Luego de 24 horas de estupefacción, Massa debió admitir el robo en su casa, ocultado durante dos semanas. Su esposa y su suegra apuntaron al gobierno nacional, pero testigos en el sumario administrativo ordenado por el secretario de Seguridad Sergio Berni revelan que el detenido habrÃa trabajado para Massa y participarÃa en su campaña. Dos detenciones ordenadas con quince dÃas de retraso.
La nerviosa reacción de Sergio Massa y de su esposa, Malena Galmarini, ante la revelación de que habÃan escondido en forma deliberada la incursión del prefecto Alcides DÃaz Gorgonio en la casa que el matrimonio comparte desde hace quince años en el barrio cerrado Isla del Sol ratifica la gravedad del ocultamiento.
Massa dijo que se trataba de un mero hecho de inseguridad sin otras connotaciones, pero Galmarini lo rectificó. “Hecho de inseguridad es un robo en la calle, al voleo. Entró a un barrio cerrado, que tiene seguridad de Prefectura Nacional y se metió en mi casa tranquilamente. Ese no es un hecho de inseguridad. No sé qué es. El fiscal tendrá que decirme qué pasó”, dijo la mujer. Como parte de una coreografÃa, la respuesta no la dio el fiscal sino la suegra de Massa, la ex diputada Marcela Durrieu de Galmarini, quien dijo que DÃaz Gorgonio era un funcionario de Inteligencia que dependÃa del secretario de Seguridad Sergio Berni. Si eso fuera asÃ, ¿por qué Massa lo habrÃa callado hasta que el domingo el caso fue expuesto aquÃ? No es la primera vez que Massa y su esposa disienten. El famoso despacho diplomático de la embajada de Estados Unidos de noviembre de 2009 consigna que cuando Massa empezó a sumar adjetivos peyorativos para referirse al ex presidente Néstor Kirchner, Malena Galmarini intentó en vano hacerlo callar. Ayer, los roles se invirtieron. Uno de los momentos más engorrosos de la conferencia se produjo cuando Massa dijo que el fiscal también habÃa pedido la detención de otros dos prefectos, que habrÃan departido con DÃaz Gorgonio durante una hora y media en la cabina de ingreso al barrio. Con toda lógica los periodistas le preguntaron si estaban prófugos. Massa respondió que no, que el fiscal habÃa pedido la detención y el juez debÃa decidir. En las actuaciones que este diario alcanzó a consultar, no figura tal orden de detención. Coinciden con esto fuentes judiciales de San Isidro, según las cuales Magaz recién pidió ayer esa medida. Considerando que el robo se produjo hace dos semanas, esa orden parecerÃa una sobreactuación tardÃa para acotar el escándalo por el manejo irregular de la causa.
Alberto Fernández, quien integra el comando de campaña del intendente de Tigre, negó el domingo en una radio del Grupo ClarÃn la existencia del robo. Cuando el propio Massa tuvo que admitir que la información era exacta, Fernández acudió a la diatriba personal pero no pudo explicar qué cuestionaba de la publicación.
En la conferencia de prensa de ayer, Massa debió retomar la palabra como forma de impedir que su esposa siguiera contradiciendo la lÃnea light que él habÃa elegido. El intendente dijo que la detención de DÃaz Gorgonio y la orden de captura contra otros dos prefectos que lo recibieron en forma amistosa en la garita de control del barrio cerrado mostraban la utilidad del sistema de videovigilancia, del que podÃa jactarse. De ser asÃ, menos comprensible aún resulta la decisión de sustraer lo sucedido no sólo del conocimiento público, sino también del sistema informático del ministerio público de la provincia de Buenos Aires, SIMP, donde no se cargó lo sucedido, pese a que es obligatorio hacerlo. Es legÃtimo y usual no consignar las órdenes de detención y allanamiento antes de que se cumplan, para no frustrarlas, pero no disimular la causa misma, como si no existiera.
