La democracia es mucho más que un sistema de gobierno. Es una cosmovisión que organiza a las sociedades sobre una serie de principios anclados en la institucionalidad, es un conjunto de instituciones y normas que permite sostener soluciones colectivas de largo plazo a los problemas y dilemas que plantea una comunidad.
Cuando las instituciones democráticas y el sistema republicano de gobierno son capturados por asociaciones ilÃcitas o ilegÃtimas, se anula el sistema de pesos y contrapesos y los bienes, servicios y recursos públicos que deberÃan destinarse al bien común , pasan a satisfacer intereses sectoriales, corporativos, grupales o individuales.
La institucionalidad se convierte en un cuerpo inerte, con sus órganos muertos, incapaz de organizar a la sociedad para garantizar su bienestar, pero permanece de cuerpo presente, encarnando la democracia formal, cobijando a los tres poderes del Estado, conteniendo al sistema de representación polÃtica y reuniendo en torno a ella a los habitantes de un paÃs.
El problema que presenta esta institucionalidad embalsamada es que subsiste como escenario visible del sistema democrático pero en él ya no se definen ni resguardan las reglas de juego de la vida en sociedad , lo que genera parainstitucionalidades muy difÃciles de detectar por estar camufladas en la escenografÃa de la propia institucionalidad.
La institucionalidad de la SecretarÃa de Transportes de la Nación fue embalsamada por la parainstitucionalidad del ex secretario Ricardo Jaime que se habrÃa hecho pagar el alquiler de la vivienda que habitaba por una empresa que debÃa controlar. La institucionalidad definida en el Código de Habilitaciones de la Ciudad de Buenos Aires fue embalsamada por los candados en las puertas de Cromañón . La institucionalidad de la obra social de los bancarios, fue embalsamada por un sistema parainstitucional de adulteración de medicamentos encabezado, según se investiga, por el secretario general del gremio, Juan José Zanola.
La sociedad pone foco en la gestión de los gobiernos, solicita información pública, exige normativa, peticiona a las autoridades y controla las instituciones del sistema republicano bajo la creencia de que la calidad de vida depende de controlar la calidad de la institucionalidad democrática.
Sin embargo, la parainstitucionalidad opera libremente en la opacidad del anonimato , fuera del limitado radar de organizaciones que son capaces de detectar algunas de las irregularidades de esa institucionalidad embalsamada o de lograr medidas que perfeccionan su maquillaje, pero son inútiles cuando se trata de captar las infinitas ilegalidades que ocurren al amparo de las parainstitucionalidades.
Mientras que la institucionalidad embalsamada es el espacio del deber ser y de las formas, desde las parainstitucionalidades se gerencia la corrupción, se administran el delito, la ignorancia y la pobreza y se manipulan las brechas sociales de la inequidad.
Mientras que en la institucionalidad embalsamada se discute el presupuesto público, desde las parainstutucionalidades del clientelismo o de los pliegos licitatorios a medida se aplican las partidas.
Mientras que desde la institucionalidad embalsamada se discuten leyes, desde la parainstitucionalidad de “la Banelco†se aprueban o rechazan.
Mientras que desde la institucionalidad embalsamada del Poder Judicial se citan a indagatorias, desde la parainstitucionalidad nunca se condena a nadie.
Por ello, el gran desafÃo pasa por c onstruir movimientos sociales capaces de consolidar la institucionalidad y simultáneamente, combatir la parainstituiconalidad que perpetúa la ilegalidad y la administración discrecional de los recursos públicos en beneficio de asociaciones ilÃcitas.
Un interesante ejemplo de nueva arquitectura social nos brindar los vecinos de los barrios de Liniers y Versailles, entregándole al comisario de la sección, un mapa del delito donde se identifican prostÃbulos en base a trata de mujeres, lugares de venta de droga, talleres textiles con trabajo esclavo o forzoso, zonas liberadas por una policÃa que en lugar de combatir el delito se dedica a administrarlo.
Estos ciudadanos nos están marcando el camino de cómo oponerse a una parainstitucionalidad que lleva a que la Argentina de verdad se construya desde la mentira.
Cuando las instituciones democráticas y el sistema republicano de gobierno son capturados por asociaciones ilÃcitas o ilegÃtimas, se anula el sistema de pesos y contrapesos y los bienes, servicios y recursos públicos que deberÃan destinarse al bien común , pasan a satisfacer intereses sectoriales, corporativos, grupales o individuales.
La institucionalidad se convierte en un cuerpo inerte, con sus órganos muertos, incapaz de organizar a la sociedad para garantizar su bienestar, pero permanece de cuerpo presente, encarnando la democracia formal, cobijando a los tres poderes del Estado, conteniendo al sistema de representación polÃtica y reuniendo en torno a ella a los habitantes de un paÃs.
El problema que presenta esta institucionalidad embalsamada es que subsiste como escenario visible del sistema democrático pero en él ya no se definen ni resguardan las reglas de juego de la vida en sociedad , lo que genera parainstitucionalidades muy difÃciles de detectar por estar camufladas en la escenografÃa de la propia institucionalidad.
