Sin hablar de “inflación”, Jorge Brito aseguró que la emisión monetaria que está llevando a cabo el Banco Central (BCRA) convalida un Ãndice de precios alto. El circulante de dinero crece en la actualidad a un preocupante ritmo del 40% anual, con la consecuente presión que ejerce sobre la economÃa doméstica. No obstante, el banquero, cauteloso con sus dichos, se esmera enseguida en aclarar que “de todas formas no cree que las tasas de interés deban subir más que los niveles actuales”.
–Usted opinó que los ajustes deben ser paulatinos, ¿a la inflación también hay que frenarla de a poco o necesita una terapia de shock para ir hacia un Ãndice más real?
–En las terapias de shock no creo porque las que conocà han fracasado. Yo no hablé de inflación, sino de competitividad. Y lo que sostengo es que hay que generar un equilibrio. Si queremos distribuir una ganancia que no existe, no se logra armonÃa. Pero tampoco si le damos mucho a los que invierten, porque los que trabajan salen perdiendo. Sobre este equilibrio es el que se debe trabajar en una mesa de diálogo, que hasta ahora no se consiguió. La competitividad en Argentina ha llegado a un punto en el que debemos replantearnos cómo seguimos para adelante.
–En este sentido, ¿cómo ve la polÃtica del BCRA para contener la evolución de precios, con una emisión que crece al 40% anual?
–Yo no soy monetarista, pero sà creo que no puede tener una emisión desmedida.
–¿Considera desmedida la expansión actual?
–A los niveles de hoy es una emisión que está convalidando un Ãndice de precios, para mi gusto, alto. No creo igual que subiendo la tasa de interés al infinito se pueda controlar este dato.
–Entonces, ¿con qué otras herramientas cuenta el organismo para controlar el circulante monetario?
–Tiene otras vÃas, pero si sube mucho la tasa se te van todos los pesos a dólares.
–¿Las tasas al nivel de hoy son acertadas?
–El costo del dinero ha subido un par de puntos en las últimas semanas. Pero estamos llegando a una inflación más baja. Una tasa en torno al 13% me parece adecuada. Los bancos todavÃa tienen mucho margen de liquidez para que las tasas no se disparen a niveles mucho más altos.
–Cuando habla de un punto de inflexión en la competitividad, ¿qué proyecciones hace para el tipo de cambio?
–La competitividad conjuga varios factores. Uno de ellos es el tipo de cambio pero también enmarca los salarios y las tarifas. Ya aprendimos que la vieja teorÃa de devaluación lleva a un nivel de consumo muy bajo. Creo que hoy estamos con otra visión, donde queremos tener un paÃs consumidor.
–Pero, ¿el valor del dólar hoy es competitivo?
–SÃ, es competitivo. No hay problemas reales de tipo de cambio.
–¿Por qué se queja entonces la industria?
–En Argentina el que no llora, no mama. Tenemos muchos ajustes internos para hacer pero es mucho más fácil pedirle al Gobierno por una devaluación.
–¿Cree que después de las elecciones el Gobierno devalúe un poco más la moneda?
–Quiero salirme de la trampa de devaluación. Si devalúa el 30% pero atrás da un aumento de salarios del 30%, estamos frente al mismo problema.
–Usted opinó que los ajustes deben ser paulatinos, ¿a la inflación también hay que frenarla de a poco o necesita una terapia de shock para ir hacia un Ãndice más real?
–En las terapias de shock no creo porque las que conocà han fracasado. Yo no hablé de inflación, sino de competitividad. Y lo que sostengo es que hay que generar un equilibrio. Si queremos distribuir una ganancia que no existe, no se logra armonÃa. Pero tampoco si le damos mucho a los que invierten, porque los que trabajan salen perdiendo. Sobre este equilibrio es el que se debe trabajar en una mesa de diálogo, que hasta ahora no se consiguió. La competitividad en Argentina ha llegado a un punto en el que debemos replantearnos cómo seguimos para adelante.
–En este sentido, ¿cómo ve la polÃtica del BCRA para contener la evolución de precios, con una emisión que crece al 40% anual?
–Yo no soy monetarista, pero sà creo que no puede tener una emisión desmedida.
–¿Considera desmedida la expansión actual?
–A los niveles de hoy es una emisión que está convalidando un Ãndice de precios, para mi gusto, alto. No creo igual que subiendo la tasa de interés al infinito se pueda controlar este dato.
–Entonces, ¿con qué otras herramientas cuenta el organismo para controlar el circulante monetario?
–Tiene otras vÃas, pero si sube mucho la tasa se te van todos los pesos a dólares.
–¿Las tasas al nivel de hoy son acertadas?
–El costo del dinero ha subido un par de puntos en las últimas semanas. Pero estamos llegando a una inflación más baja. Una tasa en torno al 13% me parece adecuada. Los bancos todavÃa tienen mucho margen de liquidez para que las tasas no se disparen a niveles mucho más altos.
–Cuando habla de un punto de inflexión en la competitividad, ¿qué proyecciones hace para el tipo de cambio?
–La competitividad conjuga varios factores. Uno de ellos es el tipo de cambio pero también enmarca los salarios y las tarifas. Ya aprendimos que la vieja teorÃa de devaluación lleva a un nivel de consumo muy bajo. Creo que hoy estamos con otra visión, donde queremos tener un paÃs consumidor.
–Pero, ¿el valor del dólar hoy es competitivo?
–SÃ, es competitivo. No hay problemas reales de tipo de cambio.
–¿Por qué se queja entonces la industria?
–En Argentina el que no llora, no mama. Tenemos muchos ajustes internos para hacer pero es mucho más fácil pedirle al Gobierno por una devaluación.
–¿Cree que después de las elecciones el Gobierno devalúe un poco más la moneda?
–Quiero salirme de la trampa de devaluación. Si devalúa el 30% pero atrás da un aumento de salarios del 30%, estamos frente al mismo problema.