La adecuación de Clarín y el cacerolazo

Clarín presentó una propuesta para su adecuación a la ley audiovisual ante la AFSCA. Deberá ser analizada, y a partir de ella se pueden abrir muchos nuevos laberintos. Jurídicos, políticos y otros. Ya hay quienes, en la perpetua e inexplicable obstinación por reinventar escenarios a la izquierda aún del castrismo que los impulsa, con desprecio del impacto que en la realidad eso pueda tener, acusan pactos espurios entre el kirchnerismo y el Grupo Clarín por debajo de la mesa, que nos dejaría a todos los que defendemos esta ley como verdaderos imbéciles.

Que se curtan consigo mismos los que tienen la necesidad de jugar el papel de iluminados y agredir a los demás. No es la primera vez que agitan esa posibilidad. Ya no sucedió, pero insisten lo mismo. Igual, no es el punto: otros creemos que ciertas cuestiones, en determinado momento, escapan de la voluntad originaria de sus ejecutores. Se les independizan.

La ley audiovisual es un capítulo destacado en la historia de las luchas políticas del campo popular en Argentina. Al margen de su letra y de su futura aplicación, eso ya no cambia. El impacto trasciende el universo de aplicación del articulado. Clarín tuvo que ponerse a Derecho. Algo tan sencillo como debería resultar eso, la igualdad ante la ley, por inusual, ha adquirido estatuto revolucionario en Argentina. Demencial, claro; pero así tocó.

Mucho pueblo ha acumulado méritos en la pelea por torcer una correlación de fuerzas (muy) adversa. La capitalización de esa gimnasia reivindicativa es cosa juzgada. Queda a futuro, si se la sabe reactualizar.

No habrá testaferro que pueda con eso.

* * *

Había decidido, previo a las elecciones, que luego de comentarlas tomaría un descanso de los posteos. Alejarse de los sucesos para comprender mejor lo que viene. Además, un tiempito, hasta la asunción de los diputados electos, siempre hay en el que pasa nada. Ideal para, entonces, decir ídem. La realidad en Argentina es tan dinámica que, finalmente, ni 48 horas habían pasado desde el mazazo que nos vimos obligados, por razones de dominio público, a seguir en el ruedo unos días más.

Mañana habrá otro cacerolazo, a doce meses del que pasó a la historia como 8N. El proceso social que tuvo origen allí, escribimos, desembocó en el escenario que organizó el voto de hace 10 días.

El juego democrático ahora contiene formalmente a la cosmovisión que sustentó y motivó el caceroleo. Eso reconfigura los modos de tramitación de los conflictos, porque ciertas demandas que se sentían insatisfechas ahora han encontrado medios de canalización institucional. No parece ser que compartan esa lectura los promotores de la movida, que esta vez se anuncia contra los tres poderes del Estado (nace del fallo de Corte contra Clarín por la ley de medios). Insistirán en idénticas tácticas.

Siempre fue una perogrullada discutir el derecho a reclamar así; ahora, también. Es lícito, en cambio, cuestionar la validez de reincidir en el método sólo porque tampoco luego de lo que inicialmente esos sectores consideraron un triunfo en las urnas se está a gusto.

En cualquier caso, será cuestión de costos y beneficios. Política, en definitiva. Siempre lo fue. Pese a que la repudien.

Acerca de Pablo D

Abogado laboralista. Apasionado por la historia y la economía, en especial, desde luego, la de la República Argentina.

Ver todas las entradas de Pablo D →

38 comentarios en «La adecuación de Clarín y el cacerolazo»

  1. Repudiar el fallo de la Corte me parece una pelotudez. Es el fallo de un tribunal de justicia que es un lujo para la Argentina, esto mucho antes de que nos guste o nos favorezca lo que sus fallos dictaminen.
    No creo que esa consigna pueda convocar las multitudes que se vieron a fines del año pasado caminando por las calles de la Ciudad. Se deslegitimaría el movimiento.
    La expresión directa nació en 2001, no olvidar que esas cacerolas fueron la cortina de fondo de la caída de De la Rúa. El kirchnerismo gobierna y los que vengan gobernarán con esa memoria colectiva guardada en la cocina. Sujetos que pueden llegar a dar el voto pero al otro día ya te están mirando a ver qué hacés.

