Redistribución y subsidios en clave comunicacional
A menudo se habla de las dificultades de comunicación que tiene este gobierno. Creo que si esto fuera un tema sencillo, ya se hubiera solucionado. Es cierto que los políticos muchas veces cometen errores no forzados, pero me parece difícil de creer que esos errores persistan indefinidamente en el tiempo. Creo que algunas cosas de este gobierno son marcadamente difíciles de comunicar, veamos.
Partamos del conflicto con el campo, momento clave de la pérdida de imagen de los Kirchner. La posición que el gobierno debía explicar, es que los impuestos o las retenciones, son esenciales para la política de redistribución. Redistribuir implica sacarle algo a los que más tienen para dárselo a los que menos tienen. Quiere decir que esto consta de dos momentos. El menos sencillo de comunicar, publicitar, explicar, obviamente es el de “sacar”, ya que nunca estará del todo claro si ese sacar realmente es para dar, para quedárselo, para la política, las carteras, para “hacer caja” (concepto que traducido, simplemente quiere decir financiar al estado, lo cual es esencial para cualquier política de redistribución) etc. Lo que está claro es que el momento antipático y sospechoso de la redistribución, es cuando se saca.
Lo más fácil de publicitar es el momento de dar. Siempre habrá críticas también en esa parte, pero estas sí, provienen de los sectores más a la derecha de la sociedad. Comentarios del tipo de: “están alimentando a los vagos”, “los docentes se la pasan de huelga y encima les aumentan el sueldo”, “les aumentan a los porteros y yo tengo que pagar más expensas”, y así. Ese rechazo cultural al momento de dar a sectores menos favorecidos, también existe, pero es mucho menor que el rechazo al momento de los impuestos, retenciones, etc.
Creo que un problema central de este gobierno, en clave comunicacional, es que uno de sus modos preferidos de redistribuir son los subsidios a grandes empresas que mantengan valores bajos en: transportes, energía, gas, etc.
No es sencillo comunicar esto como el momento de “dar a los necesitados”, ya que se presta a las sospechas de corrupción y también a las críticas directas sin mucho razonamiento del estilo de “le dan la plata a los que más tienen”.
En realidad, si se les permitiera aumentar tarifas a determinadas empresas y luego hubiera un modo de entregar persona por persona, exactamente el monto del aumento que recibió, siendo el resultado final el mismo que el actual (lo que la empresa deja de cobrar por subsidios, se lo cobra a los clientes, lo que los clientes pagan de más, lo cobran del gobierno, lo que el gobierno pagaba en subsidios, se lo da a los clientes, es decir, empate absoluto), muchos de los que hoy critican los subsidios se quedarían sin letra, pese a que económicamente no habría cambiado absolutamente nada. Claro, esto es inviable de implementar en la práctica.
En resumen, más allá de las críticas que se le puedan hacer a los subsidios desde lo económico (que a veces el beneficiario pertenece a la clase media alta y no lo necesita, que produce distorsiones, etc.), creo que los subsidios tienen este problema comunicacional, son un modo de redistribución, complicado de explicar y poco creíble para el común de la gente, que no tiene la obligación de ser experta en estos temas. Me recuerda una frase que leí en algún lado: “a este gobierno se lo ataca en dos palabras y para defenderlo necesitamos quinientas, así no se puede”. No me siento capacitado para opinar sobre la viabilidad de implantar un sistema distinto al de los subsidios, que logre resultados parecidos, pero me parece muy importante hacerlo. En su defecto, es fundamental encontrar una manera de comunicar los subsidios que sea adecuada, pero esto me parece muy difícil. En este momento el gobierno prácticamente esconde los subsidios.
Si cuando se saca, como en la 125, se promociona a los cuatro vientos, y cuando se da, como en el caso de los subsidios, no se puede decir en voz alta, los resultados comunicacionales evidentemente serán negativos.
Cabildos Abiertos
Ayer hubo dos convocatorias políticas que llevaban en su invitación la expresión “Cabildo Abierto”, ambas en apoyo al proyecto kirchnerista. La de la mañana fue organizada por Luis D’Elia, y la de la tarde por diferentes movimientos afines al gobierno.
Dado que estuve en las dos (el sábado a la reunión bloguera no podía ir, lástima, si iba hacía bingo), está es una breve crónica que trata de motivar a personas interesadas en la política, a plantearse un compromiso más activo con ella. Muchas veces es más fácil acercarse a algo si se sabe cómo funciona, por lo menos para mí, y supongo que habrá otros a los que les pase lo mismo.
La convocatoria de D’Elia funcionó a modo de asamblea, con solo pedir la palabra levantando la mano, se recibía un número de orden para tomar la palabra. Hubo 50 oradores, que hablaban más o menos 3 minutos cada uno. Por supuesto fuimos muchos más los que simplemente escuchamos. Se decidió fundar un movimiento amplio, denominado precisamente Cabildo Abierto. La segunda reunión está prevista para el domingo 23 de agosto, también a las 10.30, esta fue en plaza once, no me quedó claro si la próxima también es allí, pero hay mucho tiempo para confirmarlo. Me gustó particularmente que, al final, 15 de los asistentes (aquellos que se ofrecieron, naturalmente) quedaron encargados de la organización de la próxima asamblea, de modo de descentralizar las decisiones y favorecer la participación. En resumen, una convocatoria muy amplia a la acción política, en la cual, si bien lo central es la defensa del gobierno, también hubo reclamos sobre políticas concretas y sobre todo, para que se abra el juego a la participación de todos los sectores.
En la reunión de la tarde, en Ferro, hubo unos 15 oradores, que hablaron alrededor de 5 minutos cada uno. En este caso los oradores estaban previstos de antemano y eran todos cuadros políticos, en algunos casos bastante conocidos: Piumato, el chino Navarro, Pérsico, etc.
A pesar de ser este un acto menos librado a la espontaneidad de la situación, de todas maneras tuvo clima participativo y asambleario, que me parece es la característica del actual momento político. También hubo expresiones en defensa del gobierno y propuestas, no siempre coincidentes, cosa que me pareció interesante. El punto de disidencia más claro fue cuando Piumato pidió que se profundicen los cambios, mencionando la necesidad de concretar el 82% móvil para los jubilados y la asignación familiar universal. Pocos minutos después, Navarro habló de la asignación universal como una medida liberal no deseada. Lejos de ver en esto una dificultad, creo que ese es el espíritu del aumento de la discusión política, sobre todo en un tema clave como las políticas sociales. Que se debata cómo deben ser implementadas me parece muy positivo, puntualmente resultó muy interesante en el blog Datos Duros.
El principal concepto que me llevé de las dos reuniones, fue justamente la idea de pensar, participar, debatir, antes de tomar posiciones definidas. Si algo bueno puede tener la derrota del 28, es motivar a la acción política en un momento en el que hay tiempo para construir y en el que seguramente los Kirchner se mostrarán más abiertos a la construcción política popular, tema que hasta ahora, era una asignatura pendiente.
Acerca de la seriedad de nuestro sistema político
Anoche en TN, en el programa Argentina para armar, se hablaba de los defectos de nuestro sistema político, que los tiene sin duda. Pero en un momento me llamó la atención el comentario de una licenciada en ciencias políticas, no recuerdo su nombre y aclaro que en otras intervenciones me pareció muy razonable, dijo esto: “las reelecciones indefinidas de los intendentes son casi una rémora monárquica”. En la conversación, no solo aprobaron este comentario sino que más de uno volvió a utilizar comparaciones con las monarquías. En honor a la verdad, no escuché que nadie se refiriera durante el programa a sistemas políticos europeos, pero creo muy probable que, si lo hicieran, hablarían de ellos con mucho más respeto que del nuestro.
¿Qué tal si hablaran, por ejemplo, del sistema político español? ¿Qué opinarían de un país en el que la monarquía no es ninguna metáfora? España tiene rey. ¿Cómo rey? ¿Qué rey? ¿El rey Pele? No, el rey Juan Carlos. Y se lo toman en serio. Más allá de que don Juan Carlos nos caiga más o menos simpático, ¿quién lo eligió para ser rey?¿Cómo se puede tener rey en el siglo XXI? ¿Cómo alguien así puede opinar sobre líderes elegidos democráticamente como Chavez? Se acordarán del “¿por qué no te callas?”.
Pero España no solo es una monarquía, también tiene…¡reelección indefinida para su jefe de estado! Felipe González la gobernó 14 años. Pero todo eso parece normal, porque son el primer mundo.
No quiero ensañarme con España, Inglaterra también tiene reina y reelección indefinida, Francia reelección indefinida aunque no rey, hay otras monarquías, etc.
¿Por qué todo lo de Europa suena racional (hasta las monarquías, que aquí se usan metafóricamente para señalar lo inaudito), y en América Latina todo parece bananero? ¡Cuidado con Chavez, que quiere eternizarse en el poder! Mitterand gobernó 14 años Francia sin que a nadie se le mueva un pelo…
Una agenda unificadora
El kirchnerismo nació como negación. Negación de Menem en un ballotagge tácito. Negación en sus primeras medidas, las que le granjearon su enorme popularidad. Con su política de DDHH, fue lo otro de la dictadura. Con la renovación de la corte y la recuperación de puestos de trabajo, fue lo otro de Menem. Con la decisión firme de mantener las variables económicas bajo control, fue lo otro de Alfonsín. Fue lo otro de De la Rua en todo sentido.
Fue lo otro respecto a lo negado por las mayorías. Negación de negación, abarcó el espectro más amplio que se pudo haber imaginado en adhesiones. Pero eso NO PODÍA durar. Más allá de los errores que se hayan cometido, no hay manera de ser gobierno y mantener este lugar.
No me cabe duda que la derrota del domingo se gestó, casi completamente, en el conflicto con el campo. Desde el 2007 se percibía que, para muchos, el que debía ser negado era el kirchnerismo. Pero no fueron suficientes para detener la victoria de Cristina.
Cuando el campo organizó un lock out salvaje por tiempo indeterminado, el kirchnerismo vio la ocasión de ser, una vez más, la negación de algo odiado. ¿Qué mejor enemigo se podía pedir en el 2008 que la Sociedad Rural y la “oligarquía”? Pero esa batalla cultural se perdió. En parte por supuesto, porque no era exactamente la “oligarquía” lo que se estaba enfrentando, en otra parte porque los medios jugaron ampliamente a favor del “campo”, pero sobre todo porque tarde o temprano un gobierno termina cayendo en el lugar de lo negado. Si no se hubiera dado aquella batalla y en los términos que se dio, la caída hubiera sido más lenta, pero igual hubiera ocurrido, venía ocurriendo. Allí se luchó y se perdió, el domingo último confirmó que ahora, el Otro, el que es fácil negar y con eso solo sumar, es el kirchnerismo.