Massa suministró más datos que no merecieron la atención que merecÃan: reconoció que DÃaz Gorgonio habÃa sido custodio del barrio cerrado y que además tenÃa un comercio en Tigre. Otra pista significativa fue aportada por Berni, quien expuso que según testigos que declararon en el sumario administrativo iniciado a DÃaz Gorgonio en cuanto se conoció el hecho, el detenido no sólo conocÃa a los custodios del barrio cerrado, sino también al propio Massa, para quien habÃa trabajado como remisero y cuya candidatura apoyaba como puntero polÃtico. Lo que falta determinar es el grado de intimidad de esa relación. Militantes del Frente para la Victoria de Tigre cuentan que el comercio que mencionó Massa es un local de venta de ropa en la avenida Cazón, que luce a la calle una gigantografÃa del intendente-candidato, y en cuyos altos se realizan reuniones polÃticas del Frente Renovador.
Para explicar el silenciamiento de la incursión en su casa, Massa dijo que se habÃa tratado de un pedido del fiscal de Rincón de Milberg, Tigre, Mariano Jorge Magaz. Esto es inverosÃmil, por varias razones. En primer lugar, porque en la relación asimétrica entre ambos, quien da las órdenes no es el fiscal. Como se explicó aquà el domingo, ése es el resultado de la polÃtica de fiscalÃas descentralizadas que puso en marcha la Procuradora General MarÃa del Carmen Falbo, que asegura la fidelidad de los fiscales al poder polÃtico local.
Además, entre ambos está el Fiscal General de San Isidro, Julio Alberto Novo, quien participa en forma activa en los actos de Massa, y no sólo en aquellos vinculados con la inseguridad sino también en los de su campaña electoral. La fiscalÃa de Magaz fue inaugurada por Massa y Novo el 12 de marzo de 2010. “Desde el municipio de Tigre invertimos en la infraestructura que se necesitaba y en el financiamiento de parte de su personal”, explicó Massa en la inauguración. Novo elogió a Massa porque “demuestra con mucha colaboración que es posible tener fiscalÃas cerca de la gente, dando un gran apoyo al proceso de descentralización”. Magaz asentÃa complacido.
Evitar la publicidad de un hecho es algo muy distinto a omitir su ingreso al Sistema Informático del Ministerio Público, una obligación de la que ni jueces, ni fiscales ni defensores pueden sustraerse. Esa obligatoriedad fue establecida en 2010 por la Procuradora General con la resolución 1671, del 6 de abril de ese año. Se trata de un sistema único de gestión para los ministerios públicos fiscal y de la defensa y para los juzgados de garantÃas. El anexo A establece que como mÃnimo deben ingresarse al sistema las investigaciones penales preparatorias que realizan los fiscales “el mismo dÃa de recepción del parte policial o de la recepción judicial de la denuncia”. La flexibilidad llega hasta las 72 horas, siempre que no haya detenidos, pero de ninguna manera dos semanas. También debe consignarse el lugar de alojamiento de los detenidos.
