Lo que Wikileaks NO dice

Por Rob Rufino (exclusivo para Artepolítica)

Si bien es muy pronto aún para conocer los detalles de las filtraciones que hoy muestra la mass media internacional, ya se pueden ir haciendo algunas consideraciones al respecto.

1) Ninguna de “las revelaciones” dan muestra de la relación entre las embajadas de EEUU y los medios opositores. Según se puede apreciar, todos los trapitos al sol que se están ventilando están destinados a desacreditar tanto a funcionarios del gobierno americano como del resto de los países en cuestión.

En el caso de nuestro país, trascendió, la preocupación de “La Embajada” por el estado de salud mental de nuestra Presidenta. Sin embargo, nada se dice de cómo Perfil obtuvo esa supuesta información y la hizo pública meses antes de las elecciones presidenciales del 2007.

2) Llama la atención, también, de que manera se están difundiendo estas novedades. En el caso de la información relativa a latinoamérica esta ha sido canalizada por el diario El País, un diario que se ganó su reputación como progresista pero que hoy defiende a capa y espada la concepción de ese capitalismo global mediatizado que nos es bombardeado no sólo desde el periodismo, sino también desde las hiper-concentradas industrias discográfica y cinematográfica.

Es imposible dejar de preguntarse que pasaría si alguna “revelación” afectara algún interés del diario “El País”. ¿La divulgarían o quedaría encajonada para siempre?

3) Los pocos datos que se están insinuando respecto a nuestra región nos dejan la impresión de que están destinados a horadar cualquier vínculos entre nuestros países utilizando el viejo truco de la siembra de cizaña. Es probable, que en su intento de dividirnos se ventilen críticas de Néstor o Lula hacia Chávez lo cual será utilizado por nuestra predecible prensa monopólica como una muestra más de que los K son igual a Menem.

4)  Con un discurso anti-político la mass media se llena la boca hablando de corrupción política (si lo sabrá Berlusconi…) y nada del aceitado vínculo de la prensa con las Embajadas americanas durante, por ejemplo, el intento de golpe de Estado a Chávez.

5) Lo único que puede rescatarse como positivo es la gran pérdida de confianza que sufrirán los diplomáticos americanos. Es de esperar que, a la hora de negociar, el resto de los Jefes de Estado tome más precauciones o ponga otro precio a la negociación. Tal vez esto sea poco, pero ayuda para que este mundo siga dejando de ser unipolar.