¿Qué es la seguridad? ¿Cómo es la historia argentina? ¿Qué es la libertad? Algunas respuestas sorprendentes pudieron conocerse ayer en la marcha que copó el centro porteño exhibiendo su rechazo al actual gobierno como tema unificador, evento que confirmó que lo masivo, lo popular y lo diverso pueden ser cosas bien diferentes. Además de recorrer el acto, lavaca entrevistó a integrantes de movimientos sociales y comunitarios argentinos. Algunos apuntes sobre ClarÃn y de qué modo se entienden los temas cruciales de la actualidad, cuando se razonan y sienten las cosas lejos del monocultivo temático de los medios y la agenda polÃtica porteña.
Escena 1: queremos libertad
El hombre canoso y dos mujeres caminan con unas remeras en las que se lee en grandes letras: “Queremos libertadâ€.
¿En qué consiste su reclamo?
(Sorprendido ante la pregunta que pensé obvia) Bueno, la libertad tiene muchos aspectos. Es muy amplio ¿no?
¿En qué no se respeta su libertad?
Bueno, cuando me cercenan en qué puedo usar mi dinero. Si quiero comprar o vender un departamento, hacer una inversión, estoy cada vez más restringido. Libertad es poder circular por el paÃs.
¿Y usted no puede?
Pero aparece un piquete, un acto.
Este es un acto, aquà no circulan los autos.
Pero es distinto cuando te invaden, cuando un piquete cercena tu libertad. Libertad es que puedas decirle a las autoridades policiales que hagan algo si no quiero que me limpien el parabrisas. Y si no le das una moneda terminan insultándome o escupiéndome. Eso es falta de libertad.
Julio asegura que es docente, y asegura que el problema es que la libertad se convirtió en libertinaje. (Siguiendo el razonamiento, acaso la cuestión no esté en la docencia sino en el docentaje). “Nunca hubo una libertad tan restringida como ahoraâ€. Le recuerdo que para hacer inversiones –su tema- hubo un momento complicado llamado corralito. Y que en general hubo otro momento espinoso para la libertad, llamado dictadura: “Ah, no, pero yo en polÃtica no me metoâ€.
¿Pero usted se manifestó por la libertad en esos momentos?
Yo creo que me quejé, pero tampoco era como hoy tan manifiesto lo restringido de la libertad.
Pero por lo que veo, usted se expresa con total libertad.
Bueno, es cierto. No sé el dÃa de mañana. A veces te presionan. Y si te presionan hoy hay libertad, pero mañana no sé.
Fin de la charla, me declaro incompetente.
Escena 2
Liliana y Mariana reclaman en un cartel: “Si defienden el derecho a voto a partir de los 16 años, defiendan el derecho de los ciudadanos a que se castigue a los menores cuando cometen un crimenâ€.
-Señora, ¿los ciudadanos tienen que castigar a los menores?
-A ley pareja nadie se queja.
-Qué piensa cuando hay chicos de sectores vulnerables desaparecidos en esta época, como Luciano Arruga, Iván Torres, Diego Duarte, Daniel Solano?
-(Mira la propaganda de Pepsi) Mire, si es por vulnerables, tendrÃamos que hablar de la gente que habita el paÃs desde sus comienzos, que no está protegida.
-(Con perplejidad HD) ¿Usted me está hablando de los pueblos originarios, los mapuche?
-Y bueno, respetemos también a los mapuche.
Mariana clarifica la antropologÃa:
-Y a los prefectos y a los gendarmes.
Escena 3
Un grupo de unas 20 personas tienen remeras negras que reclaman por la Fragata Libertad. “Somos un grupo polÃtico, pero no tenemos nombreâ€, me dice uno de ellos. Le digo que no entiendo (mi estado habitual a esta altura). “Somos ciudadanos independientes, hacemos polÃtica de acuerdo a lo que pensamosâ€. Miro bien la remera, el hombre me muestra que hay una firma en todas ellas. Jorge Garayalde, del Pro, nueva sastrerÃa de ciudadanos independientes.
Respetemos a la clase media
“Para ayudar a las clases bajas, respetemos a la clase mediaâ€, dice el cartel de MatÃas, 28 años, trabaja en una empresa de Internet en digitalización de sonido. “Tiene que haber reglas. La gente se rompe el culo y después te perjudican con el dólar, se ve perjudicada la clase media trabajadoraâ€.
¿En qué te perjudica?
Hay inseguridad.
Pero me hablabas del dólar.
