El macrismo comenzó la “Operación Humo K”.

El macrismo en el gobierno (más sus aliados mediáticos) ha lanzado en marzo lo que llamamos aquí la “Operación Humo K”, destinada a llamar la atención con denuncias contra el kirchnerismo en un lado del terreno político para poner los huevos del ajuste económico y el desmantelamiento del “estado de bienestar” argentino en otro (como adelantábamos aquí mismo en nuestra nota de enero El regreso de Nisman y la ofensiva macrista contra Cristina Fernández). En este caso, repasemos brevemente lo publicado sobre las “denuncias” del testigo y ex-espía de la ex-SIDE, que declaró ante el juzgado que investiga las causas de la muerte del fiscal Nisman, Antonio Horacio Stiuso. Al final de la nota ofrecemos un toque de humor a cargo del Grupo Clarín
Vayamos ahora a lo publicado sobre este tema:


STIUSO BUSCO COMPLICAR A CRISTINA KIRCHNER Y A CARLOS ZANNINI
Un testimonio con idea fija.

Página/12 reconstruyó las casi 17 horas de testimonio del ex director de Operaciones de la SIDE ante la jueza Palmaghini. Buscó involucrar a la ex presidenta en la muerte de Nisman y avaló la teoría del fiscal fallecido.
En sus casi 17 horas de declaración, Antonio Horacio Stiuso se cuidó de no mencionar su nombre. “Ella”, decía una y otra vez. Dejaba la duda de si era una cábala o un recaudo jurídico. Aludió tantas veces a “ella”, Cristina Kirchner, con reparos, que quedó en evidencia la intención de implicarla en lo que sea y a como dé lugar, más que de aportar algo concreto para esclarecer la muerte de Alberto Nisman. Esto se hizo más claro a medida que se conocieron los detalles del testimonio, que Página/12 reconstruyó. El ex jefe de operaciones de la ex SIDE dijo que en cierto punto de la investigación del atentado a la AMIA, cuando el material recolectado apuntaba a Irán, la ex presidenta les ordenó a él y Nisman detenerse debido a negocios que había en marcha con los iraníes. El dice que siguieron adelante igual, y que eso les costó caro: amenazas y atentados con mensaje a plena luz del día. Toda esta versión encastra y hasta comparte argumentos con la denuncia que presentó Nisman contra la ex mandataria por supuesto encubrimiento de los iraníes, pese a que Stiuso asegura que desconocía esa presentación que, como ya cantan los rumores, no sería extraño que alguien intente desarchivar pese a que fue rechazada por inexistencia de delito por jueces de todas las instancias.
“Esta locura es obra de ella, (Carlos) Zannini y Aníbal Fernández”, despotricó Stiuso al declarar ante la jueza Fabiana Palmaghini. En el medio aprovechó para cuestionar a funcionarios y salpicó con énfasis a la procuradora Alejandra Gils Carbó, a quien describió como instrumento de otros.

La declaración de Stiuso no puede ser leída como la de cualquier otro testigo, no sólo porque era una agente de inteligencia y porque fue muy influyente en toda actividad de Nisman durante una década, sino porque ya había declarado una vez en febrero del año pasado, y se había esfumado del país rumbo a Miami, donde se resguardó de varias investigaciones en su contra que tramitan aquí, en la que se le imputa desde contrabando, irregularidades en AMIA hasta enriquecimiento ilícito. Desde que llegó a la Argentina hace más de dos semanas, ningún juez planteó medidas que lo afecten. La primera vez que testificó en la fiscalía de Viviana Fein, Stiuso no dijo casi nada de lo que ahora relata. Es más, decía que para él fue “sorpresiva” la muerte de Nisman y que “no lo hubiese esperado” de una persona tan apasionado con su trabajo como él, como quien desliza la idea de que se quitó la vida. Para poder sostener esta vez que lo mataron, dijo que la fiscal no había incluido en el acta todo lo que él había dicho. Fein terminó denunciada penalmente. Aunque le leyeron y leyó la transcripción, recién lo denunció ahora, con más de un año de demora.

