Menos pobres
Alfredo Zaiat,pagina12.com.ar

Con muy pocas semanas de diferencia se difundieron dos documentos del Banco Mundial y otro de la Cepal que muestran con datos duros estadísticos y evaluaciones cualitativas que la situación social ha mejorado en América latina en los años de gestión de gobiernos progresistas, durante la primera década del nuevo siglo. Esas investigaciones se conocieron en días en que grupos conservadores de Argentina cuestionan la intervención del Estado en la economía, el aumento del gasto social orientado a grupos vulnerables y las políticas de fomento del mercado interno y de industrialización creadoras de empleo. Críticas que las defienden afirmando que por ese camino no han mejorado los indicadores sociales y de empleo. Los informes de esas instituciones internacionales, exhaustivas y de base ideológica diferentes (el BM, neoliberal; la Cepal, estructuralista), desestiman las observaciones de sectores de difusión masiva, de políticos, de empresarios y del mundo académico conservador. Las conclusiones de esos trabajos, además de desarmar la construcción analítica que afirma que no ha progresado el panorama social en Argentina, permiten evaluar que cuando gobernaron los que hoy critican los actuales niveles de pobreza fueron los años donde se registraron los peores índices de exclusión social.

La cantidad de pobres e indigentes sigue siendo elevada y la desigualdad en la distribución del ingreso continúa siendo obscena en la región. La relevancia de las investigaciones del Banco Mundial y de la Cepal consiste en que exhiben que el deterioro social durante la vigencia del neoliberalismo fue frenado y comenzó un cambio de tendencia a partir de políticas económicas de gobiernos progresistas. El desafío para esas experiencias políticas es profundizar el sendero que les permitió modificar el destino de desigualdad estructural. Para ello se presenta como necesidad evitar el regreso a estrategias de política económica que encubiertas en preocupación por los pobres sólo tienen como resultado la concentración del ingreso.

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