Un análisis sobre la deuda externa Argentina

Quizá la noticia económica más importante de los últimos días haya sido el anuncio del Ministro de Economía Amado Boudou de reabrir el canje de deuda para los llamados Hold-outs.

Se trata de 19.800 millones de dólares que quedaron afuera del Mega-Canje realizado en el 2005 por Kirchner-Lavagna. El Mega-Canje del 2005 consistió en un canje de bonos (par- cuasi par – descuento) por un monto de 82 millones de dólares, de los cuales adhirieron el 76 % de los tenedores. El 24 % restante de los tenedores son los llamados Hold-Outs, los cuales quedaron excluidos de cualquier posterior intento de canje debido a la llamada Ley Cerrojo. Si ésta no se deroga o suspende, cualquier intento de reapertura de canje de bonos para los Hold-outs se desvanece. El lunes ingresaría a diputados la suspensión de la citada ley.

Dado que se trata de un tema clave en la economía Argentina, es necesario analizarlo en detalle y preguntarse si hay que pagar o no la deuda, y quien debe pagarla.

Origen y evolución de la deuda externa

Para tener una idea de la importancia y la velocidad de crecimiento de la deuda externa, señalamos que:

  1. En 1970 era de 2 mil millones de USD.
  2. En 1975 de 7,8 mil millones de USD.
  3. En 1982 de 45 mil millones de USD.
  4. En 1990 de 60 mil millones de USD.
  5. En 2001 de 144 mil millones de USD.
  6. En 2004 de 190 mil millones de USD.

De lo anterior es bueno señalar la importancia que tuvo la última dictadura militar en el endeudamiento Argentino. La deuda externa nace viciada, es una deuda odiosa impuesta a sangre y fuego por un gobierno que nadie eligió. Es una deuda ilegítima de la cual no tenemos obligación alguna de pagar.

El incremento posterior es debido en parte a:

  • Renegociaciones de esa deuda originaria: Si los orígenes de una deuda son ilegítimos, lo son también sus posteriores re-negociaciones.
  • Costo de la convertibilidad: El llamado «1 a 1» no fue gratuito. La pérdida de competitividad con el sector externo desbalanceó la balanza comercial, que tuvo que ser sostenida con un constante ingreso de capital externo. Una parte ingresó vía privatizaciones de empresas públicas, pero cuando éstas se terminaron, comenzó la entrada de capitales vía endeudamiento. Esas fueron las principales fuentes de entrada de divisas.
  • Costo del «derrumbe» de la convertibilidad: El estado emitió bonos para restituir los descuentos de 13% sobre los salarios de los empleados públicos y jubilaciones, entregó bonos a los titulares de depósitos en dólares que quisieran retirarlos, emitió bonos para compensar a los bancos por la «pesificación asimétrica» y colocó bonos para financiar el rescate de las monedas provinciales.

Más allá de observar como fue el origen, la evolución y las causas de la deuda externa, es bueno identificar quienes fueron sus beneficiarios.

La primera etapa de la deuda, que abarca desde 1975 hasta 1983, y según estimaciones del Banco Mundial, fue dedicada a:

  1. Evadir capitales: 44 %
  2. Pagar intereses de deuda: 33 %
  3. Armas e importaciones no registradas: 23 %

Es decir, nos endeudamos para que los empresarios puedan fugar sus dólares al exterior, y para pagar intereses de esa misma deuda contraída. El saldo de la balanza comercial no bastaba para alimentar la avidez de dólares del sector empresario con liquidez en pesos, por lo que el endeudamiento sirvió para cubrir ese déficit de dólares.

Es importante recordar que este exceso de dólares, que permitieron a varios países del Tercer Mundo endeudarse fácilmente y a tasas relativamente baratas, estuvo ligado al alza del precio del petróleo y los llamados «petro-dólares». Esta etapa de liquidez tuvo su fin con la crisis de México en 1982.

