En los últimos años se han publicado varios libros que reúnen poesÃa de distintos autores de los años 90, pero sin duda uno de los más interesantes hasta ahora es la antologÃa crÃtica “La tendencia materialista†(Paradiso), de reciente aparición, la cual desmenuza la poesÃa de esa década. La publicación instaló la polémica. ¿Falta alguien en esta antologÃa? ¿Cuál es el punto de vista que construye?
Por Gonzalo Leon
13/10/12 – 10:55
La seleccion. Cinco de los siete autores elegidos para conformar la antologÃa. De izquierda a derecha: Alejandro Rubio, Fernanda Laguna, Cucurto, Sergio Raimondi y MartÃn Gambarotta.
Qué particularidades tiene esta antologÃa que la diferencia de otras? La primera es que no sólo aparecen unos poemas de los siete poetas seleccionados (Fabián Casas, Washington Cucurto, Juan Desiderio, MartÃn Gambarotta, Fernanda Laguna, Sergio Raimondi y Alejandro Rubio), sino que en algunos casos hay libros casi completos. La segunda es que hay ensayos que dialogan con la obra de cada uno de ellos y con las tres partes en las que fueron catalogados los poetas: la percepción cultural, la percepción polÃtica, la percepción histórico-económica. Como bien advierten los compiladores en la introducción, “este libro no es un volumen de ensayos, ni un surtido de versos, sino una antologÃa crÃtica, que a la vez que razona el material, organizándolo en núcleos problemáticos, lo promueve, republicándolo en cantidadâ€. ¿Y por qué esta generación y no otra? Para los compiladores (Violeta Kesselman, Ana Mazzoni, Damián Selci) esto es claro: “Con una fuerza que quizá no han tenido novelistas, ensayistas y artistas visuales, muchos de los poetas de los 90 supieron franquear las temáticas convencionalmente asociadas al género, produciendo un conjunto de herramientas que se revela útil a la hora de pensar problemas polÃticos, culturales e históricosâ€. La última es que tiene un punto de vista polÃtico en el recorte y el armado: “Estos poetas parecieran haber adoptado como propia la divisa de Hegel ‘la verdad es concreta’â€.
Antes existieron otras antologÃas como PoesÃa en la fisura, de Daniel Freidemberg. La más reciente es la que hizo Gustavo López, editor de Vox, para la editorial del actor Viggo Mortensen. López explica que si bien la experiencia que tuvo armando su antologÃa es distinta, porque “comenzó a gestarse en 2002, sin responder a lo que se llamaba poesÃa de los 90, sino más bien a una lista de poetas que hice con un amigo y que contaba con unos 38 nombres y más de quinientas páginasâ€, el trabajo crÃtico de Kesselman, Mazzoni y Selci en relación con la poesÃa de esa década es “muy alentador y seguramente pronto aparecerán otros, sobre autores fundamentales de ese momento, como Daniel Durand (que me consta que fue invitado a participar y no aceptó), José Villa o la contundencia de los textos de Damián RÃos, por nombrar a tresâ€. En la antologÃa se hace mención no sólo a Villa y a RÃos, sino al contexto cultural en el que se produjeron los poetas de los 90: el Diario de PoesÃa, las revistas La trompa de Falopo, 18 whiskys y poesÃa.com, los talleres literarios de Leónidas Lamborghini, Diana Bellesi y Arturo Carrera, el nacimiento de las editoriales Vox, Siesta, Deldiego, Belleza y Felicidad.
Para Miguel Angel Petrecca, editor de Gog y Magog, el trabajo de esta antologÃa le parece valioso, pero advierte que los compiladores no proponen nada nuevo: “Me parece más bien que ellos formulan una especie de ‘guión’ o relato de la poesÃa de los 90 que es muy armado y coherente. Sin embargo, creo que esa virtud es también su gran falla, porque el recorte deja afuera muchos textos, textos que no puede leer o que se salen de los lÃmites de ese relatoâ€.
Esta construcción de relato es la que saca de quicio a Daniel Durand, autor de El estado y él se amaron y que en 2000 recibió un subsidio del Estado para su editorial Deldiego. Durand explica que su ausencia en La tendencia… se debió en un principio a que no le gustan las antologÃas, pero ahora agrega otros motivos: “Si bien esta antologÃa es más interesante, más responsable y también más personal, no me gusta la idea de participar de un grupo polÃtico, porque aquà hay una organización que está detrás de esta antologÃa, y ésa es La Cámporaâ€. Durand no quiere verse etiquetado dentro de “poesÃa kirchneristaâ€, e incluso recalca: “No me interesa la polÃtica, y menos la de ellosâ€.
