El BCRA sacrificó US$ 169 millones, pero el billete aumentó otro 2% y llegó a$ 15,88; la suba encarece la hipoteca por los futuros y forzarÃa a elevar hoy las tasas
La cotización del dólar se disparó otro 2% ayer en la plaza local, pese a que el Banco Central (BCRA) habÃa intentado en horas del mediodÃa mantenerla en equilibrio con una nueva y millonaria venta de reservas.
Sin embargo, al no sostener esa apuesta, esas ventas (realizadas a un promedio levemente superior a $ 15,50) resultarÃan estériles para evitar que el fuerte desbalance que la plaza cambiaria muestra hacia la demanda se refleje en un nuevo encarecimiento del billete.
La rueda finalizó con la divisa a $ 15,81 para la venta en el nivel mayorista, lo que supone un salto de 30 centavos (o 1,93%) en la jornada y $ 1,83 (13,1%) en un mes en que se movió al alza todos los dÃas. A su vez el precio al público escaló de $ 15,69 a 15,88, es decir, subió 19 centavos (o 1,2%) en el dÃa y $ 1,72 (o 12,2%) en el mes.
De esta manera quien compró un dólar a fin de enero obtuvo un rendimiento que le hubiera demandado 6 meses obtener con un plazo fijo en pesos. «Con este mensaje, promover el ahorro en pesos va a ser complicado…», se quejó ayer un banquero confundido por la estrategia oficial.
La escalada muestra la fuerte presión devaluatoria que aún enfrenta el peso, tras la previsible depreciación que siguió al desarme del cepo y pese al anuncio de un acuerdo por la deuda aún en estado irregular que permitirÃa al paÃs retornar en breve al mercado internacional de capitales para financiarse.
De hecho, el peso argentino es la moneda emergente que más cayó frente al dólar en lo que va del año y lo sigue haciendo aun cuando sus similares llevan dos semanas revalorizándose frente a esa divisa.
El ajuste, que alcanza ya el 61% desde aquel entonces (18,3% en lo que va del presente año), pasó a convertirse en otro escollo para una deseable estabilización de los precios, toda vez que la incidencia que la carrera alcista del billete ha demostrado en la inercia inflacionaria local.
Lo que llamó la atención fue que el precio del billete se escapó pese a que el BCRA intensificó sus intervenciones sobre el mercado, hasta el punto de haber registrado la mayor venta de reservas (declaró US$ 169 millones) desde que se liberó el mercado.
Incluso se aceleró poco después de que la entidad dejó de abastecer con dólares al mercado. «Los operadores estaban esperando su segunda intervención, ya que antes del mediodÃa habÃa vendido fuerte para contener la escalada. El mercado quedó unas dos horas estancado en $ 15,60 antes de saltar», narró Fernando Izzo, de la corredora ABC Mercado de Cambios.
El desconcierto del mercado tiene que ver con que la devaluación finalmente se exacerbó en el momento menos indicado del mes: cuando el precio de la divisa termina de ponerle número a la pesada herencia que debe afrontar el BCRA por los millonarios contratos de futuros que la anterior administración colocó en el mercado a precios bajos.
Esto es porque dicho perjuicio se determina en función de la diferencia entre el precio al que fue pactada esa operación (promedio de $ 10,40 para ese mes) y el que efectivamente marca el último dÃa del mes.
Desde el BCRA puntualizaron que la fuerte y tempranera intervención sobre el mercado tenÃa ese propósito «porque el valor final del mes se fija con un promedio de tres precio del dÃa». Pero no lograron explicar la retracción final ni el efecto que tuvo sobre dicho valor.
«El vencimiento Rofex de febrero se les encareció en 100 millones de dólares», explicó algo desconcertado Leonardo Chialva, de Delphos Investment. «Creo que cuando testearon la demanda y vieron que no cedÃa decidieron dejar de pulsear. Eso probarÃa que no están dispuestos a intervenir fuerte hasta que, deuda mediante, refuercen algo las arcas del BCRA», opinó Juan Ignacio Fernández, de la consultora Oikos. «Además confirmarÃa que no ven con malos ojos que la depreciación siga su curso», acotó su colega MatÃas Lasik.
«A esta altura puede decirse que heredaron un quebranto de 40.000 millones de pesos por Vanoli. Pero también que lo agravaron en 20.000 millones en dos meses al no poder administrar el precio del billete», Eric Ritondale, de Econviews.
La expectativa del mercado era que el BCRA fuese mucho más firme ayer para evitar un salto del dólar, previendo el costo que éste tendrÃa en esa hipoteca y dado que ella amenaza con barrer los esfuerzos esterilizadores que la propia entidad llevó adelante en los últimos meses.
Apuestan a una suba de tasas
De hecho, se cree que el «fracaso» de ayer lo obligará hoy a desandar el camino emprendido en los últimos meses para bajar las tasas en pesos, pese al freno extra que eso puede implicar para una economÃa ya inmersa en recesión. «Si quieren evitar una dolarización tendrán que subir nuevamente la tasa, porque si algo quedó a la vista hoy [por ayer] es que no se puede sacrificar lo que no se tiene», apuntó el economista AmÃlcar Collante (de CeSur) en relación a las reservas. En este sentido, la jornada terminó con otra pérdida de US$ 171 millones en esa tenencia, que se amplÃa a US$ 1689 millones en el mes y a 2178 millones en lo que va del año.
