La canciller alemana, Angela Merkel, descartó anoche abiertamente, durante el debate electoral en el que se enfrentaba a su rival socialdemócrata, Peer Steinbrück , que Alemania vaya a participar en una intervención internacional en Siria . El asunto ni siquiera fue objeto de discusión entre los dos candidatos a las elecciones del 22 de septiembre, puesto que la opción de Steinbrück fue más pacifista incluso que la de la canciller.
«No va a servir para mejorar la vida de la gente en ese paÃs», dijo, justificando asà la posición de Alemania. Sin embargo, a la canciller no le va a resultar tan sencillo pasar de puntillas, y esta mañana se ha encontrado con una feroz crÃtica interna publicada donde más daño puede hacerle: en las páginas del ‘New York Times’. Su propio ex ministro de Defensa, Karl Theodor zu Guttenberg -en su momento ministro estrella del ejecutivo de BerlÃn y que llegó a hacer incluso sombra a Merkel como candidato democristiano-, acusa a la canciller de «falta de solidaridad con la OTAN» y denuncia que ha convertido a Alemania en un «enano» en materia de polÃtica exterior.
Zu Guttenberg utiliza frases duras y ataca directamente al perfil de lÃder global que Merkel exhibe en esta campaña electoral y que tendrá su mejor exponente durante la inminente cumbre del G-20. «El Gobierno alemán se halla inmerso en una cultura de aversión a las acciones militares», plantea Zu Guttenberg. «Aunque el paÃs sea una potencia económica, permanece en cuestiones de seguridad y polÃtica exterior en el estatus de enano», añade.
A su vez, critica los escasos contactos que Merkel mantiene con la sociedad estadounidense , más allá de los protocolarios con la Administración Obama, hablando entre lÃneas del provincianismo de la canciller alemana y haciendo asà una labor de oposición bastante más certera que la del Partido Social Demócrata (SPD).
Zu Guttenberg se vio obligado a dimitir en marzo de 2011 a causa de unas acusaciones anónimas en internet sobre un supuesto plagio en su tesis doctoral y asumió con amargura la facilidad con la que la canciller aceptó aquella dimisión. Después de dimitir, se exilió a EEUU y desde entonces es añorado por el partido hermano bávaro de Merkel, la CSU, cuyo lÃder, Klaus Seehofer, ha pedido públicamente su regreso.
El ex ministro de Defensa ya criticó la abstención de Alemania en la votación del Consejo de Seguridad de la ONU en 2011 sobre una operación en Libia y ahora protesta, desde el corazón de EEUU, por la inacción de Merkel, tras reconocer que el Gobierno sirio violado gravemente la Convención Internacional sobre el uso de armas quÃmicas .
«No va a servir para mejorar la vida de la gente en ese paÃs», dijo, justificando asà la posición de Alemania. Sin embargo, a la canciller no le va a resultar tan sencillo pasar de puntillas, y esta mañana se ha encontrado con una feroz crÃtica interna publicada donde más daño puede hacerle: en las páginas del ‘New York Times’. Su propio ex ministro de Defensa, Karl Theodor zu Guttenberg -en su momento ministro estrella del ejecutivo de BerlÃn y que llegó a hacer incluso sombra a Merkel como candidato democristiano-, acusa a la canciller de «falta de solidaridad con la OTAN» y denuncia que ha convertido a Alemania en un «enano» en materia de polÃtica exterior.
Zu Guttenberg utiliza frases duras y ataca directamente al perfil de lÃder global que Merkel exhibe en esta campaña electoral y que tendrá su mejor exponente durante la inminente cumbre del G-20. «El Gobierno alemán se halla inmerso en una cultura de aversión a las acciones militares», plantea Zu Guttenberg. «Aunque el paÃs sea una potencia económica, permanece en cuestiones de seguridad y polÃtica exterior en el estatus de enano», añade.
A su vez, critica los escasos contactos que Merkel mantiene con la sociedad estadounidense , más allá de los protocolarios con la Administración Obama, hablando entre lÃneas del provincianismo de la canciller alemana y haciendo asà una labor de oposición bastante más certera que la del Partido Social Demócrata (SPD).
Zu Guttenberg se vio obligado a dimitir en marzo de 2011 a causa de unas acusaciones anónimas en internet sobre un supuesto plagio en su tesis doctoral y asumió con amargura la facilidad con la que la canciller aceptó aquella dimisión. Después de dimitir, se exilió a EEUU y desde entonces es añorado por el partido hermano bávaro de Merkel, la CSU, cuyo lÃder, Klaus Seehofer, ha pedido públicamente su regreso.
El ex ministro de Defensa ya criticó la abstención de Alemania en la votación del Consejo de Seguridad de la ONU en 2011 sobre una operación en Libia y ahora protesta, desde el corazón de EEUU, por la inacción de Merkel, tras reconocer que el Gobierno sirio violado gravemente la Convención Internacional sobre el uso de armas quÃmicas .