de la exposición de Jorge Gaggero.


Exposición de Alfredo Zaiat.

Alfredo Zaiat (Buenos Aires, 19 de noviembre de 1964)1 es un economista y periodista argentino. A principios de 1983 entró en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, y se recibió de licenciado en economía. En los últimos dos años de su carrera (1987 y 1988) se volcó al periodismo. Simultáneamente estaba haciendo la carrera de investigación. Consiguió una beca para estudiantes relacionada con la integración entre Argentina y Brasil. Mientras estudiaba economía e investigación, a fines de junio de 1987 entró a trabajar en el diario Página/12 (de Buenos Aires) ―que se había inaugurado el 26 de mayo de 1987―, donde hasta la actualidad funge como jefe de la sección «Economía» y director del suplemento económico «Cash».
Más datos sobre Alfredo Zaiat


Ver el video de la exposición de Alfredo Zaiat.






Y, finalmente, repasemos ahora la opinión quizás más prestigiosa, la del Profesor Emérito de la UBA, Aldo Ferrer:


Opinión de Aldo Ferrer.

Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires. Doctor en Ciencias Económicas, FCE, UBA. Profesor Titular Consulto de Estructura Económica Argentina, FCE, UBA. Director de PROMERSUR: Programa de Estrategia Económica Internacional y MERCOSUR, Universidad de Buenos Aires. Co fundador del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales y del Instituto de Desarrollo Económico y Social. Autor sobre temas de economía internacional, latinoamericana y argentina.
Más datos sobre Aldo Ferrer

 