  2. Hola, Pablo

    Coincido con vos. Esta Ley hizo historia y hará historia.

    En estos días estuve pensando que los cuatro años demorados por el grupo Clarín, al fin y al cabo, quizás fueron importantes para quienes creemos en la necesidad de democratizar la palabra. Porque dieron la posibilidad de que muchas personas advirtieran cuál es el peso real de los medios de comunicación concentrados. Eso no tiene vuelta atrás: una vez que abriste los ojos y empezaste a ver con mirada crítica a esos medios ya no podrás volver a cerrarlos.

    Saludos.
    Esther

    1. Estimada Esther:

      En un país calesita, todo vuelve a repetirse una y otra vez.

      Lo de «democratizar la palabra» me asusta, especialmente cuando la «democratización» está a cargo del stalinismo.

      ¿Por qué no se «democratizó» en 4 años. ¿Faltaron pueblos originarios y/o cooperativas?

      Saludos

      1. «¿Por qué no se “democratizó” en 4 años. ¿Faltaron pueblos originarios y/o cooperativas?»

        Por que a los inútiles a los cuales votaste no quisieron, no pudieron o no supieron.

        Me rajo por que no traje la escafandra

        Chauchis…

      2. Mi voto no te importa.

        De todos modos ni tu voto ni el mío lograron que gobierno alguno pudiera, quisiera, o supiera.

        Rajáte nomás. Tu pituitaria necesita un descanso. Tanto oler feromonas…

      3. «Mi voto no te importa»

        Ja ja.. claro que no por eso no te lo pregunte, lee bien pedazo de Davi’

        Bueno el que yo voté le puso un freno, los tuyos siguen con las rodillas en carne viva

    2. Ya se ataca menos de Clarín y más a los periodistas.

      Se los ataca, justamente, porque son los que usan la palabra.

      ¿Qué será de ellos cuando el 100% de los medios sean gubernamentales o de amigos del gobierno?

      1. Y mirá quizás cuando salga el «nuevo código civil» probablemente regularizemos el «aujero» legal.

        Por cierto, obra de la otrora esperanza blanca devenido a traidor y merecedor del escarnio público de acuerdo a tu secta, la de Gorlero.

  3. Los cacerolazos ya cumplieron con su objetivo, y no tienen más sentido.
    En su momento marcaron el «hasta acá llegaron», y el límite al avance de la marea resultante del triunfo k de 2011. Hasta entonces, pensaban que ese transitorioa 54% valía más que 100%. Y con los cacerolazos se demostró que no es así.
    No habría habido 74% sin los cacerolazos. Varios no se habrían animado a largarse a enfrentar el kirchnerismo en las elecciones sin los cacerolazos.
    La ley de medios no tiene ni la décima parte de la importancia que los cabeza caliente le adjudican. Desparecida la posibilidad del «ajuste de oficio» en plazos perentorios, que nos había alarmado mucho, lo que queda es un largo proceso de acomodamiento, que será influido por el resultado de 2015.
    No va a pasar nada muy revolucionario, más que (en una de esas) la aparición como hongos de pequeños medios bancados 100% por el gobierno y que no van a llegar a nadie, con final muy previsible si el gobierno cambia de manos.

    1. «What is it that we´re struggling for?
      i don´t quite see it anymore
      life kicks us in the teeth
      yet something makes us crawl back for more… «

      …………………..
      «We´ll lose the things we´re fighted for
      each rise is followed by a fall «

      …………………………………….

      Blood & Tears

      Lyrics

      Atte.

