EconomÃa Lunes 14 de Julio de 2014
Buena respuesta del mercado
La buena respuesta que está mostrando el mercado frente a las negociaciones que lleva adelante el Gobierno ante los holdouts mejoró sensiblemente el perfil crediticio de la Argentina. A tal punto que, hoy mismo, el paÃs podrÃa emitir deuda, según estimaciones de la City, a una tasa de interés cercana al 8% anual, inferior a la que debió pagar la petrolera estatal YPF cuando decidió probar suerte en el exterior con un bono de u$s 1.000 millones (al 8,75%).
«El escenario pareció cambiar tras el encuentro de Kicillof con el mediador Pollack. El mercado interpretó esa reunión como indicio inequÃvoco de un acuerdo inminente que evitará el default y se disparó un furioso rally de los activos financieros nacionales», comentó ayer el economista Federico Muñoz en un informe. En estos últimos dÃas, el riesgo-paÃs cayó a su nivel más bajo en tres años, a los 596 puntos básicos, y la curva de rendimientos de los bonos argentinos más largos volvió a ubicarse debajo del 9% anual. «Esto implica que el Tesoro podrÃa emitir deuda a una tasa cercana al 8%, que era el objetivo que se habÃa propuesto Kicillof en enero cuando comenzó su giro pro mercado», agregó el analista.
En la misma lÃnea, el exsecretario de Hacienda alfonsinista, Mario Brodersohn, comentó recientemente que «los operadores no sólo están convencidos de que finalmente el Gobierno va a terminar pagando la deuda con los holdouts, sino que también toman decisiones financieras en base a esta hipótesis de comportamiento». Y que esto se refleja en el precio de los tÃtulos de la deuda pública: el del bono Par bajo legislación de los Estados Unidos, un tÃtulo con vencimientos anuales entre 2028 y 2038, aumentó desde comienzos de 2013 un 47%; y el del Bono Discount lo hizo, simultáneamente, en un 63%. Ambos bonos tienen actualmente los precios más altos desde la crisis financiera internacional por los préstamos subprime en 2007.
Para Brodersohn, es probable que el año próximo el Gobierno lance una nueva emisión de bonos para cancelar la deuda con los fondos buitre, que según cálculos privados podrÃa ubicarse entre los u$s 10.000 y los u$s 15.000 millones. «Además, podrÃa intentar emitir nueva deuda para pagar los servicios de la deuda externa que sumarÃan otros 12.000 millones. Esta última emisión podrÃa aumentar las reservas o financiar una expansión del gasto público», escribió la última semana. Para Federico Muñoz, sin embargo, el optimismo de los inversores dando por sentado un acuerdo con los holdouts «podrÃa parecer exagerado».
La reducción del riesgo argentino se da hoy a contramano de la región. Los inversores prevén, ahora, que la lenta reducción de estÃmulos de Estados Unidos sobre su polÃtica monetaria podrÃa complicar el contexto global para los paÃses emergentes. Esto explica por qué, simultáneamente, la mayorÃa de las economÃas de la región aumentaron su riesgo-paÃs en las últimas semanas; o lo redujeron en menor medida que la Argentina. Asà y todo, los costos de financiamiento del Gobierno nacional se ubican hoy todavÃa muy por encima de sus vecinos (400 puntos básicos arriba del de Brasil), con excepción del de Venezuela.
«Hay una expectativa de que se va a resolver el tema. El mejor evento crediticio serÃa aquel en el que el riesgo legal desapareciera y Griesa diera por terminado el conflicto. El peor de todos: un default a fin de julio. Pero en el medio hay escenarios en los que la Argentina no pagarÃa el 100% y postergarÃa el problema. En este caso subsistirÃa el riesgo de que resurja el conflicto», comentó el director soberano de Moody’s, Gabriel Torres.
Buena respuesta del mercado
La buena respuesta que está mostrando el mercado frente a las negociaciones que lleva adelante el Gobierno ante los holdouts mejoró sensiblemente el perfil crediticio de la Argentina. A tal punto que, hoy mismo, el paÃs podrÃa emitir deuda, según estimaciones de la City, a una tasa de interés cercana al 8% anual, inferior a la que debió pagar la petrolera estatal YPF cuando decidió probar suerte en el exterior con un bono de u$s 1.000 millones (al 8,75%).
«El escenario pareció cambiar tras el encuentro de Kicillof con el mediador Pollack. El mercado interpretó esa reunión como indicio inequÃvoco de un acuerdo inminente que evitará el default y se disparó un furioso rally de los activos financieros nacionales», comentó ayer el economista Federico Muñoz en un informe. En estos últimos dÃas, el riesgo-paÃs cayó a su nivel más bajo en tres años, a los 596 puntos básicos, y la curva de rendimientos de los bonos argentinos más largos volvió a ubicarse debajo del 9% anual. «Esto implica que el Tesoro podrÃa emitir deuda a una tasa cercana al 8%, que era el objetivo que se habÃa propuesto Kicillof en enero cuando comenzó su giro pro mercado», agregó el analista.
En la misma lÃnea, el exsecretario de Hacienda alfonsinista, Mario Brodersohn, comentó recientemente que «los operadores no sólo están convencidos de que finalmente el Gobierno va a terminar pagando la deuda con los holdouts, sino que también toman decisiones financieras en base a esta hipótesis de comportamiento». Y que esto se refleja en el precio de los tÃtulos de la deuda pública: el del bono Par bajo legislación de los Estados Unidos, un tÃtulo con vencimientos anuales entre 2028 y 2038, aumentó desde comienzos de 2013 un 47%; y el del Bono Discount lo hizo, simultáneamente, en un 63%. Ambos bonos tienen actualmente los precios más altos desde la crisis financiera internacional por los préstamos subprime en 2007.
Para Brodersohn, es probable que el año próximo el Gobierno lance una nueva emisión de bonos para cancelar la deuda con los fondos buitre, que según cálculos privados podrÃa ubicarse entre los u$s 10.000 y los u$s 15.000 millones. «Además, podrÃa intentar emitir nueva deuda para pagar los servicios de la deuda externa que sumarÃan otros 12.000 millones. Esta última emisión podrÃa aumentar las reservas o financiar una expansión del gasto público», escribió la última semana. Para Federico Muñoz, sin embargo, el optimismo de los inversores dando por sentado un acuerdo con los holdouts «podrÃa parecer exagerado».
La reducción del riesgo argentino se da hoy a contramano de la región. Los inversores prevén, ahora, que la lenta reducción de estÃmulos de Estados Unidos sobre su polÃtica monetaria podrÃa complicar el contexto global para los paÃses emergentes. Esto explica por qué, simultáneamente, la mayorÃa de las economÃas de la región aumentaron su riesgo-paÃs en las últimas semanas; o lo redujeron en menor medida que la Argentina. Asà y todo, los costos de financiamiento del Gobierno nacional se ubican hoy todavÃa muy por encima de sus vecinos (400 puntos básicos arriba del de Brasil), con excepción del de Venezuela.
«Hay una expectativa de que se va a resolver el tema. El mejor evento crediticio serÃa aquel en el que el riesgo legal desapareciera y Griesa diera por terminado el conflicto. El peor de todos: un default a fin de julio. Pero en el medio hay escenarios en los que la Argentina no pagarÃa el 100% y postergarÃa el problema. En este caso subsistirÃa el riesgo de que resurja el conflicto», comentó el director soberano de Moody’s, Gabriel Torres.