Pero también hay inseguridad. Y si por ejemplo quiero viajar a Chile de vacaciones, no puedo comprar dólares. Este es un gobierno socialista que pierde el respeto a las reglas de juego. Le dan a las clases bajas, pero perjudican a las otras.
Oferta de pizza
Ejemplo de lo que decÃa MartÃn: pasa un joven y me da un volante de pizza a 22 pesos. Se rÃe mirando a la gente. Su nombre es MatÃas. ¿Qué te parece la marcha? “Todo bien, pero la verdad es que en mi barrio en Florencio Varela, nadie dio tantas cosas como Cristina: trabajo, educación. Ni ahà quiero que la echen estas personas. Que compre pizza y se queden trancaâ€.
Pasa otro muchacho con un cartel: “Gobierno + 8 N = Argentinaâ€.
Dos rarezas
Veo un muñeco que tiene el emblema de La Cámpora, y los de Barrick Gold, Cargill, Monsanto, IRSA. Detrás una bandera donde se lee “Barrick se escribe con Kâ€. MartÃn Lerena explica: “Somos Bastión, un grupo juvenil nacionalista. No somos ni de izquierda ni de derecha. No estamos con Macri ni con Cristina. Queremos que no le sigan regalando todo a las multinacionales. En minerÃa, tiene que ser sustentable, estatal, y la renta que quede aquÃ. No somos esbirros de la derecha ni serviles liberalesâ€, dice con jerga de otras primaveras. “También estamos contra la soja. Queremos una patria justa, libre y soberanaâ€.
Un poco más allá Marcela se presenta como feminista del grupo Ni una mujer más vÃctima de las redes de prostitución. Su cartel plantea: “Las desaparecidas no tolerarÃan las violaciones a los derechos humanos que hoy comete el Estado. La lucha continúaâ€. Le digo que mucha de la gente que marcha no parece inspirada en los derechos humanos. “Pero bueno, es una marcha diversa. Para nosotras es importante que se hable de desaparecidos y que se sepa que el Estado comete violacionesâ€.
Raúl Castells con su Movimiento de Jubilados y Pensionados habÃa sido el más veloz para captar a las cámaras planteando justamente la cuestión jubilatoria. HabÃa llegado en un viejo Ford Sierra con altoparlantes y cumbia.
Lejos de Plaza de Mayo, qué piensan del 8N: Esquel, Iberá, Neuquén
Marta Sahores integra la Asamblea No a la mina, de Esquel. Desde allà dijo a lavaca: “Hay temas de la actualidad que son positivos, como la ayuda por hijo y el juzgamiento por temas de derechos humanos. Nosotros hemos decidido no acompañar esta protesta. No estamos de acuerdo con el gobierno, pero no por eso vamos a marchar con la derecha y grupos golpistas como Cecilia Pando. Seguimos defendiendo la tierra, el agua, el medio ambiente, la vida de las futuras generaciones, y vamos a pedirle a este gobierno que escuche la voz del pueblo, pero no por eso estamos del lado de esta genteâ€.
Dos demonios
Marta no deja por eso de cuestionar a la Presidenta: “Da la imagen de soberbia, se lleva todo por delante, tiene una forma que parece autoritaria. Yo dirÃa que se merece estas reacciones, en el sentido de que no se cuida –el gobierno, no sólo ella- de escuchar a los demás. No todo el que discute es gorila. Terminás en una teorÃa de los dos demonios. Y hay gente bien intencionada que me ha dicho: ‘el reclamo es la única forma de expresar mi descontento’. Y algo de razón tiene el que piensa asÃâ€.
ClarÃn
Marta Sahores, de Esquel: “No me cabe la menor duda de que ClarÃn debe estar atrás de todo esto, serÃan tontos si no lo hicieran. Pero quien da pie a que mucha gente apoye estas medidas es el gobierno. La Presidente y su equipo dejan en la vereda de enfrente a gente que hasta la votó. O sea, ClarÃn hace lo suyo, pero el gobierno tiene responsabilidadâ€. En todo caso, oficialismo y oposición mediática coinciden en ignorar la enorme movilización social generada en Esquel y en otros puntos del paÃs contra el avance minero. “ClarÃn fue este año a Famatina, pero no es que nos apoye sino que le convenÃa para jorobar al gobiernoâ€.
Lo masivo y lo popular
Desde Concepción, en Corrientes, Emilio Spataro comparte ideas: “El 8N no existió en la Argentina profunda. No es parte de la realidad ni la agenda ni las conversaciones. Lo que distingo es que no todo lo masivo es popular. No me sorprende que la derecha, que no tiene partidos, se vea impulsada por los medios grandes. Pero es triste que compañeros que han estado del lado de los movimientos sociales supongan que se puede emparentar esto con el 2001â€.
