Lógica, ideas, anécdotas, broncas, sospechas, arrepentimientos y paradojas contados por la gente que llenó la Plaza de Mayo, en un acto inédito ante la salida de un presidente. Proporción de 3 a 1 entre los que fueron por las suyas, y los encuadrados. Pistas para entender a qué apuestan los que salieron a agradecerle al gobierno.
Adriana se agarra la cabeza. Lleva el pelo muy corto y tiene una bandera argentina pintada en el pómulo derecho.
-No sabés lo que pasó con mi hija-
-¿Qué pasó?- le dice una amiga.
-Habla pestes de Macri, todo el dÃa. No se puede creer.
La amiga se sorprende, no entiende muy bien el relato, hasta que Adriana explica:
-Es la única de la familia que votó a Macri, y ahora dice que está arrepentida: todo el dÃa lo putea- dice tapándose levemente la boca, como para que se note menos lo que acaba de decir.
-¿Por qué está arrepentida?- consulta lavaca.org, metiéndose en esta conversación altamente polÃtica entre vecinas de barrio. Jorge, marido de Adriana y papá de la arrepentida se exaspera:
-¡Y por qué va a ser! Porque fue a la panaderÃa, y después a la carnicerÃa, vio cómo subieron las cosas, y se avivó que con el cuentito del cambio nos van a meter a todos en el horno.
Bocha, de Paternal, motoquero, le dio la razón a Jorge. “Yo estoy notando lo mismoâ€. La Plaza de Mayo se iba llenando. La mitad, veinteañeros o menos. Un 70% del total, sub 40. Detrás de Adriana pasó un hombre con una pancarta hecha a mano:
-“Yo voté a Scioli. Conmigo no te quejesâ€.
Senegal y Nordelta
La llegada habÃa sido un poco estrambótica. Las banderas con la leyenda “Te abrazamos hasta tu regreso. Gracias Cristina. Aguante Morocha†costaban 50 pesos, pero al querer saber el precio de las banderas argentinas, un vendedor canoso respondió: “A los periodistas no les hablo porque son una manga de hijos de puta, que están en contra del proyecto nacional y dicen que los vendedores ambulantes somos todos chorrosâ€. Intenté aclararle que el caso de esta Cooperativa es bien diferente, pero no hubo caso. Siguió: “Y lo que nunca dicen ustedes es que los chorros que vienen a sacarnos el trabajo a los argentinos son éstosâ€, dijo señalando a un senegalés que vendÃa cadenitas y miraba con sonrisa tÃmida, no muy seguro de si habÃa entendido mal, o demasiado bien. Otro vendedor, de Coca Cola, Omar, terció: “La gente anda enojada, habrá que ver qué tal anda la venta mañana. Ojalá no haya bolonquiâ€, deseó, imaginando el acto macrista.
Remeras estampadas: “No fue magia, pero fue mágicoâ€, “Somos los del 49%, que nunca aflojaron ni aflojaremos. Resistiremos hasta que vuelvasâ€.
Laura y Jimena, madre e hija, llegaron desde Tigre: “vinimos a saludar a Cristina porque estos 12 años fueron una maravilla. Yo organizo eventos y soy artesana. El gobierno me ayudó con arreglos de la casa, pero pensá que venÃamos del 2001 donde pasamos hambre. Mi marido hace parques y jardines, pero ahà en Tigre todo mal con Massa, porque hace todo para Nordelta, pero los barrios pobres como Las Tunas o Almirante Brown están hechos un desastre†cuenta Laura.
Jimena se emociona: “Mi abuela es pobre, se arregla sólo su jubilación, pero tiene 5 chicos a cargo. Y todos van al colegio, tienen sus zapatillas, sus útiles, porque hay apoyo para que pueda hacerlo. En otra época esos chicos hubieran estado en la calle. Todos se llenan la boca hablando de educación, pero ahà ves la educación en serioâ€.
Los ambiciosos
Elsa llegó desde Exaltación de la Cruz: “¿Por qué perdimos? Por el odio a Cristina. Y pasa con los mismos que reciben planes y beneficios. Lo veo en mis vecinos, votan en contra. Pero ya charlé con varios que se están arrepintiendo y se ponen en contra de Macri. Antes decÃan “yegua†y ahora putean a Macri porque ven lo que suben los precios, o que les quieren descontar el impuesto a las Ganancias. Yo trabajo de empleada en la administración de un Hospital. Para mà lo bueno es que todos tengamos auto, cosas. La bronca contra este gobierno para mà es por los medios, que le llenan la cabeza a la genteâ€.
