El ajuste obligará a cortar obras del Estado, seguir subiendo tarifas y atrasar salarios
Ezequiel Burgo,clarin.com

Hace dos años y medio, Mauricio Macri prometió a los mercados un plan de ajuste fiscal. ¿En qué consistía? Alcanzar el equilibrio fiscal primario en 2019. Así muestran las columnas salmón de la infografía: un sendero descendente que arrancaba en 4,8% del PBI y terminaba en 0,3% del PBI.

Ese ajuste nunca se concretó. O no al menos al ritmo anunciado en aquel entonces -enero de 2016-. Ahora, urgido por el cambio de las condiciones globales de liquidez, Macri afronta el reto y se compromete para ello con el FMI. Párrafo aparte merece la reflexión de por qué en algún momento de estos dos años y medio, quizás por tensiones entre halcones y palomas dentro del Gabinete u algún otro motivo, aquella corrección quedó relegada o postergada. Un ejemplo es que en 2017 el déficit primario -sin intereses-, fue 3,8% del PBI y el Gobierno había anunciado 3,3% del PBI.

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