Miles de personas acudieron ayer a la “huelga general†convocada por los acampados y simpatizantes de Occupy Oakland, el brazo fuerte del movimiento en la costa oeste de EE UU. La policÃa calcula que más de 7.000 manifestantes han ocupado el puerto de la ciudad (el quinto más importante del paÃs). La ciudad al otro lado de la bahÃa de San Francisco es uno de los bastiones más a la izquierda del paÃs y ha acogido con ganas este movimiento. Desde que el pasado 10 de octubre los primeros indignados plantaran sus tiendas frente al ayuntamiento de Oakland, la acampada ha seguido creciendo. “La experiencia del movimiento en Nueva York nos ha inspirado una forma de expresión, pero el sentimiento que nos une ya estaba aquÃâ€, dice Laura Long, de 28 años, miembro de la comisión de comunicación de los acampados y empleada de una consultora de medioambiente. El sentimiento al que se refiere es la sensación de que la polÃtica se ha entregado a los poderes económicos y ha dejado de lado al 99% de la población que no es rico, de ahà el lema que con más fuerza ha prendido de este lado del Atlántico: “somos el 99%â€.
La violenta intervención policial del pasado 25 de octubre, cuando como ya ha pasado en otras ciudades la alcaldesa Jean Quan ordenó levantar la acampada por motivos de higiene, le ha dado fuerza al movimiento. Miles de personas han visto el vÃdeo (http://www.youtube.com/watch?v=zEj_4fqDbnM) en el que se aprecia cómo el joven veterano de la guerra de Irak Scott Olsen (24 años) es golpeado en la cabeza por una lata de espray de gases lacrimógenos y por proyectiles de goma. Olsen queda tumbado en el suelo y en el vÃdeo también se ve cómo la policÃa sigue disparando proyectiles a quienes acuden en su ayuda. El marine está en estado grave, con el cráneo fracturado. El incidente ha supuesto un fuerte varapalo para Quan, y en general los polÃticos de San Francisco (que están en plena campaña, la semana que viene hay elecciones locales) han lanzado numerosos guiños a los manifestantes. “Yo les apoyoâ€, decÃa ayer David Chiu, uno de los moderados que opta al ayuntamiento. “Han aumentado las desigualdades en este paÃs y hay que escucharlesâ€.
Además de Olsen, los acampados de Oakland tienen un segundo referente: Oscar Grant, el joven afroamericano frÃamente asesinado por un policÃa en 2009 en el metro de la ciudad (vÃdeo: http://www.youtube.com/watch?v=8Tmh9B8LVxM&feature=fvst ), y han rebautizado la plaza del ayuntamiento Oscar Grant Plaza. Ayer, antes de que los manifestantes ocuparan el puerto, esta plaza era un jolgorio de gente de todas las razas y sensibilidades que acudieron a esta suerte de huelga general, un modo de protesta con contenido simbólico, pues justo Oakland acogió una gran huelga general, inusuales en Estados Unidos, en 1946. Muchas tiendas de la zona estaban ayer cerradas y con los siguientes carteles: “Estamos cerrados por la huelga general convocada por Occupy Oakland†(unos 40 de un total de 325 trabajadores del puerto no fueron ayer a trabajar, asà como 300 de los 2.000 profesores de la zona, según The New York Times). El lema de la convocatoria, ‘Tax the rich’ (cobren impuestos a los ricos), se repetÃa en cientos de carteles.
Entre los asistentes habÃa padres con sus hijos, parados, representantes de los universitarios (fuertemente endeudados para pagar sus estudios pero con dificultades para encontrar un trabajo que les permita saldar sus créditos), admiradores de los pantera negra (movimiento afroamericano que se fundó en Oakland), médicos con carteles a favor de un sistema de salud para todos, jóvenes con caretas de los activistas cibernéticos Anonymus o con pegatinas de apoyo a Bradley Manning (el soldado que permanece en la cárcel por filtrar documentos secretos a Wikileaks). Los acampados, que al igual que los españoles reciben comida gratis de los comercios de la zona, han tenido también muy buena acogida entre los amantes de la comida ecológica, y numerosas empresas de productos biológicos (como Farm to table o Food first) les han dado alimentos. También habÃa un grupo de una cincuenta personas sentados formando un cÃrculo y meditando en apoyo a la jornada de protesta, que también ha sido secundada con marchas solidarias en Nueva York, Philadelphia o Boston.