Entonces la siguiente pregunta, apoyada en que Stiuso trabajaba con Nisman en el caso AMIA desde hacía años, fue: “¿Por qué no lo llamó después de la presentación de la denuncia de encubrimiento?”. Estaba en Uruguay, dijo, donde no tenía Nextel, su medio de comunicación habitual para esta cuestiones. Al rato acotó que siempre le daba un consejo al fiscal para preservarse de tareas de espionaje: “No tengas mail y hablá por teléfono de línea”. El Nextel era otra opción. Igual que la primera vez, dijo que no contestaba los llamados de Nisman el fin de semana de su muerte porque tenía el celular sin sonido.
Stiuso logra cautivar a quien lo escucha, aunque nadie entiende cómo lo hace. Para esta ocasión, como informó Página/12, construyó una larga explicación que entregó por escrito sobre su vínculo con Nisman y el devenir de la investigación del atentado, que la jueza Palmaghini leyó en voz alta. Todo sonaba coherente, un relato casi perfecto que el ex agente continuó por sí mismo, ya con preguntas de por medio.
Un punto nodal en su versión es la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán, en enero de 2013, que el gobierno de Cristina Kirchner ideó como un camino para lograr la declaración indagatoria de los iraníes. Nisman lo cuestionó y al final sería parte de su denuncia la teoría de que ese pacto estaba pensado para exculpar a los iraníes. La deducción del fiscal, que Stiuso toma como propia, era que había negocios en danza con los iraníes.
Uno de los que mejor parado salió en la declaración de Stiuso es Diego Lagomarsino, el dueño del arma de la que salió el disparo mortal. No sólo ubica la muerte después de su salida del departamento sino que dice que los asesinos usaron su arma ya que estaba ahí en el departamento y que quisieron simular un suicidio y les salió mal.
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EL REPRESENTANTE DEL EX ESPIA ADMITIO QUE NO HAY EVIDENCIAS DE LA NUEVA VERSION QUE OFRECIO A LA JUEZA
Stiuso no convence ni a su propio abogado.