La omisión en este caso no se vincula con el secreto del sumario (ni Magaz, ni Novo ni Massa fundamentaron por qué serÃa necesario) sino con las conveniencias polÃticas del candidato. Lo mismo vale para el incremento del robo de automotores en los municipios de Vicente López, San Isidro, San Fernando y Pilar, cuyos intendentes apoyan la candidatura de Massa. Según la estadÃstica que suministró el fiscal de primera instancia Eduardo Gabriel RodrÃguez, en Vicente López se produjeron 148 robos y hurtos de vehÃculos en el mes de junio. En julio esta cifra se incrementó en el 25 por ciento, hasta llegar a 185 casos, de los cuales 55 calificados por el uso de armas. Según RodrÃguez, estas estadÃsticas son ocultadas porque demuestran la ineficacia de una gestión en seguridad utilizada con fines propagandÃsticos, bajo la forma de un “Operativo Imagen” canalizado a través de los medios de comunicación. Aún antes, en mayo, RodrÃguez habÃa acusado a las autoridades policiales por “falta de idoneidad” para prevenir ese delito, en dos notas enviadas al ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, alcaide mayor penitenciario Ricardo Casal, y al comisario general Osvaldo Castelli, a cargo de la Zona Norte. RodrÃguez señala que el municipio conducido por el intendente Jorge Macri está “desprotegido” y atribuyó un componente económico al ocultamiento de los datos: un 10 por ciento del tributo por “Alumbrado, limpieza, conservación de la vÃa pública y servicios varios”, corresponde a la cuota que Macri recauda por una denominada “Protección Ciudadana”. El fiscal general Novo trasladó al indiscreto fiscal RodrÃguez de Vicente López a Pilar. Allà podrá reflexionar sobre la conveniencia de hacer silencio como su colega de Tigre. Fuentes judiciales dijeron que el traslado se realizó a pedido del intendente Macri. Algo similar ocurrió con la fiscal de Género, Niñez y Adolescencia de Tigre, Marcela SemerÃa, quien fue trasladada por Novo a Vicente López, a pedido de Malena Galmarini. La esposa del intendente, quien ha realizado un estimable trabajo en cuestiones de género, fue una de las impulsoras de la creación de esa fiscalÃa, que Novo y Massa inauguraron en 2010. Pero el año pasado se mostró disgustada porque SemerÃa no pidió la detención de un acusado en un caso de abuso sexual simple.
Berni también dijo ayer que ni Prefectura ni la PolicÃa Bonaerense habÃan sabido contestarle quién allanó la casa en la que se recuperó el dinero y las joyas robadas. Pero en el primer cuerpo del expediente declaran los policÃas bonaerenses Gabriel Natielo y Lucas Rodrigo Borge, quienes identificaron a DÃaz Gorgonio en las filmaciones y suministraron los domicilios a allanar.
En cambio son contradictorias las informaciones sobre la información que también contenÃa la caja de seguridad de Massa. La resolución del juez de garantÃas Esteban Eduardo Rossignoli del lunes 22 de julio convalida los allanamientos que el fiscal Magaz ya habÃa realizado el fin de semana invocando la urgencia, como permite la ley provincial. Esto hace más injustificable aún la sustracción del caso del Sistema Informático. Hasta el viernes de la semana pasada, sólo habÃa cumplido con su deber la defensora pública Andrea Verónica FarÃas, quien ingresó al sistema su pedido de excarcelación de DÃaz Gorgonio. La defensora alegó que no se aplicaba el agravamiento del delito ya que el prefecto detenido no actuó “en condición de funcionario público”, lo cual también refuta las insinuaciones de la esposa, la suegra y los directores de la campaña de Massa. No se conocen actuaciones iniciadas por la Procuradora Falbo por el ocultamiento.
Una reflexión final sobre quienes han intentado descalificar al autor de la nota del domingo, en vez de referirse a su contenido. Una lÃnea utilizada para ello fue recordar las noticias publicadas en 2009 sobre los negocios no convencionales de Francisco De Narváez, el candidato del Peornismo Opositor que venció a Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa. Sin embargo, el nuevo juez federal de Zárate-Campana, Adrián González Charvay, decidió no procesar a De Narváez no porque los hechos publicados aquà fueran falsos, sino debido a que entre las pruebas habÃa mails intercambiados por el diputado con un periodista del diario La Nación, que “probablemente” habrÃan sido obtenidos en forma ilegal. Y el juez federal de Ejecuciones Fiscales Tributarias Carlos Alejandro Faggi, decretó el 17 de agosto de 2010 la inhibición general de bienes de De Narváez por 87 millones de pesos por un incremento patrimonial no justificado y operaciones sospechosas de lavado de dinero.