Reconoce que los antologadores son buenos crÃticos, que Selci debe ser “el mejor crÃtico de poesÃa del momento, pero creo que este grupo es el Estado apropiándose del discurso poético, y frente a eso los poetas estamos atados de pies y manos por la polÃticaâ€.
Damián RÃos, editor de Blatt & RÃos y poeta que para algunos mereció estar incluido en la antologÃa, cuenta que tuvo el original en sus manos hace unos años. Para él hay un trÃpode sobre el cual los compiladores leen la producción poética de los 90: ahà están Sergio Raimondi, MartÃn Gambarotta y Alejandro Rubio.
Para RÃos, este gusto se explica por su formación académica, sin hacer carrera ni ocupando cátedras pero investigando fuera de la academia, y por el trabajo crÃtico que han venido haciendo desde Planta Revista: “Es un trabajo donde hay honestidad intelectual pero, como ellos mismos dicen, es un trabajo materialista, por asà decirlo marxista, que busca algo asà como el poema nacional, el poema que dé cuenta del estado de la lengua y del estado de las cosas en todos los ámbitosâ€.
Whashington Cucurto y Fabián Casas tienen una mirada en perspectiva, tal vez porque ambos sacaron su poesÃa reunida con anterioridad. Para Cucurto, el hecho de que falten poetas es irrelevante al lado de la seriedad del trabajo de los compiladores: “Es un libro serio donde hay un trabajo impecable de lectura y eso me pone feliz; que se comiencen a discutir estos libros más allá de los insultos en un blog. Y sÃ, puede que falten poetas, pero eso no importa, los lectores pueden descubrir a los demás a partir de este libroâ€. Fabián Casas, al igual que el editor de Gog y Magog, resalta la construcción de un punto de vista de parte de los compiladores aunque guarda distancia: “Esto es la construcción de un punto de vista, y desde este lugar puedo compartir con algunos más, con algunos menos, me refiero a los demás poetas que están ahÃ, pero independientemente que esté de acuerdo o no en algunas cosas, la antologÃa me parece buenÃsimaâ€.
Fernanda Laguna, la única mujer seleccionada en esta antologÃa, prefiere mantenerse alejada de toda polémica. MartÃn Gambarotta, por su lado, cree que quienes deben hablar son quienes armaron la antologÃa. Por eso el autor de esta nota intentó hablar con los compiladores pero éstos advirtieron que “por el momento no queremos hablar para PERFIL, ni para La Nación ni para ClarÃnâ€. ¿Será para tanto la tendencia materialista?
Por Gonzalo Leon
13/10/12 – 10:55
La seleccion. Cinco de los siete autores elegidos para conformar la antologÃa. De izquierda a derecha: Alejandro Rubio, Fernanda Laguna, Cucurto, Sergio Raimondi y MartÃn Gambarotta.
Qué particularidades tiene esta antologÃa que la diferencia de otras? La primera es que no sólo aparecen unos poemas de los siete poetas seleccionados (Fabián Casas, Washington Cucurto, Juan Desiderio, MartÃn Gambarotta, Fernanda Laguna, Sergio Raimondi y Alejandro Rubio), sino que en algunos casos hay libros casi completos. La segunda es que hay ensayos que dialogan con la obra de cada uno de ellos y con las tres partes en las que fueron catalogados los poetas: la percepción cultural, la percepción polÃtica, la percepción histórico-económica. Como bien advierten los compiladores en la introducción, “este libro no es un volumen de ensayos, ni un surtido de versos, sino una antologÃa crÃtica, que a la vez que razona el material, organizándolo en núcleos problemáticos, lo promueve, republicándolo en cantidadâ€. ¿Y por qué esta generación y no otra? Para los compiladores (Violeta Kesselman, Ana Mazzoni, Damián Selci) esto es claro: “Con una fuerza que quizá no han tenido novelistas, ensayistas y artistas visuales, muchos de los poetas de los 90 supieron franquear las temáticas convencionalmente asociadas al género, produciendo un conjunto de herramientas que se revela útil a la hora de pensar problemas polÃticos, culturales e históricosâ€. La última es que tiene un punto de vista polÃtico en el recorte y el armado: “Estos poetas parecieran haber adoptado como propia la divisa de Hegel ‘la verdad es concreta’â€.