Comienza así la segunda etapa, con tasas de interés elevadas y escasez de divisas. Solamente se conseguía crédito para pagar los servicios de la deuda externa para evitar moratorias de los países endeudados tanto en el sector público como el privado.

Si la primera etapa se caracterizó por el endeudamiento público para financiar la evasión de los empresarios y el endeudamiento privado para evadir capitales especulando con la diferencia de tasas en pesos y dólares, la segunda etapa, que transcurrió desde 1982 hasta 1990, se caracterizó por el endeudamiento público para financiar el interés de la deuda antes adquirida y para pagar la deuda privada a través de seguros de cambio (circulares A-31 del 81, A-137 del 82 y A-251 del 82) y estatizaciones de la deuda privada (originada a través del endeudamiento de empresas públicas que tomaban préstamos en dólares, que iban a parar al banco central para alimentar a los empresarios, el caso emblemático es el de YPF, abordado por Alejandro Olmos en su denuncia sobre la deuda externa, Causa Nº 14.467).

La tercera etapa fue la etapa del Menemismo, y consistió en el mantenimiento de un tipo de cambio artificialmente alto, el «1 a 1». Formalmente era un seguro de cambio por el cual el estado les garantizaba a los empresarios la conversión de sus activos internos en activos externos. Para la conversión se utilizaron capitales que en principio ingresaron vía privatización de empresas públicas, pero que después ingresaron vía aumento significativo de la deuda externa, que a su vez tuvo que compensar el déficit en la balanza de pagos provocado por la pérdida de competitividad internacional.

La cuarta etapa de endeudamiento fue la del derrumbe de la convertibilidad descrita anteriormente. Y la quinta comienza con el Default de la deuda y la posterior re-negociación de la misma en el canje de Kirchner-Lavagna del 2005, que otorgó una salida parcial del default de una manera que permitió a su vez el desarrollo económico, el crecimiento del país y una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos.

El anuncio del canje de deuda a los «Hold Outs» tiene como objetivo permitir a la Argentina la vuelta a los mercados internacionales de crédito, es decir, facilitar el acceso al crédito externo.

En este espacio creemos que el endeudamiento en sí no es ni bueno ni malo., ya que éste depende del uso posterior que se le dé al mismo. Lamentablemente nuestra historia Argentina en lo que a endeudamiento se refiere es decepcionante por todo lo comentado. Sin embargo creemos que nunca es tarde para cambiar. El hecho de oponerse «porque sí» a cualquier intento de nuestro país a endeudarse nos parece poco constructivo. Sin embargo, lamentable sería que el acceso al crédito externo tenga como finalidad el pago de deuda o la evasión de capitales. El endeudamiento de un país debe estar acompañado de un proyecto de inversión que garantice el crecimiento y la industrialización.

El camino comenzado en el 2003 fue en sentido correcto pero no es suficiente. La reestructuración de la deuda externa permitió a la Argentina aliviar las cuentas fiscales y comenzar una política de crecimiento económico con inclusión. El pago al FMI otorgó soberanía económica y el fin de las «reformas estructurales». La estatización de las AFJP fue un golpe a la especulación financiera y permitió disminuir el volumen de la deuda externa en un monto igual a los bonos que estas poseían, por identidad entre deudor y acreedor. Pero la deuda la seguimos pagando todos, los que no nos beneficiamos y los que sí.

Por eso creemos que la deuda externa, así como fue utilizada a beneficio de los grandes grupos económicos nacionales e internacionales y el sistema financiero, debe ser pagada por ellos mismos. Para ello es necesaria una reforma económica que grave al sector financiero y los capitales de los Argentinos en el exterior.

No es justo que esta carga agobie a la población Argentina en su conjunto.

Acerca de Fernando V.

Soy un Ingeniero Mecánico egresado del Instituto Balseiro. Interesado por la economía, y por la manera que esta hace girar el mundo, generalmente a contramano del bienestar social mundial.