Llegados desde Mendoza, Jorgelina sugiere: “Se consiguieron muchas cosas, pero la gente quedó un escalón más arriba y ahora quiere másâ€. Franco, a su lado: “Le dieron mucho poder a la clase media ambiciosa que quiere llenarse de cosas. Eso es por el capitalismoâ€.
Una chica de Nuevo Encuentro vende pins con la leyenda “abrazame hasta que Cristina vuelva†a 20 pesos, dos por 30. Otra remera: “Cristina madre del puebloâ€. Empiezan a probar parlantes para el acto. El locutor dice “6, 7, 8†y estallan aplausos favorables a ese programa que cada vez más tiene clones similares, pero ahora opositores: discurso endogámico, reiterativo y con virtudes somnÃferas.
Nacidos en 2000
En zona hiperjuvenil aparecen dos chicos, Homero de 15 años, AgustÃn de 16. Integran la Unión de Estudiantes Secundarios, UES.
-Vinimos a agradecerle a Cristina, si vuelve o no, no se sabe- dice Homero.
-Para mi nunca se va a ir, se bancó todo, las corporaciones, las mentiras, todo.
-La mataron con las tapas de los diarios. Ningún polÃtico se bancarÃa tanto. Pero lo bueno que tuvo, sobre todo, es cómo se recuperó el interés por la polÃtica. Hoy ves pibitos de 13 años y no se puede creer- dice AgustÃn, con tono maduro.
-¿En qué hubo fallas?- consulta lavaca.org.
AgustÃn:
-Cristina hizo leyes, se mejoró la situación de la gente, pero se falló en crear realmente poder popular, un sector movilizado, con estructuras sindicales incluso, para aguantar cualquier embestida.
-Macri no creo que pueda lograr el amor que se ve acá. La derecha no enamora- se ilusiona Homero, subestimando tal vez la capacidad amatoria que ha sido capaz de exhibir parte gruesa de la sociedad en ciertos momentos históricos.
AgustÃn retoma:
-Mucha gente no votó al Frente para la Victoria porque no hubo crÃticas para afuera. Entonces hay que preguntar en qué fallamos, seamos nosotros, La Cámpora, el Movimiento Evita o cualquiera. Nadie es mejor que el otro, y estamos en el mismo proyecto- dice, revelando que tal vez las cosas no son tan sencillas.
Homero:
-No se pudo interpretar ni representar a la mayorÃa. Cristina no se supo manejar. Yo estoy a favor de la autocrÃtica pero no hubo un gran manejo del partido y los dirigentes. Como dijo Scioli: la militancia se tuvo que poner arriba del partido polÃtico y eso es re rescatable. Con una semana más le dábamos vuelta el resultado.
En lo que dice Homero hay ecos de un debate interno, que mucha gente sencillamente ignoró para salir a apoyar a Scioli cuando la primera vuelta demostró que la elección podÃa perderse, mientras los autodenominados dirigentes y dirigentas seguÃan extrayéndose la piel entre ellos y ellas. Dice AgustÃn:
-Esto es una batalla cultural. Pero mostramos que puede moverse un montón de gente independiente, no organizada. Ahora hay que construir para que esa gente no salga a la calle solamente cuando estamos con el orto entre las manos, perdonando la expresión, sino todos los dÃas para pelear por lo que hay que reivindicar.
Es difÃcil dejar de pensar que todas estas personas, al hacer lo que hacen, son más interesantes que tanto supuestos dirigentes que se afanan por conducirlas. Homero:
-La batalla cultural es que no le podés decir a la gente caminá para allá, caminá para acá. También es entender que hay que escuchar. No podés pensar que la gente es tonta. Si no, serÃan tontos los que le hicieron ganar a Cristina en 2011. Para mà hay que escuchar también a los de Macri que hablan de la revolución de la alegrÃa, que va a ser para tres o cuatro. O lo de unirse. Hay que escuchar y saber que nosotros podemos hacer las cosas en serio y mucho mejor- dice el joven de 15 años.
