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Por Gabriel Profiti
Otro intendente se bajará del Frente Renovador en los próximos dÃas y debilitará aún más a esa fuerza polÃtica mientras que miembros de la oposición tratan de forzar con el PRO.
Foto:
El viernes pasado Raúl Othacehé, intendente de Merlo, se reunió con Eduardo «Wado» De Pedro y acordó su regreso al Frente para la Victoria. Este viernes formalizarÃa su salida del massismo en una nueva aparición junto a Daniel Scioli.
Othacehé sigue los pasos de sus pares de Pilar y Escobar, Humberto Zúccaro, y Sandro Guzmán. DarÃo Giustozzi, hombre fuerte de Almirante Brown, también merodea el kirchnerismo, mientras que Gustavo Posse (San Isidro) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) están volviendo a la escuderÃa de Mauricio Macri y buscarÃan la reelección en sus municipios.
La diáspora renovadora podrÃa alcanzar al intendente Luis Acuña de Hurlingham -tironeado por el Frente para la Victoria y el PRO-, distrito desde donde también opera el ex armador polÃtico del Frente Renovador, Juan José Alvarez, quien ahora tracciona dirigentes en sentido inverso del massismo al kirchnerismo.
El proceso tiene en vilo al grupo polÃtico que rodea a Massa, al punto que varios de los intendentes más fieles analizan dÃa a dÃa los pasos a seguir. El diputado nacional responde que las deserciones estaban previstas; que las encuestas no reflejan la realidad y que en la calle «en el cara a cara» con la gente les gana a sus oponentes, Macri y Scioli.
Se dio vuelta el Conurbano
Pero el panorama es complejo porque, como se ve, la descalcificación del Frente Renovador en el plano nacional tiene raÃz en el Conurbano, el mismo polo urbano que en 2013 fue su catapulta a la candidatura presidencial.
Hace dos años, solo habÃan quedado a salvo del huracán massista cuatro municipios del corredor sur -técnicamente Tercera Sección Electoral-, Lomas de Zamora, La Matanza, Berazategui y Florencio Varela, pero ahora hasta su bastión del corredor Norte y Oeste -Primera Sección- también está amenazado.
«Es un equipo al que le echaron cinco jugadores y que no puede seguir jugando porque lo impide el reglamento. O le da una salida colectiva a esa situación o se van a terminar yendo todos de a uno», metaforizó un operador sciolista, quien tienta a Gabriel Katopodis de San MartÃn y José Eseverri de OlavarrÃa.
Tras las seis fugas massistas de los últimas meses en esa región electoral clave hay veinte municipios gobernados por el FpV, seis por el FR y tres por el PRO.
Ese conglomerado representa aproximadamente el 70% del padrón provincial y el 23 o 25% del nacional (según se tome en cuenta su versión original de 24 municipios o su ampliada de 29. Desde que la reforma de la Constitución de 1994 eliminó el Colegio Electoral y estableció la elección directa para Presidente, su preponderancia en los comicios creció de manera decisiva.
Asà como el conurbano acorrala a Massa, también desvela a Macri. De hecho, el debilitamiento de su máximo competidor en el abanico antikirchnerista, está fortaleciendo principalmente al FPV por su matriz común, el PJ.
El jefe de Gobierno descartó un acuerdo con el ex intendente de Tigre y Francisco de Narváez para sacarlo de la cancha, y promueve a personalidades del deporte y de la televisión en los municipios, pero juega fuerte a magnetizar los desprendimientos de los renovadores que no van al PJ.
Con ese trasfondo, Macri intensificó las últimas semanas sus salidas al Conurbano junto a su candidata a gobernadora MarÃa Eugenia Vidal, pero el armado hasta ahora solo puede calificarse como decoroso. «Tenemos que ganar en la primera sección como hizo Massa en 2013 para equiparar las derrotas en la tercera, pero es difÃcil», asumió un hombre de la primera lÃnea macrista en Buenos Aires.