UN TRAMO DE LA RESOLUCION DEL FISCAL MAGAZ Y EL JUEZ ROSSIGNOLI, OCULTADA AL SISTEMA INFORMATICO DEL MINISTERIO PUBLICO.
La nerviosa reacción de Sergio Massa y de su esposa, Malena Galmarini, ante la revelación de que habÃan escondido en forma deliberada la incursión del prefecto Alcides DÃaz Gorgonio en la casa que el matrimonio comparte desde hace quince años en el barrio cerrado Isla del Sol ratifica la gravedad del ocultamiento.
Massa dijo que se trataba de un mero hecho de inseguridad sin otras connotaciones, pero Galmarini lo rectificó. “Hecho de inseguridad es un robo en la calle, al voleo. Entró a un barrio cerrado, que tiene seguridad de Prefectura Nacional y se metió en mi casa tranquilamente. Ese no es un hecho de inseguridad. No sé qué es. El fiscal tendrá que decirme qué pasó”, dijo la mujer. Como parte de una coreografÃa, la respuesta no la dio el fiscal sino la suegra de Massa, la ex diputada Marcela Durrieu de Galmarini, quien dijo que DÃaz Gorgonio era un funcionario de Inteligencia que dependÃa del secretario de Seguridad Sergio Berni. Si eso fuera asÃ, ¿por qué Massa lo habrÃa callado hasta que el domingo el caso fue expuesto aquÃ? No es la primera vez que Massa y su esposa disienten. El famoso despacho diplomático de la embajada de Estados Unidos de noviembre de 2009 consigna que cuando Massa empezó a sumar adjetivos peyorativos para referirse al ex presidente Néstor Kirchner, Malena Galmarini intentó en vano hacerlo callar. Ayer, los roles se invirtieron. Uno de los momentos más engorrosos de la conferencia se produjo cuando Massa dijo que el fiscal también habÃa pedido la detención de otros dos prefectos, que habrÃan departido con DÃaz Gorgonio durante una hora y media en la cabina de ingreso al barrio. Con toda lógica los periodistas le preguntaron si estaban prófugos. Massa respondió que no, que el fiscal habÃa pedido la detención y el juez debÃa decidir. En las actuaciones que este diario alcanzó a consultar, no figura tal orden de detención. Coinciden con esto fuentes judiciales de San Isidro, según las cuales Magaz recién pidió ayer esa medida. Considerando que el robo se produjo hace dos semanas, esa orden parecerÃa una sobreactuación tardÃa para acotar el escándalo por el manejo irregular de la causa.
Alberto Fernández, quien integra el comando de campaña del intendente de Tigre, negó el domingo en una radio del Grupo ClarÃn la existencia del robo. Cuando el propio Massa tuvo que admitir que la información era exacta, Fernández acudió a la diatriba personal pero no pudo explicar qué cuestionaba de la publicación.
En la conferencia de prensa de ayer, Massa debió retomar la palabra como forma de impedir que su esposa siguiera contradiciendo la lÃnea light que él habÃa elegido. El intendente dijo que la detención de DÃaz Gorgonio y la orden de captura contra otros dos prefectos que lo recibieron en forma amistosa en la garita de control del barrio cerrado mostraban la utilidad del sistema de videovigilancia, del que podÃa jactarse. De ser asÃ, menos comprensible aún resulta la decisión de sustraer lo sucedido no sólo del conocimiento público, sino también del sistema informático del ministerio público de la provincia de Buenos Aires, SIMP, donde no se cargó lo sucedido, pese a que es obligatorio hacerlo. Es legÃtimo y usual no consignar las órdenes de detención y allanamiento antes de que se cumplan, para no frustrarlas, pero no disimular la causa misma, como si no existiera.
