ECONOMIA › KICILLOF DISERTO EN LA UNIVERSIDAD DE LA PLATA SOBRE LAS DEFICIENCIAS EN LA ENSEÑANZA DE LA ECONOMIA
El ministro cuestionó los planes de estudio de la licenciatura en EconomÃa porque “atrasan veinte años†y están basados en una concepción neoliberal. También desnudó los errores de sus colegas ortodoxos, que “hace doce años que no pegan unaâ€.
Por Javier Lewkowicz
“Hace doce años que los economistas neoliberales de la Argentina no pegan una con sus predicciones. Qué frustración deben tener de equivocarse tanto. Y más allá de la mala intención y de los intereses económicos que muchas veces están por detrás, lo triste de todo esto es que incluso los bienintencionados no entienden lo que pasa en el paÃs ni en la región porque trabajan con una teorÃa económica anacrónica que no explica nada.†El ministro de EconomÃa, Axel Kicillof, disertó ayer sobre la enseñanza de la economÃa y aprovechó para dejar en evidencia a sus colegas, aquellos que hablan de no hacer cosas extrañas y ser un paÃs normal, de volver al mundo y abrazar el sentido común o de hacer lo que Argentina sabe hacer y dar confianza al inversor, frases hechas que a esta altura del partido revelan su inconsistencia. “Mamá, explicame vos porque ahora sà que no entiendo nadaâ€, simulaba ayer Kicillof una sobremesa de un estudiante de EconomÃa que, a medida que avanza en la carrera, comprende menos que antes por qué estalla una crisis en Estados Unidos, China crece hace décadas a un ritmo vertiginoso, la Argentina tiene inflación alta o Brasil está estancado. La frase del ministro despertó el aplauso de los estudiantes y profesores de la Facultad de Económicas de la Universidad de La Plata, donde junto al secretario de Comercio, Augusto Costa, realizó su presentación. A nadie le pareció exagerada la escena familiar imaginaria.
Kicillof habló de la teorÃa económica y especialmente de los avatares de la enseñanza de la economÃa en el paÃs con conocimiento de causa: en primer lugar, era un militante universitario. “La larga noche neoliberal empezó con la dictadura del ’76 y terminó en 2003. Eso tuvo muchÃsimas consecuencias, una de ellas sin dudas son los planes de estudio, especialmente en economÃa, de eso soy un testigo presencial. En los ’90 el objetivo era acortar las carreras de grado, y el globo de ensayo fue Económicas de la UBA. Eso tenÃa un componente económico, que era achicar el Estado a través de una privatización encubierta: una carrera de cuatro años y el resto en posgrados y doctorados arancelados. QuerÃan convertir la facultad en un enseñaderoâ€, recordó. El ministro se recibió de economista en 1995 y contó que a partir de la resistencia de la comunidad educativa esa reforma del plan de estudios se hizo a medias. De cualquier modo, avanzó el discurso de que “la mejor teorÃa habÃa sobrevividoâ€, se eliminaron materias de perfil histórico y social y los manuales se impusieron en la enseñanza de economÃa, lo que limitó a Karl Marx, Adam Smith, David Ricardo o John M. Keynes a recuadritos de color en el libro de texto. “Mientras una carrera de economÃa esté articulada en torno del núcleo de los manuales de micro y macroeconomÃa inicial, avanzada y superior, es neoliberal. Todo lo demás es lo de menosâ€, calificó el ministro. “En los planes de estudio actuales no se estudia teorÃa de la crisis, porque los modelos normales no contemplan la posibilidad de que el propio sistema económico produzca una crisis. De hecho, para la ortodoxia, la crisis mundial actual se explica por la moral, no por la economÃa, el problema serÃa la codicia de los banqueros. Qué pobreza intelectual. Y para enfrentar el problema, peor: multiplicaron la base monetaria, llenaron de liquidez a los bancos y todavÃa se miran entre ellos. Emitieron a lo loco y están con deflación y no hay inversión, la plata está en los bancos y nadie la pide prestada. Peor todavÃa, están engendrando el mismo infierno de antes, porque esa plata va a la timba financieraâ€, describió Kicillof la situación de las economÃas centrales. Pero el nodo central de su argumentación vino por el lado de recuperar los elementos analÃticos que permitan comprender la lógica del “modelo†económico de los últimos años. Para Kicillof, buena parte de ese herramental es el planteado por Keynes y que en simultáneo llevaba adelante Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos del New Deal. “Lo que mostramos en estos años es que la distribución del ingreso es la palanca más fuerte que tiene la polÃtica económica para asegurar el crecimiento. Hay que distribuir para crecer, ésa ha sido la receta económica del Gobierno y está basada en teorÃa económica. Lo que pasa es que va a contrapelo de la idea de que sólo hay que impulsar la oferta, porque la oferta crea su propia demanda, que es el pensamiento dominante en economÃa. Pero la facultad no lo enseña, los planes de estudio atrasan veinte años, no se adecuan a lo que pasa en el mundo, la región y nuestro paÃs y generan un sentido común contrario, entonces nos llaman clientelistas, populistas o cualquier barbaridad. Pero la realidad es que nadie va a invertir si no espera que el producto se pueda vender. Lo que tira es la demanda. Eso se lleva a la práctica con una polÃtica económica fundada en la distribución de los ingresos. Lo que pasó en Argentina no se puede explicar con la teorÃa convencional, que no explica nada y no entiende nada, que es anacrónica y se resume en que en la Argentina no se puede hacer nada más que aplicar el neoliberalismo, que lo demás va en contra de la lógica, la eficiencia y la naturalezaâ€, amplió Kicillof.