El abogado del ex espía Horacio Antonio Stiuso aclaró ayer que su cliente “no tiene pruebas directas de que a Alberto Nisman lo hayan asesinado. No tiene un testigo ni nada que se le parezca. Tiene una interpretación de los precedentes que pudieron llevar a que a Nisman lo mataran. Tampoco sé qué grupo intervino”. De esta manera, Santiago Blanco Bermúdez, letrado de Stiuso, dejó aún más huérfana la declaración del agente de inteligencia ante la jueza Fabiana Palmaghini. Pese a la inexistencia de pruebas que sustenten los dichos de Stiuso, la magistrada tomó una frase de ese testimonio para enviar la causa al fuero federal, cumpliendo con el anhelo de la ex esposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, y del gobierno macrista. El objetivo parece ser la propia ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, mencionada ayer por uno de los abogados de Arroyo Salgado, adelantando que podría o debería ser citada. En paralelo, el ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli, contó que “cuando tuve que cumplir la orden de Cristina de echar a Stiuso, hablé con él cuatro horas. Es un psicópata y mentiroso. Un extorsionador. Y al final de la charla me tiró una frase amenazante: ‘yo vuelvo’. No tengo dudas de que Stiuso trabaja para la CIA y el Mossad”.
– Pruebas. Durante la extensa declaración de Stiuso ante Palmaghini, el ex agente señaló que Nisman fue asesinado por un grupo ligado al gobierno kirchnerista. Cuando se le preguntó si el grupo estaba integrado por argentinos o extranjeros, dijo que no sabía. Y ante la pregunta sobre la forma en que entraron y salieron del edificio Le Parc, Stiuso sostuvo que “eso es fácil” y se despachó con una generalidad: “Igual con el tema de los iraníes no es relevante si uno tiene o no custodia, porque uno, si es un blanco, te estudian, te estudian y ya saben cómo te movés… La custodia, cuando uno tiene de enemigo a esta gente, no tiene sentido”. La hipótesis es extraña. Por lo que dijo el ex agente participaron iraníes, de los que no pudo aportar ni un dato concreto. Ni quiénes son ni cómo entraron al país ni cómo salieron. De alguna manera, tampoco explicada, ese grupo de iraníes se combinó con otro grupo relacionado con el gobierno anterior, del que también se desconoce quién lo integró.
En su especulación sobre lo ocurrido, Stiuso hizo una curiosa interpretación sobre el arma que mató a Nisman. “No me cierra. No me parece que Alberto (Nisman) hubiera pedido prestada una pistola para defender a sus hijas. Pero puede ser que el comando haya entrado al departamento del fiscal y se encontró con el arma de Lagomarsino. Entonces aprovecharon la oportunidad y simularon un suicidio”. O sea que un comando ultraespecializado usó, de casualidad, una pistola de hace 40 años.
La versión de Stiuso se contrapone hasta ahora a las pericias, a lo que se ve en las cámaras de Le Parc y a las constancias del expediente. De los médicos forenses, 13 de 15 sostuvieron que no hay evidencia de un accionar homicida y cinco de los seis criminalistas firmaron un dictamen en el que sostienen que en el baño no había ninguna otra persona fuera de Nisman. Pero, además, no existe en la causa un solo testimonio que mencione la presencia de gente extraña en el edificio aquel 18 de enero de 2015. Tampoco se observa a ninguna persona no identificada en las cámaras, aunque había en el edificio puntos ciegos y, finalmente, nadie sospechoso alquiló un departamento en el edificio y no hubo propietarios o inquilinos que se fueron definitivamente de Le Parc después de la muerte del fiscal.
Hay otro elemento que cuesta entender. Si la muerte de Nisman fue perpetrada por un grupo sofisticado iraní, no queda claro por qué no aprovecharon que Nisman anduvo por el mundo sin custodia en las semanas anteriores. Sin ir más lejos, el fiscal paseó por Europa sin ningún guardaespaldas. En cambio, los infalibles iraníes prefirieron meterse en un edificio en plena Buenos Aires, con vigilancia privada, dos prefectos y dos policías federales a cargo de la seguridad. La hipótesis de que estuvieron todos comprados no tiene respaldo ni en la lógica ni en el expediente.
Sin ninguna prueba, Stiuso prestó una declaración a la medida de lo que esperaban el gobierno de Macri, la ex esposa de Nisman y los servicios de inteligencia que aspiran a una venganza contra el kirchnerismo. Desde el punto de vista internacional, Stiuso señaló que en el trasfondo de la muerte de Nisman estuvo Irán, algo que le calza como anillo al dedo a la derecha republicana norteamericana y a la derecha israelí. A esos sectores les sirve para tener un argumento contra el acuerdo que firmó Irán con Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania. Y más todavía en medio de la campaña electoral norteamericana donde Irán y Medio Oriente son todo un tema.

