Y Cristina movió sus piezas: «Caballo 4 Alfil: Jaque»…

Caballo 4 Alfil: Jaque.
Cuando parecía que todo estaba dicho, que las piezas del tablero de la política argentina actual seguirían la lógica de los últimos meses y se esperaban las jugadas previsibles de acuerdo a lo que los distintos jugadores venían haciendo y pensando, cuando todos creían saber cuáles serían los probables movimientos por venir, el principal jugador hizo la movida que nadie (¿nadie?) esperaba y pareció que pateaba el tablero, pero no es así, fue tan sólo una movida inesperada pero certera. Una movida que la mayoría no esperó, pero que era de esperar si se analiza lo que ese jugador siempre hizo en ocasiones similares: apelar a la sorpresa, a la contundencia, la coherencia y la lógica política. Tomó la iniciativa como lo hizo siempre, algo que le dio enorme cantidad de frutos en todos estos años. Seamos más claros: cuando la oposición política-económica-mediática creía que era su oportunidad de decretar, ahora sí, el fin del kirchnerismo, el esperado y nunca encontrado “fin de ciclo K”, el mayos jugador, el gobierno, Cristina Fernández, realizó una inesperada (para propios y extraños) y certera movida y cantó Jaque. Que sea tan solo Jaque y no termine en Jaque Mate depende ahora de los movimientos de la oposición política (entre otros cientos de cosas). Pero no nos adelantemos a sacar conclusiones, repasemos lo que se dijo en estos días luego del lanzamiento de la fórmula presidencial Scioli-Zaninni:
 .
 .
El peligro chino.
Por Luis Bruschtein
Tras su designación como compañero de fórmula de Daniel Scioli, los medios opositores expresaron desengaño, bastante malestar y algunos de sus columnistas no pudieron ocultar

el desconcierto y la bronca y dieron a entender que se trataba
prácticamente de una traición del gobernador bonaerense.

Resulta ahora que Zannini –que como abogado es especialista en derecho administrativo– sería el responsable de todas las medidas del Gobierno, desde la reforma política hasta la democratización de la Justicia, pasando por la ley de medios.
En esa especie de alucinación anti “K”, pasó de ser el secretario de Legal y
Técnica a convertirse en la gran sombra gris detrás de los Kirchner. En ese relato Zannini es el peor de todos, incluso peor que los Kirchner porque habría sido el que les llenó la cabeza de pajaritos. 
Con su elementaridad política, Elisa Carrió habló como el general Videla cuando hacía terrorismo “antiterrorista”: “La opción ahora es dictadura estalinista o democracia”, sentenció.
Estas reacciones tan destempladas de la oposición, tan exageradas, revelan desorientación. Es como si contra todas las evidencias de la realidad hubieran creído en el escenario de fin de ciclo que insistieron en construir burdamente los medios opositores. La designación de Zannini fue un dato más de la realidad que muestra al kirchnerismo como una fuerza que no está al final de sus días
sino que se expresa con altibajos pero que está viva y tiene mucha capacidad de reacción.
No hay fin de ciclo. Ni los medios opositores ni “los mercados” pudieron romper la alianza que se estructuró desde el 2003. Y cuando ya había quienes se ilusionaban con que en las presidenciales el kirchnerismo sería el gran ausente, el ofrecimiento de Scioli a Zannini fue como un cachetazo de la realidad. Ser oposición al kirchnerismo les resulta incómodo. Hasta Macri quiere aparecer como progresista según su consejero Duran Barba. Pero el esfuerzo por oponerse a este gobierno los ha empujado cada vez más a la derecha ante la sociedad. Muchos supuestos progresistas votaron contra medidas como la nacionalización de YPF, la ley de medios o el matrimonio igualitario. El ejemplo más crudo fue la alianza del radicalismo con el PRO y en menor medida la de Pino Solanas con Elisa Carrió o sus coqueteos con Massa y Rodríguez Saá.
La fuerte reacción de la oposición y, por el contrario, la buena recepción que tuvo en el conglomerado heterogéneo, peronista y no peronista, del Frente para la Victoria, fueron síntomas tanto de que los medios opositores y los mercados apostaban a que Scioli se apartaría indefectiblemente del proceso del que formó parte estos años, como de las dudas previas que había en el núcleo duro del kirchnerismo. La designación de Zannini como vice de la fórmula esmeriló estas suposiciones y prevenciones.
(…) Zannini era la pieza que faltaba en el tablero para equilibrar las propuestas dentro del Frente para la Victoria. Ahora la oposición enfrentará a un bloque bastante representativo de estos doce años y con altísima intención de voto. El escenario de fin de ciclo o de un triunfo fácil eran solamente espejismos creados por los medios opositores y “los mercados”.
 .
 .
Tipos de cambio
Ahora lo que se decidirá es si en los próximos años continuará el modelo de desarrollo con justicia social, que antepone la inclusión a los privilegios; o si se marchará hacia una restauración neoliberal, donde las motivaciones sectoriales prevalecerán sobre el interés general. Por cierto, no se trata de matices, sino de dos modelos políticos, económicos y sociales opuestos. O el Estado sirve para continuar con la distribución del ingreso, de la palabra y del conocimiento, o vuelve a ser el instrumento para privatizar ganancias y socializar pérdidas.
 .
 .
“Consulté con la Presidenta y le he aceptado la candidatura a Daniel Scioli.
Es una

