El presidente del bloque de diputados kirchneristas, AgustÃn Rossi, no cree que las diferencias entre el Gobierno y la CGT modifiquen “el apoyo que la mayorÃa de los trabajadores argentinos le dieron a la Presidenta”. Y, a diferencia de Daniel Scioli, considera que la renuncia de Hugo Moyano a sus cargos en el PJ no tiene marcha atrás. Rossi también afirma que la despenalización del aborto y la discusión sobre una posible reforma constitucional no forman parte de la agenda del oficialismo en el Congreso.
–Después de un triunfo electoral contundente, el comienzo del año se ha complicado con las diferencias con el sector de la CGT. ¿Por qué?
–Somos un espacio polÃtico que en estos ocho años y medio de gestión, los de Néstor y los de Cristina, hemos puesto al trabajo entre nuestras prioridades. La creación de cinco millones y medio de puestos de trabajo, la existencia de las paritarias, la recuperación del poder adquisitivo del salario, convierten a este Gobierno en defensor de un modelo que tiene al trabajo y a los trabajadores en el centro de su mirada. En ese tránsito hemos contado siempre con el acompañamiento de los dirigentes gremiales porque tenemos la misma mirada sobre esta cuestión. Espero que en los próximos años siga sucediendo lo mismo: trabajar en conjunto detrás de un modelo que defiende y amplÃa los derechos de los trabajadores.
–Todos estos años han tenido el acompañamiento de la CGT, pero ahora las diferencias con Moyano también son polÃticas, con su renuncia al PJ.
–No cabe duda de que la Presidenta y nuestro espacio polÃtico recogen el apoyo mayoritario de los trabajadores argentinos. En todo caso, las reflexiones tendrÃan que hacerlas otros, si hay gente que considera que tiene que renunciar a un lugar en el justicialismo está en su derecho en hacerlo y expresarlo. Ahora no creo que esa situación sea de tal magnitud que permita augurar comportamientos polÃticos en el futuro.
–¿Comparte la actitud de Scioli de pedirle a Moyano que revea su renuncia y no abandone los cargos en el PJ?
–Moyano ha dicho claramente que ha renunciado y muchos de su compañeros dentro de la CGT han ratificado esa renuncia. A determinados niveles y responsabilidades en la conducción de un espacio polÃtico, de la importancia del peronismo y que está en el gobierno, cada uno es responsable de las decisiones que toma.
–Entonces no comparte de la decisión de Scioli.
–No digo que la comparto ni que no. Es la expresión y la valoración polÃtica del gobernador de Buenos Aires, que tiene todo el derecho a hacerla. También debe haber hecho una valoración polÃtica en el momento de hacerlo público y de lo que generó este pedido. A mà me parece que las cosas hay que dejarlas como están y trabajar mirando al futuro.
–¿El Gobierno necesita de una nueva dirigencia al frente de la CGT?
–Esa es una decisión que tienen que tomar los trabajadores. Somos un espacio polÃtico que tiene entre sus objetivos una clara defensa de los trabajadores, una polÃtica económica con alto nivel de inclusión. Hemos recuperado con polÃticas activas sectores del trabajo que estaban absolutamente desprotegidos, como los trabajadores de casas particulares y los trabajadores rurales. Nosotros no nos vamos a mover de ese lugar, después están las posiciones que adopta cada uno de los dirigentes.
–¿Cómo será la sintonÃa fina que planteó la Presidenta en el Congreso?
–La agenda del oficialismo es la del Ejecutivo, que empezaremos a ver en las próximas semanas, más lo que podamos construir con nuestros diputados y lo que plantee la oposición y alcance un nivel de consenso razonable.
–Diputados intentó el año pasado debatir el tema de la despenalización del aborto y la situación de una niña de once años violada en Entre RÃos reavivó la discusión. ¿Este año se podrá avanzar sobre el tema?
–El año pasado hubo un intento mal manejado que terminó de una manera bastante frustrante. El caso de la niña de Entre RÃos en realidad se trata de una interpretación de los abortos no punibles establecidos en el Código Penal. A mi criterio, el caso de esta chiquita estaba perfectamente inscripto entre los casos no punibles. Nuestros diputados de Entre RÃos van a presentar una iniciativa sobre la interpretación de la ley, pero la despenalización del aborto no está en la agenda del oficialismo.
–Desde distintos ámbitos hubo planteos a favor de una reforma constitucional. ¿Será un tema de discusión en el Congreso?