La negociación con los buitres.
La cuestión central en el conflicto con los buitres es la respuesta al siguiente interrogante: ¿su resolución es indispensable o solo conveniente para el curso futuro de la economía argentina? En el primer caso, se impondrá la demanda de los buitres y la negociación es, en realidad, una ficción. En el segundo, la negociación es real porque puede no haber acuerdo, si el costo de la demanda de la contraparte es mayor que sus beneficios.
La evidencia es abrumadora en el sentido de que los buitres son un problema de segunda importancia y, por lo tanto, que el arreglo es conveniente pero no indispensable. Por las siguientes razones:
1. En los canjes de 2005 y 2010, Argentina logró la reestructuración de deuda soberana más exitosa de la historia, sin pedirle nada a nadie. Es decir, sin la participación del FMI ni el visto bueno de los mercados financieros. La deuda pendiente no alcanza a 3000 millones de dólares, menos del 8 por ciento del total de la declarada en default en la crisis del 2001. El supuesto aumento de la pendiente a 12.000 millones de dólares, por intereses caídos, ignora que, el pago a los buitres habría desarmado la reestructuración de la deuda e implicado un premio a la especulación y el castigo, a la inmensa mayoría de los inversores, que facilitaron la recuperación de la economía argentina. Estaríamos, otra vez, como en la crisis del 2001.
2. Hace una década que los fondos buitre, tenedores del 50 por ciento de la deuda pendiente, vienen litigando contra el país. Plantearon el embargo de bienes argentinos, en alrededor de 900 demandas en diversos países. El hecho más sonado fue el de la fragata “Libertad”. No tuvieron éxito en ningún caso. El país mantiene relaciones económicas normales con todo el mundo. Los buitres son especuladores despreciados en el escenario mundial. Operamos en un orden internacional, dentro del cual la inmunidad soberana de los Estados pone límites a la extrapolación de la jurisdicción de tribunales nacionales sobre terceros países. La razonabilidad de la posición argentina ha sido respaldada por la Asamblea General de las Naciones Unidas y la opinión de los analistas más destacados en el escenario internacional.
3. Los problemas principales de la economía están en la esfera interna: el déficit del comercio de manufacturas de origen industrial y la consecuente restricción externa, la inflación, el desequilibrio fiscal, entre otros. Ninguno se resuelve por el pago a los buitres.
4. El conflicto obedece a la ausencia de normas internacionales para resolver los default de deudas soberanas. La exitosa reestructuración de más del 92 por ciento de la deuda en default, cumple con exceso los límites para la resolución de las quiebras en las jurisdicciones nacionales. Las dificultades de tenedores de deuda reestructurada para recibir los pagos realizados por el gobierno argentino es responsabilidad de quien provoca la interrupción de la cadena de pagos.
5. La suposición que, después del arreglo con los buitres, van a llegar las inversiones, es una ficción. Ningún inversor, argentino o extranjero, que tenga un buen proyecto, deja de realizarlo por el conflicto con los buitres. El buen “clima de inversiones” depende de la gobernabilidad de la economía, la paz social, la seguridad jurídica, los espacios de rentabilidad y el ritmo de transformación de la estructura productiva para incorporar tecnología y agregar valor.
6. El pago a los buitres no es suficiente para que las agencias evaluadoras de riesgo mejoren la calificación de la deuda argentina, con la consecuente baja de la tasa de interés. Es previsible que exigirán, además, un plan económico y financiero respaldado por el FMI.
Es por estas y otras razones, que el acuerdo con los buitres no resuelve ningún problema fundamental ni garantiza la baja de la tasa de interés y la entrada de inversiones extranjeras. En resumen, el acuerdo es útil, porque remueve algunos obstáculos, pero no indispensable.
¿Cuáles deberían ser los límites de la oferta argentina? Los mismos que la de los canjes del 2005 y 2010, como lo planteó el gobierno anterior. Es una oferta generosa. Representa una excelente ganancia para los buitres, considerando el precio ínfimo al cual adquirieron sus títulos y los costos y pérdida de tiempo, que soportó el país, por pleitear con los buitres. Cuanto mayor sea el desvío de la próxima oferta del Gobierno respecto de ese límite, peor será la calificación que merecerán los actuales negociadores, en términos de la defensa del desarrollo, los derechos y la soberanía de la Argentina. El contenido del acuerdo revelará la inspiración del actual gobierno respecto de la autonomía de la política económica y la soberanía.
El Gobierno no debe hacerse ilusiones de que un acuerdo satisfactorio es posible por la “razonabilidad” de los buitres. El rechazo de estos al necesario carácter público de las negociaciones, es un primer ejemplo. Para defender con eficacia el derecho y los intereses del país, es indispensable que el Gobierno asuma la posibilidad de que no se alcance un acuerdo razonable y, los buitres, tomen nota que, en definitiva, no cobrarían nunca.
La negociación con los buitres es un primer paso en la definición de la estrategia de financiamiento internacional. Está planteada, al mismo tiempo, la alternativa de ratificar la soberanía recuperada con la cancelación de la deuda con el FMI o volver a solicitar su asistencia, con las condicionalidades incluidas. Es preciso, por lo tanto, que el Gobierno explicite la totalidad de su política de financiamiento internacional y la procese por las vías institucionales correspondientes.
Durante la “guerra fría”, el presidente Kennedy afirmó: “Nunca hay que tener miedo de negociar y nunca hay que negociar con miedo”. No hay razón alguna para que los negociadores del nuevo Gobierno actúen con “miedo”. Es decir, que supongan que el arreglo con los buitres es una cuestión de “vida o muerte”. Existe un nivel de deuda externa pública y privada entre los más bajos del mundo y los bancos están rentables, con carteras sólidas, fondeados en pesos, sin burbujas especulativas ni descalce de monedas. Podríamos estar más fuertes, si conserváramos el “superávit gemelo” en el presupuesto y el balance de pagos y aumentaran la reservas internacionales. De todos modos, el país conserva la fortaleza suficiente para negociar sin miedo ni urgencias.
* Profesor emérito. Universidad de Buenos Aires.
Fuente.

 

 

Para tener un panorama más completo, veamos cuál es la opinión de los medios especializados extranjeros sobre el acuerdo en Macri y los “fondos buitre” nos insertarán en el mundo… o nos ensartarán en el mundo… o algo así.