Esos espacios, desde canchas de tenis y un gimnasio para ciclistas, están tarifados. En mayo se inaugura una cancha de golf. Casi el 70% de las instalaciones del parque Sarmiento están privatizadas y tercerizadas”, aseguró la defensora adjunta del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Graciela Muñiz, quien agregó: “están gerenciados por privados que usufructúan ese espacio que pertenece a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires”.
El Parque Sarmiento es un predio instalado en el barrio de Saavedra, inaugurado en la década del ochenta y en el que actuaron artistas de prestigio internacional como Green Day, Gal Costa y Mercedes Sosa.
Según un relevamiento de ese organismo, al que Tiempo Argentino tuvo acceso, el predio de 60 hectáreas del parque, ubicado en el barrio porteño de Saavedra, en el norte de la ciudad, alberga una serie de emprendimientos privados como canchas de tenis, un gimnasio para ciclistas de alta competencia y –la frutilla del postre– una cancha de golf.
Todos estos espacios están tarifados y a cargo de distintos gerenciadores.
Por la entrada de Avenida Triunvirato y Crisólogo Larralde se encuentra un gimnasio exclusivo para ciclistas de alta competencia que, de acuerdo a la Defensoría, cuenta con máquinas, complementos y equipos frío-calor y está gerenciado por Gabriel Ríos, quien admitió en el informe que es necesario pagar una cuota y una inscripción para acceder a sus comodidades.
“No entiendo para qué existe el Ente Nacional de Alto Rendimiento (ENARD), para qué existe el Comité Olímpico Argentino (COA) y la secretaría de Deportes de la Nación si Mauricio Macri cede el espacio de los vecinos a la élite de un deporte como el ciclismo”, subrayó Muñiz.
Las canchas de tenis –que son aranceladas desde hace años– son regenteadas por Omar Carminatti, ex entrenador de Gabriela Sabatini, recordado por explotar también las instalaciones del Club Obras, pese a las denuncias de la Asociación de Vecinos de Belgrano.
El representante comunero de la Comuna 12, Basilio Sioutis, vinculado con Proyecto Sur, participó también de la denuncia y la inspección ocular.
Sioutis aseguró que los vecinos de Saavedra, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón se encuentran organizando un abrazo simbólico al Parque Sarmiento “porque no vamos a permitir que se siga negociando con el espacio público”, dijo.
Mientras tanto, se espera que a partir de mayo próximo comiencen a funcionar las canchas de golf “Florentino Molina Golf Range”, administradas por ese deportista, ganador del Campeonato Argentino de Profesionales Senior y Súper Senior y del Abierto de la República en varias ocasiones. Una iniciativa que los vecinos del parque apenas pueden vislumbrar desde la General Paz.
Pese a que el oficialismo porteño asegura cada vez que puede que “el PRO no es un monstruo privatizador”, los hechos demuestran día tras día que la gestión de los espacios públicos recibe un trato superficial de parte del Ejecutivo. Antes bien, la filosofía macrista parece encarrilarse a la cesión de los espacios de todos a distintas empresas que hacen negocios con el público “Premium” de los barrios del norte capitalino y recorta las posibilidades de las mayorías.
De hecho, en el informe de la Defensoría puede observarse que, en la zona “no privatizada” –es decir, en el 30% del Parque al que puede acceder el gran público–, se encuentran en estado deplorable los baños y vestuarios públicos y las canchas de fútbol están inundadas de pasto crecido y los arcos no tienen redes.
“Pudimos ver cómo los chicos debían cambiarse a la intemperie”, indicó Sioutis. Toda una decisión política. <
El Parque Sarmiento es un predio instalado en el barrio de Saavedra, inaugurado en la década del ochenta y en el que actuaron artistas de prestigio internacional como Green Day, Gal Costa y Mercedes Sosa.
Según un relevamiento de ese organismo, al que Tiempo Argentino tuvo acceso, el predio de 60 hectáreas del parque, ubicado en el barrio porteño de Saavedra, en el norte de la ciudad, alberga una serie de emprendimientos privados como canchas de tenis, un gimnasio para ciclistas de alta competencia y –la frutilla del postre– una cancha de golf.
Todos estos espacios están tarifados y a cargo de distintos gerenciadores.
Por la entrada de Avenida Triunvirato y Crisólogo Larralde se encuentra un gimnasio exclusivo para ciclistas de alta competencia que, de acuerdo a la Defensoría, cuenta con máquinas, complementos y equipos frío-calor y está gerenciado por Gabriel Ríos, quien admitió en el informe que es necesario pagar una cuota y una inscripción para acceder a sus comodidades.
“No entiendo para qué existe el Ente Nacional de Alto Rendimiento (ENARD), para qué existe el Comité Olímpico Argentino (COA) y la secretaría de Deportes de la Nación si Mauricio Macri cede el espacio de los vecinos a la élite de un deporte como el ciclismo”, subrayó Muñiz.
Las canchas de tenis –que son aranceladas desde hace años– son regenteadas por Omar Carminatti, ex entrenador de Gabriela Sabatini, recordado por explotar también las instalaciones del Club Obras, pese a las denuncias de la Asociación de Vecinos de Belgrano.
El representante comunero de la Comuna 12, Basilio Sioutis, vinculado con Proyecto Sur, participó también de la denuncia y la inspección ocular.
Sioutis aseguró que los vecinos de Saavedra, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón se encuentran organizando un abrazo simbólico al Parque Sarmiento “porque no vamos a permitir que se siga negociando con el espacio público”, dijo.
Mientras tanto, se espera que a partir de mayo próximo comiencen a funcionar las canchas de golf “Florentino Molina Golf Range”, administradas por ese deportista, ganador del Campeonato Argentino de Profesionales Senior y Súper Senior y del Abierto de la República en varias ocasiones. Una iniciativa que los vecinos del parque apenas pueden vislumbrar desde la General Paz.
Pese a que el oficialismo porteño asegura cada vez que puede que “el PRO no es un monstruo privatizador”, los hechos demuestran día tras día que la gestión de los espacios públicos recibe un trato superficial de parte del Ejecutivo. Antes bien, la filosofía macrista parece encarrilarse a la cesión de los espacios de todos a distintas empresas que hacen negocios con el público “Premium” de los barrios del norte capitalino y recorta las posibilidades de las mayorías.
De hecho, en el informe de la Defensoría puede observarse que, en la zona “no privatizada” –es decir, en el 30% del Parque al que puede acceder el gran público–, se encuentran en estado deplorable los baños y vestuarios públicos y las canchas de fútbol están inundadas de pasto crecido y los arcos no tienen redes.
“Pudimos ver cómo los chicos debían cambiarse a la intemperie”, indicó Sioutis. Toda una decisión política. <