El actor y comediante Diego Reinhold explica, en una charla con WE, su particular mirada sobre la actualidad del paÃs. Intenso en sus declaraciones, se muestra esperanzado por vivir lo que él define como “un momento de muchÃsimas oportunidades y de mucha fortuna, en el sentido de que hemos pasado por un montón de cosas que nos enseñaron mucho. No estamos tan dañados a nivel social y coyuntural. Hay una oportunidad muy grande para crecer un poquito más socialmente”.
* ¿Qué le da la pauta para pensar as�
– Que económicamente hay malas condiciones globales que benefician a Latinoamérica. Además, la región ya pasó por una etapa de frÃa oscuridad de la cual hemos podido aprender cosas que, evidentemente, los paÃses del Norte no pudieron. Siento que Latinoamérica es un lugar de vanguardia intelectual, a pesar de que aún hay mucha pobreza, con nuevas corrientes de pensamiento, de cierto sentimiento de libertad y crÃtica al sistema capitalista muy necesaria. En Latinoamérica está más apaciguada la crueldad del mundo.
* ¿Cree que en la Argentina se está pudiendo dialogar y discutir ideas?
– Nos estamos reconociendo entre todos. Y aunque eso pareciera que trae separación, en el fondo lo que trae es una destilación de la sociedad y de los pensamientos. La discusión parece violenta pero en realidad estamos sanando, purificándonos. El acuerdo, de todas formas, no se da a través del diálogo porque a las palabras se las lleva el viento. Acá la cuestión es lo que está adentro de nuestros corazones. Es una cuestión de nivel espiritual.
* ¿Qué discusiones priorizarÃa?
– La propiedad privada. Qué es mÃo, qué es tuyo y qué es de todos. Hasta dónde puede sostenerse eso de que uno tenga más que el otro. Está bueno repensarlo.
* ¿Y qué temas lo preocupan?
– La educación. Le hace muy mal a los chicos ir al colegio. Estar encerrado en un aula aprendiendo cosas no es sano. Uno tiene que ser libre y poder vivir el mundo que es un paraÃso. Hay que rever el sistema.
* ¿Cuál serÃa la alternativa a la escuela?
– Siempre hay alternativas. No se necesita tutorear la formación; uno se forma porque existe. Hay una pelÃcula muy buena, La educación perdida, con Gastón Pauls, que es un trabajo de docentes, psiquiatras y psicólogos que han ido por el mundo encontrando nuevas maneras de pensar la educación.
* ¿Cómo analiza el ejercicio de la democracia en la Argentina?
– No necesito que alguien me represente, yo puedo votar desde mi casa todas las leyes. De hecho, hay una nueva fuerza, El partido de la Red, donde el representante del Congreso tiene que votar lo que la mayorÃa de las personas decidieron por Internet. No puede votar lo que él piensa o lo que le dice el partido. Además, cada ley tiene su lado positivo y su lado negativo. El tema del aborto, por ejemplo: me parece bárbaro que las chicas puedan decidir sobre su vientre y se tenga en cuenta el peligro de los abortos que se hacen en condiciones malÃsimas y los problemas sociales que traen. Pero tampoco me gusta que un feto, aunque haya sido concebido en una violación, sea interrumpido. Ahà entro en contradicción conmigo mismo. Entonces es mejor que voten lo que piensa la mayorÃa.
* ¿Cómo es su relación con la polÃtica?
– Me encanta. Pero también me gusta no votar cuando no tengo ganas. No me gusta que me obliguen. De todos modos, este último tiempo me entusiasma ir a votar.
* ¿QuerrÃa ejercer un cargo polÃtico?
-SÃ, me interesarÃa intercambiar ideas en alguna comisión o en la cámara legislativa. Aunque en las discusiones siempre pierdo porque estoy loco.
* ¿Cómo ve al Gobierno nacional?
– Está en un momento muy bueno pero a la vez muy complicado. Lo están llevando bien. Me encanta que hoy se discutan temas importantÃsimos: desde la corrupción hasta Papel Prensa, el matrimonio gay o el aborto. Hay que tener huevos para poner a la sociedad tan en jaque porque se te puede volver en contra.
* ¿Qué opina de la Presidenta?
– Estoy sorprendido de que sea mujer. Asà como me va a sorprender cuando un presidente sea homosexual. No lo veo lejos ya. Por otro lado, me parece que ella tiene talento; que nació para esto. Se nota en la pasión que le pone a cada cosa que dice, a veces hasta rayando la demagogia y la compulsión. Si hay algo que no me gusta de los polÃticos es que eleven la voz en los discursos para que los aplaudan. Eso lo han hecho, desde Cristina para atrás, todos.
* Mencionó la corrupción, ¿qué opina?
– Está en estamentos mucho más altos y peligrosos que en la Presidencia; está entre las corporaciones y los paÃses. Si yo me fijo en Cristina, creo que pierdo el foco del verdadero problema de la corrupción. Además, todos somos corruptos.
* ¿Piensa que el hecho de que una empresa sea corrupta, le quita responsabilidad a un presidente o ministro corrupto? ¿No habrÃa que investigarlos también?
– SÃ, por supuesto. Lo bueno de que exista una oposición que esté incriminando de corruptos a los del Gobierno es que van a investigar hasta al último. O sea que no creo que puedan corromperse demasiado porque los están mirando con 80 cámaras. Además, sospecho de la gente que se la pasa diciendo que te están cagando. Jesica Mateu z we
Artista desopilante Actor y humorista, especializado en comedia musical, acrobacia, danza jazz y contemporánea. Con un amplio curriculum en teatro, televisión y cine, los jueves a las 23.30, en el Paseo La Plaza, actúa en Rococó, mujeres al filo, un show de monólogos en el que hace de presentador de cuatro humoristas. Además, mañana estrena Bulebú, en la sala Siranush, un espectáculo con cena y banda musical en el que “hay mucha interacción con el público. Cantamos, hacemos monólogos, sketchs, zapateo americano, mapping”.