Massa suministró más datos que no merecieron la atención que merecÃan: reconoció que DÃaz Gorgonio habÃa sido custodio del barrio cerrado y que además tenÃa un comercio en Tigre. Otra pista significativa fue aportada por Berni, quien expuso que según testigos que declararon en el sumario administrativo iniciado a DÃaz Gorgonio en cuanto se conoció el hecho, el detenido no sólo conocÃa a los custodios del barrio cerrado, sino también al propio Massa, para quien habÃa trabajado como remisero y cuya candidatura apoyaba como puntero polÃtico. Lo que falta determinar es el grado de intimidad de esa relación. Militantes del Frente para la Victoria de Tigre cuentan que el comercio que mencionó Massa es un local de venta de ropa en la avenida Cazón, que luce a la calle una gigantografÃa del intendente-candidato, y en cuyos altos se realizan reuniones polÃticas del Frente Renovador.
Para explicar el silenciamiento de la incursión en su casa, Massa dijo que se habÃa tratado de un pedido del fiscal de Rincón de Milberg, Tigre, Mariano Jorge Magaz. Esto es inverosÃmil, por varias razones. En primer lugar, porque en la relación asimétrica entre ambos, quien da las órdenes no es el fiscal. Como se explicó aquà el domingo, ése es el resultado de la polÃtica de fiscalÃas descentralizadas que puso en marcha la Procuradora General MarÃa del Carmen Falbo, que asegura la fidelidad de los fiscales al poder polÃtico local.
Además, entre ambos está el Fiscal General de San Isidro, Julio Alberto Novo, quien participa en forma activa en los actos de Massa, y no sólo en aquellos vinculados con la inseguridad sino también en los de su campaña electoral. La fiscalÃa de Magaz fue inaugurada por Massa y Novo el 12 de marzo de 2010. “Desde el municipio de Tigre invertimos en la infraestructura que se necesitaba y en el financiamiento de parte de su personal”, explicó Massa en la inauguración. Novo elogió a Massa porque “demuestra con mucha colaboración que es posible tener fiscalÃas cerca de la gente, dando un gran apoyo al proceso de descentralización”. Magaz asentÃa complacido.
Evitar la publicidad de un hecho es algo muy distinto a omitir su ingreso al Sistema Informático del Ministerio Público, una obligación de la que ni jueces, ni fiscales ni defensores pueden sustraerse. Esa obligatoriedad fue establecida en 2010 por la Procuradora General con la resolución 1671, del 6 de abril de ese año. Se trata de un sistema único de gestión para los ministerios públicos fiscal y de la defensa y para los juzgados de garantÃas. El anexo A establece que como mÃnimo deben ingresarse al sistema las investigaciones penales preparatorias que realizan los fiscales “el mismo dÃa de recepción del parte policial o de la recepción judicial de la denuncia”. La flexibilidad llega hasta las 72 horas, siempre que no haya detenidos, pero de ninguna manera dos semanas. También debe consignarse el lugar de alojamiento de los detenidos.