manera de complementar la fórmula y para mí es un orgullo compartir la fórmula con alguien que compartió la fórmula con Néstor Kirchner”, declaró Zannini a los periodistas. Contó que eso mismo le había dicho a Scioli al comunicarle su decisión y calificó al mandatario bonaerense como “la continuidad del camino” que los Kirchner emprendieron en el 2003.

.
.
Veamos las repercusiones en La Nación:
.
.
La sucesión sigue lejos de resolverse
Por Mariano Grondona
Pareciera  que, cuando mira en dirección de su propia sucesión, Cristina Kirchner sólo

concibe sucederse a sí misma. Según esta manera de ver las cosas, después de Cristina no podría venir otra persona que la propia Cristina. Si ella piensa así, ¿se quiere una fórmula más audaz que esta suerte de apoderamiento sucesorio que hoy se está verificando?

La designación de Carlos Zannini como vicepresidente de Scioli prueba que esta concepción es real. Lo primero que habría que decir es que la fórmula impuesta refleja la voluntad de la Presidenta.
 .
 .
Editorial.
Zannini, la confirmación del «vamos por todo»
Contrariamente a su declamada independencia para rectificar lo que haga falta, Scioli selló un acuerdo electoral que lo ata al kirchnerismo más intransigente.
La nominación de Carlos Zannini como compañero de fórmula de Daniel Scioli en su candidatura presidencial por el Frente para la Victoria (FPV) confirma que Cristina Fernández de Kirchner no está dispuesta a delegar en nadie la forma en que se instrumentará su sucesión, con la esperanza de seguir gobernando después del 10 de diciembre, si su fuerza política triunfa en las elecciones.
Además de ser uno de los hombres de máxima confianza de la familia Kirchner y uno de los poquísimos integrantes de la mesa chica del poder, Zannini ha sido el arquitecto de la estructura jurídica de los 12 años de poder kirchnerista en el orden nacional.
La designación de Zannini en la principal fórmula presidencial del FPV que competirá en las primarias abiertas ofrece otra perspectiva. En el caso de que Scioli llegue a la Casa Rosada, el cristinismo tendrá en Zannini a un auditor, un comisario político que custodiará la prosecución del modelo K.
La situación del actual gobernador bonaerense de llegar al Poder Ejecutivo Nacional podría verse más limitada aún con un Congreso que podría estar dominado por legisladores que surgirán mayoritariamente del dedo de Cristina Kirchner.
Cabe preguntarse cuál será el grado de autonomía que tendrá Scioli, tanto en la campaña electoral como en su eventual gestión nacional
 .
.

