Infamia
Por Nilda Garré *
A raÃz de las disparatadas imputaciones que se realizaron sobre supuestas cuentas bancarias en el exterior a mi nombre y el de otras personas con sumas millonarias, el 31 de marzo pasado me presenté en el CNB Bank del estado de Delaware en EE.UU. para que me certificara si yo habÃa tenido en algún momento en forma individual o compartida algún tipo de cuenta en esa institución o en el Felton Bank, entidad con la que se fusionó. En el dÃa de hoy he recibido la respuesta escrita de ese banco, dejando constancia de que nunca tuve cuenta en ninguna de las dos entidades.
Afortunadamente las falacias de los malvados que con los peores objetivos afectan el honor de la gente se derrumban. No podrÃa ser de otra manera. Con las falsedades aclaradas se caen también los mitos de la seriedad de algunos medios y la de cierto periodista de investigación al que algunos de sus colegas incluso advirtieron sobre la precariedad de la información que divulgaba. Y además se frustran los perversos objetivos de los que desnaturalizan la acción judicial dedicándose a formular denuncias penales después de leer los diarios, cerrando asà el circuito de la infamia y la irresponsabilidad.
* Embajadora ante la OEA.
Por Nilda Garré *
A raÃz de las disparatadas imputaciones que se realizaron sobre supuestas cuentas bancarias en el exterior a mi nombre y el de otras personas con sumas millonarias, el 31 de marzo pasado me presenté en el CNB Bank del estado de Delaware en EE.UU. para que me certificara si yo habÃa tenido en algún momento en forma individual o compartida algún tipo de cuenta en esa institución o en el Felton Bank, entidad con la que se fusionó. En el dÃa de hoy he recibido la respuesta escrita de ese banco, dejando constancia de que nunca tuve cuenta en ninguna de las dos entidades.
Afortunadamente las falacias de los malvados que con los peores objetivos afectan el honor de la gente se derrumban. No podrÃa ser de otra manera. Con las falsedades aclaradas se caen también los mitos de la seriedad de algunos medios y la de cierto periodista de investigación al que algunos de sus colegas incluso advirtieron sobre la precariedad de la información que divulgaba. Y además se frustran los perversos objetivos de los que desnaturalizan la acción judicial dedicándose a formular denuncias penales después de leer los diarios, cerrando asà el circuito de la infamia y la irresponsabilidad.
* Embajadora ante la OEA.