06/11/12
Nuestro paÃs está cambiando tanto desde su composición social como desde su cultura polÃtica y ciudadana.
La actual virulencia del discurso y la creciente agresividad en la acción polÃtica propician un escenario de fractura . Declaraciones de funcionarios de gobierno y militantes pagos vinculados a agrupaciones tales como La Cámpora, el Vatayón Militante o ciertos grupos afines fomentan esta división.
Lo más serio, no obstante, es la fragmentación que se promueve entre la misma ciudadanÃa. Se fom enta un odio y un resentimiento propios de tiempos pasados. Se buscan culpables y enemigos, se tilda de oligarcas denostando a conciudadanos por el mero hecho de pertenecer a la clase media en un paÃs que se preció de contar con la más numerosa de Latinoamérica, el paÃs de la movilidad social ascendente.
Clase media a la que hoy se estigmatiza como si encarnara todos los males .
¿Acaso desconocen que la misma es la que genera empleo, paga impuestos y se capacita para no depender nunca de la ayuda estatal?
¿Qué emprendedor se atreve a generar fuentes de trabajo en este contexto de inseguridad jurÃdica y falta de horizonte de paÃs donde de modo creciente sólo quedan los Estados Nacional y provinciales como generadores de empleo en el mejor de los casos o meros planes asistenciales para seguir sumando rehenes?
Hoy, la pirámide socioeconómica da cuenta (no según el INDEC ciertamente) que la misma se está modificando. Vemos cómo una g eneración distinta de argentinos está alumbrando , un grupo que ha crecido en los márgenes de un sistema social que ve mutar su escala de valores en los que la cultura del trabajo y del esfuerzo van perdiendo relevancia . Jóvenes sin destino pululan en las calles, un millón sin estudio ni trabajo, mientras los niveles de adicciones de drogas lÃcitas e ilÃcitas van en aumento.
La prioridad es la unión de todos aquellos que estamos con vencidos de que hay que defender las libertades sin tener un paÃs fragmentado , con rehenes de planes asistenciales, con chicos que por las necesidades económicas de sus padres vayan a escuelas públicas con educación de baja calidad y militantes polÃticos que les enseñen odio hacia quienes piensan distinto.
El reclamo de la ciudadanÃa al Gobierno asà como a la dirigencia polÃtica vista en la marcha del 13 de septiembre se repetirá este jueves.
La sociedad pide diálogo y madurez, que se dejen de lado personalismos para que a través del trabajo conjunto de las fuerzas del campo democrático se alcancen consensos capaces de diagramar respuestas a los problemas de los argentinos.
Es nuestra obligación hacernos eco de este pedido y sumar, procurando que las raÃces partidarias de origen no sean un impedimento sino que, por lo contrario, enriquezcan la diversidad de visiones para confluir en un programa comúnde acción . Las fuerzas polÃticas que no están alineadas con el oficialismo tienen más coincidencias que diferencias y en un escenario como el actual en el que se promueve tanto reformar el espÃritu de la Constitución Nacional como las impúdicas presiones a la Justicia a fin de evitar voces disonantes en los medios de comunicación, tal confluencia libre de prejuicios y plena de sentido común resulta indispensable: la calidad de nuestra democracia, incluida la división de poderes, están en juego.
Los representantes de la oposición debemos conformar un frente amplio articulado en contenidos cuyo único lÃmite deben ser las conductas éticas y democráticas .
Es preciso superar las luchas de ego y las peleas de cartel.
Debemos trabajar en las coincidencias que existen en temas centrales como lucha contra la inflación y generación de empleo, seguridad, salud, educación y vivienda para delinear polÃticas de Estado.
Como polÃtico tengo vocación de transformar nuestra realidad y no puede ser que quien no vote por el oficialismo concurra a las urnas sin expectativas de cambio puesto que la oposición está desarticulada. Hay que aprovechar las primarias abiertas simultáneas obligatorias para que allà surjan los mejores candidatos de este frente cÃvico , y legisladores que defiendan un programa común con puntos muy concretos. Trabajar en definitiva para que la gente que no acompaña al oficialismo tenga la posibilidad de que su voto gravite.
Es hora de terminar con los lÃmites entre los opositores y empezar a construir una propuesta común frente al Gobierno . Si no actuamos rápido sucederá la parábola de la ranita a la que meten en una olla con agua tibia que la adormece hasta que es demasiado tarde.