-Me pusieron Homero por la Odisea- cuenta. Habrá que ver qué clase de Odisea es la que se escribirá a partir de ahora.
Ovarios, huevos y ClarÃn
Una chica lleva la remera con el rostro de la Presidenta y la frase: “Todas somos yeguasâ€. ¿Qué significa? Joana dice a las apuradas:
-Porque tuvo ovarios para bancársela contra muchos incluso después de la muerte de Néstor. Se la bancó contra los fondos buitres. Me gustarÃa ver si los que van a estar ahora, como Macri, tienen los ovarios que tuvo ella para negociar defendiendo a la Argentina.
Alguien me saluda, y descubro a Oscar Finkelstein, periodista que hasta hace cinco años trabajó en el diario ClarÃn:
-Vine siempre a los actos, incluso estando en el diario. A muchos periodistas les sigue pasando eso de cumplir con su trabajo, pero apostar por otra cosa: parece un poco esquizofrénico, pero siempre agradecà a este gobierno por todo lo que tuvo que ver con la inclusión y enfrentarse con las corporaciones. Con algunas, es cierto, con Monsanto o Chevron no. Pero uno intuye más o menos lo que viene y la diferencia con otras épocas es esto: la movilización, gente hinchando las pelotas para que no se pierda, por lo menos, lo que se ganó.
Oscar cuenta que está con un contrato basura en un ministerio, y reconoce fallas que explican la derrota electoral:
-Hay una cosa arrogante de parte de la Presidenta, que genera bronca, sumada a un aparato mediático que golpetea todo el dÃa con eso. Y hay algo de la historia argentina, del temor a lo popular, que existe desde hace más de medio siglo.
Datos de pasillo del diario:
-Hubo gente muy moderada, que de golpe se puso a levantar la bandera anti-k. Compraron el relato, o se aprovecharon de eso. Quedaron como un espejo de los medios oficialistas que compraron otro relato. Lo mejor es no comprar ningún relato.
Alrededor nuestro la multitud empezó a saltar: “Tomala a vos, dámela a mi, el que no salta es de ClarÃnâ€. Pasaba también uno de los sindicatos que tuvo mayor presencia: el de Televisión interpretando el tema: “Traigan al gorila de ClarÃn para que vea que este pueblo no cambia de ideaâ€.
El informático y la doctora
Un señor lleva una galera hecha de papel: “Cristina, volvé ayer†y al lado se venden remeras que plantean: “Juicio y castigoâ€, en referencia a los delitos de lesa humanidad.
Gerardo es informático, y Marina es médica del Hospital Italiano. Gerardo está asombrado desde la perspectiva consumista:
-En mi ambiente veo que mis compañeros compraron máquinas de fotos, celulares increÃbles, cambian el auto cada dos años, compran computadoras carÃsimas… y está todo mal. ¿Cómo, loco? ¿Te fuiste a Miami, te compraste de todo, y está todo mal? SÃ, todo mal. Todos votan a Macri.
Esta cuestión del voto relacionado con el bolsillo tiene prevalencia en las teorÃas democráticas actuales. Marina agrega:
-En el hospital la mayorÃa votó a Macri. Pero yo espero que Cristina vuelva.
¿No es demasiada dependencia de un liderazgo que termina absorbiendo toda esa energÃa social? Marina sugiere:
-Y bueno, si no que aparezca alguien que sea de ese lado.
Jessica, ante la sola pregunta por su presencia en la Plaza, se larga a llorar. Fue con su marido Fernando y sus chiquitos Francisco y Clara.
-Lloro porque nunca tuvimos un gobierno asÃ. Yo sé que Cristina es una caprichosa, pero muere con las botas puestas, en la suya. Por ahà no escuchó lo que la gente le estaba diciendo. Para mà la reventaron con lo del impuesto a las ganancias. Pero esa misma gente se le va a dar vuelta a Macri muy rápido. Acordate de lo que te digo.
TeorÃa y práctica de la vereda
El éxito de la tarde, la remera “Abrazame hasta que vuelva Cristina†cotizó a 120 pesos. Georgina, instrumentadora quirúrgica, habÃa hecho su propia pancarta agradeciendo “por devolverme AerolÃneas, YPF, los trenes, los nietos, la industria argentina, la identidad culturalâ€.
