La Presidenta y Gerardo MartÃnez, durante la cumbre del G-20 en Cannes, en noviembre pasado. Foto: Archivo
La SecretarÃa de Derechos Humanos desligó al gremialista Gerardo MartÃnez de las desapariciones forzadas de obreros de la construcción por las que habÃa sido denunciado: dijo que de los registros oficiales no surge ninguna relación entre MartÃnez y esos crÃmenes.
Según el informe que la SecretarÃa de Derechos Humanos entregó a la Justicia, «los 94 hechos [secuestros y desapariciones] vinculados con trabajadores o ex trabajadores ligados a la construcción son anteriores a marzo de 1982». Esa es la fecha -de acuerdo con la SecretarÃa- en que MartÃnez ingresó como «agente de inteligencia» en el Batallón 601.
El gremialista es el secretario general de la Unión de Obreros de la Construcción (Uocra) y tiene una estrecha relación con la Casa Rosada, que lo habÃa impulsado como uno de los posibles candidatos a suceder en 2012 al lÃder de la CGT, Hugo Moyano. La denuncia en su contra fue presentada por organizaciones de derechos humanos y sectores sindicales opuestos a la Uocra, que lo acusaron de haber hecho inteligencia, como personal civil, durante la última dictadura.
Pidieron que se investigara su posible relación con un centenar de desapariciones de obreros de la construcción, pero advirtieron además que el Batallón 601 ya habÃa sido «definido judicialmente como asociación ilÃcita en el marco del conjunto del plan criminal genocida» de la última dictadura, y, por eso, su participación en él «constituye por sà misma un delito».
El dato de que trabajó para el Batallón 601 del Ejército «como agente de inteligencia» durante el gobierno militar fue ratificado por la propia SecretarÃa de Derechos Humanos cuando respondió el primer oficio que le remitió el juez federal que tiene a su cargo el expediente, Ariel Lijo.
El Gobierno informó entonces que MartÃnez hizo esa tarea desde 1982 hasta 1983.
En el último informe que presentó en la causa, la SecretarÃa afirmó que los delitos de lesa humanidad contra trabajadores de la construcción de los que hay registro son todos previos a 1979, salvo uno, que fue de 1981. Dijo también que MartÃnez no figura en los archivos de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).
Hasta ahora, él no habló públicamente sobre las acusaciones en su contra, pero en julio, 11 dÃas después de la denuncia, publicó una solicitada. «No he integrado ni tenido participación en actividades represivas de las fuerzas armadas ni de seguridad en perÃodo alguno, tal como se me atribuye», sostuvo MartÃnez.
Aunque el último informe de la SecretarÃa de Derechos Humanos favorece mucho su situación judicial, la causa no se cerrará todavÃa. Fuentes judiciales informaron que esta semana Lijo revisará las microfilmaciones del legajo del gremialista, tarea que tiene pendiente. Espera encontrar en esos documentos información sobre las tareas que cumplÃa para el Batallón 601.
La denuncia contra MartÃnez afirma que «desde la sede del Batallón, en Viamonte y Callao, se diseñó y ejerció parte del control operativo de la represión» y recuerda que Lijo, en otra causa, definió a este escuadrón como «una asociación ilÃcita destinada a cometer delitos», que hacÃa tareas de inteligencia para «sindicar a todas aquellas personas que se encontraban vinculadas con actividades calificadas como subversivas».
El dato en el que se basa la denuncia surge de información desclasificada que fue publicada por el Archivo Nacional de la Memoria en Internet. MartÃnez aparece en el listado titulado «Nómina del personal civil de inteligencia que revistió en el perÃodo 1976/1983» que el Ejército entregó a la entonces ministra de Defensa Nilda Garré en 2010.
Figura en la foja 52, con el número de orden 2798 y con su número de documento.
Pese al respaldo del Gobierno, MartÃnez negó que aspirara a liderar la CGT y apoyó públicamente a Hugo Moyano. «El hecho de reclamar no significa extorsionar -dijo la semana pasada-. Me parece que él [por Moyano] está diciendo lo que, justamente, corresponde.»
MartÃnez es miembro del consejo directivo de la CGT y el representante argentino en la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Lidera la Uocra desde 1989.
Pasado. Organizaciones de derechos humanos y sindicalistas opositores denunciaron que el lÃder de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), Gerardo MartÃnez, trabajó como agente de inteligencia en el Batallón 601 durante la dictadura militar.
Oportunidad. La denuncia se conoció en momentos en que el Gobierno promovÃa a MartÃnez para reemplazar a Hugo Moyano al frente de la CGT.
Respuesta. El dirigente gremial declaró que no integró ni tuvo participación en actividades represivas de las Fuerzas Armadas.
Informe oficial. La SecretarÃa de Derechos Humanos dijo que MartÃnez trabajó en el Batallón 601 entre 1982 y 1983 y que los casos de desaparición de obreros de la construcción son anteriores..
