Para bailar el tango se necesitan dos. Para la corrupción también. Listado de posibles cómplices.

 En medio de esta especie de cuento de Fontanarrosa, donde aparece un ex-funcionario arrojando bolsos de dinero por la medianera de un convento de monjas de clausura, una monja de 94 años que tarda en despertase por haber tomado medicación para dormir y que luego escucha de boca del visitante nocturno que él trae millones de dólares robados para donarlos al convento, sumado a que un vecino llamado Jesús (nada menos) llama a la policía; y a todo esto le sigue el despliegue de los medios de información subrayando cada detalle de esta morboso paso de tragicomedia, es momento propicio para profundizar un poco, al menos un poco, sobre el tema de la corrupción.
Como dice el famoso dicho, si falta uno de los protagonistas, el baile del tango no existe; de la misma manera si uno de los protagonistas de una coima falta, la coima no se concreta. 
Por eso, este humilde servidor público acerca el listado de posibles cómplices o coautores del delito de cohecho (coima). El cargo de José López era de Secretario de Obras Públicas, en el cual tenía la autonomía necesaria para beneficiar a determinadas empresas en las concesiones de obras públicas, de allí la posibilidad que tenía de ser tentado por la corrupción. Por lo tanto, reproducimos a continuación la lista oficial de las principales empresas que recibieron concesiones en el período en que López fue funcionario. Si de alguna fuente empresaria provienen los millones de dólares que llovieron en el convento de la localidad de Rodriguez, ésta debe encontrarse en siguiente listado:


Ranking o Top 36 de empresas beneficiadas con la obra pública entre 2003-2015.


1) TECHINT, de Paolo Rocca
2) ELECTROINGENIERIA, de Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreyra
3) IECSA, de Angelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri
4) CORPORACIÓN AMÉRICA, de Eduardo Eurnekian
5) INVAP, de la Provincia de Río Negro
6) ODEBRETCH, de Marcelo Odebretch, multinacional de origen brasilero
7) ESUCO, de Enrique Wagner
8) CARTELLONE, de José Cartellone
9) ROVELLA CARRANZA, de Mario Rovella
10) JCR, de Juan Carlos Relats
11) GRUPO ROGGIO, de Aldo y Benito Roggio
12) CHEDIACK, de Juan Chediak
13) CPC, de Cristóbal López
14) SUPERCEMENTO, de Julián Astolfoni
15) ISOLUX, de Luis Delso
16) PETERSEN, de Enrique Eskenazi
17) PANEDILE, de Hugo Dragonetti
18) GENERAL ELECTRIC, multinacional de origen estadounidense
19) COARCO, de Patricio Gerbi
20) SIEMMENS, multinacional de origen alemán
21) CONTRERA HERMANOS, de Juan Touseda
22) EQUIMAC, de Silvio Mion
23) COMSA, multinacional origen español
24) GANCEDO, de Felipe Gancedo
25) DYCASA, de Javier Balseiro
26) PAOLINI, de Julio Paolini
27) ECODYMA, de Juan Scaramellini
28) VIALMANI, de Luis Armani
29) PIETROBONI, de Víctor Pietroboni
30) LUIS LOSI SA, de Luis Losi
31) GREEN, de Carlos Arroyo
32) GUERECHET SA, de Julio Guerechet
33) DURO FELGUERAS, multinacional de origen español
34) TEYMA ABENGOA, multinacional de origen español
35) KOPEX, multinacional de origen polaco
36) GRUPO AUSTRAL, de Lázaro Báez

 

Otro mito urbano afirma que un gobierno o modelo de país determinado tiene necesariamente que convivir con la corrupción. Eso no es verdad, porque para transformar, mejorar, cicatrizar las heridas profundas en el tejido del país causadas por la década neoliberal, como se hizo durante el kirchnerismo no es necesaria la corrupción simbolizada por José López. Porque para alcanzar los cambios que llevaron a duplicar el PBI en doce años o devolvieron millones de personas de clase media, las que habían caído en la pobreza durante el reinado del neoliberalismo, y convertir a millones de pobres en nuevos miembros de la clase media no es necesaria la corrupción del ex Secretario de Transporte Ricardo Jaime. Para crear seis millones de puestos de trabajo, para devolver el derecho de jubilación a tres millones de adultos mayores o conceder el derecho de la AUH a millones de niños -insistimos- no es necesaria la corrupción de funcionario alguno. Para lograr esos resultados lo que sí fue necesario es el tipo de medidas de redistribución de la riqueza llevadas a cabo desde el 2003 hasta el 2015.

De la misma manera, el escándalo de los oscuros 20 millones de pesos de Fernando Niembro, las sospechosas concesiones de obras públicas al socio-hermano de Mauricio Macri, Nico Caputo o el escándalo de los Panama Paper que involucra al ministro de economía de Macri en la ciudad de Buenos Aires durante 8 años y hasta al propio Mauricio Macri y su familia, o las empresas o cuentas offshore de muchos de los funcionarios del actual gobierno nacional, o el procesamiento del Ministro de Energía por la compra directa de cargas de gas importado a Shell, empresa de la que fue presidente hasta noviembre y de la que posee acciones, no son necesarios para que en seis meses de macrismo se realice el aumento brutal de las tarifas de los servicios públicos ni que le quiten los principales impuestos a los ricos; ni para que el país pase de un período de crecimiento continuo del PBI a uno de caída, de tener una inflación promedio de 1 ó 2 % mensual a uno de 4 ó 5 %, de uno de caída del desempleo, la pobreza y la indigencia a uno de aumento de esos índices. Esos efectos perniciosos u objetivos económicos se alcanzan mediante, fundamentalmente, las medidas económicas y sociales puestas en funcionamiento desde el 10/12/15.
De a misma manera podemos decir que el modelo de país menemista no tenía como principio o fundamentos necesarios los casos de corrupción de los guardapolvos de Bauzá, la leche contaminada de Miguel Ángel Vicco y Carlos Spadone, el Switfgate, el Yomagate, el contrabando de armas a Croacia y Ecuador, el atentado contra la AMIA, las coimas IBM-Banco Nación, los escándalos del PAMI o el pasaporte de Al-Kassar.

También podemos señalar que la exhibición obscena a través de los medios de los casos de corrupción existente en el gobierno kirchnerista no mejora las políticas económico-sociales del macrismo, como tampoco las inocultables señales actuales de la corrupción del gobierno macrista y del pasado de algunos de sus funcionarios macristas no mejora al kirchnerista.
Lo importante para analizar de ambos gobiernos (de cualquier gobierno) son sus medidas políticas y económicas y el estado en que dejan al país en comparación con el que lo encontraron. Es decir, el estado de la famosa “herencia” de gobierno.

Sobre el tema de la corrupción, es interesante escuchar una excelente y breve columna sobre la historia de la corrupción en Argentina en boca del historiador Sergio Wischñevsky:

La historia de la corrupción en Argentina

 
Ya sabemos, entonces, quiénes pueden haber sido los cómplices o coautores del delito de cohecho de José López. Ahora es el turno de la investigación del juez sobre quién o quiénes de esa lista son los verdaderos coimeros.
Esperemos que la investigación de este caso no quede en un sólo lado del mostrador… Es decir, que podamos conocer a ambos bailarines de la corrupción.