“No a la megaminerÃa. Famatina no se toca.” Esta fue una de las consignas de la movilización frente a la Casa de la Provincia de La Rioja en Buenos Aires, y en otros puntos del paÃs, convocada por numerosas organizaciones sociales y ambientalistas, como adhesión al reclamo de la asamblea de la las localidades riojanas de Famatina y Chilecito, “contra la instalación” de un proyecto de minerÃa a cielo abierto, impulsado por la empresa canadiense Osisko Mining Corporation.
Frente a la Casa de La Rioja, en Callao al 700, se concentraron más de 300 personas. Ese fue el punto de encuentro de diversas agrupaciones, nucleadas en la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), como gesto de “solidaridad con la lucha del pueblo de Famatina”, que exige al gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera, “la anulación de un convenio” que firmó con la minera canadiense para explotar la zona a partir del próximo lunes. Ante esta situación, en Famatina –ciudad ubicada en el norte de La Rioja– se lleva a cabo desde hace once dÃas un corte de la ruta que conduce a la zona de potencial explotación minera. “Quieren dinamitar el corredor montañoso, promover el uso de cianuro para separar los minerales y la utilización de unos cien millones de litros de agua por dÃa”, denuncian desde la UAC. Asimismo, indicaron que “mientras los pobladores luchan por el derecho a decidir cómo vivir, hay un intento por acallarlos a través de amenazas y el armado de listas negras de luchadores que denuncian trabajos de inteligencia por parte de la empresa canadiense”.
“El cerro Famatina es un sÃmbolo cultural y no podemos permitir que lo destruyan emprendimientos mineros extranjeros, en complicidad con el gobierno riojano”, dijo a Página/12 Nicolás Capria, del Frente Popular DarÃo Santillán. En forma simultánea, se llevaron adelante reclamos contra el proyecto en las ciudades de Esquel, Mendoza, Córdoba, San Carlos de Bariloche y Andalgalá.
“La vida de muchas familias está en juego. Sólo pedimos de forma pacÃfica que respeten nuestro lugar”, indicó Débora Antúnez, integrante de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y habitante de la ciudad riojana de Chilecito. “Son alrededor de 400 personas que acampan desde principios de mes”, sostuvo Antúnez, que estuvo unos dÃas en su pueblo acompañando la protesta.
Informe: Sabrina Améndola.
Frente a la Casa de La Rioja, en Callao al 700, se concentraron más de 300 personas. Ese fue el punto de encuentro de diversas agrupaciones, nucleadas en la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), como gesto de “solidaridad con la lucha del pueblo de Famatina”, que exige al gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera, “la anulación de un convenio” que firmó con la minera canadiense para explotar la zona a partir del próximo lunes. Ante esta situación, en Famatina –ciudad ubicada en el norte de La Rioja– se lleva a cabo desde hace once dÃas un corte de la ruta que conduce a la zona de potencial explotación minera. “Quieren dinamitar el corredor montañoso, promover el uso de cianuro para separar los minerales y la utilización de unos cien millones de litros de agua por dÃa”, denuncian desde la UAC. Asimismo, indicaron que “mientras los pobladores luchan por el derecho a decidir cómo vivir, hay un intento por acallarlos a través de amenazas y el armado de listas negras de luchadores que denuncian trabajos de inteligencia por parte de la empresa canadiense”.
“El cerro Famatina es un sÃmbolo cultural y no podemos permitir que lo destruyan emprendimientos mineros extranjeros, en complicidad con el gobierno riojano”, dijo a Página/12 Nicolás Capria, del Frente Popular DarÃo Santillán. En forma simultánea, se llevaron adelante reclamos contra el proyecto en las ciudades de Esquel, Mendoza, Córdoba, San Carlos de Bariloche y Andalgalá.
“La vida de muchas familias está en juego. Sólo pedimos de forma pacÃfica que respeten nuestro lugar”, indicó Débora Antúnez, integrante de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y habitante de la ciudad riojana de Chilecito. “Son alrededor de 400 personas que acampan desde principios de mes”, sostuvo Antúnez, que estuvo unos dÃas en su pueblo acompañando la protesta.
Informe: Sabrina Améndola.