El exministro de EconomÃa Roque Fernández aseguró que simpatiza con los estÃmulos al capital que puedan implementarse, como el blanqueo anunciado el martes. «En la Argentina el capital ha sido fuertemente penalizado en los últimos tiempos. La fuga que se observa es justamente el resultado de ese tratamiento, que va desde la inseguridad jurÃdica hasta la persecución fiscal», explicó. Para el economista, hoy en la Universidad del CEMA, el blanqueo no tendrá igualmente fuerte impacto en la economÃa en general y menos en el mercado cambiario.
Periodista: ¿Cómo evalúa el blanqueo de capitales que el Gobierno lanzó el martes?
Roque Fernández: Siempre tuve una postura procapital y simpatizo con la idea de dar estÃmulo al capital que haya sido discriminado como sucedió aquÃ. En la Argentina el capital ha sido fuertemente penalizado en los últimos tiempos. Por lo menos, desde hace 15 años, desde la pesificación. La fuga de capitales que se observa es justamente el resultado de ese tratamiento persecutorio contra el capital, que va desde la inseguridad jurÃdica hasta la persecución fiscal. Evidentemente, habÃa que hacer algo, el paÃs necesita estÃmulos para financiar la inversión.
Periodista: Esa visión incluirÃa sólo al dinero lÃcito no declarado, pero el sistema permite blanquear capitales sin declarar el origen.
R.F.: Es cierto. Este planteo lo hago desde la óptica éticamente correcta. Hay mucha gente que tiene en el colchón dólares bien habidos, los puso a resguardo y no los declaró en Bienes Personales. Los retiraron de la economÃa por la acción persecutoria que sufrieron. Porque no se ajustó el mÃnimo no imponible de Ganancias, porque les confiscaron los ahorros de las AFJP, entre otras cosas. A ese tipo de ahorrista yo lo protegerÃa y le darÃa estÃmulo y seguridad para invertir. Pero si para que salga de ese ostracismo se le cobra Impuesto a las Ganancias, es un despropósito. Está bien que regrese a la economÃa formal, no vuelvan a cobrarle un impuesto que ya le cobraron y con el que lo persiguieron. Los otros tenedores de dólares, los que tienen fondos del lavado de dinero o del narcotráfico, no van a querer aparecer en una lista pública de grandes capitales que se fueron.
P.: ¿Alcanzan los bonos lanzados para atraer inversores?
R.F.: No alcanza porque simultáneamente a ese grupo de ahorristas que mencioné, están los empresarios con proyectos por los que se canalizarán esos bonos. Esos empresarios ya están penalizados: pagan impuesto a débitos y créditos, retenciones, bienes personales o responsable sustituto de bienes personales. Hay persecución sobre proyectos de inversión. Es aterrador ver cómo se desincentiva al inversor, por ejemplo al ver la incidencia fiscal en proyectos inmobiliarios o industriales.
P.: ¿Con qué deberÃa completarse el sistema?
R.F.: Tiene que haber medidas complementarias que aseguren que la inversión encarada esté por un tiempo desgravada. Por ejemplo, el impuesto al cheque el 100% a cuenta de Ganancias o considerar las retenciones a las exportaciones como crédito fiscal contra bienes personales. Eso es un incentivo que tendrÃa impacto en toda la economÃa. Hoy por el precio del dólar ni la soja alrededor de la zona núcleo es un buen negocio, si saca menos de 35 quintales por hectárea no gana. Algo similar pasa en el mercado inmobiliario. Excepto que sea un proyecto en un lugar privilegiado por ubicación, el costo de la vivienda nueva está igual o cerca al costo de la construcción. Por la incidencia de la tierra no hay margen de ganancia y por eso no hay inversión.
P.: ¿Hay que recompensar de alguna forma a los que nunca huyeron a la informalidad?
R.F.: Entiendo, con dolor propio, el argumento de los que pagaron y cumplieron siempre. Pero ellos también pueden aprovechar este momento de alguna forma si el sistema funciona. Si es creÃble, llevará plata a los bancos, se estimula al sector exportador, se generan empleos. Esto si se implementara algún mecanismo de crédito fiscal para la inversión complementario, y no simplemente dar un edulcorante a quien tiene plata no declarada.
P.: ¿Éstas son las medidas que impactan realmente en la economÃa?
R.F.: No. Estos instrumento lanzados tendrán muy poco impacto. Son medidas muy simples. Y en el mercado cambiario no sirven.
P.: ¿En la cotización del dólar «blue»?
R.F.: El mercado del «blue» y el «contado con liqui» es mucho más profundo que lo que muchos creen. Algunos esperan que los dólares que provengan de la cosecha gruesa hagan bajar la cotización del dólar informal. Es un error básico. La única forma de que baje el «blue» es que haya un cambio de paradigma muy importante. Eso no pasará con este Gobierno, claramente. Hay tasas internacionales en cero, por lo que una Argentina ordenada serÃa un foco de atención de inversores.
P.: ¿EsperarÃa una devaluación o un desdoblamiento cambiario este año?
R.F.: El Gobierno en eso no se equivoca. Una medida asà tendrÃa impacto sobre el costo de vida y no frenará el problema. Si se sigue con el mismo modelo, ponerle cualquier número al dólar no cambia el conflicto de fondo. Hay que hacer un giro completo y tener autonomÃa del Banco Central, ordenar fiscalmente al Estado, levantar el default, pagar al Club de ParÃs, etc.. Y todo esto habrÃa que hacerlo de repente y ser creÃble en que se mantendrá la postura. Suena difÃcil de hacer en lo que resta del año.