La SecretarÃa de Derechos Humanos desligó al gremialista Gerardo MartÃnez de las desapariciones forzadas de obreros de la construcción por las que habÃa sido denunciado: dijo que de los registros oficiales no surge ninguna relación entre MartÃnez y esos crÃmenes.
Según el informe que la SecretarÃa de Derechos Humanos entregó a la Justicia, «los 94 hechos [secuestros y desapariciones] vinculados con trabajadores o ex trabajadores ligados a la construcción son anteriores a marzo de 1982». Esa es la fecha -de acuerdo con la SecretarÃa- en que MartÃnez ingresó como «agente de inteligencia» en el Batallón 601.
El gremialista es el secretario general de la Unión de Obreros de la Construcción (Uocra) y tiene una estrecha relación con la Casa Rosada, que lo habÃa impulsado como uno de los posibles candidatos a suceder en 2012 al lÃder de la CGT, Hugo Moyano. La denuncia en su contra fue presentada por organizaciones de derechos humanos y sectores sindicales opuestos a la Uocra, que lo acusaron de haber hecho inteligencia, como personal civil, durante la última dictadura.
Pidieron que se investigara su posible relación con un centenar de desapariciones de obreros de la construcción, pero advirtieron además que el Batallón 601 ya habÃa sido «definido judicialmente como asociación ilÃcita en el marco del conjunto del plan criminal genocida» de la última dictadura, y, por eso, su participación en él «constituye por sà misma un delito».
El dato de que trabajó para el Batallón 601 del Ejército «como agente de inteligencia» durante el gobierno militar fue ratificado por la propia SecretarÃa de Derechos Humanos cuando respondió el primer oficio que le remitió el juez federal que tiene a su cargo el expediente, Ariel Lijo.
El Gobierno informó entonces que MartÃnez hizo esa tarea desde 1982 hasta 1983.
En el último informe que presentó en la causa, la SecretarÃa afirmó que los delitos de lesa humanidad contra trabajadores de la construcción de los que hay registro son todos previos a 1979, salvo uno, que fue de 1981. Dijo también que MartÃnez no figura en los archivos de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).
Hasta ahora, él no habló públicamente sobre las acusaciones en su contra, pero en julio, 11 dÃas después de la denuncia, publicó una solicitada. «No he integrado ni tenido participación en actividades represivas de las fuerzas armadas ni de seguridad en perÃodo alguno, tal como se me atribuye», sostuvo MartÃnez.
Aunque el último informe de la SecretarÃa de Derechos Humanos favorece mucho su situación judicial, la causa no se cerrará todavÃa. Fuentes judiciales informaron que esta semana Lijo revisará las microfilmaciones del legajo del gremialista, tarea que tiene pendiente. Espera encontrar en esos documentos información sobre las tareas que cumplÃa para el Batallón 601.
La denuncia contra MartÃnez afirma que «desde la sede del Batallón, en Viamonte y Callao, se diseñó y ejerció parte del control operativo de la represión» y recuerda que Lijo, en otra causa, definió a este escuadrón como «una asociación ilÃcita destinada a cometer delitos», que hacÃa tareas de inteligencia para «sindicar a todas aquellas personas que se encontraban vinculadas con actividades calificadas como subversivas».
El dato en el que se basa la denuncia surge de información desclasificada que fue publicada por el Archivo Nacional de la Memoria en Internet. MartÃnez aparece en el listado titulado «Nómina del personal civil de inteligencia que revistió en el perÃodo 1976/1983» que el Ejército entregó a la entonces ministra de Defensa Nilda Garré en 2010.
Figura en la foja 52, con el número de orden 2798 y con su número de documento.
Pese al respaldo del Gobierno, MartÃnez negó que aspirara a liderar la CGT y apoyó públicamente a Hugo Moyano. «El hecho de reclamar no significa extorsionar -dijo la semana pasada-. Me parece que él [por Moyano] está diciendo lo que, justamente, corresponde.»
MartÃnez es miembro del consejo directivo de la CGT y el representante argentino en la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Lidera la Uocra desde 1989.
Pasado. Organizaciones de derechos humanos y sindicalistas opositores denunciaron que el lÃder de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), Gerardo MartÃnez, trabajó como agente de inteligencia en el Batallón 601 durante la dictadura militar.
Oportunidad. La denuncia se conoció en momentos en que el Gobierno promovÃa a MartÃnez para reemplazar a Hugo Moyano al frente de la CGT.
Respuesta. El dirigente gremial declaró que no integró ni tuvo participación en actividades represivas de las Fuerzas Armadas.
Informe oficial. La SecretarÃa de Derechos Humanos dijo que MartÃnez trabajó en el Batallón 601 entre 1982 y 1983 y que los casos de desaparición de obreros de la construcción son anteriores..