La desaceleración económica en Brasil parece haber puesto punto final a la «década dorada» del consumo. Las ventas de los comerciantes minoristas brasileños en volumen se redujeron 2,2% en el primer semestre de este año en comparación con el mismo perÃodo de 2014, lo que representa su peor caÃda desde 2003, informó ayer el gobierno.
El resultado puso fin a una secuencia de 11 años de crecimiento de las ventas en Brasil en el perÃodo, según los datos divulgados por el estatal Instituto Brasileño de GeografÃa y EstadÃsticas (IBGE). Las ventas en junio disminuyeron 0,4% frente a mayo, lo que supone su quinta caÃda consecutiva y la racha más larga de toda la serie que comenzó en 2000. Respecto al mismo mes de 2014, la caÃda fue de 2,7%, lo que muestra el deterioro de la economÃa en este último año.
Para el organismo, hay dos sectores que reflejan la difultad económica brasileña: las ventas en supermercados, que acumularon una caÃda de 1,2% en los primeros seis meses del año, y las ventas de vehÃculos, motos y autopartes, que regfistraron un descenso de 13% en el mismo periodo.
«La caÃda de la confianza del consumidor, que está en niveles históricos más bajos, inhibe la compra de productos que involucren una gran porción de los ingresos», según Isabela Nunes Pereira, del IBGE.
El mal desempeño del sector comercio en lo que va del año fue atribuido por los analistas al menor ritmo de crecimiento del crédito, que según el Banco Central pasó de ser del 11,8% en junio de 2014 al 4,9% en el mismo mes de este año, asà como a la suba del desempleo y la pérdida del poder adq uisitivo que sufren los trabajadores del gigante sudamericano. En los últimos 12 meses, la inflación acumuló su mayor subida en 13 años y puede terminar 2015, según las últimas proyecciones, en 9,3%, más del doble de la meta del gobierno de 4,5%.
Ante la débil demanda, las empresas brasileñas están despidiendo trabajadores y reconsiderando planes de inversión.
En el indicador de las ventas ampliadas, que incluye al sector del motor y el de los materiales de construcción, el volumen de ventas disminuyó 0,8% entre mayo y junio. Fue la séptima caÃda consecutiva. En comparación con junio de 2014, el descenso fue de 3,5%.
Los nuevos datos del IBGE abonan las malas proyecciones económicas para este año. Mientras el gobierno se ha hecho eco de algunas cifras que marcan una caÃda del PBI de 1,5% este año, las útlimas estimaciones privadas recogidas por el Banco Central ubican la contracción en 1,97%.
El resultado puso fin a una secuencia de 11 años de crecimiento de las ventas en Brasil en el perÃodo, según los datos divulgados por el estatal Instituto Brasileño de GeografÃa y EstadÃsticas (IBGE). Las ventas en junio disminuyeron 0,4% frente a mayo, lo que supone su quinta caÃda consecutiva y la racha más larga de toda la serie que comenzó en 2000. Respecto al mismo mes de 2014, la caÃda fue de 2,7%, lo que muestra el deterioro de la economÃa en este último año.
Para el organismo, hay dos sectores que reflejan la difultad económica brasileña: las ventas en supermercados, que acumularon una caÃda de 1,2% en los primeros seis meses del año, y las ventas de vehÃculos, motos y autopartes, que regfistraron un descenso de 13% en el mismo periodo.
«La caÃda de la confianza del consumidor, que está en niveles históricos más bajos, inhibe la compra de productos que involucren una gran porción de los ingresos», según Isabela Nunes Pereira, del IBGE.
El mal desempeño del sector comercio en lo que va del año fue atribuido por los analistas al menor ritmo de crecimiento del crédito, que según el Banco Central pasó de ser del 11,8% en junio de 2014 al 4,9% en el mismo mes de este año, asà como a la suba del desempleo y la pérdida del poder adq uisitivo que sufren los trabajadores del gigante sudamericano. En los últimos 12 meses, la inflación acumuló su mayor subida en 13 años y puede terminar 2015, según las últimas proyecciones, en 9,3%, más del doble de la meta del gobierno de 4,5%.
Ante la débil demanda, las empresas brasileñas están despidiendo trabajadores y reconsiderando planes de inversión.
En el indicador de las ventas ampliadas, que incluye al sector del motor y el de los materiales de construcción, el volumen de ventas disminuyó 0,8% entre mayo y junio. Fue la séptima caÃda consecutiva. En comparación con junio de 2014, el descenso fue de 3,5%.
Los nuevos datos del IBGE abonan las malas proyecciones económicas para este año. Mientras el gobierno se ha hecho eco de algunas cifras que marcan una caÃda del PBI de 1,5% este año, las útlimas estimaciones privadas recogidas por el Banco Central ubican la contracción en 1,97%.