Náufrago

Claro, uno piensa que en un naufragio es difícil mantener la compostura. Uno haría, quizás, cosas que en otras circunstancias evitaría. Como pisarle la cabeza a una dama con tal de alcanzar primero ese salvavidas que parece ser el último.

No estamos ahí pensando en como será juzgada nuestra conducta, ni que pensarán los demás de nosotros. Esa recurrente mirada social que tanto suele condicionar actuares y pareceres, resulta inexistente y permite una liberación. Una liberación insana probablemente, porque el náufrago desesperado hará cosas que no sólo merecerían reprobación social, sino su propia vergüenza. Cosas horribles.

Pero ese sentimiento de inmediatez, de aquí y ahora, no ya como lo único importante, si no como lo único existente impide también siquiera atender como serán juzgados nuestros actos cuando el pánico haya cesado.

Parece que hoy hay muchos que se sienten protagonistas de un naufragio inminente, y están tirando honra, trayectoria, credibilidad, por la borda. Todo con tal de ganar el aquí y ahora.

Me refiero concretamente a Alfredo Leuco. Mas temprano que tarde su desvergonzada opereta “Tengo miedo” será estudiada en las escuelas de periodismo como ejemplo de indignidad profesional. No serán los lectores de Perfil, ni los oyentes de Le Doy mi Palabra, a los que ha tomado por boludos, sino sus futuros pares, los que podrán estudiar con calma y desapasionadamente el inocente post de Lucas Carrasco que dio pie a su abyecta y mentirosa reacción, los que colocarán a Alfredo Leuco en el indigno lugar, en el despreciativo pie de página que se ha ganado a pulso en la historia del periodismo argentino. No estará solo. Muchos de sus colegas se dan codazos por compartir con él un lugar en la cloaca.

12 comentarios en «Náufrago»

  1. El tema es que son la demostración enferma del gorilismo imperante. Un tremendo ejemplo de intolerancia y pelotudismo en una rara combinación que deja inertes los sentidos de cualquier oyente o lector por unos segundos… luego viene la razón a pegarnos un cachetazo de sensatez y lentamente, con un gesto casi invisible para el ojo humano… lo mandamos a la mierda y cambiamos de canal ¿Tanto quilombo por ese periodista mediocre que nos trata de vender que la libertad de prensa está siendo atacada? Prefiero que Artepolitica sirva para hablar de otros temas…
    PD: No es contra vos CarpeDiem, es contra todo en su conjunto que han hecho un mundo de uno y otro lado.

    1. Si, e’verdá, pasa que Clarin y la Nacion dictan agenda. No sé hasta que punto se puede ignorar lo que estos tipos te ponen sobre la mesa, porque si quieren que nos resfriemos, algo vamos a estornudar.

      1. El tema es que pasó algo parecido con respecto a los afiches cuando se hizo la marcha de apoyo a la ley de medios… Ese es justo el planteo, que no demos importancia a estas clases de estupideces y vas a ver que si pasa algo parecido, ni Patricia Bulrich se va a poner a hablar del tema.

      1. La nota de Carrasco no es buena para mi gusto, pero entiendo que se trata de alguien brillante a veces, y otras fuori clase.
        Puede ser buena o mala, lisérgica, tonta y hasta de mal gusto si querés. Pero claramente es inocente de las intenciones que le atribuye el libelo de Leuco.
        Vos leés lo de Lucas y a continuación «Tengo Miedo», y no podés llegar a otra conclusión, en la hipótesis de que el miedo fuera sincero, de que este periodista no conoce una materia llamada «Comprensión de Textos».

      2. la estupidez es estupidez y la inocencia es inocencia.

        El post de Lucas, es inocente en cuanto a la acusación de otro (Leuco). No es nada inocente en cuanto a crítica ácida representada en una metralleta automática dispuesta a defender el amor de Agustina, aquella misma que portara Leuco dispuesto a casi casi casi matar a Menendez, cuenta que estuvo «así» de tirarle pero «le perdonó la vida».

        Esa crítica no es INOCENTE en el post de Lucas, eso es lo que más le duele y a lo que más le teme Leuco.

        Saludos

  2. El ala mediática del Grupo A ya equipara a este cachivache con Rodolfo Walsh, y supongo que el ala parlamentaria de Yúdichi y sus secuaces debe de correr presurosa a darle anclaje a este esperpento.

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