La institucionalidad de la SecretarÃa de Transportes de la Nación fue embalsamada por la parainstitucionalidad del ex secretario Ricardo Jaime que se habrÃa hecho pagar el alquiler de la vivienda que habitaba por una empresa que debÃa controlar. La institucionalidad definida en el Código de Habilitaciones de la Ciudad de Buenos Aires fue embalsamada por los candados en las puertas de Cromañón . La institucionalidad de la obra social de los bancarios, fue embalsamada por un sistema parainstitucional de adulteración de medicamentos encabezado, según se investiga, por el secretario general del gremio, Juan José Zanola.
La sociedad pone foco en la gestión de los gobiernos, solicita información pública, exige normativa, peticiona a las autoridades y controla las instituciones del sistema republicano bajo la creencia de que la calidad de vida depende de controlar la calidad de la institucionalidad democrática.
Sin embargo, la parainstitucionalidad opera libremente en la opacidad del anonimato , fuera del limitado radar de organizaciones que son capaces de detectar algunas de las irregularidades de esa institucionalidad embalsamada o de lograr medidas que perfeccionan su maquillaje, pero son inútiles cuando se trata de captar las infinitas ilegalidades que ocurren al amparo de las parainstitucionalidades.
Mientras que la institucionalidad embalsamada es el espacio del deber ser y de las formas, desde las parainstitucionalidades se gerencia la corrupción, se administran el delito, la ignorancia y la pobreza y se manipulan las brechas sociales de la inequidad.
Mientras que en la institucionalidad embalsamada se discute el presupuesto público, desde las parainstutucionalidades del clientelismo o de los pliegos licitatorios a medida se aplican las partidas.
Mientras que desde la institucionalidad embalsamada se discuten leyes, desde la parainstitucionalidad de “la Banelco†se aprueban o rechazan.
Mientras que desde la institucionalidad embalsamada del Poder Judicial se citan a indagatorias, desde la parainstitucionalidad nunca se condena a nadie.
Por ello, el gran desafÃo pasa por c onstruir movimientos sociales capaces de consolidar la institucionalidad y simultáneamente, combatir la parainstituiconalidad que perpetúa la ilegalidad y la administración discrecional de los recursos públicos en beneficio de asociaciones ilÃcitas.
Un interesante ejemplo de nueva arquitectura social nos brindar los vecinos de los barrios de Liniers y Versailles, entregándole al comisario de la sección, un mapa del delito donde se identifican prostÃbulos en base a trata de mujeres, lugares de venta de droga, talleres textiles con trabajo esclavo o forzoso, zonas liberadas por una policÃa que en lugar de combatir el delito se dedica a administrarlo.
Estos ciudadanos nos están marcando el camino de cómo oponerse a una parainstitucionalidad que lleva a que la Argentina de verdad se construya desde la mentira.
DifÃcil imaginar una manifestación más extrema de la mirada ONG sobre la polÃtica. Para March los «movimientos sociales» (eg: Poder Ciudadano pero no los piqueteros; los vecinos que piden más seguridad y no las fábricas tomadas) son la solución. Los partidos y los polÃticos están inherentemente capturados por una naturaleza imperfecta, a diferencia de la sociedad civil. Como ejemplo exitoso, unos vecinos dándole a un comisario un mapa del delito. Me imagino cómo descenderá el crimen en Liniers después de esto…
Cuando Jaime de Nevares, en su discurso de renuncia como convencional constituyente en 1994,expresó que «Estaba asistiendo a los funerales de la República»,tenÃa razón. La reelección presidencial,la institucionalización de los decretos de necesidad y urgencia, la delegación de facultades legislativas,el veto parcial con la publicación de la parte no observadas de las leyes, y otras lindezas, produjeron la muerte de la República, cuyo cadáver ha sido embalsamado, como dice el autor de la nota. Probablemente ese cadáver, aún insepulto, encontrará su definitivo y simbólico lugar de descanso en el mausoleo que en el lejano sur se está levantando.
Bueeeeno… La constitución del ’94, el fruto (?) del Pacto de Olivos entre el cotur y… ehhh, sÃ, claro, noooo… bueno, ¿El Padre de la Democracia? Un tallll… bué, no me acuerdo.
Y encima ahora nos quiere gobernar su fotocopia…!
Cuidado Eduardo, que en el mausoleo de Kirchner, se seguirá la tradición de los faraones, y no sólo se lo enterrará con sus tesoros -¿cabrán los diez mil millones de dólares?-, sino que también con sus fieles servidores. En esa búsqueda andan los sumos sacerdotes.
a néstor ya lo enterraron. lo que no sé es si ya enterraron también los diez mil millones…
si tenés la posta me pongo a profanar tumbas.
Según Jorge Asis, por ahora, el tesoro está en dos bóvedas, retiradas del Hipotecario cuando se reformó el edificio central, y que se ubican en RÃo Gallegos una, y la otra en El Calafate.
Profanadores de tumba:
l.- Guarda con la maldición del faraón, recuerde que el pernonismo, gracias al Hermano Daniel, sabe de magia negra y rituales.
2.- Rapido antes que se entere el Juez Oya, que va a pedir su parte, que no se le puede negar, porque bien merecida la tiene, y seguro que va a tener que darle una grande.-
por suerte para contrarrestar a la magia negra de daniel tenemos en argentina a la hermana elisa.
SÃ, pero esa es magia rubia, no negra.
«Rubia por fuera y por dentro ¿eh?»
Es una gorda buena, que quiere lo mejor para todos, vos incluido. Con ese deseo de redistribuir la riqueza entre todos está leyendo la biografÃa de Howard Carter.
Saludos.-