-Tengo 28 años vivà lo peor de los finales de los 90, lo que pasó después durante este gobierno fue increÃble. Y hoy es la primera vez que vine a la plaza. Fueron 12 años de buena vida.
¿Nada que cuestionar?
-Al revés, hay mucha autocrÃtica. La soberbia no es buena y mucha gente votó contra eso, no tanto a favor de Macri. Muchos votaron a Macri un poco dejándose llevar, y ahora no saben si metieron la pata.
Marcela es de Lanús, también primeriza en actos:
-Yo soy camarera en un sanatorio. ¿sabés que soy? Una negra de mierda. Y negra de mierda y todo, pude tomar un avión y viajar a Brasil. Y tengo un auto cero kilómetro. Y no lo voy a poner de remis. Tengo 40 años. En el 2001 tenÃa a mis dos hijos, y salÃa a cartonear. ¿Entendés? Es la primera vez en mi vida que vengo a un acto. La gente que votó en contra es la que se comió esa palabrita del cambio. Miran Canal 13 y TN, y no ven la realidad. La gente de clase media baja para abajo, como soy yo, lo que se jodió es con lo del impuesto a las ganancias arriba de 15.000 pesos. Eso jugó en contra. Ahora este tipo dice que lo saca, que no lo saca. Con todo hace asÃ, que sÃ, que no. Nos va a volver locos.
AtardecÃa, con olor a choripán y un pronóstico. “Vamos muchachos, última choriceada, desde mañana vamos a vender sushiâ€.
Volviendo por Hipólito Yrigoyen habÃa huestes nutridas de la PolicÃa Metropolitana. En una esquina, un carro de asalto de dimensiones hollywoodenses repleto de individuos pertrechados para una guerra inexistente, se supone. La calle estaba vacÃa, pero los metropolitanos ordenaban la caminata: “Por la vereda opuestaâ€, dijo uno cortando el camino. ¿Por qué? El metropolitano, con un grado más de volumen e inflando el chaleco amarillo flúo: “Se lo repito, vaya por la vereda opuestaâ€.
No son claros los alcances callejeros, ni los polÃticos, de semejante invitación.
Adriana se agarra la cabeza. Lleva el pelo muy corto y tiene una bandera argentina pintada en el pómulo derecho.
-No sabés lo que pasó con mi hija-
-¿Qué pasó?- le dice una amiga.
-Habla pestes de Macri, todo el dÃa. No se puede creer.
La amiga se sorprende, no entiende muy bien el relato, hasta que Adriana explica:
-Es la única de la familia que votó a Macri, y ahora dice que está arrepentida: todo el dÃa lo putea- dice tapándose levemente la boca, como para que se note menos lo que acaba de decir.
-¿Por qué está arrepentida?- consulta lavaca.org, metiéndose en esta conversación altamente polÃtica entre vecinas de barrio. Jorge, marido de Adriana y papá de la arrepentida se exaspera:
-¡Y por qué va a ser! Porque fue a la panaderÃa, y después a la carnicerÃa, vio cómo subieron las cosas, y se avivó que con el cuentito del cambio nos van a meter a todos en el horno.
Bocha, de Paternal, motoquero, le dio la razón a Jorge. “Yo estoy notando lo mismoâ€. La Plaza de Mayo se iba llenando. La mitad, veinteañeros o menos. Un 70% del total, sub 40. Detrás de Adriana pasó un hombre con una pancarta hecha a mano:
-“Yo voté a Scioli. Conmigo no te quejesâ€.
Senegal y Nordelta
La llegada habÃa sido un poco estrambótica. Las banderas con la leyenda “Te abrazamos hasta tu regreso. Gracias Cristina. Aguante Morocha†costaban 50 pesos, pero al querer saber el precio de las banderas argentinas, un vendedor canoso respondió: “A los periodistas no les hablo porque son una manga de hijos de puta, que están en contra del proyecto nacional y dicen que los vendedores ambulantes somos todos chorrosâ€. Intenté aclararle que el caso de esta Cooperativa es bien diferente, pero no hubo caso. Siguió: “Y lo que nunca dicen ustedes es que los chorros que vienen a sacarnos el trabajo a los argentinos son éstosâ€, dijo señalando a un senegalés que vendÃa cadenitas y miraba con sonrisa tÃmida, no muy seguro de si habÃa entendido mal, o demasiado bien. Otro vendedor, de Coca Cola, Omar, terció: “La gente anda enojada, habrá que ver qué tal anda la venta mañana. Ojalá no haya bolonquiâ€, deseó, imaginando el acto macrista.
