ha tenido en la última década importantes superávit fiscales. Esto difiere notablemente de la influencia negativa que pudo tener la cuestión fiscal en el pasado en relación con la especulación cambiaria. El muy acotado deterioro que tuvo la situación fiscal en 2012 obedeció a razones de estricta necesidad de atender, con polÃticas activas, una desaceleración económica para evitar que fuera aun mayor. Para este año, la estimación esperada de ingresos y gastos para el sector público no prevé un déficit de financiamiento que pueda generar una presión adicional. En cuanto a la programación monetaria para el corriente año, las principales fuentes de creación monetaria son el aumento del crédito y las compras de divisas, no la emisión. Un objetivo de la polÃtica de
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