– Nada. El abogado de Stiuso se quedó sin palabras cuando tuvo que explicar por qué el agente no habló de asesinato en su primera declaración, en febrero de 2015. “Yo no recuerdo los términos precisos –adujo Blanco Bermúdez–. A veces se interpreta mal una declaración. No recuerdo si dijo que lo mataron. Sí recuerdo que dijo más o menos que la muerte de Nisman estaba vinculada con su trabajo. Tal vez no revisamos la declaración con profundidad y se le haya pasado al firmarla. Es bastante probable. Es cierto que el secretario leyó la declaración en voz alta. Bueno, no quiero aventurar, porque va a haber una causa judicial.”
Con estos balbuceos, el letrado se quedó sin explicación de por qué Stiuso y él mismo firmaron el testimonio brindado ante Fein, del que ahora reniegan. Las escasas cuatro carillas tienen la rúbrica del agente, de su letrado, de la fiscal y del secretario Bernardo Chirichela. La firma se produjo después que Stiuso testimonió, Chirichela leyó las cuatro carillas en voz alta, luego Stiuso y Blanco Bermúdez releyeron el texto y finalmente ambos firmaron.
– El agente. El ex titular de la AFI Oscar Parrilli salió ayer a hablar de Stiuso. “Es un psicópata, un perverso, un mentiroso”, dijo. “Como ex agente, tenía la obligación de informar si contaba con información sobre la muerte de Nisman. No lo hizo, porque lo que dice ahora es una mentira y no tiene ni una sola evidencia.
Para Parrilli, a Stiuso “lo mueve la venganza. Cuando cumplí con la orden de la Presidenta de echarlo, él terminó la conversación amenazante diciéndome ‘yo voy a volver’. Es un extorsionador de funcionarios, empresarios y gobiernos. Stiuso estuvo en la SIDE durante todos los gobiernos, incluso el nuestro. Tenemos que hacer una autocrítica. De todas maneras, nosotros tomamos la decisión de echarlo. Y después lo denunciamos por todas las irregularidades y delitos que encontramos, incluyendo maniobras de contrabando. Lo grave es que ningún juez hace nada. Yo exijo que le impidan salir del país, para que dé cuenta de sus actos. Y, además, que le pongan custodia. No vaya a ser que argumente que trataron de cometer un atentado en su contra. Stiuso anda diciendo que se vuelve a Estados Unidos. Ahí está protegido por sus servicios amigos”.
– Operación. Desde el punto de vista judicial, la declaración de Stiuso debería ser intrascendente dado que no aportó ninguna prueba. Pero lo llamativo es que Palmaghini le dió entidad y usó apenas una frase del agente para fundamentar el pase a la justicia federal. Tras dedicar 40 páginas a hablar de los custodios de Nisman –concluyendo que no hay pruebas de que incumplieron sus deberes–, Palmaghini esbozó en unas pocas líneas su voltereta judicial. Hace dos semanas dijo que no había razones para mandar el expediente al fuero federal y ahora sorpresivamente sostuvo lo contrario:
– Finalmente, la jueza usó la frase de Stiuso sobre los iraníes también como una evidencia, pese a que se trató de una especulación tal cual ayer reconoció su abogado.
Con estos elementos, redactados a las apuradas como se percibe en el texto, se redondeó la primera parte de una operación para achacarle culpas al anterior gobierno y en especial a la ex presidenta. Es posible que intenten que la causa se la quede un juez amigo de Stiuso, Luis Rodríguez, y ya se frotan las manos con el siguiente paso. Uno de los abogados de Arroyo Salgado, Manuel Romero Victorica, se lanzó ayer diagnosticando que “Cristina Kirchner puede ser citada en cualquier momento”.
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El llamado del ex agente.

El ex agente Antonio Horacio Stiuso llamó anoche al programa Intratables, del canal América, para virtualmente patotear en vivo al ex fiscal Luis Moreno Ocampo. La comunicación mostró el nivel de delirio y de impunidad del espía. Moreno Ocampo venía criticando lo hecho por Stiuso en el caso AMIA en combinación con quien fuera juez del caso, Juan José Galeano. En ese momento, el ex espía se comunicó por teléfono y empezó a preguntar si Moreno Ocampo lo conocía o no, algo que no venía al caso y que sólo era una bravuconada. El ex jefe de Operaciones de la SIDE dijo que Moreno Ocampo le había pedido protección durante el Juicio a las Juntas, como si eso le adjudicara alguna prerrogativa. Para colmo, además de llamarlo “caradura”, a modo de extorsión pretendió plantar sospechas sobre Moreno Ocampo diciendo que realizaba investigaciones en combinación con el juez Gabriel Cavallo. Con la llamada, el mensaje de Stiuso fue: “Conmigo no se metan ni me critiquen porque sé mucho de ustedes”. El mensaje no fue sólo para Moreno Ocampo.
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Stiuso se queda a vivir en el país tras su polémica declaración.