–Todo lo que he escuchado son opiniones ponderadas y respetables. La discusión sobre parlamentarismo sà o no recoge tantas opiniones a favor como en contra. Nosotros tenemos una fuerte tradición presidencialista, como el resto del continente, en cambio los paÃses europeos tienen tradición parlamentaria. Es lo que hoy se discute en el ámbito teórico. Ahora, como presidente del bloque oficialista, le digo que este tema no está en la agenda parlamentaria.
–Después de un triunfo electoral contundente, el comienzo del año se ha complicado con las diferencias con el sector de la CGT. ¿Por qué?
–Somos un espacio polÃtico que en estos ocho años y medio de gestión, los de Néstor y los de Cristina, hemos puesto al trabajo entre nuestras prioridades. La creación de cinco millones y medio de puestos de trabajo, la existencia de las paritarias, la recuperación del poder adquisitivo del salario, convierten a este Gobierno en defensor de un modelo que tiene al trabajo y a los trabajadores en el centro de su mirada. En ese tránsito hemos contado siempre con el acompañamiento de los dirigentes gremiales porque tenemos la misma mirada sobre esta cuestión. Espero que en los próximos años siga sucediendo lo mismo: trabajar en conjunto detrás de un modelo que defiende y amplÃa los derechos de los trabajadores.
–Todos estos años han tenido el acompañamiento de la CGT, pero ahora las diferencias con Moyano también son polÃticas, con su renuncia al PJ.
–No cabe duda de que la Presidenta y nuestro espacio polÃtico recogen el apoyo mayoritario de los trabajadores argentinos. En todo caso, las reflexiones tendrÃan que hacerlas otros, si hay gente que considera que tiene que renunciar a un lugar en el justicialismo está en su derecho en hacerlo y expresarlo. Ahora no creo que esa situación sea de tal magnitud que permita augurar comportamientos polÃticos en el futuro.
–¿Comparte la actitud de Scioli de pedirle a Moyano que revea su renuncia y no abandone los cargos en el PJ?
–Moyano ha dicho claramente que ha renunciado y muchos de su compañeros dentro de la CGT han ratificado esa renuncia. A determinados niveles y responsabilidades en la conducción de un espacio polÃtico, de la importancia del peronismo y que está en el gobierno, cada uno es responsable de las decisiones que toma.
–Entonces no comparte de la decisión de Scioli.
–No digo que la comparto ni que no. Es la expresión y la valoración polÃtica del gobernador de Buenos Aires, que tiene todo el derecho a hacerla. También debe haber hecho una valoración polÃtica en el momento de hacerlo público y de lo que generó este pedido. A mà me parece que las cosas hay que dejarlas como están y trabajar mirando al futuro.
–¿El Gobierno necesita de una nueva dirigencia al frente de la CGT?
–Esa es una decisión que tienen que tomar los trabajadores. Somos un espacio polÃtico que tiene entre sus objetivos una clara defensa de los trabajadores, una polÃtica económica con alto nivel de inclusión. Hemos recuperado con polÃticas activas sectores del trabajo que estaban absolutamente desprotegidos, como los trabajadores de casas particulares y los trabajadores rurales. Nosotros no nos vamos a mover de ese lugar, después están las posiciones que adopta cada uno de los dirigentes.
–¿Cómo será la sintonÃa fina que planteó la Presidenta en el Congreso?
–La agenda del oficialismo es la del Ejecutivo, que empezaremos a ver en las próximas semanas, más lo que podamos construir con nuestros diputados y lo que plantee la oposición y alcance un nivel de consenso razonable.
–Diputados intentó el año pasado debatir el tema de la despenalización del aborto y la situación de una niña de once años violada en Entre RÃos reavivó la discusión. ¿Este año se podrá avanzar sobre el tema?
–El año pasado hubo un intento mal manejado que terminó de una manera bastante frustrante. El caso de la niña de Entre RÃos en realidad se trata de una interpretación de los abortos no punibles establecidos en el Código Penal. A mi criterio, el caso de esta chiquita estaba perfectamente inscripto entre los casos no punibles. Nuestros diputados de Entre RÃos van a presentar una iniciativa sobre la interpretación de la ley, pero la despenalización del aborto no está en la agenda del oficialismo.
–Desde distintos ámbitos hubo planteos a favor de una reforma constitucional. ¿Será un tema de discusión en el Congreso?
–Todo lo que he escuchado son opiniones ponderadas y respetables. La discusión sobre parlamentarismo sà o no recoge tantas opiniones a favor como en contra. Nosotros tenemos una fuerte tradición presidencialista, como el resto del continente, en cambio los paÃses europeos tienen tradición parlamentaria. Es lo que hoy se discute en el ámbito teórico. Ahora, como presidente del bloque oficialista, le digo que este tema no está en la agenda parlamentaria.