Tócala de nuevo, Sam

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Ya ha pasado algo de agua bajo el puente luego de la primera vuelta electoral en la carrera por la presidencia de la Nación en la que el FPV alcanzó el 36,8% a nivel nacional, seguido muy de cerca por el PRO con el 34,3%, y el histórico arrebato de la provincia siempre peronista en manos del partido neo conservador. Ahora ya estamos inmersos en la etapa final que será el inédito ballotage entre estos dos actores políticos. Aquí dejare algunas reflexiones, reafirmando algunas apreciaciones, agregando otras pero sobre todo transmitiendo lo percibido en la calle, con lo sesgado que puede llegar a ser eso. ¿Por qué se dieron estos resultados que sorprendieron hasta a los amarillos?

 

Billetera mata galán

Primeramente pareciera que existen razones económicas, la gente vota con el bolsillo, y desde el 2012 que la economía no crece, por contexto internacional (crisis financiera en EEUU y Europa, la recesión en China y Brasil) y por limites internos (techo en el crecimiento industrial por matriz productiva insuficiente por restricción externa). Eso es lo que hizo posible la instalación de una sensación de “cambio”. La gente prefiere un cambio abstracto con liderazgo firme, que propuestas concretas con un liderazgo parcial y que encima genera pujas internas (“el candidato es el proyecto”, “un presidente de transición”, “fuego amigo”, etc, etc, etc). Desde este aspecto también se observa que la movilidad social ascendente generó nuevas demandas quizás mal atendidas y provocó el enojo de este sector por la supuesta corrupción y el despilfarro en “los planes descansar”. Para este escriba son dificultades pero que solo aparecen porque justamente el país creció.

Porque creció es que el problema es el impuesto a las ganancias y no la falta de empleo. Porque creció es que hay inflación, por el crecimiento de la demanda, porque creció el poder adquisitivo de la mayoría de la población, porque hubo un estado que tomó políticas de redistribución de la riqueza.

Hay déficit energético porque aumentó el consumo de energía. Ahora vamos por la soberanía energética porque recuperamos YPF y construimos centrales nucleares y reservar hidroeléctricas.

La demanda es el 82% móvil para los jubilados pero porque se pasó de la baja del 13% de las jubilaciones por parte de Patricia Bullrich, pilar del PRO, a la universalización de la cobertura previsional, ampliando un derecho tan esencial para aquellos que por la flexibilización laboral neoliberal no contaban con sus derechos laborales o para los que directamente no conseguían empleo. Con un aumento de más del 1600% y con dos aumentos anuales por ley. No es como dice Melconian, el principal asesor económico de Macri, que le dan jubilaciones a aquellos que nunca aportaron sino que fueron víctimas de la precarización laboral llevada a cabo por la misma ideología que tiene Melconian. Además están en moratoria o sea que pagan sus aportes con descuentos en esa misma jubilación que perciben.

 

Winds of change

Se instaló efectivamente la necesidad de un cambio. El PRO propone un cambio de formas (Mauricio canchero, chistoso, relajado, sin cadenas nacionales, dando conferencias de prensa, “diálogo”, “transparencia”, “consenso”, etcs) y un cambio de fondo, de contenido, pero no dicho. Oculto pero con evidentes líneas de fuga, digamos que hace agua por todos lados. Basta con escuchar declaraciones fílmicas o ver las acciones concretas pasadas o recientes, de Macri y de todo su equipo.

Lo que no impide, de todos modos, que la puja se dé en cuanto a los modos, los estilos. El contenido no importa o no se entiende. Se siente un clima de hartazgo por el desgaste de las formas del FPV luego de 12 intensos años. Otra vez la paradoja, ya que sin esas formas no se hubieran podido dar las grandes conquistas y por lo tanto las cuestiones de fondo transformadoras de la realidad.

Lamentablemente la guerra está en las formas y no en lo que importa: las medidas, los proyectos, las políticas.

 

¿Mauricio es Macri?

Hay una falla en la transmisión, en cómo comunicar lo que es realmente Macri. Hay algo que no llega, que no logra plasmarse. Algo palpable, accesible pero en apariencia inalcanzable. La asociación de Macri con la vuelta a los ’90 no sirve porque todos estuvieron en los ‘90. Se asocia a Scioli con Menem, aunque sabemos que es incomparable en ese aspecto con Macri. Scioli formó parte de la farándula de esa época frívola pero como deportista exitoso. El negocio de su padre quebró por el desmantelamiento de la industria nacional, por la falta de competitividad con los productos importados en los tiempos de la convertibilidad. Participó de los dos últimos años del menemismo y luego estuvo 12 años en el FPV. Macri fue uno de los más beneficiados por el vaciamiento del estado: las privatizaciones para fundir las empresas y fugar la plata, las contrataciones estatales para inflar los precios, el retiro del control estatal para poder estafar al estado y el flujo constante de dólares para financiar la fiesta a costa de un hiperendeudamiento. Y luego del 2001 continuó en la misma senda creando su propio partido, según él “el primer partido pro mercado pro negocios en cerca de 80 años de historia”.