Y ahora repasemos lo que dijo Clarín:

 .
.
La receta de la polarización tiene un riesgo: perder con las botas puestas.
La decisión más promocionada fue la nominación de Carlos Zannini como acompañante de Daniel Scioli, pero, en rigor, Cristina Kirchner definió en esa misma jugada otra cuestión acaso más relevante: eliminar la competencia en las PASO para unificar todas las fuerzas del oficialismo bajo una misma boleta. Las dos novedades van en el mismo sentido. Una y otra buscan polarizar la elección con Mauricio Macri, tal como quiso la Presidencia desde un principio y como también prefiere el jefe del PRO.
Esa opción tiene ventajas, pero también genera riesgos para el que la promueve. Polarización significa que las preferencias del electorado tenderán a dividirse en dos polos, pero nada asegura que esos dos polos tendrán la misma cantidad de votos.
Scioli sabe ahora que su aspiración de encarnar un “cambio con continuidad” quedó condenada a la fantasía: ahora habrá que remitirse a defender a cada rato los “logros del modelo” de aquí hasta octubre.
Ese kirchnerismo ferviente le proporcionará a Scioli un acceso sin restricciones al piso de apoyos que posee la Presidenta, pero también le trasladará el techo de la intención de voto de Cristina. El gobernador bonaerense eligió jugar el partido con esas reglas, convencido de que el refugio del oficialismo genera más ventajas que la intemperie de la oposición.
Eso es lo que sostiene el candidato en conversaciones privadas desde hace varias semanas: “Cristina se convenció de que el único que garantiza mantener a los votantes del kirchnerismo soy yo”, suele repetir. Según marcan las encuestas conocidas hasta hoy, esa frase tiene sustento sociológico. Esas mismas proyecciones muestran otro dato: los votos del kirchnerismo solos no alcanzan para ganar las elecciones presidenciales.
 .
 .
Scioli al Gobierno, Cristina al poder
Si de Scioli hubiese dependido Zannini jamás sería su vice. Pero Cristina lo dejó en claro: ella es la única que manda.
La peor medicina le llegó sin que la esperase. Zannini es Cristina y Scioli con Zannini deja de ser Scioli, el dirigente que ensayó un discurso siempre ambiguo para diferenciarse del kirchnerismo dentro del kirchnerismo. No hay más diferencias. Todo es una versión remixada de Cámpora al Gobierno, Perón al Poder. Con dos diferencias: Cristina no es Perón y Cámpora fue candidato porque Perón estaba proscripto. Pero está por verse si la cristinización plena de Scioli no termina por ayudar a Macri.
 .
Ni pato, ni rengo: con obsesión de poder
Julio Blanck
La transición ya empezó. Pero no se nota. El síndrome del pato rengo termina como

algo que pudo haber sido pero no es. Ni pato, ni rengo. Cristina está lejos de ser una presidenta debilitada: en la cuenta regresiva hacia el final de su mandato conserva en sus manos todo el poder político. Mérito propio, sobre todo. Pero también deficiencia ajena. Los que aspiran a sucederla, oficialistas u opositores, siguen bailando al ritmo de la música que ella ejecuta. La economía, deprimida pero controlada y sin estallido a la vista, le da a Cristina un piso de estabilidad sobre el que ella construyó la recuperación de su imagen.

.
.

Y observemos también qué dijo la oposición política:

.

Elecciones 2015 | Carrió: «Scioli fue disuelto por Cristina y Zannini»

Carrió opinó sobre la fórmula Scioli-Zannini. «El candidato no es Scioli, es Cristina», disparó la diputada.






Para Macri, la fórmula Scioli-Zannini representa la «continuidad» de los últimos doce años.Para Macri, Scioli ha sido «quizás el gobernador más leal» al proyecto del Frente para la Victoria y sostuvo que junto con el secretario Legal y Técnico «representan claramente dos dirigentes que han militado por la idea que ellos han impulsado estos doce años».Luego, en diálogo con Radio10, Macri dijo la fórmula Scioli-Zannini representa la «continuidad» y la que él encabece «el cambio». «Los argentinos vamos a definir si seguimos con esta forma de poder prepotente o con nuestra propuesta. Hay continuidad o cambio.
.
.
Reutemann: «Zannini reconfirma la continuidad del proyecto»
El senador, ahora aliado con el PRO, consideró la designación del secretario de Legal y Técnica como “una decisión inteligente”.