Remeras estampadas: “No fue magia, pero fue mágicoâ€, “Somos los del 49%, que nunca aflojaron ni aflojaremos. Resistiremos hasta que vuelvasâ€.
Laura y Jimena, madre e hija, llegaron desde Tigre: “vinimos a saludar a Cristina porque estos 12 años fueron una maravilla. Yo organizo eventos y soy artesana. El gobierno me ayudó con arreglos de la casa, pero pensá que venÃamos del 2001 donde pasamos hambre. Mi marido hace parques y jardines, pero ahà en Tigre todo mal con Massa, porque hace todo para Nordelta, pero los barrios pobres como Las Tunas o Almirante Brown están hechos un desastre†cuenta Laura.
Jimena se emociona: “Mi abuela es pobre, se arregla sólo su jubilación, pero tiene 5 chicos a cargo. Y todos van al colegio, tienen sus zapatillas, sus útiles, porque hay apoyo para que pueda hacerlo. En otra época esos chicos hubieran estado en la calle. Todos se llenan la boca hablando de educación, pero ahà ves la educación en serioâ€.
Los ambiciosos
Elsa llegó desde Exaltación de la Cruz: “¿Por qué perdimos? Por el odio a Cristina. Y pasa con los mismos que reciben planes y beneficios. Lo veo en mis vecinos, votan en contra. Pero ya charlé con varios que se están arrepintiendo y se ponen en contra de Macri. Antes decÃan “yegua†y ahora putean a Macri porque ven lo que suben los precios, o que les quieren descontar el impuesto a las Ganancias. Yo trabajo de empleada en la administración de un Hospital. Para mà lo bueno es que todos tengamos auto, cosas. La bronca contra este gobierno para mà es por los medios, que le llenan la cabeza a la genteâ€.
Llegados desde Mendoza, Jorgelina sugiere: “Se consiguieron muchas cosas, pero la gente quedó un escalón más arriba y ahora quiere másâ€. Franco, a su lado: “Le dieron mucho poder a la clase media ambiciosa que quiere llenarse de cosas. Eso es por el capitalismoâ€.
Una chica de Nuevo Encuentro vende pins con la leyenda “abrazame hasta que Cristina vuelva†a 20 pesos, dos por 30. Otra remera: “Cristina madre del puebloâ€. Empiezan a probar parlantes para el acto. El locutor dice “6, 7, 8†y estallan aplausos favorables a ese programa que cada vez más tiene clones similares, pero ahora opositores: discurso endogámico, reiterativo y con virtudes somnÃferas.
Nacidos en 2000
En zona hiperjuvenil aparecen dos chicos, Homero de 15 años, AgustÃn de 16. Integran la Unión de Estudiantes Secundarios, UES.
-Vinimos a agradecerle a Cristina, si vuelve o no, no se sabe- dice Homero.
-Para mi nunca se va a ir, se bancó todo, las corporaciones, las mentiras, todo.
-La mataron con las tapas de los diarios. Ningún polÃtico se bancarÃa tanto. Pero lo bueno que tuvo, sobre todo, es cómo se recuperó el interés por la polÃtica. Hoy ves pibitos de 13 años y no se puede creer- dice AgustÃn, con tono maduro.
-¿En qué hubo fallas?- consulta lavaca.org.
AgustÃn:
-Cristina hizo leyes, se mejoró la situación de la gente, pero se falló en crear realmente poder popular, un sector movilizado, con estructuras sindicales incluso, para aguantar cualquier embestida.
-Macri no creo que pueda lograr el amor que se ve acá. La derecha no enamora- se ilusiona Homero, subestimando tal vez la capacidad amatoria que ha sido capaz de exhibir parte gruesa de la sociedad en ciertos momentos históricos.