Piquetes vs piquetes
En todos los casos, lo que parece en juego es el derecho a manifestarse libremente. Emilio: “Lo que yo distingo es la legitimidad. Como pasó en 2008 y los piquetes de la Sociedad rural. Una cosa es un piquete en una población desesperada y sin herramientas para hacerse oÃr. Algo muy distinto es un piquete de un sector económico que quiere mantener sus privilegiosâ€.
Rural; ¿te copás?
Spataro no habla en defensa del gobierno: “Pero tengo claro dónde están los enemigos. Por eso no puede haber unidad de acción. Es cierto que la calle es de todos, la queja ante el gobierno puede ser de todos, pero no hay un programa contra el gobierno. No tenemos nada que compartir con ese sector. Queda seguir construyendo nuestro propio sueño. No va a decirle a la Rural ‘¿te copás con no avanzar con la soja, no eliminar bosques y no ser tan capitalista?â€
Centro y periferia
Viviana Vaca es asambleÃsta de Loncopué, donde este año un referéndum minero obtuvo el 83% de los votos prohibiendo la megaminerÃa.
“Es importante que todos se manifiesten. Pero creo que los reclamos de la gente de las ciudades son distintos que los del interior. Hay una oposición, una polarización, donde todo se mueve entre el 8 N y el 7 D pero, entre los que están con ClarÃn o con el gobierno, pero hay un montón de ciudadanas y ciudadanos que no estamos en eso. Yo creo que es buenÃsimo que haya una ley de medios que democratice la información, pero tampoco quiero que saquemos a un monopolio, simplemente para que haya otroâ€.
Sobre la Presidenta: “Es inteligente, le harÃa muy bien reconocer y decir que hay inflación, y vamos a pelearla. En cambio negar el problema genera broncaâ€. Para Viviana el problema del modelo va más allá: “El modelo extractivo no es un problema de los K sino del paÃs. Ningún un polÃtico plantea algo diferente. No digo que sea fácil, pero volvemos a lo anterior: al menos reconocerlo. Pero no, todos se dan la mano. Propaganda oficial minera y propaganda de Barrick, y ClarÃn en sintonÃa. Ahà están los monopolios: empresas multinacionales que vienen por una segunda colonizaciónâ€.
¿Y quiénes se oponen? “Las comunidades, aunque ni los gobiernos ni los medios las tengan en cuenta. Al final siempre son las comunidades las que plantean cómo es que se pueden pensar y hacer las cosas de un modo distintoâ€.
Escena 1: queremos libertad
El hombre canoso y dos mujeres caminan con unas remeras en las que se lee en grandes letras: “Queremos libertadâ€.
¿En qué consiste su reclamo?
(Sorprendido ante la pregunta que pensé obvia) Bueno, la libertad tiene muchos aspectos. Es muy amplio ¿no?
¿En qué no se respeta su libertad?
Bueno, cuando me cercenan en qué puedo usar mi dinero. Si quiero comprar o vender un departamento, hacer una inversión, estoy cada vez más restringido. Libertad es poder circular por el paÃs.
¿Y usted no puede?
Pero aparece un piquete, un acto.
Este es un acto, aquà no circulan los autos.
Pero es distinto cuando te invaden, cuando un piquete cercena tu libertad. Libertad es que puedas decirle a las autoridades policiales que hagan algo si no quiero que me limpien el parabrisas. Y si no le das una moneda terminan insultándome o escupiéndome. Eso es falta de libertad.
Julio asegura que es docente, y asegura que el problema es que la libertad se convirtió en libertinaje. (Siguiendo el razonamiento, acaso la cuestión no esté en la docencia sino en el docentaje). “Nunca hubo una libertad tan restringida como ahoraâ€. Le recuerdo que para hacer inversiones –su tema- hubo un momento complicado llamado corralito. Y que en general hubo otro momento espinoso para la libertad, llamado dictadura: “Ah, no, pero yo en polÃtica no me metoâ€.
¿Pero usted se manifestó por la libertad en esos momentos?
Yo creo que me quejé, pero tampoco era como hoy tan manifiesto lo restringido de la libertad.
Pero por lo que veo, usted se expresa con total libertad.
Bueno, es cierto. No sé el dÃa de mañana. A veces te presionan. Y si te presionan hoy hay libertad, pero mañana no sé.
Fin de la charla, me declaro incompetente.
Escena 2
Liliana y Mariana reclaman en un cartel: “Si defienden el derecho a voto a partir de los 16 años, defiendan el derecho de los ciudadanos a que se castigue a los menores cuando cometen un crimenâ€.
