El FMI se prepara para la corrida

El informe interno del Fondo revela que su staff elaborará “una estrategia contingente en el caso de que existan tensiones significativas de liquidez (la salida de depósitos) o el deterioro de los balances por un incremento sustantivo de préstamos malos”.
La primera misión de revisión del Fondo Monetario Internacional no sólo evaluará el cumplimiento de las metas establecidas en el programa de ajuste y reformas sino que comenzará a diseñar un plan de crisis para el sistema bancario. Las tareas estarán a cargo de los técnicos del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI que llegarán al país en septiembre. Durante su visita trazarán la hoja de ruta para hacer frente a “potenciales” episodios de corridas bancarias y quiebras de entidades. El informe interno del organismo multilateral revela que su staff elaborará “una estrategia contingente en el caso de que existan tensiones significativas de liquidez (por ejemplo, por la salida de depósitos) o el deterioro de los balances por un incremento sustantivo de préstamos malos.
El documento del FMI abre el paraguas para remarcar que en la actualidad no se observan “señales materiales de tensiones en el sistema bancario, si bien existió una modesta rotación de depósitos en pesos hacia dólares, no hubo signos de una corrida”. Acto seguido, el organismo multilateral se autoincrimina. Los riesgos para el sistema que identifica al comienzo de su Staff Report están directamente asociados a las condicionalidades del crédito stand-by por hasta 50.000 millones de dólares a lo largo de los próximos tres años. “A pesar del punto de partida favorable para los bancos, es probable que las tasas de interés se mantengan elevadas por un tiempo y que la economía se ralentice. Esto presionará al alza a los préstamos en mora y limitará la provisión de nuevos créditos”, advierten los técnicos del Fondo.
El abordaje de los miembros del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital desplegado en la página 19 del informe tendrá dos objetivos. El primero será “evaluar la preparación de las autoridades para manejar las tensiones del sistema bancario”. Para eso, llevarán adelante una revisión de la normativa vigente para encauzar la quiebra de bancos. La segunda tarea para los técnicos del organismo encabezado por Christine Lagarde consiste en desarrollar “una estrategia contingente en el caso de que existan tensiones significativas de liquidez (por ejemplo, por la salida de depósitos) o el deterioro de los balances por un incremento sustantivo de préstamos malos”.
Desde 1995 el Banco Central estuvo involucrado en 37 liquidaciones de bancos. La última vez que se pusieron en marcha los mecanismos previstos en el artículo 35 bis de la ley de Entidades Financieras fue durante la quiebra del Banco Finansur. “Ya tenemos un plan de contingencia, siempre existen. La normativa vigente ofrece distintas herramientas para llevar adelante la liquidación de un banco que, más allá de las razones que llevaron a la quiebra de cada entidad, han funcionado para que los depositantes cobren”, explicaron desde el equipo económico a PáginaI12. Al intentar restar importancia a la visita de los “expertos” del FMI, la fuente oficial consultada por este diario remarcó que “el sistema bancario local y el esquema regulatorio ha superado todos los exámenes internacionales a los que ha sido sometido. La crisis internacional llevó a la reformulación de los esquemas de resolución de bancos para ordenar los procesos y evitar que se repitan algunas situaciones caóticas pero los cierto es que frente a episodios traumáticos de quiebras bancarias nuestra legislación funcionó sin inconvenientes. No tiene sentido modificar nuestra ley”.

@tomaslukin