Antes existieron otras antologÃas como PoesÃa en la fisura, de Daniel Freidemberg. La más reciente es la que hizo Gustavo López, editor de Vox, para la editorial del actor Viggo Mortensen. López explica que si bien la experiencia que tuvo armando su antologÃa es distinta, porque “comenzó a gestarse en 2002, sin responder a lo que se llamaba poesÃa de los 90, sino más bien a una lista de poetas que hice con un amigo y que contaba con unos 38 nombres y más de quinientas páginasâ€, el trabajo crÃtico de Kesselman, Mazzoni y Selci en relación con la poesÃa de esa década es “muy alentador y seguramente pronto aparecerán otros, sobre autores fundamentales de ese momento, como Daniel Durand (que me consta que fue invitado a participar y no aceptó), José Villa o la contundencia de los textos de Damián RÃos, por nombrar a tresâ€. En la antologÃa se hace mención no sólo a Villa y a RÃos, sino al contexto cultural en el que se produjeron los poetas de los 90: el Diario de PoesÃa, las revistas La trompa de Falopo, 18 whiskys y poesÃa.com, los talleres literarios de Leónidas Lamborghini, Diana Bellesi y Arturo Carrera, el nacimiento de las editoriales Vox, Siesta, Deldiego, Belleza y Felicidad.
Para Miguel Angel Petrecca, editor de Gog y Magog, el trabajo de esta antologÃa le parece valioso, pero advierte que los compiladores no proponen nada nuevo: “Me parece más bien que ellos formulan una especie de ‘guión’ o relato de la poesÃa de los 90 que es muy armado y coherente. Sin embargo, creo que esa virtud es también su gran falla, porque el recorte deja afuera muchos textos, textos que no puede leer o que se salen de los lÃmites de ese relatoâ€.
Esta construcción de relato es la que saca de quicio a Daniel Durand, autor de El estado y él se amaron y que en 2000 recibió un subsidio del Estado para su editorial Deldiego. Durand explica que su ausencia en La tendencia… se debió en un principio a que no le gustan las antologÃas, pero ahora agrega otros motivos: “Si bien esta antologÃa es más interesante, más responsable y también más personal, no me gusta la idea de participar de un grupo polÃtico, porque aquà hay una organización que está detrás de esta antologÃa, y ésa es La Cámporaâ€. Durand no quiere verse etiquetado dentro de “poesÃa kirchneristaâ€, e incluso recalca: “No me interesa la polÃtica, y menos la de ellosâ€.
Reconoce que los antologadores son buenos crÃticos, que Selci debe ser “el mejor crÃtico de poesÃa del momento, pero creo que este grupo es el Estado apropiándose del discurso poético, y frente a eso los poetas estamos atados de pies y manos por la polÃticaâ€.
Damián RÃos, editor de Blatt & RÃos y poeta que para algunos mereció estar incluido en la antologÃa, cuenta que tuvo el original en sus manos hace unos años. Para él hay un trÃpode sobre el cual los compiladores leen la producción poética de los 90: ahà están Sergio Raimondi, MartÃn Gambarotta y Alejandro Rubio.
Para RÃos, este gusto se explica por su formación académica, sin hacer carrera ni ocupando cátedras pero investigando fuera de la academia, y por el trabajo crÃtico que han venido haciendo desde Planta Revista: “Es un trabajo donde hay honestidad intelectual pero, como ellos mismos dicen, es un trabajo materialista, por asà decirlo marxista, que busca algo asà como el poema nacional, el poema que dé cuenta del estado de la lengua y del estado de las cosas en todos los ámbitosâ€.
Whashington Cucurto y Fabián Casas tienen una mirada en perspectiva, tal vez porque ambos sacaron su poesÃa reunida con anterioridad. Para Cucurto, el hecho de que falten poetas es irrelevante al lado de la seriedad del trabajo de los compiladores: “Es un libro serio donde hay un trabajo impecable de lectura y eso me pone feliz; que se comiencen a discutir estos libros más allá de los insultos en un blog. Y sÃ, puede que falten poetas, pero eso no importa, los lectores pueden descubrir a los demás a partir de este libroâ€. Fabián Casas, al igual que el editor de Gog y Magog, resalta la construcción de un punto de vista de parte de los compiladores aunque guarda distancia: “Esto es la construcción de un punto de vista, y desde este lugar puedo compartir con algunos más, con algunos menos, me refiero a los demás poetas que están ahÃ, pero independientemente que esté de acuerdo o no en algunas cosas, la antologÃa me parece buenÃsimaâ€.
Fernanda Laguna, la única mujer seleccionada en esta antologÃa, prefiere mantenerse alejada de toda polémica. MartÃn Gambarotta, por su lado, cree que quienes deben hablar son quienes armaron la antologÃa. Por eso el autor de esta nota intentó hablar con los compiladores pero éstos advirtieron que “por el momento no queremos hablar para PERFIL, ni para La Nación ni para ClarÃnâ€. ¿Será para tanto la tendencia materialista?