La omisión en este caso no se vincula con el secreto del sumario (ni Magaz, ni Novo ni Massa fundamentaron por qué serÃa necesario) sino con las conveniencias polÃticas del candidato. Lo mismo vale para el incremento del robo de automotores en los municipios de Vicente López, San Isidro, San Fernando y Pilar, cuyos intendentes apoyan la candidatura de Massa. Según la estadÃstica que suministró el fiscal de primera instancia Eduardo Gabriel RodrÃguez, en Vicente López se produjeron 148 robos y hurtos de vehÃculos en el mes de junio. En julio esta cifra se incrementó en el 25 por ciento, hasta llegar a 185 casos, de los cuales 55 calificados por el uso de armas. Según RodrÃguez, estas estadÃsticas son ocultadas porque demuestran la ineficacia de una gestión en seguridad utilizada con fines propagandÃsticos, bajo la forma de un “Operativo Imagen” canalizado a través de los medios de comunicación. Aún antes, en mayo, RodrÃguez habÃa acusado a las autoridades policiales por “falta de idoneidad” para prevenir ese delito, en dos notas enviadas al ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, alcaide mayor penitenciario Ricardo Casal, y al comisario general Osvaldo Castelli, a cargo de la Zona Norte. RodrÃguez señala que el municipio conducido por el intendente Jorge Macri está “desprotegido” y atribuyó un componente económico al ocultamiento de los datos: un 10 por ciento del tributo por “Alumbrado, limpieza, conservación de la vÃa pública y servicios varios”, corresponde a la cuota que Macri recauda por una denominada “Protección Ciudadana”. El fiscal general Novo trasladó al indiscreto fiscal RodrÃguez de Vicente López a Pilar. Allà podrá reflexionar sobre la conveniencia de hacer silencio como su colega de Tigre. Fuentes judiciales dijeron que el traslado se realizó a pedido del intendente Macri. Algo similar ocurrió con la fiscal de Género, Niñez y Adolescencia de Tigre, Marcela SemerÃa, quien fue trasladada por Novo a Vicente López, a pedido de Malena Galmarini. La esposa del intendente, quien ha realizado un estimable trabajo en cuestiones de género, fue una de las impulsoras de la creación de esa fiscalÃa, que Novo y Massa inauguraron en 2010. Pero el año pasado se mostró disgustada porque SemerÃa no pidió la detención de un acusado en un caso de abuso sexual simple.
Berni también dijo ayer que ni Prefectura ni la PolicÃa Bonaerense habÃan sabido contestarle quién allanó la casa en la que se recuperó el dinero y las joyas robadas. Pero en el primer cuerpo del expediente declaran los policÃas bonaerenses Gabriel Natielo y Lucas Rodrigo Borge, quienes identificaron a DÃaz Gorgonio en las filmaciones y suministraron los domicilios a allanar.
En cambio son contradictorias las informaciones sobre la información que también contenÃa la caja de seguridad de Massa. La resolución del juez de garantÃas Esteban Eduardo Rossignoli del lunes 22 de julio convalida los allanamientos que el fiscal Magaz ya habÃa realizado el fin de semana invocando la urgencia, como permite la ley provincial. Esto hace más injustificable aún la sustracción del caso del Sistema Informático. Hasta el viernes de la semana pasada, sólo habÃa cumplido con su deber la defensora pública Andrea Verónica FarÃas, quien ingresó al sistema su pedido de excarcelación de DÃaz Gorgonio. La defensora alegó que no se aplicaba el agravamiento del delito ya que el prefecto detenido no actuó “en condición de funcionario público”, lo cual también refuta las insinuaciones de la esposa, la suegra y los directores de la campaña de Massa. No se conocen actuaciones iniciadas por la Procuradora Falbo por el ocultamiento.
Una reflexión final sobre quienes han intentado descalificar al autor de la nota del domingo, en vez de referirse a su contenido. Una lÃnea utilizada para ello fue recordar las noticias publicadas en 2009 sobre los negocios no convencionales de Francisco De Narváez, el candidato del Peornismo Opositor que venció a Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa. Sin embargo, el nuevo juez federal de Zárate-Campana, Adrián González Charvay, decidió no procesar a De Narváez no porque los hechos publicados aquà fueran falsos, sino debido a que entre las pruebas habÃa mails intercambiados por el diputado con un periodista del diario La Nación, que “probablemente” habrÃan sido obtenidos en forma ilegal. Y el juez federal de Ejecuciones Fiscales Tributarias Carlos Alejandro Faggi, decretó el 17 de agosto de 2010 la inhibición general de bienes de De Narváez por 87 millones de pesos por un incremento patrimonial no justificado y operaciones sospechosas de lavado de dinero.
UN TRAMO DE LA RESOLUCION DEL FISCAL MAGAZ Y EL JUEZ ROSSIGNOLI, OCULTADA AL SISTEMA INFORMATICO DEL MINISTERIO PUBLICO.