-Señora, ¿los ciudadanos tienen que castigar a los menores?
-A ley pareja nadie se queja.
-Qué piensa cuando hay chicos de sectores vulnerables desaparecidos en esta época, como Luciano Arruga, Iván Torres, Diego Duarte, Daniel Solano?
-(Mira la propaganda de Pepsi) Mire, si es por vulnerables, tendrÃamos que hablar de la gente que habita el paÃs desde sus comienzos, que no está protegida.
-(Con perplejidad HD) ¿Usted me está hablando de los pueblos originarios, los mapuche?
-Y bueno, respetemos también a los mapuche.
Mariana clarifica la antropologÃa:
-Y a los prefectos y a los gendarmes.
Escena 3
Un grupo de unas 20 personas tienen remeras negras que reclaman por la Fragata Libertad. “Somos un grupo polÃtico, pero no tenemos nombreâ€, me dice uno de ellos. Le digo que no entiendo (mi estado habitual a esta altura). “Somos ciudadanos independientes, hacemos polÃtica de acuerdo a lo que pensamosâ€. Miro bien la remera, el hombre me muestra que hay una firma en todas ellas. Jorge Garayalde, del Pro, nueva sastrerÃa de ciudadanos independientes.
Respetemos a la clase media
“Para ayudar a las clases bajas, respetemos a la clase mediaâ€, dice el cartel de MatÃas, 28 años, trabaja en una empresa de Internet en digitalización de sonido. “Tiene que haber reglas. La gente se rompe el culo y después te perjudican con el dólar, se ve perjudicada la clase media trabajadoraâ€.
¿En qué te perjudica?
Hay inseguridad.
Pero me hablabas del dólar.
Pero también hay inseguridad. Y si por ejemplo quiero viajar a Chile de vacaciones, no puedo comprar dólares. Este es un gobierno socialista que pierde el respeto a las reglas de juego. Le dan a las clases bajas, pero perjudican a las otras.
Oferta de pizza
Ejemplo de lo que decÃa MartÃn: pasa un joven y me da un volante de pizza a 22 pesos. Se rÃe mirando a la gente. Su nombre es MatÃas. ¿Qué te parece la marcha? “Todo bien, pero la verdad es que en mi barrio en Florencio Varela, nadie dio tantas cosas como Cristina: trabajo, educación. Ni ahà quiero que la echen estas personas. Que compre pizza y se queden trancaâ€.
Pasa otro muchacho con un cartel: “Gobierno + 8 N = Argentinaâ€.
Dos rarezas
Veo un muñeco que tiene el emblema de La Cámpora, y los de Barrick Gold, Cargill, Monsanto, IRSA. Detrás una bandera donde se lee “Barrick se escribe con Kâ€. MartÃn Lerena explica: “Somos Bastión, un grupo juvenil nacionalista. No somos ni de izquierda ni de derecha. No estamos con Macri ni con Cristina. Queremos que no le sigan regalando todo a las multinacionales. En minerÃa, tiene que ser sustentable, estatal, y la renta que quede aquÃ. No somos esbirros de la derecha ni serviles liberalesâ€, dice con jerga de otras primaveras. “También estamos contra la soja. Queremos una patria justa, libre y soberanaâ€.
Un poco más allá Marcela se presenta como feminista del grupo Ni una mujer más vÃctima de las redes de prostitución. Su cartel plantea: “Las desaparecidas no tolerarÃan las violaciones a los derechos humanos que hoy comete el Estado. La lucha continúaâ€. Le digo que mucha de la gente que marcha no parece inspirada en los derechos humanos. “Pero bueno, es una marcha diversa. Para nosotras es importante que se hable de desaparecidos y que se sepa que el Estado comete violacionesâ€.
Raúl Castells con su Movimiento de Jubilados y Pensionados habÃa sido el más veloz para captar a las cámaras planteando justamente la cuestión jubilatoria. HabÃa llegado en un viejo Ford Sierra con altoparlantes y cumbia.
Lejos de Plaza de Mayo, qué piensan del 8N: Esquel, Iberá, Neuquén
Marta Sahores integra la Asamblea No a la mina, de Esquel. Desde allà dijo a lavaca: “Hay temas de la actualidad que son positivos, como la ayuda por hijo y el juzgamiento por temas de derechos humanos. Nosotros hemos decidido no acompañar esta protesta. No estamos de acuerdo con el gobierno, pero no por eso vamos a marchar con la derecha y grupos golpistas como Cecilia Pando. Seguimos defendiendo la tierra, el agua, el medio ambiente, la vida de las futuras generaciones, y vamos a pedirle a este gobierno que escuche la voz del pueblo, pero no por eso estamos del lado de esta genteâ€.