AgustÃn retoma:
-Mucha gente no votó al Frente para la Victoria porque no hubo crÃticas para afuera. Entonces hay que preguntar en qué fallamos, seamos nosotros, La Cámpora, el Movimiento Evita o cualquiera. Nadie es mejor que el otro, y estamos en el mismo proyecto- dice, revelando que tal vez las cosas no son tan sencillas.
Homero:
-No se pudo interpretar ni representar a la mayorÃa. Cristina no se supo manejar. Yo estoy a favor de la autocrÃtica pero no hubo un gran manejo del partido y los dirigentes. Como dijo Scioli: la militancia se tuvo que poner arriba del partido polÃtico y eso es re rescatable. Con una semana más le dábamos vuelta el resultado.
En lo que dice Homero hay ecos de un debate interno, que mucha gente sencillamente ignoró para salir a apoyar a Scioli cuando la primera vuelta demostró que la elección podÃa perderse, mientras los autodenominados dirigentes y dirigentas seguÃan extrayéndose la piel entre ellos y ellas. Dice AgustÃn:
-Esto es una batalla cultural. Pero mostramos que puede moverse un montón de gente independiente, no organizada. Ahora hay que construir para que esa gente no salga a la calle solamente cuando estamos con el orto entre las manos, perdonando la expresión, sino todos los dÃas para pelear por lo que hay que reivindicar.
Es difÃcil dejar de pensar que todas estas personas, al hacer lo que hacen, son más interesantes que tanto supuestos dirigentes que se afanan por conducirlas. Homero:
-La batalla cultural es que no le podés decir a la gente caminá para allá, caminá para acá. También es entender que hay que escuchar. No podés pensar que la gente es tonta. Si no, serÃan tontos los que le hicieron ganar a Cristina en 2011. Para mà hay que escuchar también a los de Macri que hablan de la revolución de la alegrÃa, que va a ser para tres o cuatro. O lo de unirse. Hay que escuchar y saber que nosotros podemos hacer las cosas en serio y mucho mejor- dice el joven de 15 años.
-Me pusieron Homero por la Odisea- cuenta. Habrá que ver qué clase de Odisea es la que se escribirá a partir de ahora.
Ovarios, huevos y ClarÃn
Una chica lleva la remera con el rostro de la Presidenta y la frase: “Todas somos yeguasâ€. ¿Qué significa? Joana dice a las apuradas:
-Porque tuvo ovarios para bancársela contra muchos incluso después de la muerte de Néstor. Se la bancó contra los fondos buitres. Me gustarÃa ver si los que van a estar ahora, como Macri, tienen los ovarios que tuvo ella para negociar defendiendo a la Argentina.
Alguien me saluda, y descubro a Oscar Finkelstein, periodista que hasta hace cinco años trabajó en el diario ClarÃn:
-Vine siempre a los actos, incluso estando en el diario. A muchos periodistas les sigue pasando eso de cumplir con su trabajo, pero apostar por otra cosa: parece un poco esquizofrénico, pero siempre agradecà a este gobierno por todo lo que tuvo que ver con la inclusión y enfrentarse con las corporaciones. Con algunas, es cierto, con Monsanto o Chevron no. Pero uno intuye más o menos lo que viene y la diferencia con otras épocas es esto: la movilización, gente hinchando las pelotas para que no se pierda, por lo menos, lo que se ganó.
Oscar cuenta que está con un contrato basura en un ministerio, y reconoce fallas que explican la derrota electoral:
-Hay una cosa arrogante de parte de la Presidenta, que genera bronca, sumada a un aparato mediático que golpetea todo el dÃa con eso. Y hay algo de la historia argentina, del temor a lo popular, que existe desde hace más de medio siglo.
Datos de pasillo del diario:
-Hubo gente muy moderada, que de golpe se puso a levantar la bandera anti-k. Compraron el relato, o se aprovecharon de eso. Quedaron como un espejo de los medios oficialistas que compraron otro relato. Lo mejor es no comprar ningún relato.
Alrededor nuestro la multitud empezó a saltar: “Tomala a vos, dámela a mi, el que no salta es de ClarÃnâ€. Pasaba también uno de los sindicatos que tuvo mayor presencia: el de Televisión interpretando el tema: “Traigan al gorila de ClarÃn para que vea que este pueblo no cambia de ideaâ€.