Antonio Stiuso, el poderoso ex agente de inteligencia que el lunes declaró ante la Justicia que la muerte del fiscal Alberto Nisman fue un asesinato perpetrado por un grupo ligado al kirchnerismo, decidió radicarse nuevamente en la Argentina con su familia.
Stiuso había salido casi huyendo hace un año del país cuando Cristina Kirchner primero lo echó de la SIDE y luego el gobierno de entonces impulsó una decena de denuncias judiciales en su contra.
A pesar de que muchas de esas causas están en trámite y Stiuso tiene incluso un pedido para ser indagado en una de ellas, decidió esta vez no dejar el país. Y, según él mismo admitió, influyó en la decisión el cambio de gobierno.
Entre las denuncias en su contra, además de una por contrabando y otra por enriquecimiento, hay un expediente en que es investigado por escuchas telefónicas ilegales.
Allí está acusado de intervenir en una solicitud a la Justicia para realizar escuchas telefónicas al amparo de una investigación cuando en realidad se sospecha que se trataba de una excusa para pinchar teléfonos de adversarios en el mundo de los espías y obtener información de empresas y particulares. En esta causa el fiscal federal Franco Picardi, que antes de llegar a este cargo el año pasado fue funcionario del Ministerio de Justicia del kirchnerismo, pidió al juez Luis Rodríguez su declaración indagatoria, pero el magistrado aún no resolvió.
Stiuso se había ido del país por el paso fronterizo que une la ciudad entrerriana de Colón con Paysandú, en Uruguay, en una camioneta a nombre de una sociedad que estaba investigada en una causa por drogas. Desde allí viajó a los Estados Unidos, donde supuestamente obtuvo protección de los servicios de inteligencia norteamericanos, con los que había tejido una intensa relación en sus años en la SIDE.
El ex espía transitó por todo el escalafón de la inteligencia desde que ingresó en el organismo en la década del 70 hasta que llegó a director de Contrainteligencia y estuvo a cargo del área de Operaciones.
Manejó grupos operativos y tejió estrechos lazos con sus pares de otros países, en especial cuando mantuvo intercambios relacionados con casos de terrorismo internacional. Con su salida de la Agencia Federal de Inteligencia (ex SIDE), en diciembre de 2014, dejaron el organismo un grupo de hombres de su confianza, forzados por el kirchnerismo.
En la AFI dicen que entre la “gente de la casa” Stiuso es respetado por su profesionalismo, y la misma consideración tienen las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, la CIA, y de Israel, el Mossad.
Los que se habían ilusionado con que el alejamiento de Stiuso iba a significar una pérdida de poder se están dando cuenta estos días de que regresó con renovados bríos.
De hecho le bastó una declaración maratónica ante la Justicia para volver a generar revuelo en el kirchnerismo, en el Gobierno y en los tribunales, donde supo incidir en causas e influir en el nombramiento de jueces cuando estaban en juego sus intereses o los de sus mandantes de ese momento.
Si la información es poder, Stiuso sigue siendo poderoso dentro y fuera de la SIDE. Su radicación en la Argentina y su paso por los tribunales de anteayer es sólo un aviso.
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Antonio Stiuso habló en Intratables e increpó al ex fiscal Moreno Ocampo.
El ex espía habló en el programa en vivo; le recordó al letrado que “se conocen”, pero no aceptó preguntas
Tras la maratónica audiencia que realizó ante la jueza Fabiana Palmaghini, que hasta ayer estaba la frente de la causa que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman, el ex espía de la ex SIDE Antonio “Jaime” Stiuso realizó un llamado telefónico al programa Intratables con intención de increpar al ex fiscal adjunto del juicio a las Juntas Militares, Luis Moreno Ocampo, invitado al programa.
Al aire, Moreno Ocampo tuvo una corta “conversación” en la que le respondió al ex espía que le hablaba en tono amenazante. El letrado dijo que no recordaba haberse reunido con él, algo que se le adjudicaba desde el otro lado del teléfono. En el episodio, que fue catalogado por varios de los panelistas como un “apriete”, se escuchó la voz del ex espía: “Quiero que le pregunten a Moreno Ocampo si me conocía”, dijo Stiuso.
-Moreno Ocampo: “No lo conozco”.
-Stiuso: “¿Conoce al Dr. Marcelo Art?”.
-Moreno Ocampo: “No lo sé…”.
-Stiuso: “¿No se acuerda de una reunión? ¿No recuerda la reunión que tuvo conmigo?”.
-Moreno Ocampo: “No recuerdo, salvo que haya usado otro nombre. ¿Qué tiene que ver? Si quiere explicar cómo hizo cosas, venga y explíquelo, sería fenomenal. Si estuve o no con usted, ¿qué tiene qué ver con lo que estamos hablando?”
“Yo sí me acuerdo [de haberlo conocido]”, dijo Stiuso. “Fue en el juicio de las Juntas [Militares]”, agregó.
-“La verdad que no es cierto, no me acuerdo”, respondió Moreno Ocampo.
-“No sea caradura, usted cobraba. No sea caradura”, le reprochó Stiuso.
La corta conversación telefónica continuó, y luego el ex fiscal manifestó que él “hacia actividad privada”. Además, calificó el episodio de “velada amenaza”. “Fue una velada amenaza. Fue como una extorsión. Yo no me acuerdo de haberlo visto. La idea de querer acosarme de si lo conozco…¿qué tiene que ver con lo que estamos hablando?”, dijo el ex fiscal.
Tras el hecho, que dejó a los panelistas perplejos, se intentó retomar la comunicación con el ex hombre fuerte de los Servicios de Inteligencia argentinos para preguntarle si estaba dispuesto a responder preguntas: “No. Sólo quiero que él me recuerde a mí”, le respondió Stiuso al conductor del programa, Santiago del Moro.
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Stiuso rompió el silencio, llamó a Intratables y amenazó a ex fiscal.
El ex espía Antonio “Jaime” Stiuso apareció anoche por primera vez en un programa de televisión por medio de una comunicación telefónica que él inició y lo hizo para cruzar al jurista Luis Moreno Ocampo, quien estaba como invitado.
Stiuso, llamó vía celular al programa “Intratables”, que se emite por América, solo intercambió palabras con Moreno Ocampo y luego evitó que los panelistas o el conductor del ciclo les hicieran preguntas.