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8 comentarios en «Un análisis sobre la deuda externa Argentina»

  1. Interesante el análisis.
    Quisiera realizar algunas observaciones:
    1) «El endeudamiento no es ni bueno ni malo» Depende. Eso sería cierto con tasas de interés del «primer mundo», digamos del 3% al 5%. Más allá, y ni hablemos del 13% o 15% que estamos pagando, la progresión matemática hace literalmente IMPOSIBLE pagar cualquier crédito. En estos casos el «default» es descontado por los prestamistas, que lo reconocen como inexorable aunque nunca lo van a reconocer. Mientras tanto hicieron su agosto durante años. El mejor ejemplo fue el inmoral seguro de cambio para especuladores llamado Convertibilidad.
    2) El pago al FMI NO nos dió soberanía económica. Fue una maniobra publicitaria inconducente (nos endeudamos a tasa muy superior con nuestro amigo bolivariano), y ahora estamos reculando con pretendida elegancia… para volver a hacer lo que antes criticamos.
    3) Volver al mercado de capitales, como anuncia el gobierno, significa simplemente canjear partes de una deuda impagable, por otra deuda impagable, solo que estará a cargo de otro gobierno cargar con el muerto. Nada de estos préstamos será para proyectos productivos, sino simplemente instrumentos financieros para ganar tiempo, mientras la deuda crece… crece…
    4) Dar marcha atrás con la ley «cerrojo» para facilitar la vida de los «holdouts», es la prueba de que las leyes que le «atan las manos» a los gobiernos son ineficaces, ya que se basta con derogar la susodicha ley para dejar felices, al menos a quienes tenían la información privilegiada y pudieron comprar por monedas los bonos en default. Entre quienes seguramente hay amigos del gobierno. El costo: un incremento de la deuda en 20 mil millones de los verdecitos.
    5) ¿Inversiones productivas? Bien, gracias. Primero hay que arreglar con el Club de París para que algunas audaces empresas del 1er mundo puedan contar con seguros de inversión, lo cual es imposible antes de ese acuerdo. Y luego, nadie garantiza que haya «proyectos de inversión» en un país tan impredecible como el nuestro. La buena noticia: la inversión productiva la siguien haciendo las PYMES nacionales, responsables del 85% del PBI y del empleo, y que no le importan a ningún gobierno. A este tampoco.

  2. Que tal David, le contesto:

    1.- No estoy tan seguro de que el camino de la deuda nos conduzca inexorablemente al default. Luego del canje de Kirchner-Lavagna, que tuvo una quita importante del 65 %, la deuda/PBI se redujo del 113 al 72 %, los servicios de intereses/PBI pasaron del 8 al 2 %, el servicio de intereses/exportaciones pasaron del 38 al 9 %. (comparando diciembre 2001 con Abril 2005, según datos de mecon). Todavía queda bastante por pagar, por eso creo que hace falta una reforma fiscal para que la misma sea pagada por los bancos y las empresas que fugaron la guita.

    2.- El pago al FMI no nos dio soberanía económica? Es una opinión suya y la respeto, pero no la comparto. Medidas económicas a contramano de las típicas de ajuste me dan la razón. Fíjese solamente el nivel de reservas del BCRA, para darse una idea de la solidez de nuestro sistema financiero.

    3.- Que la deuda es impagable es también una opinión suya. Le aclaro que yo desearía con el alma que la misma se investigue y se pague lo que corresponde, pero creo que los costos políticos que se pagarían en ese caso serían grandes. No hay que confundir objetivos con los instrumentos. El objetivo final, disolver la deuda, puede lograrse con una buena reforma en la ley que regula el sector financiero.

    4.- El tema de arreglar con los Hold outs es también una medida para terminar con los juicios y embargos en el exterior (además de retornar al mercado de capitales). El costo seguro no será de 20 mil millones, ya que con una quita del 65 % quedarían 7 mil millones, que no es una suma que cambie demasiado el panorama futuro.

    5.- Coincido en que el retorno al mercado de capitales no se logra solamente con este canje. Me reservo la opinión sobre este gobierno.