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Por Gabriel Profiti
Otro intendente se bajará del Frente Renovador en los próximos dÃas y debilitará aún más a esa fuerza polÃtica mientras que miembros de la oposición tratan de forzar con el PRO.
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El viernes pasado Raúl Othacehé, intendente de Merlo, se reunió con Eduardo «Wado» De Pedro y acordó su regreso al Frente para la Victoria. Este viernes formalizarÃa su salida del massismo en una nueva aparición junto a Daniel Scioli.
Othacehé sigue los pasos de sus pares de Pilar y Escobar, Humberto Zúccaro, y Sandro Guzmán. DarÃo Giustozzi, hombre fuerte de Almirante Brown, también merodea el kirchnerismo, mientras que Gustavo Posse (San Isidro) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) están volviendo a la escuderÃa de Mauricio Macri y buscarÃan la reelección en sus municipios.
La diáspora renovadora podrÃa alcanzar al intendente Luis Acuña de Hurlingham -tironeado por el Frente para la Victoria y el PRO-, distrito desde donde también opera el ex armador polÃtico del Frente Renovador, Juan José Alvarez, quien ahora tracciona dirigentes en sentido inverso del massismo al kirchnerismo.
El proceso tiene en vilo al grupo polÃtico que rodea a Massa, al punto que varios de los intendentes más fieles analizan dÃa a dÃa los pasos a seguir. El diputado nacional responde que las deserciones estaban previstas; que las encuestas no reflejan la realidad y que en la calle «en el cara a cara» con la gente les gana a sus oponentes, Macri y Scioli.
Se dio vuelta el Conurbano
Pero el panorama es complejo porque, como se ve, la descalcificación del Frente Renovador en el plano nacional tiene raÃz en el Conurbano, el mismo polo urbano que en 2013 fue su catapulta a la candidatura presidencial.
Hace dos años, solo habÃan quedado a salvo del huracán massista cuatro municipios del corredor sur -técnicamente Tercera Sección Electoral-, Lomas de Zamora, La Matanza, Berazategui y Florencio Varela, pero ahora hasta su bastión del corredor Norte y Oeste -Primera Sección- también está amenazado.
«Es un equipo al que le echaron cinco jugadores y que no puede seguir jugando porque lo impide el reglamento. O le da una salida colectiva a esa situación o se van a terminar yendo todos de a uno», metaforizó un operador sciolista, quien tienta a Gabriel Katopodis de San MartÃn y José Eseverri de OlavarrÃa.
Tras las seis fugas massistas de los últimas meses en esa región electoral clave hay veinte municipios gobernados por el FpV, seis por el FR y tres por el PRO.
Ese conglomerado representa aproximadamente el 70% del padrón provincial y el 23 o 25% del nacional (según se tome en cuenta su versión original de 24 municipios o su ampliada de 29. Desde que la reforma de la Constitución de 1994 eliminó el Colegio Electoral y estableció la elección directa para Presidente, su preponderancia en los comicios creció de manera decisiva.
Asà como el conurbano acorrala a Massa, también desvela a Macri. De hecho, el debilitamiento de su máximo competidor en el abanico antikirchnerista, está fortaleciendo principalmente al FPV por su matriz común, el PJ.
El jefe de Gobierno descartó un acuerdo con el ex intendente de Tigre y Francisco de Narváez para sacarlo de la cancha, y promueve a personalidades del deporte y de la televisión en los municipios, pero juega fuerte a magnetizar los desprendimientos de los renovadores que no van al PJ.
Con ese trasfondo, Macri intensificó las últimas semanas sus salidas al Conurbano junto a su candidata a gobernadora MarÃa Eugenia Vidal, pero el armado hasta ahora solo puede calificarse como decoroso. «Tenemos que ganar en la primera sección como hizo Massa en 2013 para equiparar las derrotas en la tercera, pero es difÃcil», asumió un hombre de la primera lÃnea macrista en Buenos Aires.
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