La Corte Suprema de Justicia se encuentra, especialmente desde ayer, sumida en m
últiples conciliábulos y negociaciones entre los ministros en busca del último impulso para lograr un fallo sobre la ley de medios. En las últimas horas se hicieron más claras las posiciones entre los justices, péndulo que oscila entre una sentencia adversa para el Gobierno y otra más moderada y con correcciones al fallo de la Cámara Federal en lo Civil y Comercial.
Los próximos dos acuerdos antes de las elecciones legislativas podrÃan ser clave de cara al final.
El Gobierno quiere la sentencia antes de las elecciones. Tal como ya lo ha contado este diario, un triunfo o una derrota serán capitalizados por igual en el momento de la propaganda polÃtica; asà se lo ha hecho saber Carlos Zannini a dos de los ministros en una melodÃa que tiene mucho de la autorÃa del exjuez español Baltasar Garzón por estos dÃas en las filas del oficialismo como una especie de asesor estrella para los asuntos judiciales.
En el borrador de Zannini consta que Ricardo Lorenzetti, Eugenio Zaffaroni y Elena Highton de Nolasco se pronunciarÃan por la constitucionalidad de la norma. La letra fina es central: a diferencia de Zaffaroni, Lorenzetti y Highton de Nolasco estarÃan a favor de la aplicación de la ley, aunque conservarÃan parte del fallo que firmaron Francisco de las Carreras, Susana Najurieta y Ricardo Guarinoni.
Los secretarios letrados del tribunal ya les han transmitido a los ministros que la ley encierra complicaciones del derecho privado que no podrÃan sortear un control de constitucionalidad. Esos párrafos alimentan la inquietud de los abogados del Gobierno, que creen que la norma podrÃa ser entendida como constitucional, pero podrÃa no alcanzar al monopolio ClarÃn en sus puntos más sensibles.
Una tesis de la que están más cerca Carmen Argibay, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda. Aparte de los resquemores legales que les genera el texto, los dos primeros tienen un mayor sentido de pertenencia al poder que integran: les disgusta la idea de firmar a favor de una administración que fustigó a toda una Cámara y que forzó la renuncia de jueces de primera instancia en el fuero federal en lo civil y comercial.
Anoche las incógnitas se concentraban en torno a la figura de Enrique Petracch i, escenario inesperado para letrados de ambas partes que imaginaban, en diciembre de 2012, un desempate a cargo de Maqueda o de Lorenzetti.
Petracchi cumplió la edad reglamentaria para jubilarse y siguió el ejemplo de Fayt al solicitar un amparo en el fuero Contencioso Administrativo federal cuya Cámara reúne a varios jueces con pasado en la Corte. Esa medida todavÃa no fue confirmada por la Corte y se ha transformado en un elemento a tener en cuenta en todas las negociaciones de importancia en el cuarto piso de la calle Talcahuano.
Hombre cercano al peronismo, exfiscal de Cámara, Raúl AlfonsÃn lo llevó al máximo tribunal por recomendación del abogado Ernesto Galante , de cuyo estudio también se retiró, con destino a la Corte, el radical Augusto Belluscio.
últiples conciliábulos y negociaciones entre los ministros en busca del último impulso para lograr un fallo sobre la ley de medios. En las últimas horas se hicieron más claras las posiciones entre los justices, péndulo que oscila entre una sentencia adversa para el Gobierno y otra más moderada y con correcciones al fallo de la Cámara Federal en lo Civil y Comercial.
Los próximos dos acuerdos antes de las elecciones legislativas podrÃan ser clave de cara al final.
El Gobierno quiere la sentencia antes de las elecciones. Tal como ya lo ha contado este diario, un triunfo o una derrota serán capitalizados por igual en el momento de la propaganda polÃtica; asà se lo ha hecho saber Carlos Zannini a dos de los ministros en una melodÃa que tiene mucho de la autorÃa del exjuez español Baltasar Garzón por estos dÃas en las filas del oficialismo como una especie de asesor estrella para los asuntos judiciales.
En el borrador de Zannini consta que Ricardo Lorenzetti, Eugenio Zaffaroni y Elena Highton de Nolasco se pronunciarÃan por la constitucionalidad de la norma. La letra fina es central: a diferencia de Zaffaroni, Lorenzetti y Highton de Nolasco estarÃan a favor de la aplicación de la ley, aunque conservarÃan parte del fallo que firmaron Francisco de las Carreras, Susana Najurieta y Ricardo Guarinoni.
Los secretarios letrados del tribunal ya les han transmitido a los ministros que la ley encierra complicaciones del derecho privado que no podrÃan sortear un control de constitucionalidad. Esos párrafos alimentan la inquietud de los abogados del Gobierno, que creen que la norma podrÃa ser entendida como constitucional, pero podrÃa no alcanzar al monopolio ClarÃn en sus puntos más sensibles.
Una tesis de la que están más cerca Carmen Argibay, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda. Aparte de los resquemores legales que les genera el texto, los dos primeros tienen un mayor sentido de pertenencia al poder que integran: les disgusta la idea de firmar a favor de una administración que fustigó a toda una Cámara y que forzó la renuncia de jueces de primera instancia en el fuero federal en lo civil y comercial.
Anoche las incógnitas se concentraban en torno a la figura de Enrique Petracch i, escenario inesperado para letrados de ambas partes que imaginaban, en diciembre de 2012, un desempate a cargo de Maqueda o de Lorenzetti.
Petracchi cumplió la edad reglamentaria para jubilarse y siguió el ejemplo de Fayt al solicitar un amparo en el fuero Contencioso Administrativo federal cuya Cámara reúne a varios jueces con pasado en la Corte. Esa medida todavÃa no fue confirmada por la Corte y se ha transformado en un elemento a tener en cuenta en todas las negociaciones de importancia en el cuarto piso de la calle Talcahuano.
Hombre cercano al peronismo, exfiscal de Cámara, Raúl AlfonsÃn lo llevó al máximo tribunal por recomendación del abogado Ernesto Galante , de cuyo estudio también se retiró, con destino a la Corte, el radical Augusto Belluscio.