Nuestro paÃs está cambiando tanto desde su composición social como desde su cultura polÃtica y ciudadana.
La actual virulencia del discurso y la creciente agresividad en la acción polÃtica propician un escenario de fractura . Declaraciones de funcionarios de gobierno y militantes pagos vinculados a agrupaciones tales como La Cámpora, el Vatayón Militante o ciertos grupos afines fomentan esta división.
Lo más serio, no obstante, es la fragmentación que se promueve entre la misma ciudadanÃa. Se fom enta un odio y un resentimiento propios de tiempos pasados. Se buscan culpables y enemigos, se tilda de oligarcas denostando a conciudadanos por el mero hecho de pertenecer a la clase media en un paÃs que se preció de contar con la más numerosa de Latinoamérica, el paÃs de la movilidad social ascendente.
Clase media a la que hoy se estigmatiza como si encarnara todos los males .
¿Acaso desconocen que la misma es la que genera empleo, paga impuestos y se capacita para no depender nunca de la ayuda estatal?
¿Qué emprendedor se atreve a generar fuentes de trabajo en este contexto de inseguridad jurÃdica y falta de horizonte de paÃs donde de modo creciente sólo quedan los Estados Nacional y provinciales como generadores de empleo en el mejor de los casos o meros planes asistenciales para seguir sumando rehenes?
Hoy, la pirámide socioeconómica da cuenta (no según el INDEC ciertamente) que la misma se está modificando. Vemos cómo una g eneración distinta de argentinos está alumbrando , un grupo que ha crecido en los márgenes de un sistema social que ve mutar su escala de valores en los que la cultura del trabajo y del esfuerzo van perdiendo relevancia . Jóvenes sin destino pululan en las calles, un millón sin estudio ni trabajo, mientras los niveles de adicciones de drogas lÃcitas e ilÃcitas van en aumento.
La prioridad es la unión de todos aquellos que estamos con vencidos de que hay que defender las libertades sin tener un paÃs fragmentado , con rehenes de planes asistenciales, con chicos que por las necesidades económicas de sus padres vayan a escuelas públicas con educación de baja calidad y militantes polÃticos que les enseñen odio hacia quienes piensan distinto.
El reclamo de la ciudadanÃa al Gobierno asà como a la dirigencia polÃtica vista en la marcha del 13 de septiembre se repetirá este jueves.
La sociedad pide diálogo y madurez, que se dejen de lado personalismos para que a través del trabajo conjunto de las fuerzas del campo democrático se alcancen consensos capaces de diagramar respuestas a los problemas de los argentinos.
Es nuestra obligación hacernos eco de este pedido y sumar, procurando que las raÃces partidarias de origen no sean un impedimento sino que, por lo contrario, enriquezcan la diversidad de visiones para confluir en un programa comúnde acción . Las fuerzas polÃticas que no están alineadas con el oficialismo tienen más coincidencias que diferencias y en un escenario como el actual en el que se promueve tanto reformar el espÃritu de la Constitución Nacional como las impúdicas presiones a la Justicia a fin de evitar voces disonantes en los medios de comunicación, tal confluencia libre de prejuicios y plena de sentido común resulta indispensable: la calidad de nuestra democracia, incluida la división de poderes, están en juego.
Los representantes de la oposición debemos conformar un frente amplio articulado en contenidos cuyo único lÃmite deben ser las conductas éticas y democráticas .
Es preciso superar las luchas de ego y las peleas de cartel.
Debemos trabajar en las coincidencias que existen en temas centrales como lucha contra la inflación y generación de empleo, seguridad, salud, educación y vivienda para delinear polÃticas de Estado.
Como polÃtico tengo vocación de transformar nuestra realidad y no puede ser que quien no vote por el oficialismo concurra a las urnas sin expectativas de cambio puesto que la oposición está desarticulada. Hay que aprovechar las primarias abiertas simultáneas obligatorias para que allà surjan los mejores candidatos de este frente cÃvico , y legisladores que defiendan un programa común con puntos muy concretos. Trabajar en definitiva para que la gente que no acompaña al oficialismo tenga la posibilidad de que su voto gravite.
Es hora de terminar con los lÃmites entre los opositores y empezar a construir una propuesta común frente al Gobierno . Si no actuamos rápido sucederá la parábola de la ranita a la que meten en una olla con agua tibia que la adormece hasta que es demasiado tarde.