      PD: a la salida del show se repartirán muñecas de goma con un sobre de aceite de «soya»

      1. Es lo que dije. Por el momento el enojo se cambió por la satisfaccion de haberles roto el alma en las elecciones. Por eso nadie fue, falta de enojo, además de que la promotora nro 1 de los cacerolazos esta guardando reposo hasta el lunes.

    1. Moreno prohibió la importación de cacerolas, de ahí el fracaso de la convocatoria. Hay que denunciar ante quien corresponda un caso de censura.

      1. Deberías saber que durante el cuarto gobierno peronista -el del primo Menem- se fundieron todas las fábricas nacionales de cacerolas y afines.

      2. Nuestra planta industrial de Venado Tuerto es la fábrica de cacerolas de aluminio fundido más grande del mundo. Allí, se trabaja con tecnologías de vanguardia y un sistema de procesos continuos, para producir las piezas de diseño único y calidad doblemente certificada que diferencian a Essen.

      3. Primero dice que Menem fundió las industrias y lo carga en la cuenta de los K. (por ser peronistas).
        Cuando se le demuestra que no es cierto, dice que los K. son mentirosos por decir eso de Menem.
        Siempre los K. hacen algo malo, o están ligados a alguien que hace algo malo.
        ¿Nos recomienda el curso donde se aprende eso, Daio?
        ¿Hay becas?

      4. El problema es que los peronistas quieren recibir la herencia con beneficio de inventario, y echarle siempre la culpa de los males a los «otros», y eso no es así. Hay que saber reconocer la herencia, que a veces es positiva y a veces, no. Si no lo aceptan así, le recomiendo lo que dice Cristina: formen un partido nuevo y ganen las elecciones.

      5. Todo es peronismo, tanto lo falso como lo verdadero, porque el peronismo no es un partido político, ni mucho menos un movimiento, como se lo quiere a veces disfrazar: es un régimen de gobierno, que ha gobernando nuestro país desde el 45 y que parece va a seguir gobernándolo.

      6. Ah, usted se refiere al creador de la ONG ‘REATOS’ (Reivindicamos El Accionar de Todos los Oficiales y Suboficiales)…

      7. Eso lo desconozco, aunque por lo que he leído de Reato, me parece trucho. Por supuesto a los setentistas acríticos parece que no le gustan sus libros, y lo acusan de defender el «proceso», argumento al que se acude generalmente para eludir el debate sobre esos años.

      8. Hoy en día sabemos de sobra que ‘no garpa’ un centavo reivindicar al Proceso.
        Entonces, se reciclan.
        Cecilia Pando es ‘cacerolera republicana’.
        Massot es ‘analista político’.
        Etc.
        Ya no pueden pedir el monumento y desfiles de honor todos los años.
        Entonces, el coctelcito: un poco de negacionismo, discusión de cifras de desaparecidos, mostrar qué malas personas eran los ‘otros’, mucho (de esto sí, mucho) de desprestigiar a los organismos de DD. HH. y a los gobiernos que impulsaron los juicios a los represores, entrevistar a Videla para que ‘dé su palabra para la Historia’…
        Todo esto es muy conocido, ya que en Europa y en otras partes del mundo se aplicó y se aplica para el Holocausto.
        Pura hipocresía.

      9. Cada uno sabrá el juego que hace, pero la historia está continuamente escribiéndose y reinscribiéndose, esa es su función, por eso dan risa las polémicas sobre el revisionismo, como si fuere algo nuevo. No hay que asustarse ni rasgarse las vestiduras cuando se investiga el pasado y andar buscando segundas intenciones por todas partes, de lo contrario caemos en una historia ya dada, inmutable, una nueva «historia oficial», y mucho menos perseguir penalmente a quienes niegan esa historia. Recomendado: Pierre Vidal-Naquet.Los asesinos de la memoria. Siglo XXI. Mexico. 1994.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *