Paul Krugman: The Big Fail
PAUL KRUGMAN, nytimes.com

San Diego

It’s that time again: the annual meeting of the American Economic Association and affiliates, a sort of medieval fair that serves as a marketplace for bodies (newly minted Ph.D.’s in search of jobs), books and ideas. And this year, as in past meetings, there is one theme dominating discussion: the ongoing economic crisis.

This isn’t how things were supposed to be. If you had polled the economists attending this meeting three years ago, most of them would surely have predicted that by now we’d be talking about how the great slump ended, not why it still continues.

So what went wrong? The answer, mainly, is the triumph of bad ideas.

(…)

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33 Comentarios a “Paul Krugman: The Big Fail”

  1. Recomendable artículo.

    Trae una buena explicación en contra de ese mantra de que ‘la economía de un país es como la de una familia’ que tanto machacan desde hace décadas sobre las fatigadas neuronas de Doña Rosa.

    ‘For an economy is not like a household. A family can decide to spend less and try to earn more. But in the economy as a whole, spending and earning go together: my spending is your income; your spending is my income. If everyone tries to slash spending at the same time, incomes will fall — and unemployment will soar.’

    ‘Porque una economía no es como una casa. Una familia puede decidir gastar menos y tratar de ganar más. Pero en la economía como un todo, gastar y ganar van juntos: mi gasto es tu ingreso; tu gasto es mi ingreso. Si todos tratan de recortar drásticamente el gasto al mismo tiempo, los ingresos disminuirán, y el desempleo se disparará.’

    Explicación que también es muy simplificada, pero que tiene una ventaja. Es cierta.

    [responder]

  2. Juan Pablo

    El paper del FMI que refiere Krugman es éste. Análisis que para los interesados en la política y la economía no presenta novedad alguna: bajo un manto de rigor analítico concluye que existe una correlación negativa entre los recortes fiscales y los pronósticos de crecimiento .

    Sin embargo Krugman sugiere que el rasgo a destacar es la importancia del reconocimiento, pues Blanchard es el economista jefe del FMI. Yo no coincido, pues es bien sabido que el FMI hace años que perdió la influencia que ostentó después de los ’70.

    Es interesante que Paul Krugman no cuente a la emisión monetaria entre las diferencias fundamentales que distingue a las economías nacionales de las hogareñas. Alfredo Zaiat trató este punto en su nuevo “Economía a contramano”.

    [responder]

    ¿No será que a la emisión la da por sobreentendida en el impulso al gasto público? (Pregunto como ignorante, nomás).

    [responder]

    Juan Pablo

    Si, es cierto; aunque podría haber sido mas explítico. Porque la emisión es concebida por la ideología dominante como una herejía mientras ese mecanismo explica por qué Obama pudo ser reelecto mientras Europa es un desfiladero de ministros.

    La nota de Paul Krugman es interesante, pero sigue siendo tímida y ambigua. La economía mundial necesita antes que “buenos líderes” -el objeto central de críticas en la nota- buena información. Ciudadanos que tengan una ventana lateral para conocer otras explicaciones fuera de las que llueven torrencialmente por los medios masivos (y cuando digo “medios masivos” estoy incluyendo redes sociales bombardeadas con propaganda ortodoxa). Y para que eso suceda es imperioso que los intelectuales comiencen a dirigirse al público masivo sin eufemismos ni retórica académica. Que usen ejemplos claros. “Gasto fiscal” es una abstracción que denomina la plata para financiar instituciones cotidianas: gasto en salud, rutas, vías férreas, jubilaciones, créditos a baja tasa o estatizaciones para rescatar empresas al borde de la quiebra -caso General Motors en EE.UU.- y un largo etc.

