El aumento de la tarifa del subte está empezando a mostrar sus consecuencias. Según estadÃsticas de la concesionaria MetrovÃas y el INDEC, desde que el boleto subió a $ 2,50 viaja un 20% menos de pasajeros en promedio. Esto significa que en los dÃas hábiles hay unas 200.000 personas menos en el transporte, respecto del año pasado.
El subte se encareció de $ 1,10 a $ 2,50 el 6 de enero por decisión del Gobierno porteño. Fue en el marco de la negociación por el traspaso del servicio de la Nación a la Ciudad, que luego quedarÃa trunco por el enfrentamiento polÃtico entre ambos Gobiernos.
La suba del 127% provocó incluso que mucha gente, especialmente el 5 de enero, comprara tickets a $ 1,10 para acumularlos y pagar más barato al menos por unos dÃas más. A su vez, hasta el viernes 13 MetrovÃas siguió cobrándole la tarifa vieja a los usuarios que pagaran con Monedero o SUBE.
Pero aún asà la cantidad de usuarios bajó. De acuerdo a las cifras de la concesionaria, en enero se registró una caÃda del 16,6% en la cantidad de pasajeros; en febrero la baja fue de 22,1%; y en marzo del 5,5%. Las diferencias obedecen a la cantidad de feriados o dÃas hábiles que tenga cada mes.
La disminución en la cantidad de usuarios va en contra del sostenido aumento en la cantidad de usuarios que mostró el subte en los últimos años. A fines de 2011, se vendÃa cerca de 1.200.000 boletos por dÃa. Y el pico histórico de pasajeros transportados (que suma los que viajan gratis y hacen combinaciones) se registró el 11 de octubre pasado, cuando viajaron 1.660.000 personas. En 1993, cuando MetrovÃas inició su concesión, transportaba 700.000.
De acuerdo a los números del INDEC, durante el primer trimestre la lÃnea que más pasajeros perdió fue la C, con una baja del 18,4%. La que menos sufrió la sangrÃa fue la B, que cayó el 9,3%, siempre respecto de los primeros tres meses del año pasado.
En los vagones y estaciones se nota el nuevo panorama. “Viajo en subte todos los dÃas hacia el Centro, uso las lÃneas A ó B. Se nota un montón la caÃda. La gente ahora va en colectivo porque el subte se encareció mucho. De hecho, los dÃas que los empleados levantaban los molinetes para pedir aumento de sueldo volvÃa a crecer la cantidad de pasajeros, porque viajaban gratis. Si no fuera porque se pierde mucho tiempo yo también viajarÃa en colectivoâ€, contó Mariano Roperto, vecino de Villa Crespo.
Es que la diferencia entre la tarifa del subte y la del colectivo se amplió mucho. Una persona que todos los dÃas hábiles va y vuelve de su trabajo en colectivo gasta por mes $ 48. Si viajara en subte tendrÃa que pagar $ 100 , cuando antes del aumento le salÃa $ 44. En definitiva, el bolsillo puede más que el reloj, porque la gente prefiere pagar menos y soportar las demoras en el colectivo.
Esa brecha en los precios se produjo por el traspaso fallido. El 3 de enero, la Nación y la Ciudad firmaron un acuerdo por el cual el Gobierno porteño tomaba a su cargo la potestad tarifaria del servicio, y se abrÃa un perÃodo de 90 dÃas para acordar la transferencia definitiva. En ese acuerdo, la Nación se comprometÃa a poner 360 millones de pesos durante este año, el equivalente a la mitad del subsidio anual. Para compensar la otra mitad Macri avaló la suba del subte.
En ese momento se especulaba con que poco después el Gobierno nacional iba a aumentar la tarifa de los colectivos y trenes, también por quita de subsidios. Pero el rechazo social al aumento, sumado a la tragedia del ferrocarril Sarmiento en Once, dejaron de lado cualquier iniciativa en ese sentido, al menos hasta ahora.
El subte se encareció de $ 1,10 a $ 2,50 el 6 de enero por decisión del Gobierno porteño. Fue en el marco de la negociación por el traspaso del servicio de la Nación a la Ciudad, que luego quedarÃa trunco por el enfrentamiento polÃtico entre ambos Gobiernos.
La suba del 127% provocó incluso que mucha gente, especialmente el 5 de enero, comprara tickets a $ 1,10 para acumularlos y pagar más barato al menos por unos dÃas más. A su vez, hasta el viernes 13 MetrovÃas siguió cobrándole la tarifa vieja a los usuarios que pagaran con Monedero o SUBE.
Pero aún asà la cantidad de usuarios bajó. De acuerdo a las cifras de la concesionaria, en enero se registró una caÃda del 16,6% en la cantidad de pasajeros; en febrero la baja fue de 22,1%; y en marzo del 5,5%. Las diferencias obedecen a la cantidad de feriados o dÃas hábiles que tenga cada mes.
La disminución en la cantidad de usuarios va en contra del sostenido aumento en la cantidad de usuarios que mostró el subte en los últimos años. A fines de 2011, se vendÃa cerca de 1.200.000 boletos por dÃa. Y el pico histórico de pasajeros transportados (que suma los que viajan gratis y hacen combinaciones) se registró el 11 de octubre pasado, cuando viajaron 1.660.000 personas. En 1993, cuando MetrovÃas inició su concesión, transportaba 700.000.
De acuerdo a los números del INDEC, durante el primer trimestre la lÃnea que más pasajeros perdió fue la C, con una baja del 18,4%. La que menos sufrió la sangrÃa fue la B, que cayó el 9,3%, siempre respecto de los primeros tres meses del año pasado.
En los vagones y estaciones se nota el nuevo panorama. “Viajo en subte todos los dÃas hacia el Centro, uso las lÃneas A ó B. Se nota un montón la caÃda. La gente ahora va en colectivo porque el subte se encareció mucho. De hecho, los dÃas que los empleados levantaban los molinetes para pedir aumento de sueldo volvÃa a crecer la cantidad de pasajeros, porque viajaban gratis. Si no fuera porque se pierde mucho tiempo yo también viajarÃa en colectivoâ€, contó Mariano Roperto, vecino de Villa Crespo.
Es que la diferencia entre la tarifa del subte y la del colectivo se amplió mucho. Una persona que todos los dÃas hábiles va y vuelve de su trabajo en colectivo gasta por mes $ 48. Si viajara en subte tendrÃa que pagar $ 100 , cuando antes del aumento le salÃa $ 44. En definitiva, el bolsillo puede más que el reloj, porque la gente prefiere pagar menos y soportar las demoras en el colectivo.
Esa brecha en los precios se produjo por el traspaso fallido. El 3 de enero, la Nación y la Ciudad firmaron un acuerdo por el cual el Gobierno porteño tomaba a su cargo la potestad tarifaria del servicio, y se abrÃa un perÃodo de 90 dÃas para acordar la transferencia definitiva. En ese acuerdo, la Nación se comprometÃa a poner 360 millones de pesos durante este año, el equivalente a la mitad del subsidio anual. Para compensar la otra mitad Macri avaló la suba del subte.
En ese momento se especulaba con que poco después el Gobierno nacional iba a aumentar la tarifa de los colectivos y trenes, también por quita de subsidios. Pero el rechazo social al aumento, sumado a la tragedia del ferrocarril Sarmiento en Once, dejaron de lado cualquier iniciativa en ese sentido, al menos hasta ahora.