Tampoco sirve lo que hace 678 de asociarlo con la dictadura. Es cierto que Macri representa al poder que impuso su modelo neoliberal con la dictadura del ‘76 matando miles, que después volvió en el ‘89 con un privatizador serial con traje de caudillo peronista, que luego construyó una supuesta Alianza progre que terminó siendo peor que lo que reemplazó y ahora que instala a su nuevo espécimen: este empresario contratista del estado neoconservador y neoliberal con apariencia de pastor evangélico.

Pero tal comparación huele a mala leche porque la intención es unir a Macri con los asesinatos y las torturas. No es lo mismo aplicar políticas de derecha desapareciendo y torturando gente que a través del voto popular. Las personas de a pie están cansadas de esas formas y compran el packaging de Duran Barba. No hace falta forzar la unión de la figura de Macri con Menem, De La Rua o Videla. Basta con dejar a la vista los dichos y las acciones propias. Eso no es campaña sucia.

Maurico se pudo despejar del Macri empresario retrogrado conservador y liberal; y construir su imagen actual de pastor evangélico que termina sus actos con “¡Los amos, los amo mucho de verdad!”. Pero no lo consiguió por su propia perspicacia sino por el apoyo definitivo de los medios que son consumidos por el 80% de la población. Con esta protección de hierro más sus oscilaciones discursivas para afinar su personaje, arribó a un Macri sciolizado, peronizado, arrepentido de su pasado y abierto a aprender.

Pero este corrimiento desde la extrema derecha a un centro es solo dialéctico, por la campaña electoral. ¿Sus proyectos se desplazan de la misma manera? ¿Se mantienen inmóviles de manera intencional? ¿O ni lo tienen pensado todavía? ¿Tiene algún proyecto?

 

La Puerta de Hierro mediática

A Macri lo protegen los medios partidarios pero también los que se suponen “objetivos” que llegan a lo sumo a hacer alguna pregunta incómoda pero jamás una repregunta. Un ejemplo. En una radio le preguntan por el sobreendeudamiento de la Ciudad de Buenos Aires y él responde “depende para que te endeudes, si es para infraestructura está bien”. La realidad es que el GCBA endeudó a la ciudad en un 400% del presupuesto, record histórico de aumento de deuda en el distrito, y no fue para infraestructura. ¿Cuál infraestructura? ¿El Metrobus? ¿Las bicisendas? Se endeudó para tener liquidez en el Banco de la Ciudad y así poder especular en el mercado y pagar vencimientos de más deuda.

Macri se pasea por los medios como en casa porque va solo donde está protegido. “Después del 10 de diciembre se termina la grieta y comienza la unidad de todos los argentinos”. ¿De donde él es el garante de la unidad? ¿Del fin de “la grieta”? Como si no tuviera nada que ver con la división. Como si no hubiera contribuido demonizando cada paso del gobierno nacional. Como si hubiera solo una forma de concebir la vida, la suya, la dominante. La grieta va a continuar porque existe la puja distribuida, porque hay una desigual e injusta distribución de la riqueza. Porque están los que apostamos por la soberanía nacional, la independencia económica y la justicia social; y los que son sublevados a intereses externos, que se conforman en ser un país agroexportador con plena dependencia de las potencias mundiales, retroalimentando el reducido modelo del pasado, pecado original de la economía argentina, que impide que demos el definitivo salto al desarrollo productivo nacional.

¿Macri es el garante de la transparencia? Contratista del estado corrupto menemista, procesado por estafar al estado y por montar, en uso de sus funciones como Jefe de Gobierno, un espionaje paraestatal dentro del estado y con recursos públicos para usos personales y políticos usando como escusa la creación de la Policía Metropolitana. ¿Es garante de la institucionalidad alguien que vetó 160 leyes, que en su mayoría beneficiaban a los sectores medios y bajos y/o perjudicaban a los sectores dominantes? ¿Qué dice que a horas de asumir eliminará todas las retenciones de cuajo por decreto? ¿Pobreza 0? Donde sube la mortabilidad infantil, donde crecen las villas, donde los presupuestos del área social, la salud y la educación son subejecutados y los asignados a publicidad sobreejecutados. Dice que construirá un millón de viviendas cuando en 8 años en el distrito más rico con el presupuesto más grande construyó 2.500 viviendas (solo el Pro.Cre.Ar construyó más de 280.000).

 

Te conozco mascarita

Hay que decirlo, la sociedad compró la imagen nueva de Mauricio, lo ven como alguien que va a sostener todos los logros, que va a permitir que ahorremos en dólares pero sobre todo que viene a cambiar las formas. Modos que fueron instalados como el peor de los males a través de la exageración, amplificación y tergiversación de los medio de siempre.