El que venga ahora, será aquel que niegue mejor al kirchnerismo. Aún si hubiera alguna chance de que Néstor o Cristina ganen en el 2011, solo podrían lograrlo convirtiéndose en su propia negación.
Para quienes apoyamos este proyecto, lo que dije hasta aquí es un panorama sombrío. Sin embargo falta saber QUÉ es eso que se va a negar del kirchnerismo.
Personalmente creo que hay algo que se puede negar con fuerza del kirchnerismo: su desdén por la asistencia social. En ningún otro rubro el gobierno hace cosas como mantener planes de 150$ sin aumentos. Se enorgullece de haber BAJADO la cantidad de planes. En el debate de Capital, fue notable que en un momento, todos los opositores, incluida Michetti, defendieron la asistencia, mientras Heller dijo “el mundo funciona con trabajo, no con asistencia”. Resalto aquí la importancia de que todos defendieran discursivamente la asistencia, más allá de lo que hicieran si fueran gobierno. Esto quiere decir que muy probablemente no hay un rechazo de estas políticas por parte de la ciudadanía, seguramente incluso hay aceptación y serían bien vistas por muchos.
Esto es algo a transformar en estos dos años o a imponer como agenda al que venga. Todos los políticos, buenos y malos, cercanos o lejanos ideológicamente, son sensibles a la agenda. De Narvaez promete 800$ de seguro social. Yo no le creo nada. Pero supongamos que no tengo trabajo, estoy cobrando un plan de 150$ y escucho eso, no soy ingenuo y sé que probablemente me están mintiendo. Igual voto a De Narvaez, si total con 150$ no hago nada, de última pruebo, qué se yo.
Hay que tratar de presionar para unificar en torno a este tema. Si Cristina toma la posta y decide negar su ideología al respecto, para mi produciría un cambio importante, no sé si suficiente. Si no lo hace, si insiste en la “cultura del trabajo” y del dinero para crear puestos de trabajo (lo que por supuesto tiene su lógica, pero que para mi no alcanza, es necesaria TAMBIÉN la asistencia), entonces hay que tratar de que resuene todo lo posible que ESTO ES LO QUE LE FALTÓ A ESTE GOBIERNO. No es tan imposible, lo nombra Carrió, De Narvaez, Solá, Pino, Sabbatella.
Ya estamos jugados, igual la mayoría de la gente va a atacar la “soberbia” de Cristina, el Indec, la falta de diálogo, etc. Pongamos una agenda de negación propia, insistamos. Pero no en un retoque de sintonía fina. Tres millones de planes de 600$ por mes como mínimo. Son unos 6.000 palos verdes en un año, no lo creo imposible, de última se usan reservas. Y si Cristina decide que tiene que negar algo importante de su concepción para sobrevivir políticamente, tal vez lo hace. Si no, para cuando venga el próximo, el tema tiene que estar tan instalado como lo estaba la necesidad de renovar la corte cuando asumió Néstor.
Para nosotros es un modo de unificarnos detrás de un reclamo. Puede servir para mantenernos unidos en vez de discutir nombres o partidos.
Confirmado: la previsible patada en el culo
En el final del 2008 había signos claros, pero al menos yo, no percibí ninguno tan terminante como el que acabo de escuchar en el programa Código Político.
Primero, para enmarcar lo que sigue, quiero decir que creo que este programa con Van der Kooy y Blanck, es el que baja la línea más definida del diario Clarín, mucho más nítidamente que Nelson Castro, Joaquín Morales Sola o Tenembaum y Zloto.
Siendo Clarín el medio político periodístico más importante del establishment, me pareció particularmente interesante estar atento al balance anual que hacen a través de sus medalleros. Vamos a simplificar, con sus medallas de oro, nos presentaron a los tres personajes buenos del año, mientras con sus medallas de plomo y los pinochos nos presentaron a los seis malos.
Los tres buenos fueron toda una definición política: Cobos, Alfonsín y Miguenz. Una especie de alfonsinismo + Sociedad Rural.
Pero lo más interesante estuvo por el lado de los malos, 4 de ellos pertencen/pertenecieron al gobierno, hasta allí, nada sorprendente: Picolotti, Capaccioli, Moreno, Parrili. En todo caso podemos apreciar cierta suavidad en los palos al gobierno, no decidieron ponerlo a Néstor, por ejemplo.
¿Y los otros dos? Son los que dan título a este post: De Angeli y Buzzi.
¿Se acuerdan cuando decíamos que la Sociedad Rural estaba usando como forros a la Federación Agraria, y que luego de conseguir sus objetivos les pegaba la patada en el culo? ¿Se acuerdan cuando decíamos que era evidente que los medios apoyaban al poder económico agrario y no a los pequeños productores? Bueno, teníamos razón. Así de simple. Así de previsible es como funciona la derecha en Argentina.
¿Y ahora? ¿Cuáles son los próximos planes del progresista Buzzi y del revolucionario De Angeli?¿Van a salir a decir “la Sociedad Rural nos usó, nosotros teníamos razón en nuestros reclamos, pero ellos nos usaron para su conveniencia”?¿Van a ponerle fin a la mesa de enlace?
Si hicieran esto, uno podría pensar que cometieron un serio error político, pero que por lo menos ahora tratan de hacer su propio juego. Pero…¿qué tendremos que pensar si no lo hacen?
¿Qué seguiría entonces?
Tal vez podrían hablar con Biolcatti, el actual presidente de la SRA y decirle: “ya sabe señor, cuando nos necesite para algo más, aquí estaremos, siempre firmes, usted solo tiene que avisarnos”
Lo importante
En los últimos días en distintos blogs circularon dos temas con bastante fuerza. Uno es la falta de anuncios económicos dirigidos a los pobres. El otro es la presencia de Rico en las filas kirchneristas.
Me parece bien que se discuta todo, ahora, ¿tenemos claro que la importancia de esos temas no tiene ni punto de comparación?
Supongamos que les dieran a elegir una sola de las siguientes opciones: Néstor o Cristina salen a decir que Rico no tiene nada que ver con el kirchnerismo, que lo repudian, etc o bien, se anuncian medidas normales, nada espectacular, digamos aumento de 150$ a los jefes y jefas (ojo, dije aumento, no suma por única vez), sin agregar nuevos planes, simplemente llevar a 300$ los ya existentes, el costo fiscal de una medida así, es equivalente a la eliminación de la tablita.
¿Con cuál se quedan?
No se trata de instalar ninguna falsa opción, simplemente hablo de medir la importancia de los temas.
Les aclaro que yo no lo pienso ni dos segundos, el aumento me parece imperativo y lo de Rico, totalmente secundario.
Para expresarlo de otro modo, lo de Rico es una piedrita en el zapato, la falta de anuncios dirigidos a combatir la pobreza, se está por convertir en una úlcera…
La marcha por el hambre
Este post no tiene respuestas, este post es una gran pregunta.
Hoy hay una marcha convocada por el Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, la CTA y otras organizaciones para decir que el hambre es un crimen. Artemio desde su blog convoca a esa marcha. En un comentario, Ernesto G. le dice “Pero por favor, leete la declaración de algunas organizaciones participantes, como el Frente Darío Santillan (en prensadefrente.org) y sale a la luz la liviandad de la cita. Por lo menos sus argumentaciones: son un conjunto de ideas bellas y generalizantes pero que al momento de encarnar en algo lo hacen para marcar distancia de dos dirigentes gremiales como los dos Hugo.”
Artemio responde con un nuevo post: “se analiza demasiado el “fin último” de la marcha de los Pibes del Pueblo, la “utilización y capitalización política” del eventual giro antioficialista que algunos grupos ( de izquierda presumo), intentarán imprimirle (…)esas cosas pasan… y más pasan si nos retiramos los que queremos dejar una marca, tan sólo por los pibes. Así que compañeros , déjense de joder y marchen con Morlachetti que vale la pena.”
Para mi esta es la gran pregunta del momento político. Más allá de la marcha por supuesto. Porque este gobierno es para mi el mejor de los últimos cincuenta años.
Porque este gobierno los dos últimos años no pudo quebrar el nucleo duro de la pobreza.
No me interesa tanto medir cuánto es exactamente, pongamos 30% con un 10% de indigencia. Lo fundamental es que en los dos últimos años la situación no parece mejorar (incluso empeoró un poco), cosa que sí ocurrió claramente en los tres primeros años de Kirchner. Pero creo que por sus políticas en defensa del estado, por su actitud dinámica e intervencionista, si un espacio político puede quebrar ese nucleo duro es el que gobierna actualmente.
¿Entonces?
¿La indigencia puede esperar? Responder negativamente esta pregunta, sin plantearse las consecuencias es ingenuo. Responder afirmativamente la pregunta es demasiado chocante.
Creo en la responsabilidad política. Pero en este caso, ¿de qué lado está?
Ser funcionales a la derecha, es decir, finalmente, al hambre de los niños. Ser funcionales al pragmatismo excesivo de este gobierno, es decir, por ahora, al hambre de los niños.
Sin ningún tipo de seguridad tiendo a inclinarme por no atacar al gobierno. ¿Tengo derecho a pensar así? pero a la vez, ¿acaso alguien me dio el derecho de pensar al revés? El error, que va a ser grave para los necesitados, puede estar de cualquiera de los dos lados.
Para mi está claro que si se pudiera escuchar la respuesta de los interesados directos, habría que hacer lo que ellos pidan. Jamás pensaría que se están equivocando. No porque no puedan cometer errores, sino porque errores podemos cometer todos, y ellos tienen el derecho de decidir aquello que les incumbe en lo más profundo de su existencia.
No se les puede preguntar, pero se puede tratar de adivinar su respuesta por lo que han contestado en situaciones parecidas. Creo que con sus votos han confiado más en gobernantes como los Kirchner, que en movimientos como los que impulsan la marcha.
A la vez, si creo que el objetivo principal debe ser combatir el hambre, ¿es posible no estar a favor de una marcha que dice que el hambre es un crimen?
Creo que esta es la disyuntiva fundamental de la izquierda hoy en la Argentina.
Sin garantías
Como escuchamos a diario en los noticieros: “uno sale de casa y no sabe si vuelve”. Es verdad, no hay garantías. Nos pueden asaltar y matar, pero también podemos tener un accidente de transito, un ataque cardíaco, etc.
La moral burguesa nos metió tan adentro la idea de seguridad, que ni siquiera el marxismo logró romper con eso y percibir que no está garantizado hacia dónde va la humanidad.
Si Aldo Rico se presenta en una interna, no hay garantías de que no la gane.
Por muy segura que parezca una entidad financiera, no está garantizado que no quiebre.
Cuando un partido de izquierda le da su apoyo a un partido popular que está en el poder, nadie puede garantizar cuánto tiempo tardará en retirarle ese apoyo.
Stalin demostró que la inspiración marxista de un gobierno no garantiza que esté a salvo de la crueldad y el crimen.
No está garantizado que el vicepresidente vote a favor de un proyecto del poder ejecutivo.
La república no está garantizada por los republicanos, nuestra historia demuestra que quienes actuaron bajo esa etiqueta, son quienes más la han vulnerado.
Ninguna de nuestras ideas tiene la garantía de no estar contaminada por prejuicios provenientes de la moral burguesa.
Sostener el consumo y crecimiento de la clase media no ofrece ninguna garantía de conseguir su voto.
Un lider popular puede girar a la derecha luego de ser elegido, y tanto su partido como muchos de sus votantes, pueden mantenerle su apoyo. Los 90 nos enseñaron que tampoco tenemos garantizado que eso no ocurra.
No tengo garantías que este post aporte algo.
¿Alguien quiere continuar la lista?
El blanqueo de capitales no me gusta
Me meto en un tema en el que toco de oido. En todo caso, ojalá esté equivocado y algunos comentarios me lo aclaren y me convenzan que la medida está bien, pero la verdad, no lo creo.
Nuestro esquema tributario es regresivo. Pero no le pido al gobierno que lo cambie ahora, porque se que las luchas contra el poder económico tienen sus tiempos. Si bien el gobierno no tocó ese esquema, lleva mucho tiempo embarcado en una campaña para que por lo menos se cumpla la ley existente. A mi entender, la frase: “por una nueva cultura tributaria”, no es solo un slogan.
Por ejemplo, por primera vez desde que yo recuerde, un recaudador de impuestos es un tipo conocido, con buena imagen, tanto que se mencionó a Montoya, en la Provincia de Buenos Aires, como posible candidato para cargos legislativos.
¿Cuánto de todo esto se pierde con el blanqueo impulsado ahora? Creo que mucho.
En Argentina transgredir la regla de pagar los impuestos es demasiado usual. Estoy seguro que aquí son evasores personas que por su ideología están de acuerdo con los impuestos o sería coherente que lo estuvieran, pero la costumbre (el habitus, diría MEC, hablando de otro tema pero expresando un concepto similar respecto de la importancia de ciertas construcciones culturales), los lleva a evadirlos. La excusa es: “andá a saber lo que hace el estado con mi plata, si sirviera de verdad para redistribuir, pagaría puntualmente”. Revertir esa manera de pensar es una tarea importante y lenta, que había comenzado.
El esquema impositivo de un país es algo esencial, pero el hábito de cumplir con los pagos es tanto o más importante que eso. No creo en la mano dura para los menores que roban y tampoco para las pymes que evaden. Creo que el ejemplo hay que darlo con los grandes evasores. El delito que comete un gran evasor es grave e inexplicable. En todo caso con ese delincuente sí se podría aplicar la mano dura que tanto reclaman. Esa es otra razón por la que no me gusta esta medida, ya que ellos son precisamente los beneficiarios principales de este blanqueo de capitales.
Frente a los pequeños evasores prefiero: campañas publicitarias, inspectores que presionen, tiempo. Cambiar la cultura tributaria, efectivamente. Tan bueno me parece el slogan y el plan; así, de a poco, sin medidas ampulosas, pero sin retroceder.
Esto es un retroceso.
Naturalmente el gobierno no puede desconocer esto. ¿Cuáles son sus motivos entonces?
Ante la crisis se busca estimular la economía de todas las maneras posibles. El retorno de capitales tendría que ver con eso. Evidentemente no estoy en condiciones de medir cuánto de esos capitales retornará, pero las políticas que intentan congraciarse con el poder económico para que este inyecte dinero en la economía, son, en el mejor de los casos, arriesgadas. Nunca se puede confiar en el capital. Naturalmente a veces convienen medidas que incentiven su ingreso. Pero no una que daña algo estructuralmente importante. Un cambio cultural que, si bien apenas estaba en gestación, llevaba ya algunos años en una misma dirección.
Las posibles compensaciones en recaudación y reactivación de la economía, no ofrecen grandes perspectivas, ya que medidas parecidas en el pasado no resultaron eficaces.
¿Realizando cambios importantes en el proyecto se puede llegar a una ley que resulte aceptable desde el punto de vista que tomo en este post? En el punto del blanqueo de capitales lo veo difícil, pero si hay modificaciones importantes tal vez cambiaría el sentido de la medida.
El blanqueo laboral, en cambio, apunta en otra dirección. Allí los beneficiados no son los grandes capitales y el blanqueo de los trabajadores es un objetivo importantísimo. Con ese tema estoy completamente de acuerdo.
Finalmente, la moratoria. Creo que allí la letra chica es muy importante, no me gusta si es completamente abierta, pero puede ser razonable en muchos casos.
Aunque la oposición no lo reconozca, ahora tenemos un parlamento muy activo en el que pueden cambiarse los proyectos. Habrá que esperar el debate legislativo y ver como sale finalmente la ley.
Pensando el 2009
Creo que el 2009 será el año más importante para el actual elenco gobernante, desde que asumió, hace cinco años y medio.
Será el año bisagra, que le permitirá pensar en seis años más de posibles transformaciones, o lo circunscribirá a dos penosos años con un poder menguado.
El eje central de su política, no creo que contenga mucho misterio. Consistirá en realizar abundante obra pública.
Alrededor de ese ítem central, decidí tomar diez de las medidas que se mencionan como posibles, y pensarlas con la lógica del Kirchnerismo. Lo que sigue no son mis deseos (los aclaro brevemente al final), sino mis pronósticos, con una breve explicación de las razones por las que para mi se llevarán a cabo o no, las medidas que menciono a continuación.
1) Ley de radiodifusión: No. Creo que el gobierno lo verá demasiado costoso a nivel enfrentamiento, y poco redituable en lo inmediato. De intentar la medida, lo hará luego de las elecciones 2009, lejos aún, del siguiente año electoral.
2)Despenalización del aborto: No. Dificultades similares a las anteriores, sumadas a que aparentemente la posición de Cristina en el tema no es favorable.
3)Despenalización del consumo de drogas: Sí. La mayor parte de quienes impulsan estas tres medidas, están relacionados al progresismo. Está claro que alguna alegría hay que darles, y esta parece la menos costosa, políticamente hablando.
4)Ingreso universal por hijo: No. Este gobierno es partidario de inyectar dinero al sistema, produciendo efectos virtuosos en la economía a través de la realización de obra pública. La asistencia económica directa no es uno de sus recursos principales.
5)Aumento a jubilados antes de la movilidad: Sí. A diferencia del punto anterior, los jubilados no acceden a puestos de trabajo a través de la obra pública. Por eso los jubilados han recuperado nivel adquisitivo en estos años (mientras el pago a jefes y jefas, es insignificante). Relacionado además con la estatización de las AFJP, creo que habrá un aumento antes de marzo.
6)Doble indemnización: Sí. No descarto que sea triple o prohibición de despido durante seis meses, pero creo que en su línea negociadora con distintos sectores, el gobierno optará por la doble como medida de protección relativa.
7)Nuevas estatizaciones importantes: Sí. Un rubro que fortalece el rol y la economía del estado, y que además impacta bien en muchos potenciales votantes. ¿Repsol? ¿Las ART? No me juego a cuáles, pero apostaría a más de una, y de importancia.
8)Aumento de coparticipación para la Provincia de Bs.As.: No. Demasiado conflictivo con muchos actores políticos.
9)Cambios de gabinete: No. El gobierno no es muy amigo de estos cambios y solo hará alguno que considere imprescindible. Si no ocurre nada importante, no habrá ninguno.
10)Dolar: Oscilando en torno a 3.45.
De las primeras ocho medidas, a mi me gustaría la respuesta afirmativa en todas, en mis pronósticos quedaron 4 a 4. Los cambios de gabinete a mi no me parecen muy necesarios. El dolar dependerá naturalmente también de acontecimientos externos, pero me parece lógico que su punto de equilibrio ronde 3.45.
Sé que podría haber hablado del Indec, pero, diga lo que diga, luego sería difícil determinar si resultó acertado, ya que nunca está del todo claro qué tanto se acercan o no, los datos del Indec a los números reales. En todo caso no creo que haya modificaciones sustanciales en ese rubro y no me parece grave que así sea, sobre todo porque no creo que la inflación sea un problema el año que viene.
Si acierto 7 de 10, me daría por satisfecho como pronosticador. En cuanto a mis deseos políticos, ojalá me equivoque en las cuatro respuestas negativas que mencioné.
¿Qué opinan ustedes? ¿Cómo ven el 2009?
Acerca del sujeto social transformador
En este post, se discutió sobre la inexistencia o gran debilidad, de un sujeto social transformador y en los medios para generarlo o fortalecerlo. Como suele suceder, buena parte de la discusión se refirió a la opción: “dentro o fuera del peronismo”. Trataré de plantear aquí, puntos de acuerdo y posibles caminos para avanzar.
1) Necesitamos un sujeto social transformador mucho más fuerte. Algunos creemos que para acompañar y empujar este gobierno, y otros creen que para generar un proyecto político que reemplace ventajosamente al actual, pero acordamos en esa necesidad.
2)El último sujeto social importante fue de carácter negador, el que volteó a De la Rua. Creo que tuvo que ver con el impulso dado a la antipolítica por los años noventa. La expresión: “que se vayan todos”, fue el reverso dialéctico de la desmovilización que la política neoliberal provocó. Hablar del fin de las ideologías tuvo su éxito para la derecha, pero engendró su propio enemigo. Si bien es cierto que las asambleas populares del 2002 actuaron propositívamente, es claro que ese movimiento sirvió más para “correr lo malo”, que para generar lo bueno. En todo caso, sino pudo construir algo propio, esa expulsión de lo viejo contribuyó a la posterior llegada del kirchnerismo.
3)Lo que falta ahora es un sujeto social afirmativo. No buscamos discursos como el de Carrió o Lanata, que tratan de reeditar la antipolítica del “que se vayan todos”. Ahora falta un sujeto que afirme, proponga y actúe.
4)Puede no ser pronto, pero en algún momento ese sujeto social tendrá que estar unificado atrás de un movimiento político en el poder o en condiciones de tomarlo. Creo que ese sujeto social puede permanecer, durante su fortalecimiento, desgajado en apoyos políticos diferentes, pero al final tiene que haber punto de unión en un líder y/o partido, ya sea nuevo o de los existentes.
5)Para que llegue a ser un sujeto social transformador, en algún momento deberá ser mayoritario. Y el plazo no puede ser demasiado lejano, el líder o partido al que apoya, tiene que estar en el poder o tomarlo hasta el 2015 como máximo. Más lejos, es ficción.
6)¿Dónde están hoy los potenciales integrantes de ese sujeto social? ¿a quién votaron en el 2007? Pienso que la mayoría votó a Cristina. Eso no quiere decir que no se puedan desengañar (o ya se hayan desengañado)y en algún momento crean que la construcción pasa por otro lado, pero, ¿estamos de acuerdo en que el nuevo sujeto político, en número mayoritario, saldrá de esos votantes? Por supuesto también votantes de izquierda y minoritarios de los otros candidatos, pero más de la mitad de los integrantes del nuevo sujeto, habrán sido votantes de Cristina.
7)¿En qué dirección debe evolucionar esa porción del electorado, que es el componente potencial principal del nuevo sujeto político? Planteo tres opciones.
A: Acompañar a este gobierno, instándolo y presionándolo para aumentar su praxis transformadora.
B: Asumir que este gobierno no está a la altura del impulso transformador necesario, e intentar otra opción política fuera del peronismo.
C: Salir de la disyuntiva; kirchnerismo sí o no, e intentar construcciones políticas, sin dar una respuesta a ese dilema.
Veamos las dificultades y posibilidades de cada una de las opciones.
A: Esta opción tiene la evidente ventaja de no tener que esperar para la toma del poder. Pero la pregunta que debemos responder quienes creemos en el proyecto político kirchnerista es, ¿por qué no se construyó aún el sujeto social?
Una posibilidad es que este gobierno sea más progresista que el promedio de la sociedad argentina de hoy, Mario Toer lo decía así: “Mi intención es destacar que este equipo gobernante, que se coló en nuestra escena casi de incógnito, abrigado por rescoldos de tiempos que pasaron, y por cuyo advenimiento pocos habían bregado, ha abierto una perspectiva de esperanza, ha mostrado sensibilidad y tiene aún un buen camino por recorrer. “Lo que hay”, como bien dice Feinmann, es bastante más de lo que veníamos mereciendo.” La otra opción es culpar a la famosa “mesa chica”. Por desconfianza o falta de vocación plural, este gobierno no intenta, (no desea, no logra) sumar un fuerte sujeto social a su proyecto. En la 125 lo intentó, pero estas construcciones no se dan de un día para otro, hay que construir todo el tiempo, no solo ante la necesidad.
Creo en la suma de ambas cosas. En ese caso, es tan válido pedirle al gobierno que abra el juego, como comprometernos en apoyo de su proyecto para reforzar sus elementos transformadores.
B: ¿Repetir un sujeto social que niegue lo existente es razonable? Creo que no. Si se pretende primero desalojar a una fuerza política como el peronismo, habrá que hacer mucho hincapié en la negación, para luego poder suplantar. Existiendo el kirchnerismo, al que casi todo el campo popular le reconoce puntos positivos, no parece razonable tratar de correrlo del medio para construir desde cero.
C: Un problema de la construcción paralela, es que si no se tienen definiciones importantes respecto del gobierno, el proyecto parece menos real.
Es cierto, se puede opinar sobre temas específicos y no en general, pero esas tomas de posición terminarán implicando una definición global sobre el gobierno. Así, será difícil darle vida propia a esta opción. En todo caso la indefinición, puede plantearse durante un tiempo relativamente corto.
Luego está la actitud que este modo de construcción tome respecto del peronismo como movimiento. Si los potenciales integrantes del sujeto transformador, incluyen a una mayoría peronista (el que piense que no es así, que diga de qué otro lugar saldrían), no se puede construir considerando al peronismo un obstáculo, en todo caso puede intentarse algún proyecto superador del peronismo, pero nunca rechazando de plano el movimiento que hoy integran esos potenciales adherentes.
Supongo que se me dirá: “no se rechaza a los votantes peronistas, el obstáculo son las estructuras burocratizadas”. En ese caso no están apuntando a construir un sujeto social, sino nuevas estructuras que contengan al sujeto que hoy existiría dentro del peronismo.
De todas maneras y con los reparos expuestos, esta hipótesis no me parece descartable.
Creo que para pensar en el sujeto social transformador, hay que pensar dónde están hoy los potenciales integrantes de ese sujeto. Por supuesto es válido pensar que no es en el peronismo, pero entonces, ¿dónde están?¿a quién votaron?
El discurso del odio
Anoche, en el programa de Nelson Castro, estuvo Elisa Carrió. Creo que hay que dejar de decirle Lilita. Ese apodo la presenta como una persona inofensiva, si se quiere simpática, en todo caso inimputable. Una vez le escuché decir a Tomás Abraham que no había que preocuparse por ella y sus representaciones dramáticas, que no tenía posibilidades de tomar el poder. Es cierto, no va a llegar al poder, pero no creo que debamos considerarla inofensiva.
En los últimos días parece haber subido los decibeles, ayer repitió varias veces que estamos gobernados por una banda de ladrones, expuso una metáfora en la cual los Kirchner eran los nazis, el pueblo argentino estaba siendo llevado a un campo de concentración y la oposición que hoy adhiere al proyecto oficial sobre las AFJP, idiotas optimistas que nos acompañan a la destrucción.
¿Realmente está bien que nos estemos acostumbrando a esto?
Carrió obtuvo unos cinco millones de votos. Evidentemente no hay tanta gente capaz de acompañar un discurso tan cargado de odio, sin embargo al acostumbrarnos a el, empieza a parecer risueño, se minimiza la violencia brutal que significa hablar así, y finalmente puede ser la opción de quienes no apoyan al gobierno.
La cámara la tomaba en primer plano, porque su violencia vende. Así como nos pueden mostrar en detalle una pelea entre barras bravas, el camarógrafo se regocijaba con Carrió y su diálogo con Nelson Castro: “los Kirchner hacen esto por resentimiento, para vengarse” (el plano corto permitía verle las mandíbulas contraídas y la mirada cargada de odio)”¿resentimiento por qué, señora Carrió?” “por qué el pueblo no los votó”(es evidente que SU resentimiento la obnubila al punto de decir cualquier cosa) “bueeennno, Cristina ganó con el 45% de los votos”, Nelson Castro no pudo dejar de expresar esta obviedad como respuesta.
¿Nos podemos reir de este diálogo? Sí, evidentemente, pero si pensamos que junto con Macri es uno de los principales referentes de la oposición, creo que no nos deberíamos reir tanto.
Cuando hablan del enfrentamiento entre argentinos, ¿quién hace más que ella por provocarlo?
¿Qué actitud hay que tomar ante esto? Ningunearla parece lógico, sin embargo, ¿la idea sería callar o sonreir ante cualquier cosa que diga, siga hasta donde siga en su escalada? El problema es que su discurso exacerba el odio y hace parecer natural llevar al extremo el enfrentamiento con cualquier adversario político. ¿Responderle en términos parecidos a los de ella? Entonces habría logrado su objetivo. Lo mismo ocurriría si el gobierno le iniciara acciones judiciales. Una vez más se mostraría como víctima e invocaría protección divina.
Después de verla anoche me pareció que simplemente hay que hablar seriamente de lo que está haciendo. Su irresponsabilidad es absoluta. Ya sé que es más agradable tomarla para el chichoneo, pero creo que al menos hay que alternar eso, con la exposición seria de la gravedad que tienen sus barbaridades cargadas de odio.
El discurso de Carrió, es el discurso del odio, nadie que no sea un hipócrita puede dejar de reconocer esto.
La Crisis Económica y su Correlato Sociocultural
La caída del Muro de Berlín, contribuyó a la instalación de la economía neoliberal, gracias a la derrota de su principal adversario ideológico. Uno de los correlatos socioculturales de la victoria del mercado, fue la depreciación del valor solidaridad. Naturalmente no desapareció, pero perdió fuerza ante el valor egoísmo (alguien preocupado por su imagen como Macri, elogió en más de una oportunidad el libro “La Virtud del Egoísmo” de Ayn Rand, ese tipo de explicitación no hubiera sido bien vista antes de los 90), que aparentemente sumaba, a su atracción por privilegiar el interés propio, la virtud (teórica) de potenciar los recursos de la sociedad.
Hoy, la crisis de Wall Street, seguramente también desembocará en la apreciación de algunos valores y la depreciación de otros. Para sondear esos posibles cambios, analicemos lo que nos dice Max Weber sobre el espíritu del capitalismo: “…esta “ética” consiste en que la adquisición incesante de más y más dinero(…)es algo tan totalmente exento de todo punto de vista utilitario, tan puramente imaginado como fin en sí, que aparece en todo caso como algo absolutamente trascendente e incluso irracional frente a la “felicidad” o utilidad del individuo en particular. La ganancia no es un medio para la satisfacción de necesidades vitales materiales del hombre, sino que más bien, este debe adquirir, porque tal es el fin de su vida”. En mayor o menor medida según la visión de cada uno, este espíritu penetra gran parte de la sociedad. En los últimos años y debido a la crisis de los grandes relatos religiosos y marxistas, el relato capitalista alcanzó su plenitud.
Ante la actual constatación de su fragilidad, podemos prestar mayor atención a las palabras del economista francés Alain Lipietz, quién hace varios años advertía: ” Una imagen me ha estado persiguiendo(…)la de un personaje de historieta que ha pasado el borde de un precipicio y continúa caminando en el aire. Me pareció que ilustraba la situación de la economía mundial, que continúa funcionando “sobre el crédito”, mientras el fundamento real sobre el que basó el crecimiento de posguerra(…)se desintegra por debajo“.
Esto lo cita John Holloway, para proponer la siguiente solución respecto al metafórico personaje de historieta. “Empujémoslo al abismo. No hay otra manera de imaginar el fin del capitalismo y el comienzo de una sociedad en la que la existencia humana no sea gobernada por el dios del dinero.”Probablemente lo que propone Holloway sea difícil de llevar a cabo, entre otras cosas, porque por ahora no nos imaginamos muy bien qué tipo de sociedad vendría en ese caso. Pero en cambio es más fácil imaginar que el dios dinero simplemente pierda parte de la adoración que recibió en los últimos veinte años. Más de una vez, si alguien intenta criticar algún tipo de ambición empresarial excesiva, debe agachar la cabeza ante la pregunta: “¿acaso a vos ganar plata no te importa?”.
¿Llegará el día en que podamos convertirnos en ateos del dinero? Tal vez entonces responderíamos a la pregunta anterior: “No, la verdad no me importa mucho…”
Naturalmente no hablo de los casos en los que la subsistencia corre riesgos serios. Hablo de situaciones en las que el dinero para la supervivencia, trabajo mediante, está más o menos asegurado. Por supuesto siempre se puede perder el trabajo o tener dificultades económicas inesperadas, pero internarnos en ese camino me parece el equivalente de quienes se quejan de la inseguridad, está claro que la vida viene sin garantías.
Dadas esas condiciones mínimas, ¿ustedes qué opinan? ¿La plata es muy importante, o no?¿Puede disminuir su importancia en un futuro próximo?
¿Aumento a los jubilados ya?
Ayer, en este comentario, Néstor Sbariggi sugirió la posibilidad de un rápido aumento a los jubilados con las nuevas posibilidades que ofrecen los fondos de las AFJP. A mi me pareció una buena idea y me recordó a los hospitales de la 125.
Personalmente creo que la estatización de las jubilaciones es una medida excelente, de las mejores que ha tomado este gobierno. Pero creo que es muy importante presentarla bien, ya que los factores de poder que jugarán en contra serán muchos, se acaba de patear un gran hormiguero, como dijo Manolo.
Las opciones respecto de este posible aumento, que había quedado pendiente al menos como posibilidad, después de la aprobación de la movilidad jubilatoria, son varias.
1) Priorizar las dificultades económicas debido a la crisis internacional y considerar que la movilidad jubilatoria es suficiente recompensa para los jubilados. En ese caso, no hay aumento.
2)Tratar de cerrar el proyecto de estatización sin confirmar nada y luego dar la “sorpresa”, una vez aprobada la estatización.
3)Tenerlo como elemento de negociación para convencer posibles aliados durante el tratamiento en las cámaras.
4)Agregarlo ya, sería suficiente que fuera de palabra y que se introduzca la modificación ni bien se empieza a tratar el proyecto en diputados.
La primera posibilidad, es atendible por supuesto, sin embargo decidirse por esa, es lo que puede llevar al gobierno, que realiza medidas tan positivas y fuertes como esta, a no tener el enamoramiento suficiente desde algunos sectores. No me caben dudas que la plata extra en el Anses mejorará su capacidad de pago y con esto servirá para una mejor calidad de vida de los jubilados. Pero enamorar suele requerir algo más que simplemente hacer las cosas bien.
La segunda me parece demasiado optimista, sería tratar de obtener doble ganancia política en un tema que aventuro no tan sencillo, creo que si hay disposición para el aumento, debe venir en este paquete.
La tercera es una posibilidad cierta, sin embargo a veces, demorando estas cosas, luego nos chocamos con el discurso “claro, lo hicieron porque no tenían más remedio”, que, aunque un tanto absurdo, erosiona una vez más el logro, lo que no sería tan grave, pero en los hechos puede terminar dificultando su concreción. Algo así pasó con los hospitales en la 125.
Por eso estoy por la cuarta posibilidad. Aumento a los jubilados ya. Cuando se sancione la ley, pero incluyendo el aumento en ella y avisándolo ahora. La plata de la estatización es para la caja, sí. Para nuestra caja, para la caja de nuestros jubilados. Yo lo creo así, haya o no, aumento. Pero hay muchas otras posiciones, además de los que piensan como yo, y es bueno convencerlos con actitudes de este tipo. Mostrar en los hechos, las ventajas de tener la plata en nuestra caja, me parece importante. Lo que se pueda haber perdido, respecto de la tercera posibilidad, como margen de maniobra para negociar, no será mucho, ya que quienes pueden votar junto con el gobierno, verán dificultades (más aún) para no hacerlo, si el proyecto incluye un aumento inmediato a los jubilados.
Claro que otros dirán: “es demagogia”, bueno, no se pretende convencer a todos, ya sabemos que el gataflorismo es una actitud muy extendida.
Así que por mi parte, estoy por un aumento a los jubilados ya, y explicándolo así, que sale de la plata que acaba de entrar en nuestra caja.
Paradigmas argentinos. (III) Pragmatismo y ………….
Según vimos aquí, el roquismo nació de una campaña militar y aquí, hablamos del surgimiento del radicalismo como partido denunciante de oposición. El peronismo nace de la gestión de Perón en la Secretaría de Trabajo y Previsión.
Me parece interesante observar el modo de aparición de las expresiones políticas, ya que es probable que contengan en germen algunos de los elementos que desarrollarán luego. El pragmatismo será una constante del peronismo a través de su historia. Pese a las contradicciones que ha vivido el movimiento, es difícil señalar algún momento donde este paradigma no haya sido su fuerte. Por supuesto si se hubiera quedado en esto, su importancia en nuestra historia habría sido mucho menor. Junto al pragmatismo, siempre hubo algo más, aunque ese algo, no siempre haya sido lo mismo. Eso es lo que le da el carácter movimientista, si se quiere dialéctico, al peronismo.
Perón entendió que para hacer política, hay que tener ideología, una idea que funcione como guía y marque el camino, pero esa idea no tiene por qué ser siempre la misma, si las circunstancias cambian y los hechos nos hacen pensar que el rumbo debe ser otro. Eso es el pragmatismo en su esencia. Como vimos en el post anterior, las virtudes están muy cerca de los defectos, y la concepción pragmática puede virar muy fácilmente hacia un eclecticismo sin rumbo, o peor, dar lugar a que el movimiento sea usado como un simple dispositivo de poder.
Según mi esquema, el peronismo ha combinado el pragmatismo con otros tres paradigmas, según el momento histórico.
EL PERONISMO DE PERÓN: PRAGMATISMO Y JUSTICIA SOCIAL.
Desde los comienzos de su actividad política, Perón entrelaza estos dos paradigmas de modo indisoluble. ¿Buscaba el poder para ayudar a los humildes? ¿O ayudaba a los humildes para que estos, con su voto y movilización, le permitieran tomar el poder? La respuesta a estos dilemas, suele ser: las dos cosas.
Perón se propuso el poder (el mando dice Horacio Gonzalez, la distinción que plantea es interesante: “El poder ocurre entre estructuras y reglamentos. El mando solo entre hombres y lenguajes”.) y se propuso revalorizar a los necesitados.
Sus logros en el campo de la justicia social, son enormes y muy conocidos. Por única vez en nuestra historia los trabajadores alcanzaron el 50% del producto bruto nacional. Se levantaron 76.000 obras públicas de las cuales 70.000 fueron en el interior. Los chacareros arrendatarios se hicieron propietarios de un millón de hectáreas. Los datos son demasiados, muy conocidos y no quiero extender el post, cito solo estos a modo de ejemplo.
Su pragmatismo queda bien reflejado cuando dice: “la política tiene esa técnica, acumular la mayor cantidad de gente proclive o pensante hacia los objetivos que se persiguen (…)si quiero llevar solo los buenos me voy a quedar con muy poquitos.”Siempre buscó sumar y siempre lo consiguió. A partir de 1945, no hubo un solo momento de su vida en el que no hubiera ganado una elección nacional de haber competido. Para conseguir esto, está claro que sus meritos tienen que haber sido importantes.
Pero una vez más, sus problemas más graves, los de su último gobierno, provinieron del mismo lugar que sus aciertos. Perón terminó sumando demasiado, recibiendo apoyos de lugares contradictorios entre sí, y que en su vejez, lo desbordaron.
¿Hasta dónde puede hablarse de un apoyo final a la derecha peronista, que indicaría un viraje ideológico hacia posiciones reaccionarias? ¿En qué medida fue empujado hacia esa posición por el mantenimiento de la lucha armada por parte de montoneros, pese a la restauración de la democracia? Realmente creo que si el crimen de Rucci lo cometió Montoneros, este episodio no puede subestimarse de ninguna manera. De cualquier forma, las contradicciones de su propia fuerza, creadas por su forma de hacer política, descarrilaron. Ya sea porque se puso del lado equivocado ( y aún así no podrían negarse las enormes virtudes de su accionar anterior en la política argentina) o porque los dos lados estaban equivocados y esta vez él no logró mediar, ni conducirlos. Y esto no sería la teoría de los dos demonios, no puede confundirse la contradicción: Derecha Peronista/Tendencia, con: Proceso Militar/Desaparecidos. Menos aún, si se asimila a buena parte del sindicalismo con la derecha peronista.
Además, justo es decir que la proscripción previa había llevado las cosas a una situación extrema, que el peronismo no pudo resolver.
MENEMISMO: PRAGMATISMO Y NEOLIBERALISMO.
¿Menem fue simplemente un traidor a la causa peronista? ¿Un traidor logró tomar el poder mediante el engaño y seis años después fue votado por casi el 50% del país? No creo.
Pese a su evidente desviación de muchos principios peronistas, es posible reconocer líneas discursivas y de acción que lo mantienen en uno de los perfiles del movimiento. Rastreemos algunos antecedentes.
Perón justificaba su apoyo a las masas, mostrando ejemplos de otros paises: “el poder de la clase trabajadora crece en el mundo entero”. Aunque también hablaba de reivindicación y justicia. En aquellos años crecía el marxismo en el mundo y no parecía haber contradicción entre pragmatismo y justicia social, el sentido de la historia y la sensibilidad igualitarista, parecían ir de la mano.
A Menem en los años 90 le toca otra situación, cayó el muro de Berlín y el mundo caminaba hacia “el fin de las ideologías”, eufemismo que usó el neoliberalismo para imponerse. Entonces sí, se plantea una contradicción, ¿justicia social o pragmatismo? ¿Qué valor peronista sostener?¿La lucha por la igualdad, o el acompañamiento a la dirección que parece predominante en el mundo? Todos sabemos su respuesta.
En sus mejores logros, su pragmatismo logró derrotar definitivamente al partido militar y por muchos años a la inflación. El control de la inflación le sostuvo el apoyo de buena parte de la clase trabajadora, que pudo sostener ingresos aceptables durante su presidencia.
Pero hubo algo perverso en su modo de gobernar, que es propio del neoliberalismo. Si se logra brindar una calidad de vida aceptable a un 75% de la población, y se confía en que a estos no les va a preocupar la suerte del 25% restante, la democracia choca con una paradoja que la vuelve brutal, la figura de los excluidos.
El mantenimiento del tipo de cambio fijo, con un peso sobrevaluado, favoreció las importaciones y destruyó la industria nacional. La desocupación creció a niveles alarmantes. La evolución posterior, mostró con toda claridad, la enorme magnitud de los daños al sistema productivo.
KIRCHNERISMO: PRAGMATISMO Y ÉTICA.
Kirchner se propuso en sus primeros años superar la contradicción entre peronismo y radicalismo.¿Hay que actuar “como se puede” o “como se debe”? Su respuesta fue surfear sobre ambos paradigmas, manteniendo la tradición peronista de aceptar las contradicciones y tratar de resolverlas en la marcha.
Sus logros éticos fueron los que le granjearon enormes grados de adhesión: Derechos humanos, corte suprema, no represión. Sus logros de gestión consolidaron la economía: baja desocupación, baja de la pobreza, sustancial baja de deuda medida en % de PBI, reservas record, superavit gemelos, crecimiento record.
Sin embargo, pese a que estos logros económicos favorecieron en buena medida a los necesitados, no creo que puedan inscribirse decididamente en el rubro justicia social. El grado de redistribución fue moderado y se detuvo, si no es que comenzó a revertirse debido a la inflación, en los últimos dos años. En lo discursivo, la línea derechos humanos fue más fuerte que la línea justicia social.
En el post anterior analizamos las dificultades a las que se expone la defensa de la ética desde el poder y el Kirchnerismo, que pone el pragmatismo por delante de la ética, no fue ajeno a ellos. Visto el choque que le generaron frente a la clase media episodios como Skanska, Indec (un caso claro en el que eligió el pragmatismo sobre la ética), Miceli, Antonini, buscó recostarse en la justicia social, fundamentalmente en lo discursivo, aunque los nuevos jubilados del 2007 pueden inscribirse como un hecho importante en esa línea. Este pretendido cambio no salió del todo bien.
La derrota en la 125 fue por algo más que un voto. La gente, en su mayoría, no le creyó a los Kirchner el discurso sobre la justicia social. ¿No redistribuyen lo suficiente porque no los dejan, o no terminan de lograrlo porque no resultan suficientemente creibles en este punto? Una vez más, no creo posible resolver este tipo de dilemas. Encarnar un proyecto político es algo ciclopeo, depende de una energía y una movilización que incluye a mucha gente, muchas contradicciones, luchas contra distintos poderes, dificultades internas y externas. No basta desear algo para que se concrete. Creo que al Kirchnerismo, es decir, a la suma de voluntades que componen ese proyecto político, le sale mejor la combinación de pragmatismo y ética, que la justicia social. Esto de ningún modo significa abandonar a los pobres a su suerte, pero su forma de luchar contra la injusticia, está más cerca de las socialdemocracias, que de los discursos provocadores y las intervenciones enérgicas del primer peronismo.
Aunque los discursos sobre sentidos de la historia han mostrado cierta inconsistencia, podemos aventurar que los Kirchner piensan que el mundo tiende a la socialdemocracia, el pragmatismo actual perseguiría ese objetivo.
El retorno al paradigma ético comienza cuando Cristina decide enviar al congreso la 125. Luego acepta el resultado. Acata la decisión de la corte en la movilidad jubilatoria y en general le da más preminencia al congreso. Es propulsora de la reunión en apoyo de Evo.
Que haya retomado la iniciativa política (ayudada por el contexto internacional, que pone las cosas en otra perspectiva) no me parece casual, al Kirchnerismo esto le sale mejor y resulta más creible. Los cruciales años por venir, terminarán de marcar el modo en que entrarán en la historia argentina.
Paradigmas argentinos. (II) Etica.
No es fácil separar virtudes y defectos. La valentía puede transformarse en inconsciencia apenas cruza una delgada línea o cambian las circunstancias. La prudencia roza la cobardía. La actitud principista puede trocar en rigidez, la flexibilidad, en falta de principios. Quiero remarcar esto, antes de recorrer el camino que la ética, como paradigma político, siguió en nuestra historia.
El movimiento que genera la revolución del Parque en 1890, impulsa principalmente un reclamo ético. El país no puede seguir discutiéndose entre unas pocas personas. Entendamos que el reclamo es por los derechos civiles, ante el fraude existente, no por la concentración económica.
La revolución es derrotada y un año después, Leandro Alem, uno de sus impulsores, funda la Unión Cívica Radical. Es interesante que el radicalismo surge como partido de oposición denunciante, así como el roquismo había recibido su impulso en un conflicto bélico, según vimos en el primer post de la serie. Su impronta, con virtudes y defectos, llegará hasta nuestros días. Por eso acercaremos un poco la lupa, para examinar todo lo bueno y lo malo que se forjó en aquel inicio.
En 1896, Alem se suicida en un gesto político que se resume en la frase que dejará en la carta de despedida: “¡que se rompa, pero que no se doble!”. La frase me sugiere firmeza discursiva, pero fragilidad material. Escrita antes de suicidarse, evoca la renuncia como actitud principista, más adelante volveremos sobre estos conceptos.
A principios del siglo XX, queda claro que los derechos civiles no pueden esperar y que el radicalismo con su reclamo ético es quién mejor los representa. Durante esos años, se convierten efectivamente en la contradicción central a resolver, no solo hasta 1916, año en el que Hipólito Yrigoyen es elegido presidente, sino hasta la llegada del peronismo, ya que luego del golpe del 30, el fraude retorna rápidamente a un primer plano. Cuando el peronismo llega al poder, cambia hacia la desigualdad económica el eje principal de disputa.
Cuando en años posteriores se vulneran los derechos civiles de los votantes peronistas, es muy difícil para cualquier otro partido presentarse como defensor de la ética. Alfredo Palacios, desde el socialismo era una figura muy asociada a la ética, sin embargo, ¿cómo conjugar eso con su apoyo a la Revolución Libertadora? Lo mismo vale para la presidencia de Illia durante la proscripción del peronismo. Atención, no digo que vulnerar un solo principio ético invalide los demás (criticaré esta posición más adelante), pero sí que durante una época marcada esencialmente por la ilegalidad, la ética no puede ser la bandera principal de ningún partido que no sea el (o apoye al) proscripto.
Desde 1983 los derechos civiles esenciales se respetan, pero por supuesto la ética sigue jugando su papel. El principal logro del gobierno de Alfonsín, el juicio a las juntas, esta ligado a ella. El descrédito enorme que signa la posterior promulgación de las leyes de punto final y obediencia debida, tiene que ver con la fragilidad de la que hablábamos al comienzo, al referirnos a la frase de Alem. El imaginario del todo o nada, referido a la ética.
Personalmente disiento con esta postura, creo que la ética es un valor esencial a defender, pero está sujeta a las mismas dificultades prácticas que otros valores. Si las defecciones anulan los logros, corremos el riesgo de no encontrar nunca la pretendida perfección.
Es interesante contrastar la expresión de Alem con uno de los versos de Resistiré, canción popular moderna: “Soy como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie”. Esto también es una virtud y seguramente más cercana al sentir popular. ¿En qué expresión política argentina piensan al leer esta frase?
Durante el menemismo, el Frepaso plantea una vez más a la ética como eje, enfrentándola a la corrupción imperante. Por eso la Alianza se hace posible, Radicalismo y Frepaso se unen a través de ese concepto.
La renuncia de Chacho Alvarez se inscribe en esta línea. Ante los hechos de corrupción en el senado, acude a la tradición ética argentina, el señalamiento ampuloso a través de la renuncia. Esto es descriptivo y no crítico, ya que creo que su renuncia tuvo algunas de las virtudes que él pretendió darle.
Aunque suene irónico, creo que la mejor decisión de De la Rua como presidente fue su renuncia. Es posible que a la corta o a la larga hubiera sido inevitable, sin embargo, más de uno se hubiera aferrado al sillón y seguramente los muertos habrían sido muchos más.
El contrato moral predicado por Lilita se inscribe en esta tradición. Ella puede modificar sus concepciones económicas, ponerse a la izquierda o a la derecha, lo único que no está dispuesta a negociar es su imagen inmaculada.
El Kirchnerismo en sus comienzos respondió en buena medida a los reclamos éticos de la sociedad. La renovación de la corte y su política de derechos humanos son una muestra de ello. Las posteriores denuncias de corrupción en su contra provocaron uno de los principales desafíos actuales del Kirchnerismo, romper con el esquema según el cual, la ética es a todo o nada, y quién la defiende desde el poder, se expone a una situación inestable, frágil, quebradiza. Pero esto será parte del último post de la serie, en el que analizaré los paradigmas que signaron la vida política del peronismo.
Así, el paradigma ético, tiene como centro al partido radical, pero ha recorrido distintos lugares del arco político argentino. En el imaginario argentino quedó asociado a lo que debe ser inmaculado y fuertemente signado por los gestos de ruptura y las renuncias.
Paradigmas argentinos. (I) Orden. ¿Y el progreso?
¿Qué influencia tiene la historia en la política presente? Creo que mucha. A través de lo que pensamos de ella nos constituimos como sociedad. Nuestro pensamiento está enmarcado en paradigmas históricos diferentes, según nuestra elección, y eso influye claramente en nuestras decisiones políticas del presente. Se puede argumentar que todo lo que reconstruimos está viciado de parcialidad y mezclado con puentes artificiales que usamos para darle unidad y armonía a una realidad que no la tiene. Pero si bien hay algo de cierto en eso, así es como nos pensamos a nosotros mismos. Cuando contamos nuestras vidas, marcamos en unos cuantos trazos las cosas que nos parecieron más importantes y que forman parte de nuestro relato existencial. Unimos en un pequeño cuentito; matrimonios, trabajo, hijos, salud, militancia, amigos, expectativas. Es posible que una buena parte de esta reconstrucción sea artificial, omita detalles importantes, fusione cosas que en la práctica ocurrieron separadas. Pero, ¿de qué otra manera podríamos pensarnos como seres sociales? Si ahora mismo cada uno de ustedes decide contarse su vida, lo hará en términos parecidos. Existimos en medio de historias, grandes o pequeñas.
Cada uno de los distintos espacios políticos que ocuparon los primeros planos de la escena nacional, tiene uno o dos paradigmas centrales en los que basa sus discursos y su acción. Recorrer la historia de ellos, ayudará para comprender muchos de los argumentos que usamos para atacar o defender posiciones políticas de la actualidad.
Sería posible remontarse a unitarios y federales, ya que algunas de las contradicciones actuales pueden tener raices allí, sin embargo cuanto más lejos nos vamos, el hilo para unir el pasado con el presente se hace más delgado y artificial. Por eso elegí comenzar con Argentina ya integrada como nación, a partir del roquismo. Este post es el primero de una trilogía que se completará con los paradigmas principales usados por radicales y peronistas.
(I) ORDEN. ¿Y EL PROGRESO?
La figura del militar Julio Argentino Roca comienza a crecer en la disputa que lo enfrenta al entonces Ministro de Guerra y Marina, Adolfo Alsina. En la lucha contra los indios para despojarlos de sus tierras, Alsina proponía cavar zanjas como medio de protección para evitar los malones. Estas zanjas irían penetrando progresivamente en territorio indígena, cavándolas cada vez más allá. De esta forma el espacio ganado para la “civilización” sería cada vez mayor. La propuesta de Roca, en cambio, era atacarlos con el ejército, barriendo el territorio a modo de rodillo. Felix Luna, en su libro Soy Roca, sugiere que esto se le ocurrió al militar mientras veía como amasaba pastas una cocinera .
Alsina muere en 1877 y Roca, nuevo Ministro, realiza su plan en la conocida conquista del desierto. Su éxito en el genocidio determina su primera presidencia en 1880 y luego se convertirá en la principal referencia política nacional por un cuarto de siglo. Esta idea un tanto violenta de lo que significaba civilizar, estaba enmarcada en el lema Orden y Progreso, que por la época era compartido en distintas latitudes. En 1889 se crea la bandera de Brasil, que aún lleva esa consigna. Porfirio Diaz fue el hombre fuerte de Mexico entre los años 1876 y 1910, sus dos lemas principales eran: “orden y progreso” y “nada de política, mucho de administración”. ¿Cómo? ¿Pero ese no es el lema de la nueva política del siglo XXI? Parece que Porfirio ya usaba la antipolítica hace 130 añitos.
Roca que también hablaba de “paz y administración”, puso orden, sin duda, y Argentina empezó a construir un proyecto como nación. Pero repartió las tierras arrancadas a los indios, en pocas manos, conformando una riquísima clase agroexportadora que fue la verdadera dueña del granero del mundo. El progreso, que es un concepto de largo plazo, se dificultó enormemente por este motivo. Cuando nos comparan con Canada o Australia y se preguntan por qué no seguimos una evolución similar a la de ellos durante el siglo XX, la respuesta tiene mucho que ver con este modo de repartición de la tierra.
¿Quién fue el continuador del lema roquista? El partido militar, sin duda. El primer golpe, en 1930, reimplantó rapidamente el fraude instalado en Argentina hasta la ley Saenz Peña. Un orden para pocos en donde el pueblo estuviera excluido. Luego, cada golpe militar, fue con la excusa de poner orden y rechazando la “corrupción de los políticos”. El progreso, fallido segundo término del paradigma, continuó sin poder concretarse del todo, gracias a los gobiernos militares que estuvieron siempre aliados a la Sociedad Rural, luchando por continuar el proyecto de granero del mundo y en contra de las perspectivas industrializadoras, lo que evidentemente retrasó nuestro desarrollo. El partido militar comienza su definitivo declive en 1983, para desaparecer como actor importante durante la presidencia de Menem. ¿Las ideas Roquistas han quedado definitivamente en la historia? No creo, el surgimiento de un partido de centro derecha, relativamente fuerte como el PRO, coincide significativamente con el fin del partido militar. Sus ideas concentradas en el tema seguridad (orden) y sus lemas tan parecidos al de Porfirio Diaz, “nada de política, mucho de administración”, lo convierten en heredero de ese paradigma. Casualmente hace pocos meses, Macri hizo un panegírico de Roca frente a los alumnos de un colegio secundario. Para completar el cuadro, sin duda algunos de los agropolíticos actuales se unirán allí, prolongando la continuidad de conceptos que tienen casi un siglo y medio de existencia.
Las opciones políticas y su justificación. Análisis de los gobiernos K.
Uno de los problemas cuando se discute de política es que muchas veces los interlocutores ponen el acento en cosas diferentes, muy difíciles de comparar entre sí. En este post me porpongo analizar, qué tipo de justificaciones se usan para defender una opción política. Encontré seis rubros, que dividí en tres grupos, clasificados según su nivel de ideologización; alta, media y baja.
IDEOLOGIZACIÓN ALTA
A) Justificación teórica: Este es el grupo más ideologizado, defiende sus opciones políticas según un marco teórico que puede incluir; razones económicas, sociológicas, filosóficas, etc. Los máximos exponentes de este grupo son los defensores del marxismo, o contrariamente, aquellos que sostienen teorías económicas fundamentadas en el libre mercado. Los grandes paradigmas son igualdad y libertad. Los que rechazan estas motivaciones suelen invocar fallas en la aplicación práctica de los principios, que los deforman, los transforman en falsos o inoperantes.
B) Justificación histórica: Quienes sostienen estas posiciones, se basan principalmente en construcciones simbólicas y discursivas. Buscan en las raices nacionales, arman entramados con lideres de distintas épocas, señalan analogías, etc. Aquí encontramos principalmente a la corriente nacional y popular. Los que se oponen a estas argumentaciones hablan de anacronismo y de falta de sustento real de estas ideas.
IDEOLOGIZACIÓN MEDIA
C)Justificación comparativa: Aquí lo esencial es señalar aquellos paises a los que les va “mejor” y proponer medidas políticas equivalentes en el nuestro. Si bien las socialdemocracias pueden ser defendidas a partir de teorías ( ítem A), en general sus adeptos recurren frecuentemente a la comparación con paises del primer mundo, en especial los nórdicos, que cuentan con altos niveles de vida y versiones moderadas del capitalismo. El punto débil de la justificación sería la dudosa virtud de aplicar recetas iguales en paises distintos y la dificultad para saber quiénes representarían esas políticas en nuestro país.
D)Justificación ética: El sostén de determinados principios por encima de las conveniencias es la clave de esta argumentación. Hacer lo que se debe. El representante clásico de esta doctrina en nuestro país es el radicalismo y hoy es la bandera principal de la CC y el SI. Los adversarios de estas posiciones aducen falta de pragmatismo y tendencia a la inacción.
IDEOLOGIZACIÓN BAJA
E) Justificación por la gestión: En toda actividad es posible ser eficiente o ineficiente. La defensa de esta posición se centra en esta sencilla verdad. La habilidad y el pragmatismo mejorarán la vida de los ciudadanos. Tradicionalmente el peronismo expresaba virtudes en este sentido, mezcladas con el paradigma igualitario y el carisma de Perón primero, y con las justificaciones históricas luego. Durante su presidencia en Boca, Macri la convirtió en su caballito de batalla para entrar en la política, basado fundamentalmente en la precisión de Riquelme y el oportunismo de Palermo. Opuestos a estas justificaciones están quienes piensan que según las diferentes políticas, en la sociedad hay ganadores y perdedores, es decir que no es sencillo hablar de gestionar bien, pues es menester preguntarse, ¿bien para quiénes? Por eso es importante saber con qué otra justificación se enlaza.
F)Justificación por el carisma: Los líderes suelen poseer capacidad de seducción. Pero en este grupo también me refiero a quienes por cualquier circunstancia caen simpáticos al gran público, sea por períodos cortos o largos. Quiero decir que Perón o Alfonsín, fueron líderes obviamente carismáticos, pero también incluyo aquí la súbita popularidad de Cobos, quién disfruta de sus cinco minutos (no le alcanza para cuarto de hora) de gloria, gracias a que a muchos les “cayó bien” su voto no positivo. La oposición a este tipo de justificación es su superficialidad.
EL GOBIERNO NACIONAL EN ESTA PERSPECTIVA
¿Cuáles fueron los puntos fuertes en los tres primeros años del gobierno de Néstor, según este análisis?
Creo que la clave consistió en el enlace inusual de los puntos D y E. En primer lugar el punto D, la justificación ética, veamos: Dos de sus acciones con fuerte impacto fueron la política de derechos humanos y la renovación de la corte. Medidas claramente inscriptas dentro de lo que “debe” hacerse. La política de no represión va en la misma dirección. Durante esos años no hubo denuncias significativas por corrupción. El pago al FMI está en la misma línea. Su ruptura con Duhalde fue vista como el acceso a la “nueva” política libre de acuerdismos y negociados. Creo que la clave del fuerte deterioro de la imagen del gobierno frente a la clase media, está centrado en este punto. A partir del 2007 apareció el caso Skanska, el Indec, la bolsa de Miceli, la valija de Antonini. Debido a este debilitamiento, buscó un acercamiento al peronismo clásico (justificación histórica), desde muchos sectores esto se tomo como la vuelta de los “acuerdos espurios” y se sumó a la pérdida de imagen ética.
En segundo lugar y respetando la tradicional gestión peronista, pondría al punto E, veamos: Baja pronunciada en la desocupación y la pobreza (si bien esto podría encuadrar en el punto A, entre las teorías de la igualdad, me parece claro adscribirlos al rubro gestión, dado que las mejoras fueron mucho más pronunciadas en términos absolutos que en los relativos a la redistribución ). Superávit gemelos, crecimiento record del país, reservas record. Mejoras significativas en la administración del Pami. A partir del 2007, debido a la inflación, este rubro, sin caer en picada ante la opinión pública como en el caso de la ética, comienza a presentar algunas dudas.
En el final del gobierno de Néstor y ya en el de Cristina, debido principalmente a los problemas en la imagen ética, aparecen otras búsquedas. En el marco de la justificación histórica buscan recostarse en un discurso nacional y popular. Cristina durante el conflicto con el campo recuerda los bombardeos de plaza de mayo, habla de tradiciones golpistas, recuerda el pasado de la Sociedad Rural, cita a Jauretche. La política internacional de acercamiento a latinoamérica, comenzada durante el gobierno de Néstor, también va en la línea de justificación histórica.
También aparece la redistribución en un primer plano discursivo, que se adscribiría entre las justificaciones teóricas bajo el paradigma de la igualdad. Una medida importante en este marco, son los nuevos jubilados durante el 2007. También comienzan a crecer significativamente las retenciones al petroleo y al agro. Si este ítem aún no logra ocupar un primer plano, es porque las medidas en esta dirección fueron limitadas, en parte por culpa de quienes se oponen a ellas, en parte por la insuficiente fuerza puesta por el propio gobierno en ejecutarlas.
Esta incursión en los dos rubros más ideologizados de la escala, es lo que provoca el “regreso de la política”.
Terminado el conflicto de la 125, la estatización de Aerolíneas es pasible de ser inscripta en la línea histórica. Pero luego hay por lo menos cuatro conductas que buscan retomar la iniciativa en el plano ético. El aumento de actividad parlamentaria, el acatamiento a la corte en el tema movilidad jubilatoria, el pago al Club de Paris y la negociación con los holdouts.
En cuanto a los ítems no mencionados, el carisma no fue un fuerte de Néstor y en el caso de Cristina es una debilidad. En cuanto a justificar sus acciones con parecidos a las naciones más desarrolladas, en el caso de Néstor este argumento fue prácticamente inexistente y en el caso de Cristina, poco trascendente.
¿Mauricio es Fernando?
Hace más de un año, Maria Esperanza, hablando de Mauricio Macri en esta nota, decía: “De alguna manera es la estrategia Chance Gardiner. Como Peter Sellers en la película, hay que dar bien en la foto y hablar con cuidadas vaguedades “no ideológicas”, en frases cortas y adecuadas para la televisión. Ayuda si uno no viene de un puesto de gestión pública, si uno “no es un político”, ya que así no hay un historial con el cual comparar.(Por supuesto, no hubo candidato “vacío” más eficaz que Fernando de La Rua. ¡Qué bien quedaba con la campera de cuero!)”
Aquí, en Pagina 12 de ayer, luego de nueve meses de la asunción de Macri, Roberto Navarro se pregunta, ¿y dónde está el gerente? “A pesar de los múltiples reclamos de los alumnos porteños por falta de gas y por el mal estado edilicio de las instituciones educativas, en los primeros seis meses de 2008 Mauricio Macri sólo ejecutó el 6 por ciento del presupuesto que estaba asignado a construcción de escuelas y el 9 por ciento del de reparaciones y equipos. Lo mismo ocurrió con la construcción de hospitales y centros de salud, rubro en los que la ejecución del primer semestre tampoco superó el 6 por ciento.”
Creo que buena parte de las dificultades de gestión que enfrenta Macri, se resumen en el siguiente párrafo de la nota: “La subejecución del presupuesto de gastos de capital se da en todos los rubros: en ningún caso supera el 30 por ciento. Ni siquiera hubo un mayor esfuerzo en los casos más visibles para la sociedad, como el del transporte. Los embotellamientos de tránsito son uno de los mayores problemas de la ciudad. En lo que va de su gestión, la administración macrista realizó distintos intentos de reordenamiento de tránsito, como cuando propuso aumentar el precio del peaje de la autopista Illia y terminó desechando la idea por falta de consenso. O más tarde, cuando dispuso el uso de los carriles exclusivos sólo para taxis libres de pasajeros y para colectivos y terminó volviendo sobre sus pasos luego de una huelga de taxistas.”
Seguramente muchos de los que no queríamos verlo Jefe de Gobierno, esperábamos de él medidas que favorecieran al capital y perjudicaran a las mayorías. Sin embargo, no debían ser muchos los que esperaban semejante ausencia de gestión. A pocos meses de asumir renunció a sus promesas respecto de los subtes, en el tema seguridad dice tener las manos atadas, ante las huelgas docentes solo atina a decir que no tiene más presupuesto. Las propagandas actuales del Gobierno de la Ciudad, se centran casi exclusivamente en los baches reparados. ¿A eso se reducía gestionar?
Quienes pretenden invisibilizarse para ofrecer mayores dificultades como blanco de posibles ataques, pueden hacer esto con relativa eficacia mientras se encuentran en la oposición. Pero para gestionar, justamente, es necesario actuar, con las dificultades que eso conlleva. Ya no es tan fácil hablar de diálogo y consenso, hay que demostrar qué significa eso. En este sentido, algunos de sus problemas ponen en evidencia el absoluto vacío de sus palabras, es significativo que no logre poner de acuerdo a colectiveros y taxistas sobre una simple ley de transito. Al actuar, se hace necesario quedar bien con unos y mal con otros. Seguramente Macri debe pensar que si ejecuta contra viento y marea las acciones que él prefiere (el recorte de becas, por ejemplo), después no lo votará más que una minoría, tendrá finalmente los votantes que podía tener la UCD.
Por eso, para alguien como él, que aspira a la presidencia, no le queda más que tratar de pasar desapercibido. Sin embargo, luego de la experiencia De la Rua, eso no es tan fácil en Argentina. Luego de cuatro años sin demasiados sobresaltos, con Menem como blanco de las críticas, De la Rua se convirtió en el perfecto candidato vacío , listo para ocupar la presidencia. Cargo que ejerció durante dos penosos años, mostrando que hasta ese momento no había escondido nada. Dos años signados, precisamente, por el vacío político. ¿Habremos aprendido algo de aquella experiencia?
Creo que llegó la hora de preguntarse, ¿Mauricio, es Fernando?
Profecías autocumplidas y concepción internacionalista
PROFECÍAS AUTOCUMPLIDAS
El martes, Zaiat termina esta nota diciendo: “…Estados Unidos tiene la fortuna de que sus ahorristas no poseen el ejercicio de los argentinos. Pese a la crisis bancaria, ellos todavía mantienen los depósitos dentro del sistema. Su salida sería el ingreso a la dimensión desconocida.”
En la economía, el teorema de Thomas, tiene una notable validez: Si una situación es definida como real, esa situación tiene efectos reales. Cuando los norteamericanos creen aún, en la fortaleza relativa de su economía, ayudan a hacerla más fuerte.
Contrariamente, en la Argentina, tenemos que escucharlo a Cavallo anunciando todo tipo de dificultades para la nuestra. Lo cual, sin duda, ayuda a crearlas. Veamos la definición de profecía autocumplida que da Robert Merton: La profecía que se autorrealiza es, al principio, una definición “falsa” de la situación que despierta un nuevo comportamiento que hace que la falsa concepción original de la situación se vuelva “verdadera”.Personalmente tengo muy incorporados estos conceptos, porque desde chico me los explicaba mi padre que era médico, hablándome de su profesión (adapto un ejemplo imaginario de la medicina a lo dicho por Cavallo): Un paciente llega al cardiólogo preocupado por una posible dolencia. El médico le toma el pulso y el paciente tiene 90. Imaginemos que el médico le miente y con cara de preocupación le dice: “tiene el corazón muy acelerado, 120 pulsaciones por minuto.” El hombre se preocupa, su corazón se acelera y pocos segundos después, lo dicho por el médico se convierte en realidad.
La importancia del análisis de Zaiat, radica en que son muchos los argentinos que de una u otra forma participan (o participamos, no me excluyo), de diferentes formas de profecías autocumplidas. ¿Nuestra actitud es una consecuencia de las crisis vividas? ¿O las crisis vividas son una consecuencia de nuestra actitud? Las dos cosas, es un proceso que se retroalimenta.
Por supuesto hay ejemplos diferentes, en este post pudimos leer el siguiente comentario: “Me parece que la orientación de las buenas acciones de este gobierno está directamente ligada a nuestra capacidad como militantes sociales de velar porque esa fe no sea derrotada”. (Alvaro) Muy lúcido y con una clara comprensión de nuestro carácter de participantes en los hechos y no meros espectadores.
Pero en el mismo post, pudimos leer este otro comentario: “yo no creo en la patria, no es nada para mi” (Pepe). No es mi intención acusar a Pepe de nada, pero sí, tratar de rastrear dónde surge la concepción internacionalista que subyace en sus palabras.
CONCEPCIÓN INTERNACIONALISTA
Esta concepción tiene un gran impulso con la Revolución Francesa. Tiene que ver con el tercero de los términos de la famosa trilogía. El libro de Robespierre “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, tiene un capítulo llamado “sobre las virtudes de la fraternidad”, allí propone cuatro artículos para recordar los deberes de fraternidad que unen a todos los hombres y a todas las naciones. Art. 1: Los hombres de todos los paises son hermanos, y los diferentes pueblos deben ayudarse entre sí según su poder, como los ciudadanos de un mismo estado.
Esta es la concepción básica del internacionalismo y de la fraternidad, una hermandad entre todos los hombres. Sin embargo es interesante advertir lo que ocurre con los tres artículos siguientes, las negritas son mías.
Art. 2: Aquel que oprima a una nación será declarado enemigo de todas. Art.3: Aquellos que hacen la guerra a un pueblo para frenar los progresos de la libertad y aniquilar los derechos del hombre deben ser perseguidos por todos, no ya como enemigos comunes, sino como asesinos y bandidos rebeldes. Art.4: Los reyes, aristócratas y tiranos sean cuales fueren, son esclavos rebeldes contra el soberano de la tierra, que es el genero humano y contra el legislador del universo, que es la naturaleza.”
La fraternidad universal queda escindida, inmediatamente luego de ser constituida. Es una hermandad de unos, contra otros. Esto ocurre porque es muy difícil plantear cualquier tipo de identidad, si no hay nadie que caiga en la categoría de “el otro”. Esto plantea un primer problema general a quienes quieren descartar los nacionalismos, problema que puede subsanarse planteando otras líneas de corte, como lo hace, por ejemplo, el marxismo.
En el caso particular de los paises periféricos, se agregan otras dificultades. Sarmiento es uno de los principales impulsores de los ideales de la Revolución Francesa en Argentina. Queda enfrentado a Rosas, quién defiende la religión y el nacionalismo, frente al laicismo y el internacionalismo. Sin embargo, en el caso de la contraposición internacionalismo/nacionalismo, no es tan sencillo extrapolarla desde el centro a la periferia, ya que las posiciones tienen un significado diferente, según desde dónde se expresen. Veamos este trabajo de Antoine Roger, que explica el pensamiento del sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein en los siguientes términos.
En el “centro” la burguesía halla ventajas en “utilizar los poderes legales del Estado para promover sus propios intereses.” Utiliza el nacionalismo para afirmarse sobre el plano exterior contra las burguesías de los “centros” rivales y para proteger su mercado doméstico. El nacionalismo se convierte en la piedra de toque del mercantilismo. Cada estado lo utiliza para legitimar su posición en el sistema-mundo: “para un Estado no ser una nación significa estar fuera del juego que consiste en impedir o en favorecer toda modificación de su rango en la jerarquía.” Mediante cierta mistificación el nacionalismo permite hallar raíces históricas (véase “naturales”) a la dominación que ejerce el centro sobre las periferias. En la periferia, en cambio, se produce un nacionalismo antiburgués. Procede de una reacción contra el sometimiento centralista. Cada periferia adopta una postura nacionalista para “cuestionar su mala posición” en la jerarquía del sistema mundo.
EVOLUCIÓN Y DEGENERACIÓN DEL CONCEPTO EN ARGENTINA
A las dificultades mencionadas para la concepción internacionalista en los paises periféricos, se les suman características propias del nuestro. En otro post, se debatió largamente la exagerada crítica a nuestro propio país que reina en la Argentina. Creo que las posiciones inicialmente internacionalistas, sufrieron aquí una degeneración (que Sarmiento no hubiera avalado, ya que sus alabanzas para este país eran muchas), que las fue llevando a transformarse en un “chauvinismo inverso” (expresión que leí en un comentario de Goliardo, que a su vez la había tomado de Jauretche, si no me equivoco), en donde arrecian las críticas, hechas precisamente, como si quién las hace fuera un espectador y no un partícipe (si volvemos a Cavallo, es un ejemplo caricaturesco de esta posición). Las razones de esta evolución negativa es probable que sean varias, pero acuerdo con Ezequiel Meler que tienen como eje importante el mito de los “años dorados” de la Argentina agroexportadora, el granero del mundo, sumado a una decepción posterior, algo así como un “paraiso perdido”.
La fusión entre el chauvinismo inverso y algunos de nuestros males provocados por las profecías autocumplidas, la expresé en un comentario de aquel post, que ahora uso, un poco modificado, para cerrar este:
Los principales responsables de que seamos un país relativamente poco coherente en sus políticas de largo plazo, son precisamente aquellos que al llenarse la boca con elogios a otros países (mientras tienen en la punta de la lengua la frase “este país es una mierda”), están socavando continuamente el progreso de este.
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