* ¿Qué le da la pauta para pensar as�
– Que económicamente hay malas condiciones globales que benefician a Latinoamérica. Además, la región ya pasó por una etapa de frÃa oscuridad de la cual hemos podido aprender cosas que, evidentemente, los paÃses del Norte no pudieron. Siento que Latinoamérica es un lugar de vanguardia intelectual, a pesar de que aún hay mucha pobreza, con nuevas corrientes de pensamiento, de cierto sentimiento de libertad y crÃtica al sistema capitalista muy necesaria. En Latinoamérica está más apaciguada la crueldad del mundo.
* ¿Cree que en la Argentina se está pudiendo dialogar y discutir ideas?
– Nos estamos reconociendo entre todos. Y aunque eso pareciera que trae separación, en el fondo lo que trae es una destilación de la sociedad y de los pensamientos. La discusión parece violenta pero en realidad estamos sanando, purificándonos. El acuerdo, de todas formas, no se da a través del diálogo porque a las palabras se las lleva el viento. Acá la cuestión es lo que está adentro de nuestros corazones. Es una cuestión de nivel espiritual.
* ¿Qué discusiones priorizarÃa?
– La propiedad privada. Qué es mÃo, qué es tuyo y qué es de todos. Hasta dónde puede sostenerse eso de que uno tenga más que el otro. Está bueno repensarlo.
* ¿Y qué temas lo preocupan?
– La educación. Le hace muy mal a los chicos ir al colegio. Estar encerrado en un aula aprendiendo cosas no es sano. Uno tiene que ser libre y poder vivir el mundo que es un paraÃso. Hay que rever el sistema.
* ¿Cuál serÃa la alternativa a la escuela?
– Siempre hay alternativas. No se necesita tutorear la formación; uno se forma porque existe. Hay una pelÃcula muy buena, La educación perdida, con Gastón Pauls, que es un trabajo de docentes, psiquiatras y psicólogos que han ido por el mundo encontrando nuevas maneras de pensar la educación.
* ¿Cómo analiza el ejercicio de la democracia en la Argentina?
– No necesito que alguien me represente, yo puedo votar desde mi casa todas las leyes. De hecho, hay una nueva fuerza, El partido de la Red, donde el representante del Congreso tiene que votar lo que la mayorÃa de las personas decidieron por Internet. No puede votar lo que él piensa o lo que le dice el partido. Además, cada ley tiene su lado positivo y su lado negativo. El tema del aborto, por ejemplo: me parece bárbaro que las chicas puedan decidir sobre su vientre y se tenga en cuenta el peligro de los abortos que se hacen en condiciones malÃsimas y los problemas sociales que traen. Pero tampoco me gusta que un feto, aunque haya sido concebido en una violación, sea interrumpido. Ahà entro en contradicción conmigo mismo. Entonces es mejor que voten lo que piensa la mayorÃa.
* ¿Cómo es su relación con la polÃtica?
– Me encanta. Pero también me gusta no votar cuando no tengo ganas. No me gusta que me obliguen. De todos modos, este último tiempo me entusiasma ir a votar.
* ¿QuerrÃa ejercer un cargo polÃtico?
-SÃ, me interesarÃa intercambiar ideas en alguna comisión o en la cámara legislativa. Aunque en las discusiones siempre pierdo porque estoy loco.
* ¿Cómo ve al Gobierno nacional?
– Está en un momento muy bueno pero a la vez muy complicado. Lo están llevando bien. Me encanta que hoy se discutan temas importantÃsimos: desde la corrupción hasta Papel Prensa, el matrimonio gay o el aborto. Hay que tener huevos para poner a la sociedad tan en jaque porque se te puede volver en contra.
* ¿Qué opina de la Presidenta?
– Estoy sorprendido de que sea mujer. Asà como me va a sorprender cuando un presidente sea homosexual. No lo veo lejos ya. Por otro lado, me parece que ella tiene talento; que nació para esto. Se nota en la pasión que le pone a cada cosa que dice, a veces hasta rayando la demagogia y la compulsión. Si hay algo que no me gusta de los polÃticos es que eleven la voz en los discursos para que los aplaudan. Eso lo han hecho, desde Cristina para atrás, todos.
* Mencionó la corrupción, ¿qué opina?
– Está en estamentos mucho más altos y peligrosos que en la Presidencia; está entre las corporaciones y los paÃses. Si yo me fijo en Cristina, creo que pierdo el foco del verdadero problema de la corrupción. Además, todos somos corruptos.
* ¿Piensa que el hecho de que una empresa sea corrupta, le quita responsabilidad a un presidente o ministro corrupto? ¿No habrÃa que investigarlos también?
– SÃ, por supuesto. Lo bueno de que exista una oposición que esté incriminando de corruptos a los del Gobierno es que van a investigar hasta al último. O sea que no creo que puedan corromperse demasiado porque los están mirando con 80 cámaras. Además, sospecho de la gente que se la pasa diciendo que te están cagando. Jesica Mateu z we
Artista desopilante Actor y humorista, especializado en comedia musical, acrobacia, danza jazz y contemporánea. Con un amplio curriculum en teatro, televisión y cine, los jueves a las 23.30, en el Paseo La Plaza, actúa en Rococó, mujeres al filo, un show de monólogos en el que hace de presentador de cuatro humoristas. Además, mañana estrena Bulebú, en la sala Siranush, un espectáculo con cena y banda musical en el que “hay mucha interacción con el público. Cantamos, hacemos monólogos, sketchs, zapateo americano, mapping”.