Un difÃcil equilibrio
La cotización del dólar se disparó otro 2% ayer en la plaza local, pese a que el Banco Central (BCRA) habÃa intentado en horas del mediodÃa mantenerla en equilibrio con una nueva y millonaria venta de reservas.
Sin embargo, al no sostener esa apuesta, esas ventas (realizadas a un promedio levemente superior a $ 15,50) resultarÃan estériles para evitar que el fuerte desbalance que la plaza cambiaria muestra hacia la demanda se refleje en un nuevo encarecimiento del billete.
La rueda finalizó con la divisa a $ 15,81 para la venta en el nivel mayorista, lo que supone un salto de 30 centavos (o 1,93%) en la jornada y $ 1,83 (13,1%) en un mes en que se movió al alza todos los dÃas. A su vez el precio al público escaló de $ 15,69 a 15,88, es decir, subió 19 centavos (o 1,2%) en el dÃa y $ 1,72 (o 12,2%) en el mes.
De esta manera quien compró un dólar a fin de enero obtuvo un rendimiento que le hubiera demandado 6 meses obtener con un plazo fijo en pesos. «Con este mensaje, promover el ahorro en pesos va a ser complicado…», se quejó ayer un banquero confundido por la estrategia oficial.
La escalada muestra la fuerte presión devaluatoria que aún enfrenta el peso, tras la previsible depreciación que siguió al desarme del cepo y pese al anuncio de un acuerdo por la deuda aún en estado irregular que permitirÃa al paÃs retornar en breve al mercado internacional de capitales para financiarse.
De hecho, el peso argentino es la moneda emergente que más cayó frente al dólar en lo que va del año y lo sigue haciendo aun cuando sus similares llevan dos semanas revalorizándose frente a esa divisa.
El ajuste, que alcanza ya el 61% desde aquel entonces (18,3% en lo que va del presente año), pasó a convertirse en otro escollo para una deseable estabilización de los precios, toda vez que la incidencia que la carrera alcista del billete ha demostrado en la inercia inflacionaria local.
Lo que llamó la atención fue que el precio del billete se escapó pese a que el BCRA intensificó sus intervenciones sobre el mercado, hasta el punto de haber registrado la mayor venta de reservas (declaró US$ 169 millones) desde que se liberó el mercado.
Incluso se aceleró poco después de que la entidad dejó de abastecer con dólares al mercado. «Los operadores estaban esperando su segunda intervención, ya que antes del mediodÃa habÃa vendido fuerte para contener la escalada. El mercado quedó unas dos horas estancado en $ 15,60 antes de saltar», narró Fernando Izzo, de la corredora ABC Mercado de Cambios.
El desconcierto del mercado tiene que ver con que la devaluación finalmente se exacerbó en el momento menos indicado del mes: cuando el precio de la divisa termina de ponerle número a la pesada herencia que debe afrontar el BCRA por los millonarios contratos de futuros que la anterior administración colocó en el mercado a precios bajos.
Esto es porque dicho perjuicio se determina en función de la diferencia entre el precio al que fue pactada esa operación (promedio de $ 10,40 para ese mes) y el que efectivamente marca el último dÃa del mes.
Desde el BCRA puntualizaron que la fuerte y tempranera intervención sobre el mercado tenÃa ese propósito «porque el valor final del mes se fija con un promedio de tres precio del dÃa». Pero no lograron explicar la retracción final ni el efecto que tuvo sobre dicho valor.
«El vencimiento Rofex de febrero se les encareció en 100 millones de dólares», explicó algo desconcertado Leonardo Chialva, de Delphos Investment. «Creo que cuando testearon la demanda y vieron que no cedÃa decidieron dejar de pulsear. Eso probarÃa que no están dispuestos a intervenir fuerte hasta que, deuda mediante, refuercen algo las arcas del BCRA», opinó Juan Ignacio Fernández, de la consultora Oikos. «Además confirmarÃa que no ven con malos ojos que la depreciación siga su curso», acotó su colega MatÃas Lasik.
«A esta altura puede decirse que heredaron un quebranto de 40.000 millones de pesos por Vanoli. Pero también que lo agravaron en 20.000 millones en dos meses al no poder administrar el precio del billete», Eric Ritondale, de Econviews.
La expectativa del mercado era que el BCRA fuese mucho más firme ayer para evitar un salto del dólar, previendo el costo que éste tendrÃa en esa hipoteca y dado que ella amenaza con barrer los esfuerzos esterilizadores que la propia entidad llevó adelante en los últimos meses.
Apuestan a una suba de tasas
De hecho, se cree que el «fracaso» de ayer lo obligará hoy a desandar el camino emprendido en los últimos meses para bajar las tasas en pesos, pese al freno extra que eso puede implicar para una economÃa ya inmersa en recesión. «Si quieren evitar una dolarización tendrán que subir nuevamente la tasa, porque si algo quedó a la vista hoy [por ayer] es que no se puede sacrificar lo que no se tiene», apuntó el economista AmÃlcar Collante (de CeSur) en relación a las reservas. En este sentido, la jornada terminó con otra pérdida de US$ 171 millones en esa tenencia, que se amplÃa a US$ 1689 millones en el mes y a 2178 millones en lo que va del año.
Un difÃcil equilibrio