El senador nacional por Santa Fe, Carlos Reutemann, consideró que la designación
de Carlos Zannini como compañero de fórmula de Daniel Scioli “es una decisión
inteligente que reconfirma la continuidad de un proyecto político que tiene 12 años”.

“Es una decisión tomada con inteligencia. Zannini es un persona que conoce bien a Néstor y a Cristina desde hace mucho tiempo. Ponerlo ahí, junto a Scioli es una reconfirmación del proyecto», indicó Reutemann a radio Continental.  “Conozco a Zannini desde hace años y si
alguien representa el kirchnerismo, además de Néstor y Cristina, ese es Zannini”,
sostuvo el senador.
.
.

Y, finalmente, repasemos lo que señalan los analistas políticos de las encuestadoras:

.

La mirada de los analistas sobre la flamante fórmula K
Los analistas políticos aportaron su mirada crítica a lo que es sin duda el dato político de la semana, a raíz de la decisión de Daniel Scioli, precandidato presidencial y gobernador bonaerense, de comunicar que quien lo acompañe como vice sea Carlos Alberto Zannini.  En diálogo con Clarín, Artemio López, director de Equis y consultado habitualmente desde la Rosada, dejó dos conceptos claros: «Se kirchnerisó Scioli». Y agregó que -de esta manera- el Frente para la Victoria «está en  condiciones de ganar en primera vuelta».«Es una decisión racional de parte de Scioli, de anclar su propuesta en el kirchnerismo de manera profunda, y se supone que es aceptar la condición política de la Presidenta de manera explícita, además que le da mayor volumen electoral de cara octubre«, señaló.Para Artemio, la buena imagen con que cierra el ciclo Cristina Kirchner, el piso electoral del FpV y «la mejora notable de la coyuntura económica» forman un cóctel «que dan forma al cada vez más evidente triunfo del oficialismo en octubre.En cambio, Mariel Fornoni, de Managment & Fit, se mostró sorprendida tras el anuncio de que el secretario de Legal y Técnica acompañará al bonaerense en la fórmula presidencial. «No era uno de los nombres que estaban dando vueltas, se especulaba por el núcleo duro del kirchnerismo y se apostaba por un gobernador con otro perfil», sostuvo.Tanta fue la sorpresa para la directora de esta consultora, que contó que nunca lo habían medido. Sin emabrgo, Fornoni duda de lo que pueda aportar, en caudal de votos, el hombre de mayor confianza de la Presidenta a Scioli.Para Jorge Giacobbe, de Giacobbe & Asociados, Zannini representa «un cerco» a Scioli y la decisión por parte del kirchnerismo «que si la tómbola sale para su lado van a gobernar ellos».«Esta maniobra de cercar a Scioli es también una maniobra de confianza», aseguró a Novaresio, en La Red. Y adelantó que desde el kirchnerismo «van a poner todas las listas de diputados y senadores, con lo único que nos quedamos (desde el sciolismo) es con el Ejecutivo».
 Como vemos, la política no es sólo operaciones, campañas, mentiras o medias verdades sino que es principalmente (más allá de la gestión) movimientos en un tablero de ajedrez; y el último realizado por la presidenta descolocó a todas las oposiciones, como vimos más arriba.
Como dijimos anteriormente, aunque faltaría otro movimiento más del oficialismo antes de las 24 horas de hoy sábado 20 de junio, ahora le toca mover a la oposición, y en unos meses más veremos si se pasa de un Jaque a un Jaque Mate

 

Acerca de Basurero

Soy un basurero interesado en Antropología, Historia Argentina, Política, Economía Política, Sociología, idioma Inglés, Fotografía y Periodismo, y culpable confeso de ejercicio ilegal de estos temas en mi blog.

Ver todas las entradas de Basurero →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *