En busca del consenso perdido, Sebastián Ortiz, Tiempo Argentino.
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Acerca de Patricio
Patricio es profesor universitario de sociologÃa. Trabaja sobre desigualdad y movimientos sociales. Se crió en un conventillo de la calle OlavarrÃa, pero toda su vida ha sido hincha de River.
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Un historia Billiken. Toda historia billiken está llena de huecos, de vacÃos. Es engañosa por lo que omite y por lo que se elige relatar y también en el cómo se lo hace. Entonces, ahà queda creado el monstruo a la medida del miedo de la vÃctima. Un relato que oculta a actores principalÃsimos: como las exportadoras de granos; y el estado?: brilla por su ausencia. Un relato que entroniza a la tradicional oligarquÃa terrateniente como la «dirección estratégica» de los pequeños y medianos productores y sus representaciones orgánicas, con el plus de las clases medias urbanas y hasta un sector de los trabajadores. De ese modo se subvierte la realidad ajustándola a lo que se quiere ver. Todo un contrasentido, porque si se reconoce la amplitud del apoyo de la protesta, no será porque se afectaron intereses populares? No será acaso que la base mayoritaria de ese reclamo se vio representada por la FAA? Es tan duro reconocer que la conducción estratégica del conflicto fue la representación de la Federación Agraria y que además el reclamo era justo y legÃtimo? Pareciera ser que para algunos esto resulta inaceptable, de ahà les resulte más fácil la «demonización» y/o el relato «destituyente».
¿Y en qué diferirÃa la historia Billiken de la historia no-Billiken? ¿Cómo es una historia sin vacÃos? ¿No es más honesto decir que no estás de acuerdo? Es notable que marques como un hecho no reconocido la legitimidad de un reclamo; ¿eso es historia no-Billiken? ¿Hablar de «legitimidad» como de un hecho de la naturaleza? ¡Viva la historia Billiken!