    Agobia el abuso del lenguaje abstracto para asuntos que en las declaraciones de principios buscan informar a “la gente”. Esto siempre nos retorna a la archi-conocida frase de Scalabrini Ortiz:

    “Las cuestiones de economía son muy sencillas. Para comprenderlas sólo hay que saber sumar y restar. Si usted no las entiende, pida que se las expliquen otra vez. Si a la tercera sigue sin entenderlas, es que lo están robando”

    Juan Pablo: Krugman se ha referido al tema de la emisión monetaria en muchas oportunidades en su blog. La mejor de todas, que también cuenta (parcialmente) en su último libro, es la de la cooperativa de baby sitting, algo que cumple cabalmente con el principio que guiaba a Scalabrini: hacer que los conceptos abstractos de economía sean entendibles para todo el mundo con un ejemplo familiar increíblemente análogo a la economía macro real.

    http://www.slate.com/articles/business/the_dismal_science/1998/08/babysitting_the_economy.html

    [responder]

    Muy bueno.
    Una salvedad: ojo que también hay explicaciones ‘simples’ para Doña Rosa, como la que dije arriba…

  3. Según puedo ver en el sitio del NYT http://www.nytimes.com/2013/01/07/opinion/krugman-the-big-fail.html?smid=tw-share&_r=1& parece que son todos kirchneristas, además de Krugman por supuesto.

    Fijense en la opinión de PG de Sydney, que traduzco (mal) y reconozco que no he corroborado lo que cuenta, pero si es de allá sabrá de que habla:

    P G
    Sydney

    Un buen ejemplo del argumento del Sr. Krugman es Australia.

    En 2008, el Departamento del Tesoro australiano calculó el deficit previsto de la economía – al parecer hasta el último dólar.

    El Gobierno Federal siguió el consejo del Tesoro y de inmediato lanzó efectivo en el agujero proyectado.

    Sin perder tiempo envió cheques por $ 1000 a las familias australianas pidiéndoles que gastaran el dinero YA, sin hacer preguntas, haga lo que haga POR FAVOR NO LO GUARDE ni lo utilice para pagar deuda.

    A continuación, dio a cada escuela en Australia – públicas y privadas – dinero en efectivo para nuevos edificios con la condición de que la obra comenzará en 2009.

    El gobierno no exigió una contabilidad estricta, dio por hecho que habría derroches, pero los consideró insignificantes frente al problema en cuestión.

    Las reducciones de impuestos no se incluyeron como estimulación, ya que tienen un efecto menor.

    ¿Cual fue el resultado?

    Australia no tuvo recesión y el Presupuesto Federal de Australia fue el primero en la OCDE en generar un superávit.

    [responder]

    Juan Pablo

    Muy interesante. Después voy a chusmear un poco para conocer detalles. Si fuese cierto sería otro caso de estudio para debatir.

    [responder]

    Lo que me preocupa es que se parece demasiado a la cooperativa de “canguros”…

    Juan Pablo

    Bueno, aquí encontré algo. Es un reporte del Departamento del Tesoro de Australia, así que se trata de una fuente oficial.

    Es muy largo y necesito leerlo con tiempo y cuidado, pero creo que aquí hay algunas pistas referente a “los cheques” (entre comillas porque seguramente no fue tan literal) que menciona el comentarista:

    “From October 2008 to February 2009 the Australian Government announced significant fiscal stimulus packages. Further infrastructure initiatives were announced in the 2009-10 Budget.

    In October 2008 the Government announced a $10.4 billion fiscal stimulus package in its Economic Security Strategy, largely comprising cash transfers to low and middle income earners. In November 2008 the Government announced a $15.2 billion COAG funding package, with funds to be delivered over a five year period, including a substantial amount in the first half of 2009. A further $4.7 billion stimulus was announced in the December 2008 Nation Building package. The $42 billion Nation Building and Jobs Plan announced in February 2009 included payments to low and middle income earners and investment in schools, housing, energy efficiency, community infrastructure, roads and support for small businesses.”

    En este artículo se menciona el paquete de estímulos de Australia, y en este post, comentando una entrevista a Ken Henry, director del Tesoro de Australia, se menciona una inyección de 50 billones de dólares. No es moco de pavo.

    habria que ver de donde salian los materiales en los que gastaban el dinero los australianos. Tienen que haber un punto clave en generar o no inflacion con tanta guita en la calle , no?

    [responder]

    Bueno, solo según la teoría ortodoxa la inflación es causada por la emisión de moneda. Y la ortodoxia ha probado en estos tiempos que no funciona en el mundo real, salvo para los millonarios.

    Te doy un ejemplo real. Yo compré en Febrero 2012 una batería de origen brasilero que me costó USD 213 más IVA, cambio oficial. En Noviembre 2012 la misma batería, misma marca, mismo proveedor, me la quisieron cobrar USD 315 más IVA, también al cambio oficial. Yo los mandé a la mierda e inventamos una forma de sustituirla.