El informático y la doctora
Un señor lleva una galera hecha de papel: “Cristina, volvé ayer†y al lado se venden remeras que plantean: “Juicio y castigoâ€, en referencia a los delitos de lesa humanidad.
Gerardo es informático, y Marina es médica del Hospital Italiano. Gerardo está asombrado desde la perspectiva consumista:
-En mi ambiente veo que mis compañeros compraron máquinas de fotos, celulares increÃbles, cambian el auto cada dos años, compran computadoras carÃsimas… y está todo mal. ¿Cómo, loco? ¿Te fuiste a Miami, te compraste de todo, y está todo mal? SÃ, todo mal. Todos votan a Macri.
Esta cuestión del voto relacionado con el bolsillo tiene prevalencia en las teorÃas democráticas actuales. Marina agrega:
-En el hospital la mayorÃa votó a Macri. Pero yo espero que Cristina vuelva.
¿No es demasiada dependencia de un liderazgo que termina absorbiendo toda esa energÃa social? Marina sugiere:
-Y bueno, si no que aparezca alguien que sea de ese lado.
Jessica, ante la sola pregunta por su presencia en la Plaza, se larga a llorar. Fue con su marido Fernando y sus chiquitos Francisco y Clara.
-Lloro porque nunca tuvimos un gobierno asÃ. Yo sé que Cristina es una caprichosa, pero muere con las botas puestas, en la suya. Por ahà no escuchó lo que la gente le estaba diciendo. Para mà la reventaron con lo del impuesto a las ganancias. Pero esa misma gente se le va a dar vuelta a Macri muy rápido. Acordate de lo que te digo.
TeorÃa y práctica de la vereda
El éxito de la tarde, la remera “Abrazame hasta que vuelva Cristina†cotizó a 120 pesos. Georgina, instrumentadora quirúrgica, habÃa hecho su propia pancarta agradeciendo “por devolverme AerolÃneas, YPF, los trenes, los nietos, la industria argentina, la identidad culturalâ€.
-Tengo 28 años vivà lo peor de los finales de los 90, lo que pasó después durante este gobierno fue increÃble. Y hoy es la primera vez que vine a la plaza. Fueron 12 años de buena vida.
¿Nada que cuestionar?
-Al revés, hay mucha autocrÃtica. La soberbia no es buena y mucha gente votó contra eso, no tanto a favor de Macri. Muchos votaron a Macri un poco dejándose llevar, y ahora no saben si metieron la pata.
Marcela es de Lanús, también primeriza en actos:
-Yo soy camarera en un sanatorio. ¿sabés que soy? Una negra de mierda. Y negra de mierda y todo, pude tomar un avión y viajar a Brasil. Y tengo un auto cero kilómetro. Y no lo voy a poner de remis. Tengo 40 años. En el 2001 tenÃa a mis dos hijos, y salÃa a cartonear. ¿Entendés? Es la primera vez en mi vida que vengo a un acto. La gente que votó en contra es la que se comió esa palabrita del cambio. Miran Canal 13 y TN, y no ven la realidad. La gente de clase media baja para abajo, como soy yo, lo que se jodió es con lo del impuesto a las ganancias arriba de 15.000 pesos. Eso jugó en contra. Ahora este tipo dice que lo saca, que no lo saca. Con todo hace asÃ, que sÃ, que no. Nos va a volver locos.
AtardecÃa, con olor a choripán y un pronóstico. “Vamos muchachos, última choriceada, desde mañana vamos a vender sushiâ€.
Volviendo por Hipólito Yrigoyen habÃa huestes nutridas de la PolicÃa Metropolitana. En una esquina, un carro de asalto de dimensiones hollywoodenses repleto de individuos pertrechados para una guerra inexistente, se supone. La calle estaba vacÃa, pero los metropolitanos ordenaban la caminata: “Por la vereda opuestaâ€, dijo uno cortando el camino. ¿Por qué? El metropolitano, con un grado más de volumen e inflando el chaleco amarillo flúo: “Se lo repito, vaya por la vereda opuestaâ€.
No son claros los alcances callejeros, ni los polÃticos, de semejante invitación.