Dos demonios
Marta no deja por eso de cuestionar a la Presidenta: “Da la imagen de soberbia, se lleva todo por delante, tiene una forma que parece autoritaria. Yo dirÃa que se merece estas reacciones, en el sentido de que no se cuida –el gobierno, no sólo ella- de escuchar a los demás. No todo el que discute es gorila. Terminás en una teorÃa de los dos demonios. Y hay gente bien intencionada que me ha dicho: ‘el reclamo es la única forma de expresar mi descontento’. Y algo de razón tiene el que piensa asÃâ€.
ClarÃn
Marta Sahores, de Esquel: “No me cabe la menor duda de que ClarÃn debe estar atrás de todo esto, serÃan tontos si no lo hicieran. Pero quien da pie a que mucha gente apoye estas medidas es el gobierno. La Presidente y su equipo dejan en la vereda de enfrente a gente que hasta la votó. O sea, ClarÃn hace lo suyo, pero el gobierno tiene responsabilidadâ€. En todo caso, oficialismo y oposición mediática coinciden en ignorar la enorme movilización social generada en Esquel y en otros puntos del paÃs contra el avance minero. “ClarÃn fue este año a Famatina, pero no es que nos apoye sino que le convenÃa para jorobar al gobiernoâ€.
Lo masivo y lo popular
Desde Concepción, en Corrientes, Emilio Spataro comparte ideas: “El 8N no existió en la Argentina profunda. No es parte de la realidad ni la agenda ni las conversaciones. Lo que distingo es que no todo lo masivo es popular. No me sorprende que la derecha, que no tiene partidos, se vea impulsada por los medios grandes. Pero es triste que compañeros que han estado del lado de los movimientos sociales supongan que se puede emparentar esto con el 2001â€.
Piquetes vs piquetes
En todos los casos, lo que parece en juego es el derecho a manifestarse libremente. Emilio: “Lo que yo distingo es la legitimidad. Como pasó en 2008 y los piquetes de la Sociedad rural. Una cosa es un piquete en una población desesperada y sin herramientas para hacerse oÃr. Algo muy distinto es un piquete de un sector económico que quiere mantener sus privilegiosâ€.
Rural; ¿te copás?
Spataro no habla en defensa del gobierno: “Pero tengo claro dónde están los enemigos. Por eso no puede haber unidad de acción. Es cierto que la calle es de todos, la queja ante el gobierno puede ser de todos, pero no hay un programa contra el gobierno. No tenemos nada que compartir con ese sector. Queda seguir construyendo nuestro propio sueño. No va a decirle a la Rural ‘¿te copás con no avanzar con la soja, no eliminar bosques y no ser tan capitalista?â€
Centro y periferia
Viviana Vaca es asambleÃsta de Loncopué, donde este año un referéndum minero obtuvo el 83% de los votos prohibiendo la megaminerÃa.
“Es importante que todos se manifiesten. Pero creo que los reclamos de la gente de las ciudades son distintos que los del interior. Hay una oposición, una polarización, donde todo se mueve entre el 8 N y el 7 D pero, entre los que están con ClarÃn o con el gobierno, pero hay un montón de ciudadanas y ciudadanos que no estamos en eso. Yo creo que es buenÃsimo que haya una ley de medios que democratice la información, pero tampoco quiero que saquemos a un monopolio, simplemente para que haya otroâ€.
Sobre la Presidenta: “Es inteligente, le harÃa muy bien reconocer y decir que hay inflación, y vamos a pelearla. En cambio negar el problema genera broncaâ€. Para Viviana el problema del modelo va más allá: “El modelo extractivo no es un problema de los K sino del paÃs. Ningún un polÃtico plantea algo diferente. No digo que sea fácil, pero volvemos a lo anterior: al menos reconocerlo. Pero no, todos se dan la mano. Propaganda oficial minera y propaganda de Barrick, y ClarÃn en sintonÃa. Ahà están los monopolios: empresas multinacionales que vienen por una segunda colonizaciónâ€.
¿Y quiénes se oponen? “Las comunidades, aunque ni los gobiernos ni los medios las tengan en cuenta. Al final siempre son las comunidades las que plantean cómo es que se pueden pensar y hacer las cosas de un modo distintoâ€.
La polÃtica en las calles, 8N y después…
http://elviolentooficio.blogspot.com.ar/2012/11/la-politica-en-las-calles-8n-y-despues.html