4 de agosto de 2012

Mediodía del sábado, estas son las noticias.

Primero, tapas.

Empezamos nuestro recorrido por Página/12. Zaiat, luego de hacer un análisis descriptivo de la coyuntura económica nacional e internacional actual, plantea los siguientes interrogantes: ¿debe el sector público endeudarse externamente para financiar la mayor demanda de divisas de la parte de la población que desea dolarizar una parte de sus ahorros?; ¿debe fomentar en forma subsidiaria que otros agentes privados o jurisdicciones subnacionales se endeuden para obtener esos fondos? y ¿debe facilitar todas las reservas internacionales que le sean demandadas? Sus respuestas, para todos los casos, son negativas. En este marco, sostiene que el aumento de las preferencias por dolarizar los portafolios financieros de una parte de los residentes frente al deterioro del escenario internacional obliga a la política monetaria a elegir la alternativa menos disruptiva. La opción que se postula en este artículo es perfeccionar la regulación cambiaria prudencial (restricciones) de forma que asigne el excedente de dólares según criterios que prioricen el mayor impacto económico y social de esas divisas, propendiendo a que cada dólar usado maximice su efecto multiplicador en términos de crecimiento.

Además, leemos que el Boden y el corralito ya son historia; algunos aspectos del acuerdo para avanzar en la asociación entre YPF y PDVSA, y la carta que envió Timerman a la cancillería uruguaya denunciando que la pastera produce más de lo permitido. Seguimos: el gobierno flexibiliza las restricciones al ingreso de insumos y bienes de consumo; convocan a acompañar el juicio por Mariano Ferreyra, y aproximadamente 200 escuelas de todos el país se juntaron para compartir sus experiencias de inclusión.

En La Nación, la editorial nos dice que desde los sucesivos gobiernos kirchneristas, antes que fortalecer el pluralismo democrático, se ha convertido en culto la práctica de imponer un pensamiento único cuyo ciego acatamiento es condición necesaria para la ayuda del Estado, la sobrevivencia política de los dirigentes y gobernantes, el éxito de los empresarios y sindicalistas, la subsistencia económica de una provincia, la designación de jueces, la distribución de la publicidad oficial, y los precios de la economía, entre otras muchas cuestiones relevantes. Y, atentos, porque, según leemos, la paradoja es que el actual gobierno, bajo la carátula justicialista, pretenda volver con renovada virulencia a un pasado que heredó del fundador de su partido, ignorando que éste, hacia el fin de su vida, tuvo la virtud de rectificarlo. Lindo para empezar el fin de semana.

Mendelevich, va un poco más a fondo. En relación a los episodios que involucran a la agrupación Vatayón Militante, el autor se pregunta si estos hechos, tal cual lo expresara Lila,  son la antesala de la liberación de los presidiarios, algo que nos permite establecer una reminiscencia con la amnistía de 1973, en el amanecer del camporismo, cuando salieron en libertad, además de “guerrilleros”, incontables delincuentes comunes. Y Oviedo termina haciendo un elogio del rol de los medios de comunicación durante la crisis de 2001, intentando contradecir a la presidenta, quien había afirmado que aquellos “decían que no pasaba nada” durante los acontecimientos que marcaron el destino del gobierno de De la Rúa..

Nuestro repaso por Clarin nos trae burlas al Vicepresidente, intentos de instalar fuertes disputas al interior del gobierno,  algunos párrafos contra Alak, diputados que reclaman nuevos marcos jurídicos para atacar el narcotráfico, y críticas a la política petrolera del gobierno. Además, pánico, pánico y más pánico.

En Tiempo Argentino leemos algunos análisis en vinculación al pago del Boden 2012. Además, en esta nota, Monteverde también apoya la política de desendeudamiento, aunque llama la atención respecto al creciente endeudamiento del Tesoro nacional con el BCRA y el impacto sobre la inflación y el tipo de cambio. Así, argumenta que la actual situación internacional de tasas bajas debería ser aprovechada para ingresar al mercado de capitales para financiar infraestructura. Este tipo de decisiones, dice, generará una intertemporalidad conforme a la cual las futuras generaciones heredarán no sólo las deudas, sino también el beneficio de haberlas contraído.

Finalmente, en Perfil, la mirada es diferente. Fontevecchia da a entender que la opinión de los países extranjeros es muy negativa con respecto ala Argentina. Los “empresarios extranjeros” dicen que en todos los países se aplican medidas proteccionistas pero son proteccionistas de la industria nacional. Lo que les resulta inaudito es que en la Argentina se hace un “proteccionismo de la caja” que muchas veces destruye la industria nacional. En tal sentido, no pueden comprender que por intentar reunir el dinero para pagar los vencimientos de la deuda, el gobierno nacional esté dispuesto a bajar la actividad económica, perder proveedores, desactivar líneas de producción y empleos especializados, y hasta perder mercados que luego cuesta mucho tiempo recomponer. Además, tenemos algunos párrafos que multiplican la obsesión de Roberto García por Guillermo Moreno; y el entrismo (?) de Artemio, quien dice que uno de los argumentos recurrentes de la oposición para invalidar la utilización de los recursos de la Anses en proyectos productivos se condensa en el eslogan que advierte “malgastar la plata de los jubilados”. En tal sentido, agrega el sociólogo, se da por supuesto que la totalidad del mismo corresponde a aportes y contribuciones de trabajadores activos y patronales. En el financiamiento de la seguridad social, el 37% del total corresponde a “recursos tributarios”, mientras el 48% debe imputarse a “aportes y contribuciones previsionales”. Coincidimos en que el mejor mecanismo de sustentabilidad del financiamiento de la seguridad y “la plata de los jubilados” es garantizar el nivel creciente de aportes previsionales, lo que supone no tanto la rentabilidad financiera de los fondos, sino fundamentalmente sostener y ampliar el consumo y el empleo local.

Algunas breves:

Un recorrido internacional: los cómplices de la dictadura en Chile; juicio por financiamiento ilegal en Brasil (país que nos ofrece algunas encuestas con la mirada puesta en 2014);  el narcotráfico en México, y los mejores países para vivir en Latinoamérica. Además, Rajoy sigue ajustando; los 100 días de Hollande; la ONU enviará alimentos a Corea del Norte luego de las inundaciones; algunas cuestiones relativas a la actualidad en Siria, y una buena semana para Obama.
Nos despedimos con El tercio de los sueños, cortesía del señor Andrés Calamaro. Buen sábado.

 

3 Comentarios a “”

  1. Lo de los aumentos de los pejaes para poder afrontar una obra que se iba a comenzar en el 2008 es una burrada. Los que viven en la provincia y deben trabajar en la Capital, agradecidos.

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  2. Un comentario sobre el artículo de Monteverde:
    En distintos momentos de la historia argentina se recomendó el endeudamiento externo ‘porque las tasas estaban bajas’.
    Sin embargo, siempre se termina firmando préstamos *a tasa variable*, y por razones misteriosas (ya sea que se terminó de prestar el stock que estaba vacante, por ‘falta de confianza’ -nunca se explica en qué consiste- o tal vez por las manchas solares…) las tasas empiezan a subir exponencialmente y el crédito resulta ser carísimo. Sin contar los costos y comisiones asociadas, que pueden hacer que el costo financiero total (CFT) sea mucho mayor que el pago de los intereses.
    Como les pasa a las personas, les pasa a los países.

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  3. el artículo de roa en clarín. “palabras para tapar la realidá” la hace perfecta justicia al propio texto y al modus operandi del autor. es justo reconocerlo.

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