    Saludos

  3. en el tema de la deuda,es una de las pocas circunstancias en q el kirchnerismo puede hablar de «pesada herencia»…esta como gato panza arriba defendiendose como puede…y otra no le queda la verdad…

    aunque estoy mas de acuerdo con el comentario de david…

    me gustaria puntualizar algo…»pagar o no pagar»…esa es la cuestion???…si bien el post hace enfasis en el robo empresario,casi q deja de lado el robo politico (tan nefasto y a gran escala como el primero)…y no solo me refiero a la guita q fue a parar a las cuentas numeradas en suiza…si no tb a los ñoquis,jubilados de privilegios,subsidios innecesarios,robo hormiga en el estado,el «deme dos» de los 80′ de los 90′ y tb por q no en el veranito del primer mandato kirchnerista y un monton de etceteras mas…

    si alguien tiene la «formula magica» para saber como se nos escurrio la plata en cada uno de estos casos…perfecto,revicemos la deuda…si no…»poniendo estaba la gansa»…otra no nos queda…

    el segundo punto es q si bien coincido con el post de q el «1 a 1» fue mantenido ARTIFICIALMENTE (condicionando toda la extructura economica a mantener la convertivilidad…presion q termino en el catastrofico 2001)…me pregunto…

    mantener un dolar sobrevaluado tb ARTIFICIALMENTE no es el mismo «mal negocio» al largo plazo???

    (muchos sectores progresistas se quejan de la «dependencia sicologica» de los argentinos con respecto al valor del dolar…pero digo…q un estado artificialmente lo mantenga alto (a contramano del resto del mundo,donde el dolar se devalua constantemente) eso,no hace si no acentuar esa «dependencia sicologica» hacia el dolar???…no se,me pregunto nomas).

    un peso devaluado tiene evidentes beneficios…(abarata nuestras exportaciones,hace recaudar mas al estado,etc)en el corto y mediano plazo… pero tb tiene problemas al largo plazo (encarece las importaciones de insumos para nuestra industria,retrasa el recambio tecnologico (en telefonia celular ya se nota el retraso por ej),condena al peso a ser «debil» constantemente,etc)…

    por otra parte,pese a lo denostada q es la converibilidad,no se olviden q como politica economica a corto plazo,nos salvo de otra escalada hiperinflacionaria q a principios de los 90′ parecia inevitable…

    ambas medidas,tomadas como instrumentos de politica economica a corto plazo,son efectivas para capear momentos coyunturales economicos…el problema,a mi parecer,es q cuando se adoptan como «modelos» economicos a largo plazo…tarde o temprano implosionan por la excesiva carga q produce sobre la economia general…

    volviendo al tema de la deuda…la «formula magica» es un crecimiento sustentable y sostenido en el tiempo,q le de al estado recursos suficientes para afrontar los vencimientos…eso significa inversiones nacionales y extranjeras,previsibilidad juridica(ya se q este termino los espanta),incentivos al capital,estabilidad economica y politica,estado fuerte y eficiente,etc etc etc…

    (hay q ver a harry potter???…no,miremos el caso de brasil,china e india por ejemplo)

    pero como se condice todo esto con cambios de las regla de juego a cada rato,»125″ por doquier,encaprichamientos politicos del poder,retenciones «a piacere» del estado de animo con q se levanta el nestor,etc etc etc…

    y como si esto fuera poco…los muchachos de la campora cantando «combatiendo al capital» frente al congreso…

    en fin…

    P.D: hace unos meses el gobierno kirchnerista mediante estratagemas aduaneras…logro frenar la entrada de productos brasileros al pais…q paso???…vayan a preguntarle a los camioneros argentinos con sus cargas pudriendose en la frontera con brasil…la economia(y mas la internacional) no es soplar y hacer botellas…NESTORRRRRRRRRRR…