    Mirá el café, que también se importa, fijate si los precios acá siguen la curva de precios internacionales.

    Vos crees que esta “diferencia” del 50% se debe a que se emitió moneda? Donde? En Argentina o en Brasil o en EEUU?

    Son muchos los economistas muy serios que relativizan el efecto inflacionario de la emisión. Y acá, los formadores de precios y los pájaros de mal agüero que tiran apocalipsis diarios son mucho más culpables que los billetitos nuevos.

    no no, no creemos en teorias excluyentes, qe la inflacion se genera por eesto o por lo otro. sino que era una pregunta porque australia es un pais que no parece tener una industria muy grande y a la vez si un consumo bastante importante.
    O Sea no debe serlo mismo la emision zarpada en un pais como australia que en otro como argentina, No?

    Es más o menos cierto que no somos muy parecidos pese a la insistencia en compararnos. Por algunas cosas que he leído ellos tienen sus problemas con la minería, que es muy importante. No soy el indicado para hablar del tema.

    Como todo en la vida, las monocausalidades no son muy realistas.

    Lee los comentarios de Juan Pablo y varios otros, que saben más que yo.

    Juan Pablo

    “ada e ido”

    sobre Australia no conozco mucho. Si recuerdo como si lo estuviese leyendo ahora, un pasaje de la Historia Económica de Argentina de Mario Rapoport -muy recomendable, no es necesario dominar la jerga económica- que comparó al país de los canguros y Canadá con el nuestro. Trazaba un camino compartido, el de la agroexportación como actividad principal, y luego una bifurcación a finales del siglo XIX, donde Argentina siguió importando manufacturas inglesas mientras que los otros dos países redireccionaron esos recursos para desarrollar su industria.

    Claro pero no podemos aplicar recetas economicas basandonos en lo que podria haber pasado si….
    Ojo q eso no quiere decir q no se pueda aplicar tal o cual medidad.
    Solo tener en cuenta lss particularidades de cada pais.

    Juan Pablo

    “Claro pero no podemos aplicar recetas economicas basandonos en lo que podria haber pasado si….”

    Mas vale. Lo que quiero sugerir es que Australia pareciera tener una industria mas desarrollada que la nuestra. O sea que allí ya surge una diferencia grande; pero de todos modos lo interesante es que no les tembló el pulso para inyectar dólares cuando la luz roja se prendió.

    Que Australia y Argentina sean diferentes no invalida el caso de estudio; en este caso el paquete fiscal del Tesoro australiano para amortiguar la crisis, poniendo como prioridad número uno que el país no entrara en recesión.

    Silenoz

    adaeido
    Referido a la inflación y no por que tenga la respuesta al caso australiano más allá que tengamos cierto parecido en algunas cosas allá a lo lejos como te apunta Juan Pablo y como podría ser el caso canadiense o finlandés inclusive, sus estadios y características de todo tipo no son trasladables a nuestra experiencia como para buscar un por qué en ellos no hay inflación y en función a ellas ver lo distinto en nuestro caso como para corregirlo.

    Creo que más importante es saber por qué en nuestro caso hay inflación de acuerdo a la coyuntura y características nuestras y en ese aspecto y adoptando el esquema heterodoxo este se debe a escasa capacidad ociosa frente a un mercado ávido, puja distributiva, concentración económica, cuello de botella en la balanza, aumento internacional de commodities, las “expectativas generadas” precisamente en un ambiente oligopólico por citar las que recuerdo.

    Contrapuesto a esto tenés la explicación ortodoxa donde la inflación se debe fundamentalmente a la excesiva emisión y/o gasto publico

    En función del enfoque tenés las soluciones y por experiencias propias pasadas y actuales en Europa sabemos las consecuencias de las soluciones ortodoxas.

  4. Silenoz

    Interesante, ahora, entonces, a este gobierno, al menos en la coyuntura del año pasado, le falto dosis de keynesianismo y de ser así por qué habrá sido

    [responder]

    Hay que tener en cuenta que los keynesianos como Krugman recomiendan políticas fiscales y monetarias muy expansivas en situaciones en las cuales la tasa de interés nominal llega a zero sin estimular la economia y la inflación es demasiado baja como para incitar a invertir (liquidity trap). En el caso de la Argentina, con una inflación del 25%, es posible que Krugman crea que hay que parar la inflación a toda costa usando el método tradicional de los bancos centrales, que es crear una recesión.
    Me parece que los argentinos estamos solos en esto de estimular la economía con semejante inflación. O nos sale bien y hay que reescribir los libros de economía, o volamos por los aires….
    Que San Kiciloff nos proteja…

    [responder]

    Juan Pablo

    Zaiat también trata ese tema que mencionás y es muy interesante. En la página 71 de “Economía a contramano” comenta lo siguiente:

    … Axel Kicillof explicó que existen muchas confusiones sobre las ideas del gran economista británico.

