Tribunales y colectoras, Luis Bruschtein, Página/12.
Entradas relacionadas
Acerca de Patricio
Patricio es profesor universitario de sociologÃa. Trabaja sobre desigualdad y movimientos sociales. Se crió en un conventillo de la calle OlavarrÃa, pero toda su vida ha sido hincha de River.
Ver todas las entradas de Patricio →
este articulo esta muy bueno y esclarecedor
Ni tanto que lo nuevo se da dentro y en el peronismo ni que el afuera no tenga nada que ver. Algunas omisiones gruesas: la lucha de los trabajadores tercerizados (sÃ, con apoyatura del PO) que no responde al encuadramiento polÃtico sindical «tradicional» (llámese, CGT, CTA, MTA, etc), y que es continuidad de otras luchas sindicales (por condiciones laborales y salariales en contextos de indefensión sindical, casos: trabajadores del Subte / trabajadores de Kraft). Otra omisión: es la gestión de Ocaña con sus derivaciones judiciales, que no es mérito exclusivo de la antedicha, sino que es producto de un polÃtica que se sostuvo hasta su renuncia. Parece poco que una persona (sin estructura polÃtica de peso) pueda incidir o desencadenar situaciones nuevas, aunque sobren ejemplos de ello.
Ambas cuestiones conmueven a un sindicalismo que ha abonado en estos últimos años (con sus más y sus menos) la práctica polÃtica de los llamados «gordos» (que otrora tenÃa sentido de diferenciación, pero que en la actualidad aparece cada vez más diluido, téngase la nomenclatura que se tenga). Desde el «adentro» del sindicalismo peronista no se registra el surgimiento de lo nuevo: no hay en sus filas una juventud trabajadora que cuestione esas viejas prácticas.
Comparto la crÃtica a los que reducen el debate polÃtico a la lucha por el poder «dentro» del peronismo trazando un paralelo con los setenta. Pero eso no debe significar desdeñar aquellos hechos como referencia, análisis, y explicitación de un polÃtica para el debate actual. Porque en tanto y en cuanto no se explicita, el cambio, las transformaciones, quedan en la nebulosa. El ejemplo del intendente que apoya las colectoras, es elocuente.