Pero basta verlo a Sturzenegger en una conferencia en EEUU contando entre risas las lecciones de Duran Barba: No propongas nada, no expliques nada porque sino tenés que contar que vas a ajustar y entonces se perderá trabajo y eso es lo que no queremos que digas. Cuando seas gobierno hace lo que quieras. Y mientras tanto decí que mienten con los datos de la inflación o habla de tus hijos… cualquier cosa.

Basta con ver con quien se junta el líder PRO. Mientras que Scioli se junta con el Papa, Evo, Lula, Dilma, Pepe Mujica, Tabaré Vásquez, Bachelet y Santos, Macri se junta con Piñera, Aznar, Vargallosa y Donald Trump. Basta ver la formación de todo su equipo económico. Declaraba Robert Lansing, Secretario de Estado del Presidente Woodrow Wilson, en 1924 sobre los conflictos con México: “Tenemos que abandonar la idea de instalar un ciudadano estadounidense en la presidencia mexicana, porque ello nos llevaría a la guerra. La solución requiere más tiempo. Hay que abrir las puertas de nuestras universidades a jóvenes mexicanos ambiciosos y enseñarles nuestro modo de vida, nuestros valores y nuestra ascendencia política. Al cabo de algunos años estos jóvenes ocuparan cargos importantes, empezando por la presidencia. Sin que EEUU haya tenido que gastar ni un centavo, ni tirar ni un solo tiro, harán lo que nosotros deseamos, y lo harán mejor y con más entusiasmo que si lo hubiéramos hecho nosotros mismos”. Quien dice México dice Argentina.

¿Qué hay detrás del slogan confuso que empezaron a decir ahora en cuanto a sus medidas económicas? “Liberar las fuerzas productivas”, “el que quiera producir, producirá” “que exporten y produzcan todo lo que quieran” que por arte de magia sucederá. Dicen que eliminarán todas las trabas o sea reducirán la regulación, la intervención del estado que será cada vez más chico. Estas frases son la versión edulcorada de lo que ya dijeron en cuanto a que eliminaran todas las retenciones (salvo la soja que la reducirán solo al 5%) desfinanciando al estado, que liberarán de forma irresponsable el precio del dólar a lo que disponga el mercado provocando una fuerte devaluación, que liberarán sin regulación las importaciones desmantelando el arduó proceso de reindustrialización.

Todo financiado por el ingreso indiscriminado de capitales extranjeros y un nuevo proceso de endeudamiento sobre la base el costoso y largo proceso de desendeudamiento. Ya están armando el escenario con sus alertas sobre la falta de divisas en el Banco Central que justifiquen la salida a tomar deuda externa y el ajuste fiscal: “La herencia K” “No nos quedó otra” “No es simpático pero es necesario” “No sabíamos que la situación era tan mala” “llegan con lo justo hasta el 10 de diciembre” etc. Ellos dicen que eliminando las reglas y el control fomentan al capital nacional y extranjero a liquidar sus divisas pero lo que realmente incentiva esa falta de control es a la evasión fiscal y la fuga de capitales que son las fundamentales razones de la restricción externa.

Entonces las medidas que quiere aplicar Macri para sanear las dificultades económicas son justamente las razones de las mismas. Esta más que probado por  nuestro reciente pasado pero también por lo que pasa ahora en el mundo que las recetas neoliberales son las causantes de los problemas y también las que los profundizan. Lo que hay que hacer es redirreccionar el capital desde la fuga a la inversión, diversificando el entramado productivo, desarticulando los monopolios industriales y las cerealeras agroexportadoras. Hay que hacer una reforma financiera e impositiva que actualice, modernice y haga más justas las reglas de juego. Se puede tomar deuda externa pero de manera sustentable para el país y siempre dependiendo de las condiciones, cuanto, a que tasa, para que y a quien se le pide prestado. A demás no solo se pueden buscar inversiones extranjeras sino sobre todo incentivar la inversión nacional pública y privada, creando la Banca del Desarrollo, bajando la evasión, la fuga de capitales y persuadiendo al sector industrial que invierta más y acopie menos a cambio de créditos accesibles y atención a los complementos importados que necesite para desarrollar su industria. El dólar puede ser ajustado para generar mayor competitividad pero bajo la administración controlada del Banco Central. Se puede bajar la inflación pero no enfriando la economía, bajando la emisión, reduciendo el gasto social para bajar el consumo, sino interviniendo en las cadenas de valor, en los formadores de precios y dinamizando el mercado interno.

Sabemos que a Macri le aparecen los videos privados de Melconian y compañía disertando en reuniones con los grupos de poder donde explicitan que harán ajuste, echarán gente, suspenderán la paritarias, recortarán las jubilaciones y abrirán las importaciones; y él empieza a mandar a Frigerio, Prat Gay y Peter Robledo, como si Melco directamente no existiera. Por eso será CLAVE el debate, será LA oportunidad para que estén cara a cara. Ahí dependerá de la inteligencia de Scioli en dejar a la vista lo que Macri es realmente.