    “La absorción de los aportes de Keynes estuvo principalmente en manos de sus adversarios, es decir, de los economistas pertenecientes a la escuela teórica que él criticaba y pretendía desplazar”.

    Ahora prosigue Zaiat:

    El concepto de divulgación más común respecto de la propuesta keynesiana consiste en creer que el papel de la política económica es amortiguar o suavizar el ciclo económico, fomentando el nivel de actividad cuando hay recesión y, a la inversa, enfriando la economía a través de políticas recesivas cuando, a su juicio, se encuentra recalentada.

    Zaiat entonces consulta sobre esta divulgata a Kicillof que contesta lo siguiente:

    “De esta estirpe son las recomendaciones que ofrecen los presuntos keynesianos cuando, ante el aumento de los precios, diagnostican un exceso de crecimiento del Producto y proponen reducir el consumo, la inversión y (si se los dejara hablar lo suficiente) seguramente también el salario. En general, la medida adecuada según esta óptica es la de restringir el crédito o, lo que es lo mismo, incrementar la tasa de interés. De esta manera pretenden combatir la inflación, pero lo hacen apelando a la medida ortodoxa por excelencia, puramente monetaria, aunque disimulada como si fuera un sabio ‘manejo’ de la demanda keynesiana.”

    Acto seguido, Zaiat le pregunta en qué parte de la obra de Keynes puede encontrarse un contraargumento contra aquella creencia. Kicillof le respondió que el economista dedicó varios párrafos en el capítulo 22 de “La Teoría General…”, referidos al ciclo económico [yo lo corroboré y así es]:

    “Puede parecer (…) que el único remedio posible para la siguiente depresión es evadir esta sobreinversión (…), sin embargo, el auge puede evitarse por una tasa alta de interés [...]. Pero inferir estas conclusiones de lo anterior llevaría a una mala interpretación de mi análisis; y a mi modo de ver, supondría un serio error.”

    Kicillof aclaró que Keynes ahí se refiere a sobreinversión, pero que bien puede entenderse como sobreconsumo, porque la Teoría General asume una correlación estable entre ambas variables.

    Pero finalmente cita un nuevo pasaje de la Teoría General que no deja margen a dudas:

    “Así ¡el remedio para el auge no es una tasa más alta de interés, sino una mas baja!, porque ésta puede hacer que perdure el llamado auge. El remedio correcto para el ciclo económico no puede encontrarse en evitar los auges y conservarnos así en semidepresiones permanentes, sino en evitar las depresiones y conservarnos de este modo en un cuasi auge continuo”

    “Así un aumento de la tasa de interés como alivio para el estado de cosas derivado de un prolongado período de inversiones anoarmalmente fuertes, pertenece a esa clase de remedios que curan la enfermedad matando al paciente”

    Clarito don Keynes ¿No?

    “The boom, not the slump, is the right time for austerity at the Treasury.” – John Maynard Keynes (1937) Collected Writings

    Juan Pablo

    José,

    interesante, pero el adagio así como se lee puede interpretarse de un modo bastante ambiguo. Está claro: nadie en su sano juicio promovería la expansión monetaria indefinida -suponiendo esa como una de las referencias de “austerity at the Treasury”-.

    El asunto aquí es si estamos en un “slump” o en un “boom”. Y yo creo que dados los indicadores de crecimiento, hoy no estamos en un boom. Ya que citamos a Keynes, remarco esta sentencia: “El remedio correcto para el ciclo económico no puede encontrarse en evitar los auges y conservarnos así en semidepresiones permanentes.”. Esa debiera ser la moraleja del asunto. “Austeridad en el Tesoro” tiene como precondición a “boom”. ¿Estamos en un “boom”? No lo creo. Desde la quiebra del Lehman Brothers hemos tenido solo dos años de buenas tasas de crecimiento: 2010 y 2011, pero con el agregado de que se anticipaba una clara recesión, condición que no se cumplía antes del 2008. Precisamente cuando terminaron los superávit gemelos.