  4. Fernando: está muy bien el artículo. Habria un montón de cosas para comentar.
    Acá en Artepolítica se publicó, en otros tiempos, bastante sobre estos temas.
    Una sola cosa (al menos por ahora). La curva de vencimientos que enfrenta la Argentina es bastante despareja (esto está muy relacionado con la forma caótica en que fue estructurándose la deuda).
    Hacer algún canje de papeles podría despejar vencimientos de los próximos años (que hasta 2012 están bastante concentrados) para repartirlos en años en que los vencimientos son mucho menores. No por una cuestión de conveniencia política, como sugiere David. Porque independientemente de que pueda existir dicha finalidad, sería aconsejable hacerlo por una cuestión de solvencia macroeconómica. Lo que podría llamarse, armonizar la curva de vencimientos. Pero bueno, no habrá plan a desarrollar en los próximos dos años que no quede de uno u otro modo emparentado con los «maléficos propósitos del malvado señor K por perpetarse en el poder y aniquilar a sus adversarios».
    Hoy la deuda es de 160 mil millones + o – (incluidos los hold-outs, que si bien tienen papeles por 20 mil millones, con intereses impagos por 10 mil millones más, la deuda se va a normalizar a un total de 10 mil millones, no más).
    Perdón por la propaganda, te dejo un link con algunas de estas ideas. Saludos

    http://artepolitica.com/articulos/otra-vez-la-deuda/

  5. Fernando V: Gracias por los comentarios.

    Es cierto que cambió favorablemente la relación deuda / PBI, lo que no significa que a medida que pase el tiempo no volvamos a la situación anterior.
    Que lamentablemente la veo inexorable, desde dos puntos de vista:

    a) La matemática es implacable: Si alguien quisiera tomar un crédito hipotecario digamos al 13% y pagarlo a 30 años, daría casi la misma cuota que pagándolo a 20 años. Esto que parece contrario a la lógica, es pura matemática: los intereses al paso del tiempo hacen crecer exponencialmente la deuda.

    b) Si los países «emergentes» se dan el lujo de pagar 4 ó 5 veces más tasa que los países desarrollados, deberíamos concluír que nuestra productividad debería ser 4 ó 5 veces mayor, lo que obviamente es un absurdo. Seríamos campeones del desarrollo. Pero no. Vendrá otro default en algún momento.

    Sobre la soberanía respecto del FMI tenemos opinión diferente, respeto la tuya.

    Respecto de los holdouts, no digo que esté mal o bien. Digo que hicimos una ley para luego incumplirla con otra ley opuesta (me recuerda la ley de «intangibilidad de los depósitos»), y en el medio alguien hizo un pingüe negocio con esos bonos.

    Finalmente, los 7 mil millones (que no son una bicoca) entrarán en la cuenta exponencial, para preocupación de las próximas generaciones.

    Saludos.

  6. Leandro:
    si ves que el debate viene bien planteado, con corrección absoluta y con buen nivel y respeto. NO TE METAS. Si bien siempre molesta tu estilo, es peor en una charla como esta, de gente que sabe y que no se agrede ni chicanea.
    Tendrás tu estilo, y llevalo adelante PERO UBICATE un poco y date cuenta que en este hilo predomina el buen sentido y la prudencia.

  7. De estos temas por ahora no estoy en condiciones de decir nada, bastantes complejas y mucha gente especializada y mucho mejor informada, pero nada de esto hubiera pasado o por lo menos hubiera sido manejable, a no ser por el gobierno de las juntas militares, que duplicaron la deuda externa en momentos en que el país no estaba en el paraíso.
    A todo esto, los que se beneficiaron con el Seguro de Cambio implementado por Domingo Cavallo durante el reinado de Martinez de Hoz, unos de sus beneficiados, todos bien, gracias, sus empresas son hoy exitosas, cabría ver porqué causas, las acciones judiciales no tuvieron éxito, el robo perfecto o justicia imperfecta.
    Hay un apellido que suena en todo lo escrito sobre el tema, Zinn, que fué vice ministro de Celestino Rodrigo y después cumplió la misma función en el Ministerio encabezado por Martinez de Hoz, cosas para entendidos, pero que dejan muchos signos de preguntas al lector común.

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