Entrevista de Florencia Lendoiro
Periodista: ¿Cómo evalúa el blanqueo de capitales que el Gobierno lanzó el martes?
Roque Fernández: Siempre tuve una postura procapital y simpatizo con la idea de dar estÃmulo al capital que haya sido discriminado como sucedió aquÃ. En la Argentina el capital ha sido fuertemente penalizado en los últimos tiempos. Por lo menos, desde hace 15 años, desde la pesificación. La fuga de capitales que se observa es justamente el resultado de ese tratamiento persecutorio contra el capital, que va desde la inseguridad jurÃdica hasta la persecución fiscal. Evidentemente, habÃa que hacer algo, el paÃs necesita estÃmulos para financiar la inversión.
Periodista: Esa visión incluirÃa sólo al dinero lÃcito no declarado, pero el sistema permite blanquear capitales sin declarar el origen.
R.F.: Es cierto. Este planteo lo hago desde la óptica éticamente correcta. Hay mucha gente que tiene en el colchón dólares bien habidos, los puso a resguardo y no los declaró en Bienes Personales. Los retiraron de la economÃa por la acción persecutoria que sufrieron. Porque no se ajustó el mÃnimo no imponible de Ganancias, porque les confiscaron los ahorros de las AFJP, entre otras cosas. A ese tipo de ahorrista yo lo protegerÃa y le darÃa estÃmulo y seguridad para invertir. Pero si para que salga de ese ostracismo se le cobra Impuesto a las Ganancias, es un despropósito. Está bien que regrese a la economÃa formal, no vuelvan a cobrarle un impuesto que ya le cobraron y con el que lo persiguieron. Los otros tenedores de dólares, los que tienen fondos del lavado de dinero o del narcotráfico, no van a querer aparecer en una lista pública de grandes capitales que se fueron.
P.: ¿Alcanzan los bonos lanzados para atraer inversores?
R.F.: No alcanza porque simultáneamente a ese grupo de ahorristas que mencioné, están los empresarios con proyectos por los que se canalizarán esos bonos. Esos empresarios ya están penalizados: pagan impuesto a débitos y créditos, retenciones, bienes personales o responsable sustituto de bienes personales. Hay persecución sobre proyectos de inversión. Es aterrador ver cómo se desincentiva al inversor, por ejemplo al ver la incidencia fiscal en proyectos inmobiliarios o industriales.
P.: ¿Con qué deberÃa completarse el sistema?
R.F.: Tiene que haber medidas complementarias que aseguren que la inversión encarada esté por un tiempo desgravada. Por ejemplo, el impuesto al cheque el 100% a cuenta de Ganancias o considerar las retenciones a las exportaciones como crédito fiscal contra bienes personales. Eso es un incentivo que tendrÃa impacto en toda la economÃa. Hoy por el precio del dólar ni la soja alrededor de la zona núcleo es un buen negocio, si saca menos de 35 quintales por hectárea no gana. Algo similar pasa en el mercado inmobiliario. Excepto que sea un proyecto en un lugar privilegiado por ubicación, el costo de la vivienda nueva está igual o cerca al costo de la construcción. Por la incidencia de la tierra no hay margen de ganancia y por eso no hay inversión.
P.: ¿Hay que recompensar de alguna forma a los que nunca huyeron a la informalidad?
R.F.: Entiendo, con dolor propio, el argumento de los que pagaron y cumplieron siempre. Pero ellos también pueden aprovechar este momento de alguna forma si el sistema funciona. Si es creÃble, llevará plata a los bancos, se estimula al sector exportador, se generan empleos. Esto si se implementara algún mecanismo de crédito fiscal para la inversión complementario, y no simplemente dar un edulcorante a quien tiene plata no declarada.
P.: ¿Éstas son las medidas que impactan realmente en la economÃa?
R.F.: No. Estos instrumento lanzados tendrán muy poco impacto. Son medidas muy simples. Y en el mercado cambiario no sirven.
P.: ¿En la cotización del dólar «blue»?
R.F.: El mercado del «blue» y el «contado con liqui» es mucho más profundo que lo que muchos creen. Algunos esperan que los dólares que provengan de la cosecha gruesa hagan bajar la cotización del dólar informal. Es un error básico. La única forma de que baje el «blue» es que haya un cambio de paradigma muy importante. Eso no pasará con este Gobierno, claramente. Hay tasas internacionales en cero, por lo que una Argentina ordenada serÃa un foco de atención de inversores.
P.: ¿EsperarÃa una devaluación o un desdoblamiento cambiario este año?
R.F.: El Gobierno en eso no se equivoca. Una medida asà tendrÃa impacto sobre el costo de vida y no frenará el problema. Si se sigue con el mismo modelo, ponerle cualquier número al dólar no cambia el conflicto de fondo. Hay que hacer un giro completo y tener autonomÃa del Banco Central, ordenar fiscalmente al Estado, levantar el default, pagar al Club de ParÃs, etc.. Y todo esto habrÃa que hacerlo de repente y ser creÃble en que se mantendrá la postura. Suena difÃcil de hacer en lo que resta del año.
Entrevista de Florencia Lendoiro