    Quiero retornar al punto sobre el “keynesianismo bien entendido”: no encuentro contradicción entre lo que dice Kicillof y la frase que transcribiste de Keynes. Kicillof, a través de Keynes, se refiere a un concepto global: el auge no debe frenarse. Nunca. Es un suicidio. Si el auge permite cortar la emisión monetaria mucho mejor. Inflación, boom y actividad del tesoro son cosas diferentes.

    Eso según mi modestísimo modo de entenderlo.

    Saludos.

    Aquí va mi pregunta, y como no soy economista profesional no la puedo responder. Miro la gráfica de Lucas Llach en

    http://blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/la-ilusion-y-el-desencanto/no-es-el-dolar-estupido/

    y pienso: mirándolo retrospectivamente, ¿no fue un error no permitir, como Brasil, que el peso se apreciara con respecto al dólar a partir del 2003? ¿No hubiera sido una manera de demostrar con la fuerza del mercado que uno puede perder big time apostando al dólar? ¿No hubiera sido ese el principio de la cura de nuestra obsesión con el dólar? ¿No era ése el momento del “boom”? En esos años había superávit fiscal, de modo que se emitía solamente para sostener/aumentar el valor nominal del dólar. No era ése el momento de hacer un poco de ortodoxia para tener más campo de acción a partir de la crisis del 2008?

    Sé que la respuesta no es sencilla. La producción de Brasil se primarizó durante esos años debido precisamente a esa política, y probablemente el precio que hubiera pagado la Argentina hubiera sido proporcionalmente mayor dada la debilidad relativa de su industria. Los miles y miles de argentinos que podrían haber perdido su trabajo no tendrían mucho entusiasmo por tal ortodoxia. Pero ahora estamos con 25% de inflación y con la necesidad de estimular la economía.
    Es un terreno que no han transitado muchos y da un poco de miedo…

    Juan Pablo

    José,

    siempre me hice las mismas preguntas, así que como te imaginarás en este caso coincido con tu óptica.

    “Es un terreno que no han transitado muchos y da un poco de miedo…”

    De arcuerdo. Lo mas parecido que conozco fue Corea del Sur en su etapa de despegue (a partir de la década del ’50), con un fortísimo impulso estatal [1].

    Sobre Brasil: Miguel Bein dijo hace poco, explicando el relativo desinterés de ‘lagente’ en Brasil por el dólar, que con las altas tasas de interés que se pagan en Brasil al ahorrista, si se hace lo mismo en Argentina en pocos años se termina la dolarmanía.
    Es decir, ponía el acento en las tasas y no en la apreciación (aunque, como lego que soy, supongo que van unidas).

    Silenoz

    Se podría inferir, quizás, que la contracción se debió para no aumentar la inflación. De ser así se aplicó una salida ortodoxa al asunto. Yo creo que si no volamos por el aire es por el bajo endeudamiento externo.

    Respecto a no dejar apreciar el peso por 2008 creo que pasa por la competitividad fundamentalmente de las grandes empresas que exportan y por ello, como bien decís, nuestra economía no se reprimarizó, al contrario aunque tímidamente.
    No creo que re escribamos los libros de economía pero si de acá a unos cuantos años hacia delante logramos una industrialización aceptable, seguramente lo habremos hecho “a la argentina”.

    Ahora, lo que me pregunto es si la teoría keynesiana podría ser totalmente aplicable a nuestro caso, tanto por que no emitimos dólares y a la vez estamos atravesando una ISI a las trompadas y con limitaciones en su financiación, con concentración económica en ET entre otros limitantes, situación, a mi entender, muy distintas a USA por aquellos años según esta serie. Y creo que el no darle una prioridad mayor a la inflación es por que los niveles que se presentaron comparados con los nuestros actuales y su duración inclusive, son despreciables.

    Y si, el proceso coreano, en cuanto a inflación, es el que más se nos parece y pensando que algo del desarrollismo tiene la actual conducción, para esa teoría la misma se sorteará en la medida que vaya incrementándose la producción industrial, en este aspecto Frigerio era crítico a la visión de Prebisch

    A ver muchachos, todos tenemos claro que esta situación de inflación es terreno cenagoso. Es verdad que a nadie le gusta y que no hay mucha experiencia en situaciones como esta.