El ministro cuestionó los planes de estudio de la licenciatura en EconomÃa porque “atrasan veinte años†y están basados en una concepción neoliberal. También desnudó los errores de sus colegas ortodoxos, que “hace doce años que no pegan unaâ€.
Por Javier Lewkowicz
“Hace doce años que los economistas neoliberales de la Argentina no pegan una con sus predicciones. Qué frustración deben tener de equivocarse tanto. Y más allá de la mala intención y de los intereses económicos que muchas veces están por detrás, lo triste de todo esto es que incluso los bienintencionados no entienden lo que pasa en el paÃs ni en la región porque trabajan con una teorÃa económica anacrónica que no explica nada.†El ministro de EconomÃa, Axel Kicillof, disertó ayer sobre la enseñanza de la economÃa y aprovechó para dejar en evidencia a sus colegas, aquellos que hablan de no hacer cosas extrañas y ser un paÃs normal, de volver al mundo y abrazar el sentido común o de hacer lo que Argentina sabe hacer y dar confianza al inversor, frases hechas que a esta altura del partido revelan su inconsistencia. “Mamá, explicame vos porque ahora sà que no entiendo nadaâ€, simulaba ayer Kicillof una sobremesa de un estudiante de EconomÃa que, a medida que avanza en la carrera, comprende menos que antes por qué estalla una crisis en Estados Unidos, China crece hace décadas a un ritmo vertiginoso, la Argentina tiene inflación alta o Brasil está estancado. La frase del ministro despertó el aplauso de los estudiantes y profesores de la Facultad de Económicas de la Universidad de La Plata, donde junto al secretario de Comercio, Augusto Costa, realizó su presentación. A nadie le pareció exagerada la escena familiar imaginaria.
Kicillof habló de la teorÃa económica y especialmente de los avatares de la enseñanza de la economÃa en el paÃs con conocimiento de causa: en primer lugar, era un militante universitario. “La larga noche neoliberal empezó con la dictadura del ’76 y terminó en 2003. Eso tuvo muchÃsimas consecuencias, una de ellas sin dudas son los planes de estudio, especialmente en economÃa, de eso soy un testigo presencial. En los ’90 el objetivo era acortar las carreras de grado, y el globo de ensayo fue Económicas de la UBA. Eso tenÃa un componente económico, que era achicar el Estado a través de una privatización encubierta: una carrera de cuatro años y el resto en posgrados y doctorados arancelados. QuerÃan convertir la facultad en un enseñaderoâ€, recordó. El ministro se recibió de economista en 1995 y contó que a partir de la resistencia de la comunidad educativa esa reforma del plan de estudios se hizo a medias. De cualquier modo, avanzó el discurso de que “la mejor teorÃa habÃa sobrevividoâ€, se eliminaron materias de perfil histórico y social y los manuales se impusieron en la enseñanza de economÃa, lo que limitó a Karl Marx, Adam Smith, David Ricardo o John M. Keynes a recuadritos de color en el libro de texto. “Mientras una carrera de economÃa esté articulada en torno del núcleo de los manuales de micro y macroeconomÃa inicial, avanzada y superior, es neoliberal. Todo lo demás es lo de menosâ€, calificó el ministro. “En los planes de estudio actuales no se estudia teorÃa de la crisis, porque los modelos normales no contemplan la posibilidad de que el propio sistema económico produzca una crisis. De hecho, para la ortodoxia, la crisis mundial actual se explica por la moral, no por la economÃa, el problema serÃa la codicia de los banqueros. Qué pobreza intelectual. Y para enfrentar el problema, peor: multiplicaron la base monetaria, llenaron de liquidez a los bancos y todavÃa se miran entre ellos. Emitieron a lo loco y están con deflación y no hay inversión, la plata está en los bancos y nadie la pide prestada. Peor todavÃa, están engendrando el mismo infierno de antes, porque esa plata va a la timba financieraâ€, describió Kicillof la situación de las economÃas centrales. Pero el nodo central de su argumentación vino por el lado de recuperar los elementos analÃticos que permitan comprender la lógica del “modelo†económico de los últimos años. Para Kicillof, buena parte de ese herramental es el planteado por Keynes y que en simultáneo llevaba adelante Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos del New Deal. “Lo que mostramos en estos años es que la distribución del ingreso es la palanca más fuerte que tiene la polÃtica económica para asegurar el crecimiento. Hay que distribuir para crecer, ésa ha sido la receta económica del Gobierno y está basada en teorÃa económica. Lo que pasa es que va a contrapelo de la idea de que sólo hay que impulsar la oferta, porque la oferta crea su propia demanda, que es el pensamiento dominante en economÃa. Pero la facultad no lo enseña, los planes de estudio atrasan veinte años, no se adecuan a lo que pasa en el mundo, la región y nuestro paÃs y generan un sentido común contrario, entonces nos llaman clientelistas, populistas o cualquier barbaridad. Pero la realidad es que nadie va a invertir si no espera que el producto se pueda vender. Lo que tira es la demanda. Eso se lleva a la práctica con una polÃtica económica fundada en la distribución de los ingresos. Lo que pasó en Argentina no se puede explicar con la teorÃa convencional, que no explica nada y no entiende nada, que es anacrónica y se resume en que en la Argentina no se puede hacer nada más que aplicar el neoliberalismo, que lo demás va en contra de la lógica, la eficiencia y la naturalezaâ€, amplió Kicillof.