Veamos ahora este breve video del apriete de Stiuso al ex fiscal Moreno Ocampo.



Qué estaba diciendo Luis Moreno Ocampo cuando Antonio Stiuso llamó a Intratables.

El ex fiscal federal hablaba de los vínculos del ex agente con la política y la justicia, cuando este sorprendió llamando a un productor del programa
El llamado de Antonio Stiuso sorprendió a todos los que participaban de la emisión de Intratables de este miércoles. El ex jefe de Operaciones de la ex SIDE se comunicó con el programa de América para increpar a Luis Moreno Ocampo. Pero, ¿qué estaba diciendo el ex fiscal federal sobre Stiuso?
En el marco de un debate sobre lo ocurrido con el fiscal Alberto Nisman, Moreno Ocampo opinó que Stiuso debía ser investigado también. “Es muy sospechosa la relación entre ambos y lo que Stiuso hizo en la causa AMIA”, sostuvo el ex fiscal adjunto del Juicio a las Juntas.
Durante el programa conducido por Santiago del Moro, Moreno Ocampo también cuestionó los vínculos que Stiuso tendría con el Poder Judicial. En ese sentido criticó que la investigación por la muerte de Nisman pase a la Justicia Federal. “Mandar la causa a ese fuero es mandarla a la guarida de Stiuso”, afirmó.
En la misma línea, Moreno Ocampo sostuvo que los jueces que podrían investigar a Stiuso “son sus amigos, así que no llegarán muy lejos”. El ex fiscal de la Corte Penal Internacional también apuntó contra las relaciones de Stiuso con todos los gobiernos, “desde los 70, con la dictadura militar”. Cuando la participación de Moreno Ocampo en Intratables ya terminaba, llegó el sorpresivo llamado de Stiuso y el cruce que disparó el rating del programa.
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Y, finalmente, un toque de humor político a cargo del diario Clarín y el experiodista de investigación Daniel Santoro: para él, el pequeño grupo de izquierda Quebracho es “ultra K”. Sí, no es un chiste de este humilde Basurero, es verdad:


Stiuso afirmó que la agrupación Quebracho podría haber matado a Nisman.
La nueva declaración del ex poderoso espía.
En su ampliación de declaración testimonial, el ex director General de Operaciones de la SIDE Antonio Stiuso aseguró que el supuesto crimen del ex fiscal de la AMIA Alberto Nisman podría haber sido cometido por “militantes de Quebracho y del sector piquetero ultra K liderado por Luis D’Elía con apoyo iraní”, revelaron a Clarín fuentes judiciales. 
La afirmación del ex director de Operaciones de la SIDE coincide con el temor que tenía Nisman de ser atacado por la agrupación ultra K que lidera Fernando Esteche y por lo cual pidió un arma prestada a su amigo y técnico informático, Diego Lagomarsino.
Ayer Clarín se enteró que Stiuso precisó que el supuesto asesinato de Nisman pudo haber sido cometido por Quebracho, un grupo ultra K con antecedentes de violencia callejera y fuertes vínculos financieros y políticos con Irán. 
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Vale aclarar, por si hiciera falta, que el líder de la agrupación “ultrakirchnerista” Quebracho, Fernando Esteche estuvo detenido bastante tiempo durante el gobierno de Cristina Fernández