    Sin perder el tiempo en las “otras causas” de inflación que también padecemos todos, vamos a la política.

    Como bien dijo José, “Los miles y miles de argentinos que podrían haber perdido su trabajo no tendrían mucho entusiasmo por tal ortodoxia.” Ni entonces ni ahora.

    Para mi, el objeto de la economía es la gente, no el PBI, y eso requiere industrias, no primarizarse. Y además, si querés ganar elecciones no podés dejar en banda a los que te bancaron antes.

    O sea que ahora hay dos frentes de la economía, uno de técnica económica en la cual yo no me meto y espero que Kicillof sepa como resolverlo. Su apellido también empieza con K de Keynes y de Kirchner… por ahí su libro sea la referencia dentro de 50 años.

    El otro es no ceder el poder a quienes, queriendo o por debilidad intrínseca, si llegaran a ganar van a volver a generar desocupación, bajar los sueldos, etc. etc. Ya vimos la película y la sufrimos demasiado.

    Por lo tanto, apretarse el cinturón y darle para adelante. Vamos a tener que pasar por una terrible batalla destructiva y negativa, ya que lo mejor que pueden hacer es eso, es lo más efectivo y barato, ni siquiera les hacen falta ideas.

    Me gusta mucho ver las discusiones estas, porque son las que valen la pena. Gracias a todos.

    Discusión sin trolls es más fructífera…

    Juan Pablo

    Juan Carlos: completamente de acuerdo.
    Raúl C.: absolutamente. Entre la información que aportó José y Juan Carlos, mas la pequeña búsqueda que hice motivada como consecuencia de lo primero, aprendí algunas cosas que no tenía en mi “radar” mental.

    Silenoz

    Juan Carlos
    “el objeto de la economía es la gente, no el PBI, y eso requiere industrias, no primarizarse”
    Por supuesto es mi deseo y creo poder extenderlo al de todos los que apoyamos en general a este gobierno.

    No sólo valoro la idea de ISI impulsada, más allá de los errores que seguramente los habrá, sino además el tratar de sortear un momento económico similar al de otras épocas pasadas y de una forma distinta a lo usual o sea sin recurrir a las típicas devaluaciones y/o ajustes

    Juan Pablo

    Silenoz,

    estoy convencido que no existen fórmulas en materias tan perturbadas por la pseudo aleatoriedad humana y física como la economía. Y ese convencimiento proviene de mi humilde experiencia en el mundo de la ingeniería, donde incluso algunas variables pueden aislarse con mayor facilidad: a lo sumo podés desarrollar un marco teórico, pero después cada situación es única y ese framework se va estirando y remodelando según las necesidades.

    Como bien señalás, el EE.UU. keynesiano tiene muy pocos puntos en común con la Argentina de hoy. Y eso naturalmente significa que las herramientas no pueden ser las mismas.

    Si me preguntas por “recetas” a seguir, -aunque sabemos que no existen, pero es una simplificación- yo pongo mis fichas por lo que escribió Claudio Scaletta hace un par de semanas atrás: “Violencia y futuro”. Tengo montones de preguntas de todos modos, pero creo que el camino anda por ahí. Cito un párrafo de muestra:

    “¿Qué países se tienen como referencia cuando se piensa en industrialización y de-sarrollo? La respuesta: los del sudeste asiático. Y lo que allí se observa son altos niveles de inversión pública, con conglomerados de empresas públicas o mixtas llevando adelante la programación para sectores elegidos. Algo así como muchos Invap y muchas nuevas YPF.

    [responder]

    Silenoz

    Si esa nota de Scaletta es buena y no hay duda por donde ir.
    Ahora me parece que en el gobierno también hubo algunas vacilaciones en cuanto a las medidas adoptadas este año con el cierre progresivo al mercado de divisas p.e., probablemente quizás por las limitaciones del marco teórico que citás o por manejarse con una versión “simplificada de la realidad” frente al hecho de sortear un problema histórico y de una forma no tradicional.

    Comparto la incertidumbre de todos y además de la inflación me preocupa la limitación al saldo favorable en la balanza como único medio para conseguir divisas precisamente para los Invap e YPF necesarios

    Pero bueno, veremos como sigue

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