Como ha sucedido en España, los acampados de Oakland han decidido (tras consensuarlo en su correspondiente asamblea general) brindar su apoyo a las personas desahuciadas o a punto de serlo, aunque todavÃa tienen que concretar cómo piensan hacerlo (se calcula que una de cuatro personas va a perder su casa en la zona). Ayer, entre los manifestantes habÃa decenas de afectados, como Michelle Donaghan, de 53 años y madre de un adolescente, que ya ha recibido la orden de desahucio: “Pero no pienso marcharmeâ€, dice. “Mucha gente me apoya y si hace falta ocuparé mi casaâ€.
Aunque la mayorÃa de la jornada transcurrió con tranquilidad, hacia el final de la tarde un grupo de 70 personas, ataviadas de negro y encapuchados, causaron daños en algunos edificios.
La violenta intervención policial del pasado 25 de octubre, cuando como ya ha pasado en otras ciudades la alcaldesa Jean Quan ordenó levantar la acampada por motivos de higiene, le ha dado fuerza al movimiento. Miles de personas han visto el vÃdeo (http://www.youtube.com/watch?v=zEj_4fqDbnM) en el que se aprecia cómo el joven veterano de la guerra de Irak Scott Olsen (24 años) es golpeado en la cabeza por una lata de espray de gases lacrimógenos y por proyectiles de goma. Olsen queda tumbado en el suelo y en el vÃdeo también se ve cómo la policÃa sigue disparando proyectiles a quienes acuden en su ayuda. El marine está en estado grave, con el cráneo fracturado. El incidente ha supuesto un fuerte varapalo para Quan, y en general los polÃticos de San Francisco (que están en plena campaña, la semana que viene hay elecciones locales) han lanzado numerosos guiños a los manifestantes. “Yo les apoyoâ€, decÃa ayer David Chiu, uno de los moderados que opta al ayuntamiento. “Han aumentado las desigualdades en este paÃs y hay que escucharlesâ€.
Además de Olsen, los acampados de Oakland tienen un segundo referente: Oscar Grant, el joven afroamericano frÃamente asesinado por un policÃa en 2009 en el metro de la ciudad (vÃdeo: http://www.youtube.com/watch?v=8Tmh9B8LVxM&feature=fvst ), y han rebautizado la plaza del ayuntamiento Oscar Grant Plaza. Ayer, antes de que los manifestantes ocuparan el puerto, esta plaza era un jolgorio de gente de todas las razas y sensibilidades que acudieron a esta suerte de huelga general, un modo de protesta con contenido simbólico, pues justo Oakland acogió una gran huelga general, inusuales en Estados Unidos, en 1946. Muchas tiendas de la zona estaban ayer cerradas y con los siguientes carteles: “Estamos cerrados por la huelga general convocada por Occupy Oakland†(unos 40 de un total de 325 trabajadores del puerto no fueron ayer a trabajar, asà como 300 de los 2.000 profesores de la zona, según The New York Times). El lema de la convocatoria, ‘Tax the rich’ (cobren impuestos a los ricos), se repetÃa en cientos de carteles.
Entre los asistentes habÃa padres con sus hijos, parados, representantes de los universitarios (fuertemente endeudados para pagar sus estudios pero con dificultades para encontrar un trabajo que les permita saldar sus créditos), admiradores de los pantera negra (movimiento afroamericano que se fundó en Oakland), médicos con carteles a favor de un sistema de salud para todos, jóvenes con caretas de los activistas cibernéticos Anonymus o con pegatinas de apoyo a Bradley Manning (el soldado que permanece en la cárcel por filtrar documentos secretos a Wikileaks). Los acampados, que al igual que los españoles reciben comida gratis de los comercios de la zona, han tenido también muy buena acogida entre los amantes de la comida ecológica, y numerosas empresas de productos biológicos (como Farm to table o Food first) les han dado alimentos. También habÃa un grupo de una cincuenta personas sentados formando un cÃrculo y meditando en apoyo a la jornada de protesta, que también ha sido secundada con marchas solidarias en Nueva York, Philadelphia o Boston.
Como ha sucedido en España, los acampados de Oakland han decidido (tras consensuarlo en su correspondiente asamblea general) brindar su apoyo a las personas desahuciadas o a punto de serlo, aunque todavÃa tienen que concretar cómo piensan hacerlo (se calcula que una de cuatro personas va a perder su casa en la zona). Ayer, entre los manifestantes habÃa decenas de afectados, como Michelle Donaghan, de 53 años y madre de un adolescente, que ya ha recibido la orden de desahucio: “Pero no pienso marcharmeâ€, dice. “Mucha gente me apoya y si hace falta ocuparé mi casaâ€.
Aunque la mayorÃa de la jornada transcurrió con tranquilidad, hacia el final de la tarde un grupo de 70 personas, ataviadas de negro y encapuchados, causaron daños en algunos edificios.